Me vino la imagen de una preciosa lluvia de flores leyendo tu haiku.
Una abraçada.
Así fue: una lluvia de flores dentro de la lluvia de agua.Ya había visto caer "en lluvia" esas flores delicadas,un día de viento ,y guardé esa imagen para un haiku, pero con la lluvia de estos días ese instante quedó superado por esta mezcla de agua y flores.
Gracias por detenerte a comentar y compartir la belleza del instante.
Excelente¡¡. ¡Hasta me dan ganas de abotonar me la chaqueta y sobre todo no olvidarme del paraguas.! Tanto con tan poco!!:)
Murasaki, agradezco tu comentario.Me alegro de que hayas sentido ese instante.En la ciudad no es tan fácil captar la belleza de un momento entre tanto ruido, prisas, contaminación... pero existe.
Me complace que haya personas como tú, con sensibilidad para sentirla.
Una abraçada.
Pd. Y tú, ¿qué?. ¿No vas a deleitarnos con uno de tus haiku?
Nubes y viento. mezcladas con la lluvia caen las flores
¡¡ Excelente haiku !!. No podía ser de otro modo cuando el instante es tan bello. La Naturaleza repite, una y otra vez, sus fantásticos instantes: amaneceres, lluvias, tormentas, cielos azules, prados floridos...y la gente, de verlos repetirse,ya no se emociona; asiste a ellos como un espectador cansado de lo mismo.Pero el haijin lo percibe como nuevo y se detiene.Esa es la diferencia.
Me ha llegado esa doble lluvia. Espero seguir leyéndote.
Un afectuoso saludo.
Harry HallerJuan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
Cielito: entiendo que el haijin debe limitarse a escribir sobre lo que es testigo y atrae su atención y sensibilidad, aunque ese hecho haya sido captado por otras personas, porque cada mirada y cada sentir es diferente. Si lees haikus, verás que se repiten imágenes de la Naturaleza y sus elementos: viento, prados, cielos, amaneceres,lluvia ,etc.de forma muy similar, debido a la métrica tan estricta, pero de ningún modo llegan a ser tópicos; no pretenden ser metáfora de nada, ni trascender lo que literalmente se dice.Eso sería como decir: no pintemos un prado florido porque ya hay muchos cuadros con ese paisaje.Para cada pintor ese prado será único y para el haijin cada instante que describe, es su instante.
¡¡ Excelente haiku !!. No podía ser de otro modo cuando el instante es tan bello. La Naturaleza repite, una y otra vez, sus fantásticos instantes: amaneceres, lluvias, tormentas, cielos azules, prados floridos...y la gente, de verlos repetirse,ya no se emociona; asiste a ellos como un espectador cansado de lo mismo.Pero el haijin lo percibe como nuevo y se detiene.Esa es la diferencia.
Me ha llegado esa doble lluvia. Espero seguir leyéndote.
Un afectuoso saludo.
Gracias, amigo.Tu comentario es muy interesante; algo así acabo de decirle a Cielito. Los hechos naturales se repiten pero hay que saber ver los matices y tener la sensibilidad para sentirlos una y otra vez.
De hecho existen varios haikus sobre el mismo instante escritos por el mismo autor y por autores diferentes que, al leerlos pueden resultarnos repetitivos, pero seguro que la emoción de quienes los escribieron no eran idénticas.Cada uno mira y siente desde sí mismo.
Cielito: entiendo que el haijin debe limitarse a escribir sobre lo que es testigo y atrae su atención y sensibilidad, aunque ese hecho haya sido captado por otras personas, porque cada mirada y cada sentir es diferente. Si lees haikus, verás que se repiten imágenes de la Naturaleza y sus elementos: viento, prados, cielos, amaneceres,lluvia ,etc.de forma muy similar, debido a la métrica tan estricta, pero de ningún modo llegan a ser tópicos; no pretenden ser metáfora de nada, ni trascender lo que literalmente se dice.Eso sería como decir: no pintemos un prado florido porque ya hay muchos cuadros con ese paisaje.Para cada pintor ese prado será único y para el haijin cada instante que describe, es su instante.
Gracias por leer y opinar.
Un afectuoso saludo.
No estoy de acuerdo contigo, Cielito. Cada instante puede expresarse de forma diferente, en esas 17 sílabas.
Pero tampoco estoy de acuerdo con la explicación. El instante descrito por un haijín no sólo es un instante personal o particular. Es también un instante universal.
Un haikú no debe ser una foto personal, y mucho menos teñida de subjetividad.
En la naturaleza se encuentra "lo universal", sin olvidar que los hombres o el mismo haijin forma parte de esa naturaleza y pueden/e ser objeto del haikú.
