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Diario de un hombre gris.

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Comentarios

  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado junio 2014
    CarlosSerrano escribió : »
    El materialismo consumista es lo que nos han enseñado, es difícil obviarlo. ¿Cultivar el espíritu en una época dónde el triunfo está SIEMPRE en tener trabajo, hijos, piso, coche? Nos quejamos mucho de eso pero no le ponemos remedio. Por mucho que alabemos el espíritu, la bondad, la virtud al final estamos pendientes del último modelo de teléfono móvil o de la próxima actualización del Firefox (cosas que no hacen falta para nada de nada pero...)

    El triunfo, la alegría en el mundo liberal y capitalista (en el de la competencia libre, o sea darnos codazos por superar al prójimo sin descanso) es la acumulación de riqueza, entiéndase ésta por dinero, propiedades, fama, éxito, objetos...si, hay parejas, hay supuesto amor, hay hijos...pero en toda familia, en todo matrimonio, en toda pareja...déjalos sin dinero, déjalos sin piso, sin ordenadores, móviles...y se derrumbarán como un castillo de naipes. Uno puede vivir sin amor, sin hijos, sin sentimientos...lo que no puede vivir es sin dinero y cosas materiales.

    Como dijo Fernando Savater todo ha entrado en crisis (Dios ha muerto, la poesía ha muerto) pero el único objeto social que nunca ha muerto ni ha estado en crisis es el dinero. El dinero es el invento más fiable que existe...y el que nos ha convertido en lo que somos. Puedes estar sin novia pero no sin dinero, amigo.

    El jefe Raoni del Amazonas le dijo a su colega Sting: "He visto vuestras ciudades llenas de gente pidiendo dinero por las calles...en mi tribu si algún día llega el papel moneda moriremos en muy poco tiempo".

    Quizá una sociedad tribal sea mejor que una sociedad material, industrial...no sé.:rolleyes:




    El materialismo consumista es lo que nos han enseñado, es difícil obviarlo.


    Dices bien: el materialismo consumista es lo que nos han enseñado. ¿Pero es lo que hemos aprendido todos? Por supuesto, generalizas. Yo pienso en personas excepcionales, en esto de adorar a Mammón. Pienso en Francisco de Asís - sin duda, el santo menos discutido y menos discutible, creo. De todos es conocida su singular vivencia de la pobreza-, en Juana Jugan -fundadora de las Hermanitas de los pobres-, en Guillem Rovirosa -promotor de Hermandad Obrera de Acción Católica.Para ser coherente con sus ideas cristianas, llevó voluntariamente una vida de pobreza-, en Felipe Neri -cofundador, con Persiano Rosa, de la Cofradía de los pobres-, en F. Ozanam -fundador de la Sociedad de San Vicente de Paul, institución creada para servir a los pobres-, en Ch. de Foucauld (místico contemplativo de familia aristocrática. Después de vivir en su juventud una vida de total disipación, y tras muchos avatares y aventuras, ingresa en la más pobre de las Trapas -la de Cheikhlé, en la actual Siria-. Posteriormente, ahondaría en su pobreza en el desierto del Sahara argelino, donde acabaría sus días, asesinado), en Magdeleine Hutin -fundadora de las Hermanitas de Jesús-,... Pienso en los Padres del desierto y en otros muchos que escogieron libremente llevar una vida pobre.


    Acerca de la pobreza voluntaria -heroica elección-, creo que la respuesta que santa Sinclética dio a esta pregunta:

    ¿es un bien no poseer nada?


    viene muy a propósito:

    Es un bien para los que son capaces de ello. Porque los que lo pueden soportar padecen en su carne, pero poseen la paz del alma. Lo mismo que los vestidos de tela fuerte se lavan y blanquean cuando se les pisa con los pies y se les retuerce con las manos, así el alma fuerte se robustece cada vez más por la pobreza voluntaria.



    Ch. de Foucauld dijo estas impresionantes palabras, o a mí me impresionan vivamente:

    Vivo del trabajo de mis manos, desconocido de todos, pobre y disfrutando profundamente de la oscuridad, del silencio, de la pobreza, de la imitación de Jesús. La imitación es inseparable del amor. Cualquier persona que ama quiere imitar (lo amado), es el secreto de mi vida...Estoy feliz, muy feliz.



    Sí, tal vez se pueda alcanzar la felicidad viviendo en la pobreza, vivir felizmente la pobreza.¿No es la pobreza, la peor de todas, faltarnos la paciencia, los valores, la inteligencia, la alegría, la buena compañía, la ilusión, la paz interior, la tranquilidad de conciencia, la libertad, el sentido del humor y de la Belleza y, sobre todo el amor, el recibido y el dado? La otra pobreza es tal vez subsanable, tal vez pasajera ( a veces lo es, y a veces no), dolorosa, lamentable si no se busca (como lo hicieron algunas de las personas excepcionales de que hablé antes), pero no es incompatible con esos bienes -sumos bienes- de que acabo de hablar.

    Yo hablo con frecuencia de la bondad, de tener buenos sentimientos y acompañarlos con buenas acciones; pero mi verbo, o mi ejemplo, no son muy buenos, no al menos como los de este hombre que a mí me parece que debería ser ejemplar (seguro que sí lo es para muchos, para aquellos que no se dejaron seducir o resistieron las tentaciones del mundo embustero, sus cantos de sirena). Estas palabras que cito a seguido me parecen de una Belleza inefable:



    Mi apostolado ha de ser el apostolado de la bondad. Al verme ha de decirse: «puesto que este hombre es bueno, su religión ha de ser buena». Si se pregunta por qué soy dulce y bueno, tengo que responder que porque soy servidor de uno mucho más bueno que yo. ¡Si supierais lo bueno que es mi maestro Jesús! Qusiera ser lo suficientemente bueno para que se diga: «Si tal es el servidor, ¿qué tal será el señor


    Que tantos seamos débiles, que aceptemos las malas reglas de un feo juego, sus medios y sus fines (llegando con frecuencia a confundir estos dos), no implica que la Belleza haya muerto, ni Dios ni la poesía. Dios, La Belleza y la poesía no entrarán en crisis, no caerán ni se perderán (ni en la peor de las pesadillas de la Razón). No ocurre con ellos como con el dinero, sin duda el invento menos fiable de cuantos el ingenio del hombre ideó. Será bueno recordar estas palabras del Papa san León el Grande:



    El interés del dinero es la muerte del alma.




    Yo no soy profeta; pero como cualquier persona, imagino. Y veo un mundo futuro sin dinero. Creo que el capitalismo caerá -¡ojalá no caiga arrastrándonos a todos!-, aunque probablemente esa hora tardará mucho en llegar.


    Creo que es importante tener siempre claro y presente que como medio, el dinero es útil, sirve (ojalá sólo sirviera para conseguir bienes, no males), y puede ser "bueno", si nos ayuda a ser felices, a obrar bien, a repartir felicidad, a ayudar, a recuperar o a conservar la salud, a tener una cierta independencia, y algo de libertad también; si nos libra de amarguras y cuidados que nos distraen de la considerac. del bien.Pero tamb. debemos cuidarnos de que el vil metal no se convierta en el fin u objeto de nuestra vida.


    Jesús, a quien hasta ahora no había citado, nos lo dijo, con parábolas o llanamente. La de las semillas es de todos conocida. Una fue cayó en el camino, y todos sabemos lo que le pasó; como sabemos también cómo acabaron las demás. Pero bueno será recordar aquí lo que le pasó a la que fue sembrada entre abrojos. Jesús habla:


    El que fue sembrado entre los abrojos, es el que oye la Palabra, pero los preocupaciones del mundo y la seducción de las riquezas ahogan la Palabra, y queda sin fruto. (Mt. 13.22)


    No se crea que por citar lo que antecede yo vengo a decir que la Palabra que yo oigo, por caer en buena tierra, da excelente fruto. A mí también me molestan los abrojos de este mundo, y mucho me cuesta impedir que me asfixien. Yo no soy la mejor tierra. Sólo puedo decir sin temor a equivocarme que mi intención es limpia. Sólo eso. Pero mejor será que siga hablando Jesús:


    Nadie puede servir a dos señores; porque aborrecerá a uno y amará al otro; o bien se entregará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y al dinero.(Mt. 6.24 y Lc. 16.13)


    Y esto otro: Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.
    También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho.
    Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos?



    Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes;



    y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate.
    Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será?
    Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.(Lc. 12.15-21)




    Y por si acaso cansan ya las citas bíblicas a quien haya tenido la paciencia de leerme hasta aquí, acabo con esta de san Pablo a Timoteo:


    Porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar.
    Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto.
    Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición;
    porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.( 1 Tim. 6.7-10)



    (Continúa en mi siguiente mensaje)
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado junio 2014
    Dices:


    [HTML]¿Cultivar el espíritu en una época dónde el triunfo está SIEMPRE en tener trabajo, hijos, piso, coche? [/HTML]


    Y yo pregunto: ¿ Y por qué no? Precisamente, porque muchos, la mayoría, ponen su interés, todo su cuidado, se desviven por triunfar con eso, tal vez sería bueno que algunos intentáramos cultivar el espíritu, no dar por perdida la semilla entre los abrojos. Porque yo intuyo que esa semilla es buena, y que su fruto nos haría dichosos. Pero reconozco que yo no soy un buen cultivador.


