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Hilando fino

DragonDragon Lope de Vega s.XVII
editado febrero 2013 en Narrativa
Empiezo hilando este relato con retazos de lo que una vez fui y no volveré a ser.Fui niña en un tiempo en el que la movida madrileña arrancaba su poderío con el concierto a Canito, enseñando a los españoles, que después del frío, viene el calor y había que montarse al tren, no fuera que se nos perdiera la voluntad.Crecí viendo la Bola de cristal, con la Bruja Avería y me machaqué bien lo de tener diez segundos para imaginar, porque ahora lo hago en cinco.Los fanzines estaban a la orden del día y quién no leyera Du-Duá, Madrid me mata o La pluma eléctrica, no era buen lector o no estaba en la onda.Me vestían con vestiditos llenos de cerezas, fresas, mariposas o abejitas, depende de la inspiración maternal y con zapatitos de charol, algo incómodo para mí, pues siempre estaba subida a un árbol, jugando al fútbol o mejorando esas pócimas que alguna vez, mi bisabuela se le ocurrió comentarlas en voz alta.Crecí entre dos mundos, dos lenguas, dos vidas y parecía a la Píquer con su baúl, pero en mi caso, con mi maletita de cartón a cuestas, de avión en avión, de espera en espera, de sueño en sueño, porque siempre estaba en la luna y no en vano, aún hoy soy conocida en la familia, por lunática, porque esa es mi casa, pero no lo digáis a nadie, es un secreto.

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Comentarios

  • annasofiaannasofia Garcilaso de la Vega XVI
    editado junio 2012
    Lindo haberlo vivido para poderlo contar, bella historia Dragon!
  • juanchojuancho Francisco de Quevedo s. XVII
    editado junio 2012
    Jaja te imagino de zapatos de charol y vestidos con fresitas, jugando a la pelota. Debes haber sido terrible (así decimos por acá).
    En pocas líneas nos cuentas de tu vida.
    Un abrazo Dragón.
  • IgnoriaIgnoria Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado junio 2012
    Dragon escribió : »
    Empiezo hilando este relato con retazos de lo que una vez fui y no volveré a ser.Fui niña en un tiempo en el que la movida madrileña arrancaba su poderío con el concierto a Canito, enseñando a los españoles, que después del frío, viene el calor y había que montarse al tren, no fuera que se nos perdiera la voluntad.Crecí viendo la Bola de cristal, con la Bruja Avería y me machaqué bien lo de tener diez segundos para imaginar, porque ahora lo hago en cinco.Los fanzines estaban a la orden del día y quién no leyera Du-Duá, Madrid me mata o La pluma eléctrica, no era buen lector o no estaba en la onda.Me vestían con vestiditos llenos de cerezas, fresas, mariposas o abejitas, depende de la inspiración maternal y con zapatitos de charol, algo incómodo para mí, pues siempre estaba subida a un árbol, jugando al fútbol o mejorando esas pócimas que alguna vez, mi bisabuela se le ocurrió comentarlas en voz alta.Crecí entre dos mundos, dos lenguas, dos vidas y parecía a la Píquer con su baúl, pero en mi caso, con mi maletita de cartón a cuestas, de avión en avión, de espera en espera, de sueño en sueño, porque siempre estaba en la luna y no en vano, aún hoy soy conocida en la familia, por lunática, porque esa es mi casa, pero no lo digáis a nadie, es un secreto.

