Mis palabras puñales enloquecidos, en el seno del sufrimiento, son aclarados por mi boli, que soluciona todo falso mal, dejar de escuchar a las necias incoherentes verdades, que, sin querer mi mente, pregunta por qué, por que todo parece tan difícil si en realidad, tan simple es como pararte a pensar, volverte loco en la noche y, cuerdo en el día, con penumbra o con claridad.
Ataca la ignorancia el no saber, desequilibra al ser arrebata toda razón, el no dejar sin conquistar los conocimientos sin temer al suicidio de la mente
Veo tan divertida la resolución que doy a mis cuestiones.
Comentarios
un abrazo,