    Por otra parte, dices que <el triunfo está SIEMPRE en...> Pero yo no lo veo así. ¿De qué triunfo hablamos? Creo que me hablas del triunfo que apetecen aquellos que aprendieron bien lo del materialismo consumista de que me hablabas al principio. Pero...¿no hay otro triunfo? Yo creo que sí. Aunque no sean una definición oficial del triunfo, estas palabras de Foucauld me parece que se refieren a otro tipo de triunfador, nada en boga, eso sí:


    Alejar de nosotros el espíritu militante. «Los envío como un cordero entre lobos», dice Jesús... Qué lejos está esta manera de hacer y hablar de Jesús del espíritu militante de aquéllos que no son cristianos o son malos cristianos, que ven enemigos en contra de los que luchar en lugar de ver a hermanos enfermos que hay que cuidar, heridos echados al borde del camino para los que hay que ser buenos samaritanos. [...] Ser misericordioso, manso, humilde con todos los hombres; es lo que hemos aprendido de Jesús. No ser militante con nadie: Jesús nos ha enseñado a ir «como corderos en medio de lobos», no a hablar con acritud, con aspereza, a injuriar, a tomar las armas.



    Es cierto lo que dices, que nos quejamos mucho pero no remediamos nada. Esto lo veo más cierto aún si pienso en mí; pero no puedo dejar de hacerle justicia a los que sí lo intentan, aunque consigan poco; y a los que consiguen o consiguieron mucho, aunque no todo. Pienso en tantos voluntarios que dedican buena parte de su tiempo, de sus energías, también de su dinero, a dar consuelo y compañía, comprensión y tal vez amistad, sustento, abrigo, techo, una sonrisa, un abrazo, esperanza,...a tanta gente solitaria, necesitada (no sólo material, sino también espiritualmente). Pienso en instituciones benéficas de todos conocidas, y en los que cruzan los mares o atraviesan montañas para ir a socorrer o educar, dar un futuro, un futuro que no sea negro, a gentes que no conocen, pero que sienten como hermanos. Pienso también en un Vicente Ferrer o en una Teresa de Calcuta, por ejemplo. Y muchos otros cuyos nombres no pasarán a la historia. Así que me parece que no es cierto del todo que no se remedie nada. Algunos sí dan buen ejemplo, para que comprendamos que no todo triunfo consiste en amasar fortunas.


    De esas cosas que dijiste (trabajo, hijos, piso, coche), yo sólo tengo una: una modesta casita. De las que me faltan, sólo siento no haber tenido hijos. El trabajo y el coche son, como se suele decir, bienes de fortuna; o sea, que como vienen, se van, que como se van, vienen. Yo nunca me he considerado un fracasado, un desgraciado por no tener más objetos, ni por ganar menos dinero que otros. Con lo que he ganado o gane en el futuro, me conformé o me conformaré. Mi felicidad la he buscado siempre en amar y ser amado. Ya imagino a muchos -si es que tantos llegan a leer esto- torciendo el gesto, ante afirmación tan ideal, quizás tan ilusa, porque algunos o muchos piensan, lo supongo, que el verdadero amor no existe, que es un invento de los poetas, o de los creadores de religiones que sólo buscan embaucar a un pueblo cándido, desprovisto de luces. Esta -la de los negativos- es una opinión como otra cualquiera. Todos tenemos derecho a opinar, y entre opiniones andaremos mientras no sepamos.

    Dices también que

    [HTML].pero en toda familia, en todo matrimonio, en toda pareja...déjalos sin dinero, déjalos sin piso, sin ordenadores, móviles...y se derrumbarán como un castillo de naipes. Uno puede vivir sin amor, sin hijos, sin sentimientos...lo que no puede vivir es sin dinero y cosas materiales.[/HTML]



    No niego que esto de derrumbarse algunas o muchas parejas por ese motivo pueda afirmarse en general (y aún dudo mucho de que tal afirmación pueda referirse a tanta gente). También sabemos que muchos viven sin amor, sin hijos y sin buenos sentimientos hacia su prójimo (y lo que parece increíble: incluso hacia sí mismos).Por último, cuesta menos creer que muchos no pueden o no podrían vivir sin dinero ni cosas materiales. Pero... también es cierto que muchas parejas, familias ni matrimonios no se derrumban porque venga una mala racha, incluso si la racha dura y parece no acabarse. No se derrumban porque el amor existe, la buena gente existe, los buenos sentimientos existen, la ilusión por mejorar existe, la esperanza no se pierde.

    Además, son muchos los que no pueden no amar, porque no pueden dejar de ser como son (ni quieren, porque amar les llena), porque si dejaran de amar... No, eso no es posible.

    Y ya por último, sabes, cualquiera que abra los ojos y los oídos lo sabe, que muchos viven sin dinero y sin cosas materiales. Pero ya supongo que has querido decir que no se puede vivir felizmente sin eso.


    Sobre las palabras que citas del jefe Raoni:

    He visto vuestras ciudades llenas de gente pidiendo dinero por las calles...en mi tribu si algún día llega el papel moneda moriremos en muy poco tiempo.
    creo que no estará mal recordar la frase del Papa León el Grande, la cual escribí casi al principio de este larguísimo texto:


    El interés del dinero es la muerte del alma.



    Y ya para terminar, digo que no podemos saber si nos iría mejor en una sociedad tribal, como no podemos saber, afirmar con certeza indubitable que en esta sociedad material, industrial,... nos va mejor de lo que nos iría si viviéramos en la otra. Cada cual tiene sus sueños, sus ensoñaciones, sus Utopías. Sabemos que tanto una como otra sociedad tienen ventajas y desventajas con respecto a la otra. Y sabemos qué sociedad tenemos. Pero ¿sabemos la que tendremos? ¿Sabemos si el camino que llevamos es el correcto? Decimos: adoramos al becerro de oro, o a Mammón, y esto es lo que hay. Pero ¿es esto lo único que hay?


    Me ha parecido que tu mensaje es crudo, realista; y no niego que esta sociedad nos da la imagen que tú dices, y que quiere enseñarnos a ser materialistas, consumistas compulsivos, imitativos,...y tal vez descreídos. Pero ¿no será tal vez bueno que en una sociedad plural haya también idealistas, poetas, ensoñadores de Arcadias, creyentes en un Dios,...?
  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    editado junio 2014
    De todo hay, sino sería complicado vivir en sociedad:rolleyes:
  • CarlosSerranoCarlosSerrano Fernando de Rojas s.XV
    editado junio 2014
    Hola, Jugo de la raza, no tengo tiempo para contestar ampliamente (hoy estoy pilladísimo de tiempo!) pero he leído atentamente todo lo que has escrito. Y te comprendo aunque yo lo vea todo desde un punto más pesimista y nihilista, creo yo. Te recomendaría el libro Antropomanía. En defensa de lo humano del filósofo español Heleno Saña (cristiano pero sin agobiar) que comparte muchos puntos de vista conmigo (pero que da soluciones muy en tu línea). Es un libro interesante porque hace una profunda crítica de la sociedad occidental donde hemos pasado de mejorar como personas a mejorar solo las cosas. También te recomiendo El hombre unidimensional y Eros y civilización de Marcuse.

    Precisamente yo soy un idealista, por eso mi crítica es más cruda, porque creo en un mundo mejor, aunque posiblemente nunca será en este. Pero ya no creo que esto tenga solución y lo lamento. Ultimamente he leído las Confesiones y la Ciudad de Dios de San Agustín, eso si es idealismo. Y aunque yo soy ateo hasta la médula (lo que no me impide enriquecerme con la cultura cristiana) confieso que siento envidia de almas como la de San Agustín que son capaces de encontrar un camino tan claro que seguir.

    Quizá en otro momento tenga tiempo de matizar, gracias por el largo comentario. Un placer leerte y perdóname, tus comentarios merecían más y mejor respuesta.;)
  • BenedictoBenedicto Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado junio 2014
    "Y estoy fuera de carrera."

    Me gusta especialmente este verso final. En todas las carreras hay ganadores y perdedores. Cuando colaboramos todos ganamos. Tenemos que aprender a colaborar en vez de competir, así podremos ser hombres grises buenos y felices.

    Salud y ventura.
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado junio 2014
    CarlosSerrano escribió : »
    Hola, Jugo de la raza, no tengo tiempo para contestar ampliamente (hoy estoy pilladísimo de tiempo!) pero he leído atentamente todo lo que has escrito. Y te comprendo aunque yo lo vea todo desde un punto más pesimista y nihilista, creo yo. Te recomendaría el libro Antropomanía. En defensa de lo humano del filósofo español Heleno Saña (cristiano pero sin agobiar) que comparte muchos puntos de vista conmigo (pero que da soluciones muy en tu línea). Es un libro interesante porque hace una profunda crítica de la sociedad occidental donde hemos pasado de mejorar como personas a mejorar solo las cosas. También te recomiendo El hombre unidimensional y Eros y civilización de Marcuse.

