Y qué, y qué, y qué
si una escuadra y un compás cuelgan de mis ideas.
Siempre se me olvida el sombrero cuando llueven lágrimas.
¿Por qué cojo al viento vestido de luto?
Lo sé, he cogido mis maletas colgadas en las más altas ramas del cielo.
¿Seré una boca sin lengua o una lengua sin boca?
Mis palabras caen hacia arriba.
En algún lugar brilla el sol a medianoche.
Comentarios
No, tu poema no está trazado con escuadra ni compás.
Saludos.
Oye, la escuadra y el compás son símbolos masónicos, pero no he sabido encajar el símbolo en el conjunto del poema.
No tiene nada que ver con la masonería.
Muchas gracias por estar ahí.
A veces es bueno "ser una boca sin lengua" y dejar que hable el silencio, y otras, "una lengua sin boca", sin boca que alguien pueda cerrar; una lengua libre para decir lo que es preciso cuando el momento lo requiere.
Un extraño poema, original en la expresión,y con interesantes lecturas.
Saludos.
Hola, Asier. Aquí te dejo un saludo para cuando vuelvas de vacaciones.
Es un poema extraño, cuyos versos parece que no tengan conexión; acaso no la necesiten. Son como salpicaduras del pensamiento de un hombre sensible que vuelve las cosas del revés para hacernos llegar el mensaje de que "en algún lugar brilla el sol a medianoche".
Saludos.
Leyendo tu poema me ha entrado la curiosidad de buscar ese sol que brilla a medianoche.Alguna vez no vi y sigo persiguiéndolo.
La poesía me ofrece esa posibilidad.
Saludos.