La vida es otra cosa,
no es poesía,
ni canciones o música en las calles
manchadas por la prisa.
Aunque a veces,
la vida se desprende
de un árbol que resiste en el camino,
del cielo sin humo de los campos,
del silencio que queda
después que se ha marchado el autobús,
o de un niño que gasta su energía
en darle una patada a su balón.
A veces la vida se desprende
de unos ojos que deshielan la mirada,
de unas manos mirando enamoradas,
de un saludo al pasar, fugaz encuentro,
de una conversación inesperada.
A veces la vida nos alcanza
desde un hombre que se dobla
bajo el peso del trabajo,
desde el sueño que repone
las mañanas cansadas,
el dolor que me recuerda que soy hombre,
desde el aire que nos deja la esperanza.
Quizás la Vida vive,
como el verso detrás de las palabras,
detrás de todo aquello que vivimos.
Quizás la Vida vive y nos espera
invisible en el aire que respiro.
Quizás la Vida vive y nos espera,
espera ser mirada
y descubrirse.
Comentarios
En prosa diría: "La vida no es poesía, pero hay poesía en todo lo que tiene vida y, a veces, nos llegan y podemos ver algunos reflejos".
¿O no notas una inyección de vida cuando ves a un niño poner el alma en lo que hace o a unos ojos volverse cálidos cuando te miran"
Estoy identificando vida con poesía y a ambas con esas cosas impalpables, pero contundentes, que nos hacen vivir.
Gracias por pararte y dejarme tu opinión. Me encanta que te guste eso de "la vida vive".