    Precisamente yo soy un idealista, por eso mi crítica es más cruda, porque creo en un mundo mejor, aunque posiblemente nunca será en este. Pero ya no creo que esto tenga solución y lo lamento. Ultimamente he leído las Confesiones y la Ciudad de Dios de San Agustín, eso si es idealismo. Y aunque yo soy ateo hasta la médula (lo que no me impide enriquecerme con la cultura cristiana) confieso que siento envidia de almas como la de San Agustín que son capaces de encontrar un camino tan claro que seguir.

    Quizá en otro momento tenga tiempo de matizar, gracias por el largo comentario. Un placer leerte y perdóname, tus comentarios merecían más y mejor respuesta.;)



    Hola, CarlosSerrano.

    Antes que nada, quiero agradecerte que de nuevo hayas entrado en este mi diario. Igualmente, te agradezco, y me alegro mucho por ello, que me digas que lo que has leído de mi diario te ha gustado (que ha sido un placer, has dicho).Gracias.

    En segundo lugar, te digo que me parece que la extensión de tu respuesta - poca, según tú; suficiente, para mí- no es motivo para que me pidas perdón. Tu falta de tiempo da razón de esa relativa brevedad. Pero, por supuesto, yo te disculparía, si hubiera algo que disculpar.

    Tu respuesta me ha gustado. Varias de tus ideas me han encantado. Te hablaré de ellas.

    Cuando has dicho:

    cristiano pero sin agobiar,

    en referencia a H. Saña, he pensado (lo he pensado después de leer tu texto, al releerlo) que también de ti se podría decir que eres

    ateo pero sin agobiar.

    Sobre lo de que seas ateo hasta la médula, yo tengo mis dudas, pues...: has leído atentamente mi larguísimo texto, tal vez empalagosamente religioso, me comprendes y lo dices, no te disgusta leer textos de autores cristianos (si no agobian, me permito añadir), y hasta diría que te gusta leerlos, pues notas que te enriquecen (el reconocimiento de este hecho, de la influencia de la cultura cristiana, es otra de tus ideas que me ha gustado). Y lo que podría parecer extraño en un ateo: sientes envidia de los que son capaces de encontrar un camino claro... Por cierto, no has dicho que envidias a personas, sino a almas. Es curioso, pues me parece que no ha de ser nada normal escuchar esa palabra en la boca de un ateo hasta la médula. Esa palabra es muy propia del lenguaje religioso. Pero bueno...tú te sientes ateo, te lo parece. Pero has dicho:

    ...soy idealista.

    Por supuesto que muchos que se llaman ateos se sienten idealistas. Yo creo que ser idealista es propio de las buenas personas, de las que quieren un mundo mejor.

    Por supuesto que los que se llaman creyentes (en Dios) y lo son también son idealistas.

    Formalmente, hay diferencia entre el ideal de unos y el ideal de otros. Pero todos coincidirán en que buscan el Bien. La Belleza, la Justicia, la Verdad, la Libertad, el Amor,...¿no es razonable pensar que puedan ser caras, formas, manifestaciones del Bien? Si estamos de acuerdo en esto, como principio, será algo secundario el nombre que le pongamos a ese Bien. Podremos valernos de los nombres propios de todos conocidos (Jehová, Yahvé, Dios,...), o bien llamarle simplemente Bien, como nombre genérico -suma o conjunto de los otros nombres ideales: Belleza, Amor,...-, o bien llamarle con el nombre de alguno de estos bienes especiales (Justicia, Verdad, Bondad, Vida, Belleza, Amor, Orden -Cosmos-, Naturaleza, Conciencia, Alma,...)

    Cuando escucho decir a alguien que no cree en Dios pero sí cree en el Bien (o en la Justicia, etc.), yo me quedo pensativo; y me digo que seguramente no manejamos la misma definición de Dios, o de Justicia, Verdad, Bien, Amor, Belleza,... He pensado a menudo que en la raíz de muchas -por no decir todas- discusiones o diferencias ideológicas o doctrinales, subyace un mal entendimiento, una deficiente explicación, una interpretación errada, una ambigüedad léxica, un uso personal,subjetivo de las palabras, la confusión de sus sentidos,... Por supuesto, la diferencia contundente y evidente de los hechos injustos o feos que separan a las personas también explica las diferencias o desacuerdos doctrinales o ideológicos.

    Por esto que queda dicho, yo dije en una ocasión, en este diario, que si pudiéramos mirar en lo más hondo del corazón humano, de cada corazón, veríamos que sí somos hermanos, pues allí está lo que somos en verdad, y me parece que veríamos que en lo esencial, en lo importante de veras, coincidimos.

    Los creyentes hablan de Dios y de virtud, de fe y de amor, del Paraíso, del Reino de Dios (menciono ahora sólo conceptos positivos. Lo prefiero); los ateos (no hay que llamarles 'no creyentes', pues es evidente que creen en muchas "cosas", "cosas" ideales, es curioso) hablan de la Ciencia, de valores humanos, de Justicia, de Solidaridad, de empatía, del Progreso (también es curioso que hablen de fe en el Progreso), de un mundo mejor,... Bueno, si comparamos estas series de palabras veremos que no hay tanta diferencia entre ambas, me parece. En ambos casos se ve que unos y otros tienen un Ideal.


    En cuanto a tu creencia de que el mundo -el género humano, sea en este mundo o en otro-, mejorará... Yo siento no haber sido siempre optimista con respecto a eso.

    Creo que aquí cabría hacer una precisión: por un lado está la mejora material, tecnológica, estructural, social, política, legal,..., incluso corporal -de los individuos-, del mundo. En suma, la mejora formal, convivencial, exterior, perceptible, evidente,... O sea, el aumento del placer permitido, regulado, de las horas de ocio, el cese, disminución, limitación o control efectivo del delito, la difusión y práctica de los valores éticos sociales (solidaridad, servicio, normas o formas de cortesía,...),... Y por otro lado, está la mejora del ser humano, mejora real, no aparente; lo cual tal vez implicaría un cambio radical, si eso es posible a nivel global.

    En la primera mejora -mejora social, colectiva, regulada, aceptada por consenso mayoritario en pro de la convivencia pacífica-, gozaríamos de un claro progreso con respecto al momento actual; y aunque no fuera perfecto -porque los impulsos naturales antisociales seguirían latiendo en cada individuo, tal vez sintiendo en el fuero interno no poder darle curso libre, ni un pequeño desahogo alguna vez-, sí podría decirse que habríamos alcanzado un elevado nivel de paz y de felicidad.

    Me pregunto qué grado de participación o influencia deberían tener o tendrían el control estatal, policial, por un lado; y la educación, por el otro. Porque no imagino esta sociedad mejorada sin la participación de un control policial. Creo que la educación sola nunca nos llevará a este tipo mejorado de sociedad. Y no quiero pensar en un control científico, médico (implantes,microchips,..., químico, manipulación genética,...). Porque en este caso lo humano, su libertad, etc., ya se habría devaluado mucho. Aparte del riesgo de un mal uso del conocimiento, en manos de iluminados.


    En cambio, para la segunda mejora -la individual- sí creo que la educación sería necesaria, una mejora sustancial de la misma, una mejora revolucionaria (de un alcance que pocos, tal vez muy pocos, puedan vislumbrar). Esta mejora individual, interior, sería mucho más lenta, por no decir imposible, pues probablemente los poderes públicos no llegarían nunca a ponerse de acuerdo sobre el modelo educativo idóneo. Y con toda seguridad, el desacuerdo social con respecto al modelo a seguir sería aun mayor.


    Hecha la precisión, digo que soy moderadamente optimista, con grandes dudas, con respecto a la primera mejora, la social; pero que con respecto a la segunda soy pesimista.


    Si lo miras bien, CarlosSerrano, verás, me parece, que fundamentalmente estamos de acuerdo; pues aunque parezca que te contradices cuando afirmas quecrees en un mundo mejor, aunque posiblemente nunca será en éste,

    y al mismo tiempo dices que

    ya no crees que esto tenga solución,

    en el fondo tú vienes a decir lo mismo que yo, aunque los términos o detalles de tu reflexión no coincidan exactamente con los de la mía. Digo que me parece que tú eres optimista respecto a esa mejora colectiva (digo optimista porque afirmas creer en ella, siquiera sea una mejora utópica, teórica; aunque también podría pensarse que eres pesimista, pues no contemplas la posibilidad de su realización en este mundo)y pesimista respecto a la mejora de la condición humana.

    Pero es cierto que no has especificado esa diferencia; y bien puede suceder que yo me equivoque al intentar relacionar esas dos frases tuyas con la matización que yo he hecho.


    Bueno, está visto que no soy capaz de dar una respuesta breve.Lo digo porque ésta ha vuelto a alargarse demasiado. A ver si puedo conseguir ser más breve en mis próximos comentarios.
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado junio 2014
    Benedicto escribió : »
    "Y estoy fuera de carrera."

    Me gusta especialmente este verso final. En todas las carreras hay ganadores y perdedores. Cuando colaboramos todos ganamos. Tenemos que aprender a colaborar en vez de competir, así podremos ser hombres grises buenos y felices.

    Salud y ventura.




    Gracias, Benedicto, por tus amables palabras.


