Ya no me duelen tus desprecios,
ni tus desdenes,
ni tus despechos
ni tus reproches,
lo que de verdad me hace daño
son tus abrazos
son tus te quiero
son tus besos
me duele esa esperanza que ya no espero
me abres una herida que ya no supura,
porque yo ante todo no quiero...
Comentarios
Y sí, el te quiero, no te quiero es el pan de cada
día amoroso, creo