Es originario de Argentina, Uruguay y toda esa zona. Pero aquí, en mi barrio plantaron uno hace unos años y vive muy bien. Hace una sombra amplia en la que no brota hierba; en cambio es curioso ver como al filo de esa sombra, ya crece el césped.
Gracias por detenerte a dedicarme unas palabras; siempre muy bien recibidas.
Un abrazo.
Sombra de ombú.
Ni una brizna de hierba
bajo las ramas.
Gran haiku, Sinrima; la observación de lo que no hay; son esos haikus que tienen un nombre que ahora no recuerdo; cuando lo recuerde volveré para dejar constancia.
¡ Muy buena esa observación del límite a partir del cual crece la hierba!; es una constatación sutil , evocando el espacio donde no hay ni una brizna.
Mi felicitación.
Saludos
Es verdad que cuando no existe una cosa, sentimos el valor que tiene y la añoramos. Siempre tan observadora, Calima. Muchas gracias por no faltar a esta tácita cita que siempre tengo contigo.
Comentarios
Gracias por detenerte a dedicarme unas palabras; siempre muy bien recibidas.
Un abrazo.
Gran haiku, Sinrima; la observación de lo que no hay; son esos haikus que tienen un nombre que ahora no recuerdo; cuando lo recuerde volveré para dejar constancia.
Saludos
Saludos.
Mi felicitación.
Saludos
atrapar una sombra peregrina con las palabras!
Felicidades,
G.G.
Es verdad que cuando no existe una cosa, sentimos el valor que tiene y la añoramos. Siempre tan observadora, Calima. Muchas gracias por no faltar a esta tácita cita que siempre tengo contigo.
Un abrazo.
Es que la sombra del ombú es inmensa y llamativa su aridez que contrasta con el verdor exuberante de sus hojas.
Gracias por detenerte a la sombra de este árbol a conversar conmigo.
Un abrazo.