    Desde mi cómoda posición lunar, siempre en cuarto menguante para que mi pie pueda quedar bailando en el vacío y tomar esa postura de despreocupada niña, he conseguido mantener la sonrisa ante cualquier momento de crisis. El primero de la larga retahíla de ellos lo recuerdo a menudo, algo debió marcarme. Apenas había abandonado la fauna mi ropa cuando delante de mi boca me encotré de sopetón otra. La de mi primer novio. Y sin avisar. Yo había ensayado espejito en mano eso de los besos bucales, pero con los ojos abiertos, que si no no lo consideraba efectivo. E incluso una vez mi hermana se ofreció a darme un lametón de prueba, que solo me sirvió para no encontrarle gracia a los besos. Pero ahora, con el hermano gemelo guapo apodado El Flequi, tan atractivamente canalla anudado a mi cintura, dudaba. Mi vida pasó en un instante delante de mis ojos. Me acordé primero de mi amiga Angelita, que me aseguró, y yo la creí porque se le veía curtida en estas lides, que si no era un beso con lengua no te quedabas embarazada. Luego rememoré el beso de mi hermana, y recé para que el que iba a suceder se pareciera más al mío con mi reflejo, la verdad. Mi madre, salía por detrás de Angelita o eso parecía, y me daba una bofetada porque como las madres son así muy adivinas, se había dado cuenta de que mi boca había sido desvirgada. Y luego pensé que mi adorado Flequi , que me había pedido de salir ( se decía así) una semana antes de este día fatídico, me dejaría por Merche seguramente, que tenía más pecho que yo, si no le daba el puñetero beso. Así que con tanta presión y tanta gente merodeando, simplemente dejé hacer. Procuré que su lengua no pasara de la barrera hecha con dientes que imaginé infranqueable, para evitar un posible embarazo. Nada. Que resulta que las lenguas tienen más fuerza. Estaba fría, recuerdo esa lengua como si fuera un cubito de hielo que se paseaba ridículamente me pareció a mí, de un carrillo a otro. Eché de menos a mi hermana. Y luego, como yo no quería abrir mucho la boca, mis dientes chocaban con los suyos, y hacían un ruidito espantoso que se me antojó que oían todos los que estaban en aquel callejón con nosotros, porque desde dentro de mi boca y por cercanía auditiva, era atronador. Por fin se acabó. Adiós, Flequi, qué mal besas. Llegué a casa, mi madre no me notó nada, qué bien disimulo. Esperé mi regla, y bien, no estaba embarazada. Pero lo que no pude impedir es que el supergemelo se enrollara con Merche dos días después, demostrándome que por lo visto y a juzgar por las veces que repetían los besos, la que besaba mal era yo. O quizás era lesbiana y por eso no me gustó. Pero en el fondo, desde mi luna, me imaginaba a Merche en un futuro cercano con un par de gemelos enganchados a sus cántaros, y los dientes desgastados.
  • SinrimaSinrima Miguel de Cervantes s.XVII
    editado junio 2012
    Dragón, creo que te quedaste corta;presiento algo más; claro que aquí ya te conocemos y tampoco se trata de escribir tu biografía.

    Ignoria, me ha encantado tu relato, fantásticamente escrito, que trasmite momentos adolescentes y juveniles perdurables en la memoria de muchas.
    Sobre todo me gusta ese contraste entre el puritanismo de los padres y los impulsos naturales de los hijos en el descubrimiento de la sexualidad y el amor.

    Saludos.
  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    editado junio 2012
    Como buena metiche que soy, aclaro para los que no saben, que este hilo lo cranearon dragon e Ignoria para contar cositas entrelazadas, dragon cuenta algo, ignoria la sigue y nosotros las seguimos a ellas, a ver en que terminan:):p
  • DragonDragon Lope de Vega s.XVII
    editado junio 2012
    Gracias Amparo por aclararlo, lo has dicho divinamente.Sinrima, claro que me he quedado corta, tenía que dejar espacio para que Ignoria siguiera y ahora sigo yo y no, no se trata de escribir mi biografía, jamás lo haría, aunque use algunas cosillas mías para contar historias.
  • IgnoriaIgnoria Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado junio 2012
    Dragon, gracias por darme pie a esto, y la complicidad para empezar a escribir. Me ha divertido mucho y espero que sigamos haciéndolo. Un beso, agradecida. Te toca : )
    Y gracias a Sinrima por su plácido trato.
    Amparo, si supieras las veces que me sonrío con tus cosas...ja.
    Un saludo a todos.
  • DragonDragon Lope de Vega s.XVII
    editado junio 2012
    Claro que lo seguiremos haciendolo, jejeje, pero ahora, recién llegada del trabajo y sabiendo que tengo que volver a trabajar dentro de un rato, ( las peculiaridades de tener un turno partido ), lo escribiré mañana si no te importa, porque mi cabeza no está en estos momentos para juntar letras y lo único que conseguiría sería liarte reina.Un besote.
  • Jack LondonJack London Garcilaso de la Vega XVI
    editado junio 2012
    Muy interesante este relato hilvanado. Os animo a que lo sigáis. ;)

