Esto no tiene mucho que ver con una poesía, ni siquiera es bueno ni meditado, pero me apetecía colgarlo en algún sitio.
Dulces sueños que pasé junto a ti.
Amargos despertares de no verte.
Esperanza de detener el reloj,
el veloz reloj de la vida.
Triste despedida guardada en un cajón.
Te espero
sin esperar a que vuelvas.
Porque, aunque la vida sigue ahí fuera,
evitaré salir del rincón del recuerdo.
Te prometí todo mi tiempo
sin saber que en eso consistía la vida.
Te prometí todo lo que tenía.
Te espero.
Una y otra vez.
Pero esta vez cerraré los ojos.
Ya no creo en el amanecer.
Comentarios
Un saludo
Siento una enorme tristeza y compasión por alguien que está dispuesto a esperar a otra persona, lo que haga falta, aunque sepa que nunca va a volver.
"Te prometí todo mi tiempo
sin saber que en eso consistía la vida."
Te sigo leyendo, un abrazo,