    Dices bien: en las carreras, unos ganan y otros pierden.


    Dicho esto, añado, pregunto: ¿una sociedad -una carrera- que cuenta con perdedores, no es perdedora? ¿Qué gana una sociedad teniendo en su seno perdedores? Y si una sociedad -un conjunto de individuos sociales o "asociados", etc. No entro ahora en más detalles relativos a la definición del término 'sociedad'- es perdedora, ¿no son perdedores todos sus miembros constituyentes? Porque es perdedora una sociedad que fracasa. Y fracasa la sociedad cuyos miembros -o algunos de ellos- fracasan. Y fracasan aquellos que pierden, si por perder entendemos ser infelices, disociarse -vivir aisladamente, marginalmente, solitariamente-.


    De nuevo dices bien (así me lo parece) cuando hablas de colaborar -mejor que competir-, como una forma de ganar (ganancia de todos, pérdida de nadie: ganan los que colaboran, por la mejora psicológica, social y moral que se opera en ellos; ganan los beneficiarios del resultado de la colaboración; y gana toda la sociedad, como perceptora del buen ejemplo de la colaboración, caso de que no redunde sobre ella el beneficio material. Nadie pierde).La otra forma de ganar es la que se deriva de la competición física o psicológicamente agresiva, hostil, promovida por deseos o sentimientos insanos, innobles, negativos (humillar al otro, sacarlo de la competición, perjudicarlo anímicamente, deseo de dominar,...), competición que, evidentemente, lleva a lo que tenemos. Y a la vista está lo que tenemos.


    Algunos pensarán, como posible objeción a lo que digo, que también la competición tiene efectos positivos. Sí, pero no aquella competición hostil, mórbidamente egoísta. Sí rinde frutos beneficiosos una competición amistosa, noble, constructiva. En la que todos ganan -como ocurre con la colaboración-, en la que nadie pierde. Todos ganan porque se reconoce el mérito de todos( su esfuerzo pleno y generoso), su valía (la valía está relacionada con una forma de la dignidad: la dignidad esencial, por lo que somos.Todos somos personas igualmente acreedoras de amor, en sus diferentes formas: atención,respeto, afecto,...; la otra forma de la dignidad está relacionada con el mérito; y el verdadero mérito reside en el esfuerzo. Merece más el que más se esfuerza, el que más y mejor voluntad pone en algo. Cuando se habla del mérito de alguien, en referencia al valor, a la valía,de sus dones naturales, o a sus capacidades, naturales o no, se habla de otra cosa: de valor y de capacidad),...se reconoce en la sana competición, decía, el mérito de todos, su valor o valía, su capacidad y su eficiencia.


    Y sobre esta base de amistosa competición, progresa el hombre. Pero esta competición no suele ser ruidosa ni vistosa, no suele convocar espectadores, y nunca para aclamar a vencedores y olvidar a perdedores. Esta suele ser competición callada, estimulante del esfuerzo y fortalecedora de la esperanza. A veces se le da el nombre de emulación. Compite aquí cada uno consigo mismo, con sus limitaciones, para superarlas o alejarlas. El emulado es la meta. Esta carrera es buena.Cuando ganas, porque alcanzas al emulado, o bien porque has avanzado, el emulado no pierde, ni tú ganas sobre nadie que no seas tú.


    Y cuando compites con otros, no ganas sobre ellos, porque no compites contra ellos. Aquí está la diferencia entre una competición sana y una insana: en la primera, vas al lado de los que buscan mejorar, no ser mejores que tú; y vas a favor de tu mejora, no en contra del otro. No crees que tu ganancia necesite o conlleve la derrota del otro.No piensas en esos términos.


    En la competición insana, todo ocurre al revés.


    Es esta la competición de la que huyo, esta la carrera en la que no participo. Allá cada cual con su ambición.



    Gracias, Benedicto, por el elogio, implícito, que entiendo que me haces cuando dices:


    ...así podremos ser hombres grises...
  • CarlosSerranoCarlosSerrano Fernando de Rojas s.XV
    editado junio 2014
    Bueno, sobre lo del alma, creo que todas las culturas hablan de alma y espiritu, no creo que haya que ser religioso para creer en ello (no está demostrado que haya alma o algo así, claro, como casi nada se puede demostrar, véase los empíricos británicos...) pero el alma platónica, por ejemplo, es un hermoso ejemplo, si quieres creer en eso. Quizá al final yo soy más de los que dicen, filósofos sobre todo, que al fin y al cabo el alma es el intelecto y éste debe surgir de nuestro cuerpo....sobre la vieja pregunta ¿el cuerpo rige a la mente o la mente al cuerpo? Qué puedo decir...igual es todo lo mismo, nuestro intelecto (alma para muchos) surge porque somos seres vivos y somos uno solamente, pero algunos no creen que algo tan complejo y sentimental pueda ser solo moléculas orgánicas. Unos días pienso que hay alma, otros que no. Como dijo uno de mis ídolos "el cambiar de opinión de muestra que pienso ¿no?":D

    En cuanto a lo cristiano...al fin y al cabo me educaron en esa cultura, la católica para ser precisos, y aunque dejé de creer con la edad (recién hice la comunión pensé realmente que Dios me castigaría al primer pecado que hiciera!) siempre he sentido curiosidad por la que es al fin y al cabo mi cultura (y ante el imposible de abarcarlas todas pues que mejor que al menos aprender de la que tengo más cerca) y tengo más a mano.

    Siento un profundo respeto por las personas religiosas, muy poco por las organizaciones y jerarquías. Creo que lo religioso debería ser más libre y personal, pero bueno, cada uno sigue la moral y sistemas que cree convenientes.

    Si todo lo bueno del cristianismo o el catolicismo realmente fuera lo único que aportaran la Iglesia y ciertos sectores religiosos...pero como no es así eso provoca en mi aún más rechazo por la hipocresía que creo yo inunda ciertos y amplios sectores católicos.

    Pero no aburro con el tema eclesiástico. Muchos grandes cristianos fueron anticlericales, así que es normal que acabe pasando eso.

    El año pasado en verano me dediqué a leer y estudiar la biblia, subrayé todo lo importante y que me llamó la atención. He leído a Tomás de Aquino y San Agustín, San Anselmo, San Abelardo y espero con ansias profundizar más en el maravilloso misticismo de San Juan de la Cruz. Obviamente no sigo ningún consejo de la Iglesia Católica aunque si he conocido catequistas maravillosos que se han abierto al debate conmigo (guardo con cariño la cruz que me regalaron)

    Un saludo Jugo de la raza!;)
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado junio 2014
    CarlosSerrano escribió : »
    Bueno, sobre lo del alma, creo que todas las culturas hablan de alma y espiritu, no creo que haya que ser religioso para creer en ello (no está demostrado que haya alma o algo así, claro, como casi nada se puede demostrar, véase los empíricos británicos...) pero el alma platónica, por ejemplo, es un hermoso ejemplo, si quieres creer en eso. Quizá al final yo soy más de los que dicen, filósofos sobre todo, que al fin y al cabo el alma es el intelecto y éste debe surgir de nuestro cuerpo....sobre la vieja pregunta ¿el cuerpo rige a la mente o la mente al cuerpo? Qué puedo decir...igual es todo lo mismo, nuestro intelecto (alma para muchos) surge porque somos seres vivos y somos uno solamente, pero algunos no creen que algo tan complejo y sentimental pueda ser solo moléculas orgánicas. Unos días pienso que hay alma, otros que no. Como dijo uno de mis ídolos "el cambiar de opinión de muestra que pienso ¿no?":D

    En cuanto a lo cristiano...al fin y al cabo me educaron en esa cultura, la católica para ser precisos, y aunque dejé de creer con la edad (recién hice la comunión pensé realmente que Dios me castigaría al primer pecado que hiciera!) siempre he sentido curiosidad por la que es al fin y al cabo mi cultura (y ante el imposible de abarcarlas todas pues que mejor que al menos aprender de la que tengo más cerca) y tengo más a mano.

    Siento un profundo respeto por las personas religiosas, muy poco por las organizaciones y jerarquías. Creo que lo religioso debería ser más libre y personal, pero bueno, cada uno sigue la moral y sistemas que cree convenientes.

    Si todo lo bueno del cristianismo o el catolicismo realmente fuera lo único que aportaran la Iglesia y ciertos sectores religiosos...pero como no es así eso provoca en mi aún más rechazo por la hipocresía que creo yo inunda ciertos y amplios sectores católicos.

    Pero no aburro con el tema eclesiástico. Muchos grandes cristianos fueron anticlericales, así que es normal que acabe pasando eso.

    El año pasado en verano me dediqué a leer y estudiar la biblia, subrayé todo lo importante y que me llamó la atención. He leído a Tomás de Aquino y San Agustín, San Anselmo, San Abelardo y espero con ansias profundizar más en el maravilloso misticismo de San Juan de la Cruz. Obviamente no sigo ningún consejo de la Iglesia Católica aunque si he conocido catequistas maravillosos que se han abierto al debate conmigo (guardo con cariño la cruz que me regalaron)

    Un saludo Jugo de la raza!;)



    Hola, CarlosSerrano.