    La primera parte acerca recuerdos de una época decisiva que marcó a muchos jóvenes.

    La segunda habla del descubrimiento de una incipiente sexualidad por parte de una persona joven.

    Juntas, nos ofrecen un relato completo de la juventud: la sociedad y el individuo, la intimidad y el descubrimiento.
  • Alejandro DumasAlejandro Dumas Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado junio 2012
    Pues se me había escapado a mí este divertido juego literario que iniciaron mano a mano mis dos "compis" pregunto-respondonas.

    ¡Menudo cartel Taurino!

    ¡La peque y la Niña los Toldos!

    Esto promete. Permaneceré atento a próximas entregas.
  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    editado junio 2012
    A que te gustaria ser uno de esos toldos levantados:):p:D
  • Alejandro DumasAlejandro Dumas Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado junio 2012
    ¡Amparito! ¡Por Dios!

    ¡Qué soy todo un caballero!

  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    editado junio 2012
    Pero no por eso se te deja de levantar algo:p:):D
  • Alejandro DumasAlejandro Dumas Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado junio 2012
    La moral.

    La moral que la tengo hoy un poco rastrera. Eso preciso que me levanten...
  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    editado junio 2012
    Ah, esa dejala en el suelo, al fin para lo que sirve, mientras no se te decaigan otras cositas;):p:)
  • IgnoriaIgnoria Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado junio 2012
    Se va una dos días y...

    Gracias, Jack London, por el comentario.
    Gracias Alejandro, por seguirmos tarde pero incodicionalmente, ja.
    Gracias Amparo por levantar ánimos.
    Dragon, cielo, que se nos pasa el arroz, concéntrate y escribe. : )

    Un saludo a todos.
  • DragonDragon Lope de Vega s.XVII
    editado junio 2012
    Estoy concentrada como el avecrem, de verdad, pero es la falta de tiempo y la calor esta que me está matando las neuronas.A Dios pongo por testigo, que escribiré algo antes de que acabe el día !!! ( como Señorita Escarlata, vamos ).
  • IgnoriaIgnoria Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado junio 2012
    Eso va a ser el corsé, que te aprieta. : )
    .
  • DragonDragon Lope de Vega s.XVII
    editado junio 2012
    ¿ Corsé ?No uso y bendita sea yo, en no vivir en esos tiempos !!!
  • Alejandro DumasAlejandro Dumas Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado junio 2012
    Pues el corsé es una prenda de lo más sexy...

