Piel de tinta macerada
piel callosa
piel sirena
franqueza dilatada en las arterias
apretada como savia en las entrañas.
Los árboles mecen en su balada
sin oponerse a su destino
yo me atrofio entre mis ramas
me rehuso.
El agua vierte las promesas de los cielos
de los cielos que no existen.
Piel de luna
engendro
tus fauces grisáceas
tu rostro lívido
mis labios desagüe.
Comentarios
Encantada de volver a leer tus poemas.
Un amistoso saludo.