    Me ha gustado tu respuesta. Primero, porque expones sin acaloramiento tu parecer (no tus verdades inamovibles), porque respetas, escuchas (lees, me parece, detenidamente), y mis palabras te hacen reflexionar (como a mí las tuyas). Segundo, porque veo que coincidimos bastante.


    Lo primero que se me ocurre cuando releo tu texto es que yo no veo tan claro como muchos eso de que la existencia del alma no está demostrada. Yo me pregunto: si aún no sabemos a ciencia cierta qué sea eso del alma (como si dijéramos que aún no sabemos de qué hablamos cuando decimos 'alma'), ¿cómo podemos saber que su existencia no está demostrada? ¿No sería lo acertado saber primero a quien buscamos, para después de saberlo ponernos a buscarlo, y cuando lo encontremos poder decir que está vivo, etc. (que existe)? Cuando decimos que no está demostrada, por ejemplo, la existencia -actual, ruinosa- de la Atlántida, hablamos con propiedad, pues la Atlántida ya está definida, tenemos su concepto o idea, sabemos qué buscamos.Lo mismo podrímos decir de los ovnis y de otras hipotéticas existencias. Pero cuando decimos que la existencia del alma no está demostrada, ¿a qué nos referimos, qué es eso del alma? No nos ponemos de acuerdo. Por tanto, no digamos que su existencia no está demostrada. Pues si el alma fuera, por ej., el principio vital de todo organismo viviente, o el principio mental, la conciencia o las potencias psíquicas,...entonces, ¿diríamos que no está demostrada la existencia de esas potencias, de la conciencia o de la mente; o diríamos entonces que sí estaría demostrada la existencia del alma? El mismo razonamiento vale para el caso de que pudiéramos identificar el alma con otra entidad real conocida.
    Así que, me parece, bien podría ser que la existencia del alma sí esté demostrada, aunque no lo sepamos aún. Lo sabremos cuando nos pongamos de acuerdo sobre qué sea el alma. Y creo que lo mismo se podría de la existencia de Dios. Por ej.: ¿ y si yo pensara -como piensan muchos- que Dios es la naturaleza; que la naturaleza, tan conocida (y aún muy desconocida, por supuesto), tan evidentemente existente, es Dios? No digo <que la naturaleza sea divina, o que tenga algo de divino; ni que Dios more o se extienda por toda la naturaleza.> Digo <que sean la misma cosa, exacta, enteramente>. Entonces, ¿estaría demostrada la existencia de Dios?


    CarlosSerrano, yo no puedo creer en aquella alma tripartita de Platón ( ni en tres almas diferentes. Hasta el mismo Platón estaría hecho un lío, probablemente. Cuando no se sabe, es lo que pasa. Por supuesto que no digo que mi admirado Platón no supiera en general -sabía muchísimo, muchísimo más de lo que yo podría saber en cien vidas-; me refiero a esto del alma en concreto).


    Tampoco puedo comprender (y precisamente, porque no comprendo, digo que ni creo ni dejo de creer. Me abstengo mientras no sepa. ¡Me temo que mi abstención durara ab (o in) aeternum!) ese misterio insondable de la trinidad divina.


    Lo de la inmaculada concepción o virginidad de María es comprensible; pero resulta difícil de creer, si uno es fundamentalmente realista. Pero como tampoco sé qué ocurrió -¿lo sabe alguien?-, pues también dejaré en suspenso mi juicio hasta que sepa. No haré lo que hacen los fundamentalistas, fanáticos, iluminados,..., no, haré afirmaciones rotundas sobre lo que no sepa. Si alguna vez a alguien le parece que sí incurro en tal error, me atrevo a decir de ahora que seguramente me habrá interpretado mal. Pero si caigo, por olvido seguramente, lo reconoceré, por supuesto.


    Bueno, CarlosSerrano, como te decía, coincidimos en varias ideas. Yo creo que tal vez hayamos recorrido en algunos momentos de nuestras vidas los mismos caminos. Creo que eso no sería nada extraordinario. Seguramente, las personas con vocación de saber nos encaminamos hacia los mismos lugares, nos llaman la atención los mismos estímulos, nos hacemos reflexiones semejantes,... Lo que nos diferenciará, a todos, es que también tomaremos caminos que no toma nadie o casi nadie. En el fondo, todos nos consideramos diferentes -lo somos-, y quizás algunos se piensen, o nos pensemos, especiales.


    Yo, como tú, también he pensado -y lo sigo pensando, a veces; a veces pienso eso, a veces pienso otra cosa, como te pasa a ti. Cambio, pienso-... también he pensado, digo, que el alma quizás sea la conciencia refleja, las potencias psíquicas. Tal vez yo no la identificaría con la mente (como función específica de aprender), pues me parece éste un concepto limitante (o limitador). Cuando se impone mi razón a mi parte emocional, el día que impera mi intelecto sobre mis deseos, sobre mis sueños y ensueños, veo claro que somos meramente materia (incluyendo la materia espiritual, o el espíritu material. En esas horas en que reina en mí la fría razón, también identifico la materia y el espíritu, o energía, si preferimos darle ese nombre). Entonces, la que me parecía eterna cuestión, a saber: si soy un cuerpo o si tengo un cuerpo, si somos (el Yo) un alma encerrada, mal de su grado, en un cuerpo o si somos un cuerpo que produce su propia conciencia, la ilusión de un yo, con todas sus magníficas potencias. Entonces, decido, eufórico: somos un cuerpo, no más. Todo se reduce a reacciones químicas, y en última instancia, tal vez a fórmulas físicas. Todo material, todo energía, como se prefiera.


    Pero no reina vitaliciamente en mí la razón. También ésta muestra sus debilidades; o mi voluntad, mis sentimientos, mis instintos (que son mucho más poderosos de lo que pensamos, y están mucho más presentes en la vida diaria de lo que nos dicen) se dejan oír con fuerza, desde el trono que momentaneamente deja vacante la razón (la verdad es que yo no sé si algún día una de estas dos instancias se adueñará del trono o bien ambas se acomodarán pacíficamente en él, juntas, como buenas amigas). Entonces, me digo que vive en nosotros -no digo que seamos un alma, o una inteligencia, para cuyo servicio el cuerpo fuera creado o producido-,... me digo que vive en nosotros un algo no sujeto al deterioro físico; un algo que podría subsistir sin el apoyo material que parece necesitar. Pero muy pronto viene la razón a decirme que barajo ideas antiguas, ajenas, que no pienso por mí mismo cuando imagino una entidad no física. Entonces me digo, mi voluntad que no quiere resignarse, que tal vez el alma tenga también su fisicidad. Pero entonces ¿sería rex extensa, sería divisible, destructible, mortal, pues?


    En esos momentos, mi mente se encuentra hecha un batiburrillo de ideas inconexas, deslavazadas, y me acuerdo de aquello de Baroja:


    Eso del alma son pamplinas.



    También me acuerdo del título de un ensayo de Fernando Vela: El alma, esa porquería. No sé a qué viene ese título (no he leído el ensayo), pero me atrevo a suponer que pueda deberse a la influencia del pensamiento freudiano, que según leí -no recuerdo dónde- , imaginaba el subconsciente como un antro o sentina repleto de inmundicias, de ratas y de cucarachas.


    Después de tanto merodeo o rodeo, para no llegar a ningún sitio, me digo, con Montaigne:


    ¿Qué sé yo?




    Y me parece muy prudente pensar, con Unamuno:


    Pospón toda sabiduría terrena, y toda humana y propia complacencia.



    (Continúa en mi siguiente mensaje)
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado junio 2014
    (Continuación)



    Pero seguiré hablando como si algo supiera. Bueno, yo siempre digo que no sé, que sólo opino, como creo que hace la mayoría.



    Yo, como tú, no comulgo con, no acepto ni apruebo, todas las ideas, con todos los silencios, todas las prácticas ni las erróneas omisiones de la Iglesia, por necedad, por ignorancia o por un exceso de prudencia, mal entendida. Cuando digo 'Iglesia', ahora, pienso en algunos de sus ministros, en su parte que pudiéramos llamar "poderosa". Pero también es cierto que puedo decir lo mismo -y aun con más fuerza, más convicción-, esto es: que no comulgo con, no acepto ni apruebo, todas las ideas, etc. de aquellos que tanto censuran y atacan a determinados elementos de la Iglesia. Me parece que tanto unos como otros yerran, que el error es universal, y que quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra. Esto lo digo porque yo pienso que sí deberíamos respetar a todos, buenos y malos, porque con la vara con que midamos, seremos medidos; y si no juzgamos ni condenamos,...espero que se nos juzgue con benevolencia o cierta indulgencia.


