A una joven estudiante inmigrante.
Llego al despacho pitando, como siempre. Esta vez a recoger unos libros; sigo con mis vacaciones.
Puerta entreabierta. En mi despacho entra un gélido estertor violento que huele a estiércol; unas risotadas que asustan al viento. Dejo colgada la cabeza en la percha y me pongo el corazón sobre los hombros. Mis pies alados se precipitan sobre el llanto. Veo cómo una muchacha camina por el alambre que separa sus sueños de la cruel realidad. Callo, observo con el ceño fruncido.
Burla, escarnio: la calesa de la chica se estanca entre los rugidos de algo que quiere parecer una esvástica en un joven de unos veinte años.
¡Eres negra y hueles mal!, brama el cuervo con gomina. Dos peones se unen a la partida: el jaque mate lo quieren rápido.
¡Grito!, enfrento la voz de la vida a esa muerte tan temprana. Los jóvenes huyen con la cobardía entre piernas.
No llores, preciosa... Y si lo haces que tus lágrimas rieguen de nuevo esa sonrisa de niña que inunda tu esperanza.
Mi mente vuelve a su sitio. Me es imposible tratar de buena fe a un imbécil porque no sólo se corrompe mi juicio sino mi conciencia.
Ella no entiende lo que le digo; sólo me abraza entre llantos. Mi corazón con su corazón avanza.
Llegan unas amigas suyas, tan blancas como la leche. La abrazan, se marchan. Y me siento para escribir estas palabras que nunca se llevará el viento. Una mosca revolotea a mis espaldas.
Comentarios
No suelo ser "cruel" en mis comentarios, pero hay temas como este con los que no comulgo. De todas maneras por mi parte no habrá más controversia, sólo quería dejar mi opinión.
Un saludo cordial
Zeildoux
El relato que he narrado ha ocurrido esta misma mañana. No se trata de blancos y negros o gitanos y payos... Estoy hablando de los nazis que apalean a negros, homosexuales etc. Y esta mañana iba a ser así.
Con mi afecto,
Asier
Lo que más me gusta son las expresiones, poéticas, como lo de "ponerse el corazón" "colgar la cabeza", todo esto es muy visual e imaginativo, a la par que descriptivo.
Utilizas un método narrativo telegráfico, de modo que seguimos la novela como si leyésemos una carta o siguiésemos con la vista una panorámica de fotos en un album de recuerdos.
Esto facilita la lectura y te engancha rápidamente.
Hay apartados entreverados de pulso narrativo coloquial y menudo, que engarzas después con frases brillantes. Esto está muy bien, pues me demuestra que puedes manejar terrenos llanos y retos mucho más difíciles.
Felicidades
Opino que, literariamente está bien escrito; eres directo, no divagas y utilizas imágenes poéticas que, en un tema espinoso como este,no suelen emplearse. Mezclas así, justificando el título, llanto y poesía.
Y, en cuanto al tema, nada que objetar, pues es real y actual: esos jóvenes neonazis andan sueltos cometiendo agresiones vandálicas contra seres humanos.
Me gusta que en lugar de sombrero lleves el corazón ahí.
Felicitaciones.
Y su dureza, la manera en que denuncias sin denunciar abiertamente, el cuervo que brama…la esperanza final
Qué pedazo de alegría para los ojos es leerte, un compañero ha dicho que más de lo mismo, y claro que es más de lo mismo, siempre es más de lo mismo el tema racista...pero tu lo has sabido contar de otra manera, de DIEZ Y MEDIO, que lo sepas.
Muchas gracias Bladerunner por tu comentario literario tan gratificante. A ti, Sinrima, por tu análisis al que siempre atiendo. Y qué decirte a ti, Suina, que me has puesto alas nuevas para seguir volando...
La gratitud que siento es inmensa. Volveremos a estar juntos.
Con mi cariño,
Asier.
A ver, es que lo último que quiero es buscar ciberpolémicas en un foro, por eso siempre aclaro que no voy con mala intención. Me alegra que no te lo hayas tomado a mal
Mi enhorabuena.
Un afectuoso saludo.
Me uno a los elogios que te han hecho. Es un fantástico relato, muy original en la forma, ameno, conmovedor y, dentro de una realidad desagradable, tu voz suena poética, humana y mágica.
Un saludo.
No sé qué me pasa. Vivo anfibiamente, con una mano cogiendo estrellas y con otra cavando en la tierra hasta romperme las uñas.
Muchas gracias, Leos, como siempre, por esa sinceridad que te define. Y a ti Arroyo por tus gratas palabras.
Espero estar de vacaciones a la mayor brevedad posible. De momento no es posible. Y sólo se me ocurre escribir. Si no escribo, pinto, o toco el piano o el violín me falta el aire. Ni siquiera me acuerdo de mis clases en la facultad. Estoy desorientado. Espero encontrar la brújula que he perdido en algún cajón.
Muchas gracias.