    Aunque es cierto que algunas no lo precisáis. :p
  • DragonDragon Lope de Vega s.XVII
    editado junio 2012
    El primer beso con lengua, pasó a mejor recaudo, guardado como recuerdo, dentro de una caja amarilla, con mariposas dibujadas, porque ya se sabe, las mariposas son las que nos hacen recordar años después, aquello que una vez fuimos.Como siempre estaba en la luna, mi familia es la que se encarga en ciertos momentos, de refrescar mi memoria y recordarme, que hacía yo en esos tiempos.Tiempos aquellos, en los que llegué por vez primera a la isla y me di de bruces, con gente afable, sonrisa despreocupada y mirada perdida.Ahí descubrí, el lento caminar del tiempo, el olor a mar, el zumbido de las abejas.Descubrí el placer, de tumbarme bajo una palmera y ponerme tibia de dáctiles, mientras leía las aventuras de Jean Valjean.Correteaba por la playa, bañada por el sol, buscando conchas y mirando de soslayo, al chico que me gustaba, que ya no era El Flequi, era otro, del cual, no recuerdo yo ya el nombre y tendré que preguntarselo a mi familia.Cuando terminaba el verano, volvía a subirme a un avión y me trasladaba a otra luna, a otra vida, a los olores de mi bisabuela, a sus pócimas imposibles, al bullicio de una ciudad, de un país, que aunque ganado en claveles su libertad, no era tanta la que habían añorado.Me sumergía entre libros, historias de reyes, reinas, princesas, harenes imaginables y mil y un cuentos más y mientras lo hacía, escuchaba en cassete, las músicas traídas de la isla, donde alguién cantaba a una tal Eloíse, donde las calles se convertían en melancolias y los hijos, venían de la luna.
  • Alejandro DumasAlejandro Dumas Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado junio 2012
    y como el otro día llegué tarde, hoy quiero ser el primero.

    y mirando de soslayo, al chico que me gustaba, que ya no era El Flequi, era otro, del cual, no recuerdo yo ya el nombre y tendré que preguntarselo a mi familia.

    esta frase es sencillamente genial. ¡Amiga tienes alma de escritora! Y capacidades. (¡Auxi aprende!)

    Te toca ignoria. Listón alto...
  • IgnoriaIgnoria Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado junio 2012
    Lo sé, Alejandro, lo sé. A mí me resulta tan natural y me hace imaginar tan fácilmente...

    Bueno, a ver qué se me ocurre. Uhm, quizás algo dramático , un asesinato o algo. Bajo la palmera, mataré a alguien metiéndole dátiles con un embudo hasta que confiese que me quiere. : ) Un momento, los muertos no hablan...
    Plan B.
    Un saludo.
  • DragonDragon Lope de Vega s.XVII
    editado junio 2012
    Jajajajaja, Ignoria hija, ¿ asesinato ?A saber que vá a poner esta niña...:rolleyes::rolleyes:
  • Alejandro DumasAlejandro Dumas Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado junio 2012
    Ignoria escribió : »
    Lo sé, Alejandro, lo sé. A mí me resulta tan natural y me hace imaginar tan fácilmente...

    Bueno, a ver qué se me ocurre. Uhm, quizás algo dramático , un asesinato o algo. Bajo la palmera, mataré a alguien metiéndole dátiles con un embudo hasta que confiese que me quiere. : ) Un momento, los muertos no hablan...
    Plan B.
    Un saludo.

    Por momentos pensé que ibas a decir: "por el..."