    Respetar no es aprobar ni excusar. Respetar es reconocer la dignidad de todos, aun del más villano o abyecto. El mayor criminal debería suscitar nuestra compasión, más que nuestro odio. Allá cada cual con su conciencia y sus determinaciones. Yo me siento bien no odiando ni condenando. Para la justicia humana, ya hay jueces. Otra cosa bien distinta es que me muestre en desacuerdo con lo que antes dije. Yo soy muy crítico con la Iglesia, desde la cúspide hasta la base; pero no arremeto contra nadie. Digo claramente que me parece que la Iglesia debería ser más pobre, que la jerarquía es innecesaria, que no debería sentir tantos temores, que debería aceptar el cambio, algunos cambios al menos, que quizás debería intentar volver a la sencillez primitiva, despojarse de todo lo superfluo (sólo el amor es necesario.¿No es el amor Dios?),... Y muchas otras cosas que, en mi opinión, debería cambiar. Pero lo haga o no, yo respeto a todos, por principio, porque no me sale ser irrespetuoso con nadie.
  • FrancescaFrancesca Fernando de Rojas s.XV
    editado junio 2014
    Siento que - tal vez- me inmiscuyo en vuestro diálogo. Si lo hago, me perdonáis, por favor.


    Éste me ha parecido apasionante tanto por su fondo, como por su forma. En los tiempos que corren, me reconcilia con la Humanidad un diálogo pausado y respetuoso entre personas que piensan distinto, o no del todo igual.


    Me habéis hecho reflexionar. Eso es bueno. He reparado en ciertos "santos sin Dios", que amaban a sus congéneres y procuraban hacer el bien. Yo viví con uno de ellos, mi padre. Igualmente, he recordado a "santos con Dios", como Teresa, Francisco de Asís, o algunas monjitas que conocí de niña.
    Desde que leí vuestras reflexiones, no dejo de pensar en si confundo la fe con la religión, si la confundimos. Si confundo - confundimos - la piedad con la liturgia. Si hemos trocado el amor en interés.
    Ayer, mientras arreglaba mi armario repleto de vestidos, me sentí extraña. Creía haberme liberado de muchas trabas: mi casa es muy modesta , renuncié a un puesto importante en una empresa, y vivo como una sencilla ama de casa. Pero mis posesiones aún me atan con lazos invisibles. No sería capaz de llevarme cinco cosas a una isla, pues no podría prescindir de..., y de..., y de... Eso me entristeció, porque nada voy a cargar conmigo cuando se acabe mi peregrinaje.


    Os agradezco que, con vuestras reflexiones, me hayáis hecho caer en la cuenta de que - en cierta medida- había olvidado mis principios.


    Por otra parte, el respeto y el genuino interés por las opiniones del otro, me han proporcionado un motivo de honda alegría.
    Saludos
  • CarlosSerranoCarlosSerrano Fernando de Rojas s.XV
    editado junio 2014
    Francesca yo hace tiempo tomé la decisión de abandonar lo superfluo...ahora me dedico sobre todo a leer, escribir y reflexionar...tiré el ordenador a la basura, apenas uso el móvil y me dediqué a leer libros antiguos de filosofía. Es lo mejor que pude hacer cuando me sentí esclavo de los caprichos de hoy en día. No necesitaba videojuegos, ni politonos ni esas cosas que te distraen de tu verdadero ser. Las temporadas que pasas enamorado la verdad es no echas de menos el horrible mundo materialista...y cuando no tienes amor ama los libros, que como decía Emilio Lledó son la forma de conversar íntimamente con alguien muy lejano...

    Santa mi abuela: analfabeta y mujer de su casa al final fue mucho más lista y moderna que sus hijas y nueras:D A mi me enseñó a llevar una casa...para no depender de una mujer!:cool:
  • FrancescaFrancesca Fernando de Rojas s.XV
    editado junio 2014
    En primer lugar: Jugo , espero que no te moleste mi incursión en tus dominios...


    En segundo lugar: C. Serrano, ¿ si no tienes ordenador, cómo escribes en el Foro? Siento ser tan curiosa, pero es que yo me he tenido que ausentar por mi carencia de portátil, hasta hace una semana.


    Sobre lo superfluo, os relato una anécdota personal:
    Durante años, mi marido me regalaba joyas en un vano intento de llenar mi vacío o de compensarme por mis muchos pesares. Acumulé un pequeño tesoro, que nunca llegué a disfrutar del todo. Pensaba legarlo a mis hijos, para que hiciesen con él lo que bien les pareciese.
    Un día de julio de 2012, un ladrón entró en mi casa. Fue derecho a mi "tesoro" y se lo llevó. No tocó nada más. Me detesté a mí misma por haber llorado por el robo de mis joyas. Pero después, me sentí aliviada al comprender que lloraba por otros motivos: porque ese desconocido había revuelto la lencería de mis cajones, porque aún podía ver la huella de su cuerpo en la colcha, por mi lado de la cama,...
    Esa noche, me acerqué las camas de mis hijos - como siempre hago- para contemplarlos mientras dormían.
    Tuve una revelación: ellos son mi tesoro. Mi auténtico tesoro. Ellos son las joyas que me adornan, pues todos alaban su educación y su buen carácter.
    De ese falso tesoro pude desprenderme , con un "empujoncito" por cortesía del ladrón.
    Tengo la esperanza de poder ir soltando el resto del lastre, porque la vida avanza y cada vez necesitaré menos cosas.
    Sólo tengo dos pasiones ( excluyendo a mis hijos, que son mi vida): la lectura y los viajes.
    Cuando no pueda ya viajar, espero poder seguir leyendo o que un alma caritativa lea para mí.


    Jugo, si alguna vez pensaste si tus escritos aportaban algo positivo - tal vez estoy equivocada, no sé- , puedo decirte que a mí, personalmente, sí. Gracias.
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado junio 2014
    Francesca, me alegra verte por aquí, por mis "dominios". Puedes incursionar por ellos cuanto gustes, si lo deseas, si encuentras aquí ideas, valores, actitudes que te agraden, y un buen diálogo. Tú y CarlosSerrano podréis sembrar buena semilla.


    Me alegra sobremanera que mi diario te haya aportado algo positivo. Eso significa que sí es útil. Te estoy muy agradecido por esas palabras. Me has animado.
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado junio 2014
    Absit iniuria verbo (sea dicho sin injuria).


    Qué olvidados están muchos (todos sabemos que no es el olvido la causa) de esta principal norma de buena educación. Creo que las malas palabras y los hechos malos merecen nuestra reprobación, pero nuestra compasión las personas erradas, y aun las malvadas.

    No puedo menos de entristecerme cuando veo tanto odio, malos deseos, ansias de venganza,... expresados públicamente, con tanto cinismo.

    Ojalá avancemos por el camino de acabar con la injusticia. Pero ojalá también enmendaran su juicio los que claman venganza o piden el asesinato de los injustos.

    Siento mucho ser pesimista en esto. Es evidente que el malestar de muchos crece; y que la cobarde pasividad a la hora de censurar las muestras explosivas de negatividad las favorece.

    Una revolución interior, la que verdaderamente está por llegar y mayor bien nos haría, casi es lo único que no pedimos, de cuya falta no nos quejamos. Nos doblamos un tobillo y vamos al médico. Insultamos y ofendemos, nos burlamos y odiamos, y nos quedamos tan panchos. Parece que no ha pasado nada, el mundo rueda y rueda,...






    Sigo con las pelis de febrero/marzo de 1.990:



    5(52)- Atrapa a un ladrón, de A.H. Con C. Grant y G. Kelly. De la Paramount.

    6(53)- Karate kid.

    7(54)- Kung-Fu (serie de televisión. Vista durante los años 89 y 90).

    ( Fue ésta una serie especial para mí. Disfruté muchísimo con ella. Yo quería ser K. F. Quería ser como él. Incluso creía parecerme en algo a él. Ahora pienso que tal vez he llegado a parecerme a él en su actitud pacífica. Pero me parece que en nada más)


    8(55)- Peligrosamente juntos. Con R. Redford y Debra Winger.

    (Debra W., una de las mujeres más bonitas que ha dado el cine. Y también una de las sonrisas más bonitas)


    9(56)- Jesucristo superstar, de Norman Jewison.

    (no me cansaba de escuchar sus canciones. Todas las tengo en mente)


    Esto de recordar las pelis que viera antaño me relaja. Me gusta hacerlo de vez en cuando.
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado junio 2014
    Hace no muchos días, escuché esta frase de boca de un anciano de unos noventa años, que conversaba animadamente con otra persona, de una edad próxima a la suya. Bueno, no reproduzco aquí la frase exacta, pues aunque sí conseguí retenerla durante unos días, la olvidé poco después, mas no la idea. Decía el hombre:



    - Será mejor que nos espabilemos y empecemos a disfrutar de la vida, porque cuando quieras acordar,...empezaremos a hacernos mayores.



    Estas palabras tan sorprendentes me hicieron pensar, ¡cómo no! Pensé en las personas que se mueren con veinte años (o treinta, cuarenta,...) pero no los entierran hasta que cumplen setenta, ochenta o noventa, cuando sus pulmones dejan de respirar y el pulso se les para. Décadas antes ya habían dejado de vivir, pero nadie los dio por muertos, ni ellos mismos se enteraron.


    Y pienso también en las personas que porque nacen cada día, con sus noventa años documentados tienen la frescura y viveza mental, la ilusión y la alegría de vivir que a muchas personas mayores de veinte o treinta años les falta.
  • CarlosSerranoCarlosSerrano Fernando de Rojas s.XV
    editado junio 2014
    Francesca escribió : »


    En segundo lugar: C. Serrano, ¿ si no tienes ordenador, cómo escribes en el Foro? Siento ser tan curiosa, pero es que yo me he tenido que ausentar por mi carencia de portátil, hasta hace una semana.