Sinrima, estoy de acuerdo con lo que dices sobre la "repetición" de imágenes en los haikus.No pueden ser tópicos porque el haijín no las utiliza como tal para embellecer la descripción ni inducir a una interpretación metafórica literaria.Es una nueva pincelada desde la mirada desinteresada del haijin. Dices que es "su" instante. Entiendo lo que quieres decir, pero puede prestarse a confusión. Nada pertenece al haijin en exclusiva.
Como dice S.Gaviota, son instantes universales. Por eso son captados por distintos haijines aunque con distinta mirada.
Sinrima, estoy de acuerdo con lo que dices sobre la "repetición" de imágenes en los haikus.No pueden ser tópicos porque el haijín no las utiliza como tal para embellecer la descripción ni inducir a una interpretación metafórica literaria.Es una nueva pincelada desde la mirada desinteresada del haijin. Dices que es "su" instante. Entiendo lo que quieres decir, pero puede prestarse a confusión. Nada pertenece al haijin en exclusiva.
Como dice S.Gaviota, son instantes universales. Por eso son captados por distintos haijines aunque con distinta mirada.
Saludos.
Arroyo,claro que el instante no es propiedad de nadie;es universal.Pero es la mirada y sensibilidad del haijin para captarlo y describirlo lo que le es propio.
¡Cuánta gente verá lo mismo sin inmutarse,con indiferencia!...
Yo misma leo haikus que no me hacen sentir nada y, en cambio, el que lo escribió debió de sentir algo.
Ha sido un placer intercambiar opiniones sobre este asunto.
Comentarios
Una abraçada.
Sí, pero lo que me cautivó fue esa mercla de lluvias:agua y flores.
Gracias por tu compañía, Amparo.Sabes cuánto la valoro.
Un abrazo.
Así fue: una lluvia de flores dentro de la lluvia de agua.Ya había visto caer "en lluvia" esas flores delicadas,un día de viento ,y guardé esa imagen para un haiku, pero con la lluvia de estos días ese instante quedó superado por esta mezcla de agua y flores.
Gracias por detenerte a comentar y compartir la belleza del instante.
Una abraçada.
Murasaki, agradezco tu comentario.Me alegro de que hayas sentido ese instante.En la ciudad no es tan fácil captar la belleza de un momento entre tanto ruido, prisas, contaminación... pero existe.
Me complace que haya personas como tú, con sensibilidad para sentirla.
Una abraçada.
Pd. Y tú, ¿qué?. ¿No vas a deleitarnos con uno de tus haiku?
Preciosa imagen, pero a estas alturas, querida Sinrima, ya es un tópico.
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¡¡ Excelente haiku !!. No podía ser de otro modo cuando el instante es tan bello. La Naturaleza repite, una y otra vez, sus fantásticos instantes: amaneceres, lluvias, tormentas, cielos azules, prados floridos...y la gente, de verlos repetirse,ya no se emociona; asiste a ellos como un espectador cansado de lo mismo.Pero el haijin lo percibe como nuevo y se detiene.Esa es la diferencia.
Me ha llegado esa doble lluvia. Espero seguir leyéndote.
Un afectuoso saludo.
Gracias por leer y opinar.
Un afectuoso saludo.
Gracias, amigo.Tu comentario es muy interesante; algo así acabo de decirle a Cielito. Los hechos naturales se repiten pero hay que saber ver los matices y tener la sensibilidad para sentirlos una y otra vez.
De hecho existen varios haikus sobre el mismo instante escritos por el mismo autor y por autores diferentes que, al leerlos pueden resultarnos repetitivos, pero seguro que la emoción de quienes los escribieron no eran idénticas.Cada uno mira y siente desde sí mismo.
Un afectuoso saludo.
Pues si hubieras visto llover también unas delicadas flores rosas de los prunos que hay en mi barrio...
Ya sabes cuánto me alegro de encontrarte --esta vez-- bajo la lluvia.
Bajo la lluvia
va analizando Harry
sus pensamientos
Un abrazo.
No estoy de acuerdo contigo, Cielito. Cada instante puede expresarse de forma diferente, en esas 17 sílabas.
Pero tampoco estoy de acuerdo con la explicación. El instante descrito por un haijín no sólo es un instante personal o particular. Es también un instante universal.
Un haikú no debe ser una foto personal, y mucho menos teñida de subjetividad.
En la naturaleza se encuentra "lo universal", sin olvidar que los hombres o el mismo haijin forma parte de esa naturaleza y pueden/e ser objeto del haikú.
Un saludo.
Como dice S.Gaviota, son instantes universales. Por eso son captados por distintos haijines aunque con distinta mirada.
Saludos.
Arroyo,claro que el instante no es propiedad de nadie;es universal.Pero es la mirada y sensibilidad del haijin para captarlo y describirlo lo que le es propio.
¡Cuánta gente verá lo mismo sin inmutarse,con indiferencia!...
Yo misma leo haikus que no me hacen sentir nada y, en cambio, el que lo escribió debió de sentir algo.
Ha sido un placer intercambiar opiniones sobre este asunto.
Saludos.