    Bueno te lo dejo a tí.
  • IgnoriaIgnoria Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado junio 2012
    Ese era el plan B. : )
  • IgnoriaIgnoria Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado junio 2012
    Dragon escribió : »
    El primer beso con lengua, pasó a mejor recaudo, guardado como recuerdo, dentro de una caja amarilla, con mariposas dibujadas, porque ya se sabe, las mariposas son las que nos hacen recordar años después, aquello que una vez fuimos.Como siempre estaba en la luna, mi familia es la que se encarga en ciertos momentos, de refrescar mi memoria y recordarme, que hacía yo en esos tiempos.Tiempos aquellos, en los que llegué por vez primera a la isla y me di de bruces, con gente afable, sonrisa despreocupada y mirada perdida.Ahí descubrí, el lento caminar del tiempo, el olor a mar, el zumbido de las abejas.Descubrí el placer, de tumbarme bajo una palmera y ponerme tibia de dáctiles, mientras leía las aventuras de Jean Valjean.Correteaba por la playa, bañada por el sol, buscando conchas y mirando de soslayo, al chico que me gustaba, que ya no era El Flequi, era otro, del cual, no recuerdo yo ya el nombre y tendré que preguntarselo a mi familia.Cuando terminaba el verano, volvía a subirme a un avión y me trasladaba a otra luna, a otra vida, a los olores de mi bisabuela, a sus pócimas imposibles, al bullicio de una ciudad, de un país, que aunque ganado en claveles su libertad, no era tanta la que habían añorado.Me sumergía entre libros, historias de reyes, reinas, princesas, harenes imaginables y mil y un cuentos más y mientras lo hacía, escuchaba en cassete, las músicas traídas de la isla, donde alguién cantaba a una tal Eloíse, donde las calles se convertían en melancolias y los hijos, venían de la luna.
    Ojalá hubiera escuchado a mi bisabuela relatar los ingredientes necesarios para componer un mejunje que borrara de la memoria mi día D. Estuve muchos años después de él, intentando recuperar mi concentración para leer, dibujar, sudar con el escándalo corporal de una intensa sesión de deporte, y todas aquellas minucias vitales de las que muchas personas podrían prescindir, pero que para mí eran la diferencia entre ser y no ser. Y aún estando, no fui por un tiempo. Necesitaba espacio para dejar de estar peleada con los acontecimientos. Indulgente con los demás, pero nunca conmigo misma, en mi intento de crecer o simplemente de ignorar la estupidez humana, dicen.
    1 de Diciembre de 1992. Lejos de mi familia esta vez, pero feliz porque la luna llena que parecía mi vientre estaba a punto de reventar, y el pequeño hijo de esa luna no tardaría mucho ya en probar el néctar de mis ahora y temporalmente enormes pechos. Pero nada resultó tan romántico. Mi costumbre de no quejarme en voz alta, supongo que llevó a aquellas personas que me debían cuidar, incluído al donante de semen al que algunos llamaron padre, a pensar que estaba mejor sola en una habitación alejada de todo grito contagioso que estropeara mi supuesta calma. Y tantas horas pasaron, y tanto fue mi silencio, que se olvidaron de mí. Para cuando a alguien le dio por acordarse de que hacía 14 horas que yo contraía mi útero sin grandes progresos, ya era tarde. El bebé sufría y todo fueron prisas. Conseguí que a pesar del poco espacio que pude ofrecerle, su cuerpo se escurriera desde mí hacia las manos de la señora que le salvó la vida. No se posó en mi pecho, ni siquiera pude verle, salvo durante muchos días y con el corazón empuñado, tras los cristales. Mi castigo, seguir confinada en la 303. Nadie, a excepción de médicos y enfermeras, entró. Hacía intentos por ir a ver al pequeño a la cuna de lunas fortificadas. Cuando me acercaba a ella por el largo pasillo a la hora estipulada para los encuentros visuales, el escaparate que yo ansiaba estaba ocupado por el padre, y no conseguía llegar a mi destino. Eran las enfermeras las que fuera de horas, y supongo que conmovidas por mi llanto y mi falta de apetito, me llevaban a escondidas a verle. No llegué a hablar con el hombre, que hasta entonces fue mi amor, desde que el día antes del nacimiento me dejara en aquella habitación. Así que podría decir: sí, me daba miedo encontrarme con él y que me dijera que todo aquello era culpa mía, porque no supe explicar de otra forma lo que estaba sucediendo. Y no me perdoné durante mucho tiempo. Transcurrido éste no le perdoné a él, y cuando lo hice, le dije adiós.
  • Alejandro DumasAlejandro Dumas Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado junio 2012
    Cuanto sinsabor y dramatismo concentrado en tan pocas lineas. Me ha gustado ignoria.
  • IgnoriaIgnoria Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado junio 2012
    Gracias, Ale (he editado que había escrito gordo). La próxima vez invento algo alegre. Una de cal y otra de arena. La vida misma. : )

    Un saludo.
  • DragonDragon Lope de Vega s.XVII
    editado junio 2012
    Ignoria, corazón, ¿ y ahora que hago yo con semejante dramón, :eek::eek::eek: ?Que no he visto Cristal ni Esmeralda !!!!

    A ver que se me ocurre a lo largo de la noche...o del día...o de la semana...:confused::confused:.
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