    Dios creó las bibliotecas públicas con acceso a Internet.:D Y son todo ventajas porque es gratis e impide que acabe enganchado al malvado mundo de la Red:D Eso si, así solo puedo estar por aquí un ratito por las mañanas de Lunes a Viernes. Solo eso.:rolleyes:

    Jugo de la raza, ayer leía a Paul Bowles reflexionando sobre el tiempo, eso de que todo nos parece infinito pero que en realidad si te paras a pensar....¿Cuantas Lunas Llenas nos quedan por ver? ¿Cuantas veces veremos un crepúsculo en pareja? ¿Cuántas mujeres amaremos? La vida nos parece infinita porque esa es la mejor manera de no angustiarnos, inconscientemente.
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado junio 2014
    [HTML]Jugo de la raza, ayer leía a Paul Bowles reflexionando sobre el tiempo, eso de que todo nos parece infinito pero que en realidad si te paras a pensar....¿Cuantas Lunas Llenas nos quedan por ver? ¿Cuantas veces veremos un crepúsculo en pareja? ¿Cuántas mujeres amaremos? La vida nos parece infinita porque esa es la mejor manera de no angustiarnos, inconscientemente.[/HTML]




    Hola, CarlosSerrano.


    Hace años vi un documental sobre... Ahora no recuerdo si trataba de P. Bowles o de su mujer: Jane Auer. Sin duda, la vida de Bowles es muy interesante; pero no me lo pareció menos la vida de su mujer. Interés que aumentó cuando por un detalle de su vida llegué a preguntarme si no tendría una remota e indirecta relación conmigo. Pero después lo he pensado bien y me he dicho que la probabilidad de esa relación es mínima.



    Quien lee mi diario sabe que la tristeza me hace frecuentes visitas; pero lo que quizás no he dicho nunca es que la alegría vive conmigo. Sí, siempre son muchos los momentos del día en que me muestro alegre, risueño, motivado, activo, animador, amigo. La nota lamentable es que viene a veces la tristeza y se entrevera con mi natural jovialidad. Hasta hoy, he sabido mantener a raya a la tristeza. Y después de tantos años de convivencia, ya no le temo.


    Propongo, o me propongo, abrir mucho los ojos a cada momento, como un niño. Hablas de la infinitud/fugacidad del tiempo. Recuerdo que Graham Greene dijo que


    la eternidad es sólo un instante.


    Yo, cambiando esa frase, digo que los niños y los que son como ellos eternizan los momentos, paran el reloj. Ellos perciben cada detalle como nuevo, y se asombran con todo. Creo que también a mis perritas les pasa eso. La consideración apenada del pasado es un lastre; la inquietud por el futuro que pintamos negro con la imaginación, también. Los niños y mis perritas no viven en el tiempo. Son eternos en su presente inacabable. Los ojos de los niños y de mis perritas parecen más grandes porque siempre están abiertos, extasiados ante tanta Belleza, tanto misterio, tanta novedad.


    Yo siempre salgo a la calle sonriente, admirado ante la Belleza de todo. Me siento niño, y soy feliz.


    Y me hago tus preguntas, y me entristezco. Pocas lunas llenas ya. ¿Crepúsculos en pareja? Si hay Justicia, vendrán. Y si no vienen, será porque no me los he ganado.


    Yo no me planteo amar a otras mujeres. Ya amo a una que es la cifra del ideal femenino, la mujer más mujer, más deliciosa y más todo (en un grado subidísimo de calidad). La mujer que me llena tanto, que me siento vacío sin ella. Ella es Alicia, un sueño de mujer. Y me ama. ¿Se puede pedir más?
  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    editado junio 2014
    El que quiera más que le piquen caña:)
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado junio 2014
    amparo bonilla escribió : »
    El que quiera más que le piquen caña:)



    Quizás la caña de azúcar esté muy buena, pero yo he probado algo más dulce.


    Gracias, Amparo, por tu simpático comentario. Yo me conformo con lo muchísimo que tengo.
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado junio 2014
    No hablaré mal de hombre alguno; y de todos diré todo lo bueno que sepa. (B. Franklin)



    Hace unos días cogí de la estantería uno de mis libros, uno que apenas había hojeado.

    Cuando lo compré, debí de pensar: éste me gustará, lo compro.

    Pero hace unos días pensé esto otro: ¡qué obra de arte este libro, este volumen! Está exquisitamente elaborado. A la vista, antes de abrirlo, es una obra primorosa, suntuosa.Todos los detalles estéticos y prácticos están cuidados. Después, cuando entras en él, te siguen pareciendo deliciosas su factura y presentación: la calidad del papel, su suavidad, sus excelentes ilustraciones, acertadamente distribuidas a lo largo del texto,...

    No es esta reflexión la que me pareció novedosa, sino esta otra: ¿qué haré cuando me toque leerlo, si hasta ahora he subrayado y anotado con bolígrafo todos mis libros? Sí, lo he hecho siempre, incluso con libros muy buenos, bellísimos también. Pero éste me ha parecido especial. No sé si de superior belleza que otros, pero algo diferente le he visto. Por primera vez siento que me costaría "manchar" un libro. Bueno, decidido está: no lo haré, no lo subrayaré ni anotaré en él.

    Pensé entonces que esta decisión podría sentar un peligroso precedente. ¿Hacer otras excepciones? No creo que eso suceda; pero... ¿y si vuelvo a hacerme la misma consideración? Pensé que eso no sucedería, pues la razón de que ahora haya ocurrido debe de ser la especialidad de este volumen. Pero ¿y si no fuera esa la verdadera razón, y si fuera que yo estoy cambiando? Yo sé que cambio, que estoy cambiando cada día, pero ¿también en este sentido? <Bueno -me dije-, ya se verá.> Y con esta determinación o conclusión me quedé, tranquilo, diría yo.

    Todo esto lo cuento porque resulta que esta historia no acabó ahí. Un día después -¿casualidad?-, me encontré con esta idea, expresada por un gran psicólogo, según mi parecer:


    Lea con un lápiz rojo o un bolígrafo en la mano; y cuando una frase o idea le parezca excelente, subráyela. Esto de subrayar un libro lo hace más interesante y mucho más fácil de revisar rápidamente.



    Y con estas sabias palabras, ya volvió a estar instalada en mí la duda. En cuanto a subrayar o no el libro de marras, sigo teniéndolo claro y decidido: no lo haré. Pero también tengo claro que seguiré subrayando y anotando los demás, aunque no puedo asegurar que no haga nuevas excepciones en el futuro.
  • CarlosSerranoCarlosSerrano Fernando de Rojas s.XV
    editado junio 2014
    jugo de la raza escribió : »


    Hola, CarlosSerrano.


    Hace años vi un documental sobre... Ahora no recuerdo si trataba de P. Bowles o de su mujer: Jane Auer. Sin duda, la vida de Bowles es muy interesante; pero no me lo pareció menos la vida de su mujer. Interés que aumentó cuando por un detalle de su vida llegué a preguntarme si no tendría una remota e indirecta relación conmigo. Pero después lo he pensado bien y me he dicho que la probabilidad de esa relación es mínima.

    Bueno, no hace mucho salió un libro sobre la vida de Bowles centrándose en su lado oscuro. Sin duda su mujer fue un personaje interesante...eran una pareja interesante, ambos bisexuales parece que tenían un matrimonio de lo más abierto, al menos es legendaria la pasión de Paul por los digamos "muchachitos árabes"...en fin, unas vidas muy peculiares...:rolleyes:

    Envidia sana me das de que hayas encontrado el amor, espero que para siempre y más allá;)
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado junio 2014
    Releyendo mi entrada de 10 de junio de 2.014, he visto que cometí algunos errores formales. He aquí la parte que contiene los errores y la corrección de los mismos:

    No haré lo que hacen los fundamentalistas, fanáticos, iluminados,..., no, haré afirmaciones rotundas sobre lo que no sepa. Si alguna vez a alguien le parece que sí incurro en tal error, me atrevo a decir de ahora que seguramente me habrá interpretado mal. Pero si caigo, por olvido seguramente, lo reconoceré, por supuesto.
    No haré lo que hacen..., no, haré afirmaciones...

    Pero si caigo...



    Corrección:


    No haré lo que hacen..., no, NO haré afirmaciones... (O bien: ..., no haré afirmaciones... Eliminando un adverbio de negación).


    Pero si caigo en el error...


    Tal vez por esta corrección Alicia me diga que he sido más don Seriote que nunca. Pero como yo sé que le gusta que sea don Seriote, sonrío imaginando esa posibilidad.
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado junio 2014
    CarlosSerrano escribió : »

    Envidia sana me das de que hayas encontrado el amor, espero que para siempre y más allá;)








    Te agradezco tu buen deseo, CarlosSerrano. Ojalá también tú lo encuentres, porque en el fondo es lo que todos buscamos.









