Si tú estuvieras aquí
en tu hombro apoyaría mi tristeza
y mi alma miraría esta belleza
con el mismo gozo,
pero más tranquila.
Si tú estuvieras aquí
mi vuelo no sería vagabundo
y mis huellas irían por el mundo
con el mismo brío,
pero más seguras.
Si tú estuvieras aquí
los cansancios de mi tierra cederían
y mis ojos y mi cuerpo se abrirían
con la misma vida,
pero en libertad.
Si tú estuvieras aquí
en nada cambiaría el horizonte,
mi mirada seguiría hacia los montes,
con el mismo anhelo,
pero en compañía.