Estoy,
pero no estoy.
No está la tierra que piso en mis talones,
no labra ningún surco mi sendero.
Estoy, pero no estoy,
porque no existo.
No existen los átomos
dispersos
que, juntos,
construyeron la mañana.
Estoy, pero no estoy,
como el vacío.
¿Quién soy yo,
que respiro con los aires
y con aire respondo al infinito?
Como el silencio.
Silencio es lo que soy,
lo que me falta,
por esa ausencia que queda en el misterio
gritando,
constante,
su llamada.
Comentarios
Una reflexion profunda muy interesante.
Gracias por compartirlo.