    Señaladamente curioso, yo era una pregunta continua a la vida. Llevaba el amor conmigo, y con él y para él buscaba la Belleza, que en acción es el Bien, el Amor. La/lo buscaba fuera de mí. Y la Belleza -el Amor- ya me buscaba a mí, también. Y aún me busca, cada día más. Porque me parece que el del amor es un camino siempre nuevo, que no se acaba.







    Pero un luctuosísimo día, nefasto, por no ser capaz de perdonar lo que entendí un desaire, una ofensa -que no existió, salvo en mi imaginación-, por ser un pésimo cristiano, por tenerme en tan alta estima y creerme de tanto mérito, que me sentí terriblemente zaherido cuando ella no me miró (como si eso fuese la más terrible injusticia, que contra mí se hacía)..., ese día, y algunos más después, dejé de amar como debía, dejé de darle el amor que ella merecía. Perdí en segundos todo el amor que ella, ilusionada, guardaba para mí. Me aparté de su vida, me escondí como un cobarde, arruiné lo que prometía llegar a ser la ciudad del sol, de la luz, de la alegría, del amor. Desde ese día la selva comenzó a engullir esa dorada morada que juntamente ensoñamos, y a mí con ella. Me perdí, perdí el color de la alegría, la alegría de su compañía.






    Pero un bueno día tuve la buena idea, porque aún respiraba, de querer revivir. Lo que sucedió ya es reciente. No empecé a amarla de nuevo; porque no pude, ni quise, dejar de pensar en ella, ni de lamentarme de continuo por lo que pasó. Yo digo, salvo que alguien me demuestre que estoy equivocado, que he estado enamorado durante varias décadas.







    Y un buen día..., tal vez porque estaba de Dios, los que estaban perdidos, se encontraron; y el pináculo de la ciudad dorada emergió radiante por cima de la selva.




    Yo sé que esta ciudad durará más que la selva.
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado junio 2014
    Todo hombre de buen entendimiento es hombre de bien. (FEIJÓO)






    Desde que me dijeron que no debemos dar leche a los gorriones ( o a las crías de gorrión; ahora, dudo) me salen al encuentro textos en que se cuenta cómo alguien tan bien informado como yo alimenta así a estos pajaritos. Primero fue el padre de Sissi (Sissi emperatriz, por supuesto); y ahora, el personaje de un cuentecito (Antonio y el pajarillo) de Manuel Molina. Dice aquél (el personaje):


    -Pajarito, come esto, que me han dicho que es muy bueno para ti (pan mojado en leche).
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado junio 2014
    Aún continúo con las pelis de febrero/marzo de 1.990:


    10(57)- Nueve semanas y media, con Kim Basinger y M. Rourke.

    (No sé si me gustó más o menos esta peli; pero el recuerdo que creo tener ahora de ella es negativo. Seguramente, me entruvo, pero no deseo volver a verla. Creo, además, que M. Rourke no me ha gustado en ninguna de sus interpretaciones. Y de Kim B. tampoco me sale hablar muy bien, como actriz. Pero no descarto que sí me haya gustado en algún papel. Lo digo dudando porque mi memoria no me permite hacer sobre esto un juicio rotundo.)


    11(58)- Espérame en el cielo.

    12(59)- El gran Houdini, con T. Curtis.

    (Ésta sí me gustó mucho. Siempre estaré bien dispuesto para ver una peli del mejor escapista de la historia.)


    13(60)- El hombre que sabía demasiado, con J. Stewart y Doris Day.





    13 de junio de 1.991:



    Hace unos días vi Operación Whisky. También hace unos días, murió Manolo Gómez Bur.

    Ahora leo Los tres mosqueteros.


    Ayer fui al psicólogo. Hice el viaje en autobús, de pie, porque se llenó y faltaron asientos, o sobró gente. Creo que he sido torpe, o generoso, porque cuando yo llegué a la parada no había nadie esperando.Todos llegaron después de mí.Y todos se colaron, porque fueron más listos.


    (Diré primero que yo nunca he sido listo, no lo soy y nunca lo seré. ¡Dios me libre de ser listo!

    Diré después que yo era muy inocente, muy inexperto. Y que después de veintitrés años aún sigo dejando que se me cuelen en las colas, sean del autobús, sean para visitar al médico, sean por asuntos laborales, sean... en todas. Aunque tenga mi número, aunque sea el primero, si no tengo prisa, no tengo inconveniente en entrar el último, si la gente me pide por favor que los deje pasar. Para mí, éstas son excelentes ocasiones para abrir el libro que siempre me acompaña y para observar a la gente, de la que tanto se puede aprender.


    Acabo de notar que incurrí en uno de estos dos vicios gramaticales (no los distingo bien): perissología o macrología. Me cito:



    ...cuando yo llegué a la parada no había nadie esperando.Todos llegaron después de mí.


    Evidentemente, aquí repito innecesariamente una idea.)



    En el centro médico me encontré con... Es atractiva, tiene un buen cuerpo, pero su cabeza no funciona del todo bien, lo que no fue óbice para que tuviéramos una agradable conversación.


    (Este juicio negativo sobre su salud mental lo hacía por una evidencia conductual frecuente, no por aquella visita al especialista)


    Nada más entrar en la consulta del psicólogo, sin ni siquiera darme tiempo a saludarle ni acercarme a él, me espetó:


    - ¿Tú estás loco?


    (Después de tantos años, aún encuentro extrañísimo aquel recibimiento tan ineducado. ¿Era aquella una novedosa técnica psicológica? Me quedé pasmado. Ah, aún no le he dicho, yo fui al psicólogo porque me dolía una pierna, mandado por mi médico de cabecera, porque me vio con ansiedad. Es que el dolor era tremendo, continuo, sin descansos ni vacaciones (el dolor), peor de noche que de día. No podía dormir en la cama; lo intentaba en una butaca, pero apenas lo conseguía. Pasé alrededor de un año malísimo, cómo no iba a estar nervioso.)



    ¡¿Qué te parece la entrada?!

    Yo, sencillamente, con paciencia, con calma, le respondí:


    - No estoy loco; he venido a verle porque me duele una pierna.


    Después, me acribilló a preguntas: si tenía novia, si me gustó hacer la mili, si jugaba al fútbol, si trabajaba,... Y yo me preguntaba de qué modo puede haber influido para que me duela la pierna desde hace un año lo de la novia, que no tengo; lo de la mili, que me gustó y me disgustó, según se mire; o lo del trabajo, que tampoco tengo. Entonces, yo me mostré escéptico y le dije que no creía que el dolor se me fuera a quitar hablando de mi experiencia militar o de mi inexperiencia con las mujeres. Pero él me dijo que conocía su trabajo, y siguió con las preguntas. Una hora estuvimos hablando, contándole yo mi vida, según las preguntas que me hacía.

    (No hice bien dudando del buen hacer del pobre hombre. Tal vez se me pasó por la cabeza la posibilidad de que no estuviera bien de la suya. Tal vez yo aún le daba vueltas a su genial pregunta: ¿tú estás loco? Si yo pensaba en eso, estaba en cierta forma justificado mi malestar, teniendo en cuenta que yo podía ser poco prudente entonces. Espero haber mejorado algo con el paso del tiempo.)



    He de volver al psicólogo dentro de un mes, para seguir charlando, supongo.
    Por la tarde fui a la biblioteca, leí a Unamuno. Desp. le gané una partida de ajedrez a R. Después me dolió más la pierna. Se ve que ganar no me ayudó con el dolor.

    (Ganar al ajedrez no me ayudó con nada)
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado junio 2014
    Una corrección léxica del texto de hace unos minutos:





    Aún continúo con las pelis de febrero/marzo de 1.990:


    10(57)- Nueve semanas y media, con Kim Basinger y M. Rourke.

    (No sé si me gustó más o menos esta peli; pero el recuerdo que creo tener ahora de ella es negativo. Seguramente, me ENTRUVO, pero no deseo volver a verla. Creo, además, que M. Rourke no me ha gustado en ninguna de sus interpretaciones. Y de Kim B. tampoco me sale hablar muy bien, como actriz. Pero no descarto que sí me haya gustado en algún papel. Lo digo dudando porque mi memoria no me permite hacer sobre esto un juicio rotundo.)


    Corrijo:


    obviamente, es <Seguramente, me ENTRETUVO, pero...>
  • Gracia GabrielGracia Gabriel Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado junio 2014
    ¡¡¡Don Seriote!!!
  • Gracia GabrielGracia Gabriel Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado junio 2014
    jugo de la raza escribió : »

    Y un buen día..., tal vez porque estaba de Dios, los que estaban perdidos, se encontraron; y el pináculo de la ciudad dorada emergió radiante por cima de la selva.




    Yo sé que esta ciudad durará más que la selva.

    Me gustaría que olvidases ya los errores pasados. Yo los cometí en gran cantidad y de mucha gravedad.
    Piensa en el venturoso día en el que decidirte buscarme. Detente en el presente, en nuestro presente. Y sigue soñando con el futuro y lo que nos haya de traer.


    Gracias por haber regresado al Foro y por desear escribir.
  • Nae SirudNae Sirud Juan Boscán s.XVI
    editado junio 2014
    Vittoria Colonna y Buonarroti. ¡Qué encuentro más apropiado, cinco siglos después! :)
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