Llega la tarde
y los corzos retozan
despreocupados
Con lo que me gustan los corzos y se me había pasado la lectura de este haiku en el que se superponen la progresiva caída de la luz en un lento atardecer, y la vitalidad de los corzos retozando. Un instante apacible lleno de asombro.
Llega la tarde
y los corzos retozan
despreocupados
Muy bonito, Ifigenia.
Me inspira inocencia, esa que las personas perdemos cuando crecemos.
La despreocupación de unos corzos, que son como niños jugando. Niños inocentes.
Un cariñoso saludo.
Qué bella estampa y qué bien reflejada en este haiku. Yo he tenido la oportunidad de disfrutarla en numerosas ocasiones tanto en amaneceres como en atardeceres castellanos.
Comentarios
Con lo que me gustan los corzos y se me había pasado la lectura de este haiku en el que se superponen la progresiva caída de la luz en un lento atardecer, y la vitalidad de los corzos retozando. Un instante apacible lleno de asombro.
Un abrazo, Ifi.
Sinrima
y siempre que los he visto también eran tres.
Corzo
Muy bonito, Ifigenia.
Me inspira inocencia, esa que las personas perdemos cuando crecemos.
La despreocupación de unos corzos, que son como niños jugando. Niños inocentes.
Un cariñoso saludo.