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La Leyenda Titánica Marina (Rol)

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Comentarios

  • dimigadimiga Bibliotecari@
    editado septiembre 2011
    Melody no puede evitar sentir ternura por esta tímida niña. Se ve tan indefensa y temerosa de todo. Además que disimula muy bien el apetito voraz que debe tener. “Pobrecita”, piensa.

    Mira de nuevo a la niña y le dice: “efectivamente ese es mi nombre, pequeña Yuuki, tienes un nombre hermoso, como tú. Qué tal si me ayudas a hacer algo más de comer, la sopa ya casi esta y va a quedar deliciosa, ya verás. Deberíamos hacer algo de pan, para que acompañe ¿no crees?”. Le pica el ojo a la niña que cada vez sonríe más y luego mira a la fantasma y le dice: “lástima que no puedas ayudarnos, serías demasiado útil, pero al menos seguro podrás ayudar a nuestra pequeña amiga con sus molestos visitantes nocturnos”. Le sonríe a la pequeña y trae la harina y el resto de ingredientes y los pone en la mesa.

    Su idea es dejar que la niña se tranquilice y que hable cuando se sienta más cómoda, al menos ya sonríe con un poco más de facilidad y se va sintiendo más a gusto hablando el idioma. Además que sigue comiendo, lo cual es algo bueno.

    Mientras limpia la mesa y riega la harina encima, lleva a la pequeña a que se lave las manos y luego le dice como empezar a amasar. Estando en esas, se dirige a la fantasma, que de momento no ha dicho nada y le dice: “bueno, mientras nosotras trabajamos, que tal si tu nos cuentas una buena historia que nos entretenga. Seguro que debes saber más de una...” Sonríe a la pequeña que se va llenando de harina por todas partes y mira como la fantasma se acomoda para empezar su letanía.
  • AljanAljan San juan de la Cruz XVI
    editado septiembre 2011
    --Lady Kahena, por supuesto que me será útil. Me alegra verla abordo. Seguro que no será en extremo útil. Ahora mismo las baterías de cañones de la banda derecha están desguarnecidas. Se encargará del mecanismo de disparo, es fácil de entender, vaya cuando pueda y familiarícese. Ah, por cierto, señorita. ¿Usted sabe de mitología?

    Brennan levantó una ceja, sonriendo. Tenía intenciones ocultas y es que el gobernador se fiaba mucho de Chantry y, si él decía que había visto una sirena, sin duda la había visto y eso pondría en serias dificultades la misión. El gobernador sabía que Kahena, por su naturaleza mágica, le podía ser en extremo útil para acabar con cualquier tentadora infernal que pudiera enfrentarse a él.

    --Gran parte del mundo submarino está lejos del alcance de los ojos de los templarios.-- Murmuró el gobernador.--Y esa parte desconocida será vital en esta misión.

    Los templarios tenían criaturas a sus órdenes bajo el mar pero ninguna de ella se atrevía a adentrarse demasiado en territorios de otras especies de modo que la visión de esta organización sobre los fondos era muy limitada en comparación a su dominio en tierra.

    Brennan no quería lanzar la pregunta tan rápido pero tenía especial interés en conocer el ídolo pagano y herético que llamaban ´´Sabia Energía´´ según las leyendas. Shizuko salió a cubierta. Brennan la miró y supo que quería decir algo, en cuanto acabase con Kahena, le daría la palabra.
  • dimigadimiga Bibliotecari@
    editado septiembre 2011
    Kahena observo como de la nada salió Brennan y hablo directamente con ella sobre el trabajo a realizar. Sin embargo, le causo mucha curiosidad la forma en que la miraba. Algo había cambiado, desconfianza, tal vez, o sería curiosidad. No pudo estar segura, pero lo cierto es que era una mirada nueva. En fin, que tendría que responder su pregunta sin rodeos y así lo hizo:

    “Algo sé de mitología, llevo años estudiándola y tratando de comprenderla. Si es posible me gustaría hablar con usted, en privado, sobre un reciente hallazgo que puede parecerle bastante interesante, ya que creo que a usted también le llama mucho la atención todo aquello que tiene que ver con criaturas míticas y marinas sobre todo. Algo que para la mayoría de los mortales pasan como inexistentes durante toda su vida. Tal vez podremos intercambiar notas, si lo cree conveniente, desde luego”.

    Levantó los hombros, sonrió con timidez y trato de no sonar ansiosa, ni presuntuosa sobre el tema. Lo que menos quería era qué pensará que sabía mucho o peor aún que creyera que no sabía nada. Mientras, observa la llegaba de Shizuko. Parecía inquieta, pero pacientemente esperaba muy alejada que Brennan se desocupara. Era una mujer interesante aunque veía que era reservada y tenía más de un secreto. Fascinante, pensó.
  • AljanAljan San juan de la Cruz XVI
    editado septiembre 2011
    El gobernador miró a Shizuko, esperaba impaciente, le hizo una seña para que sigiera esperando y, sonriente, tomó del brazo a Kahena con delicadeza y la apartó un poco, permaneciendo a la vista de la dama oriental pero no en el alcance de su oído ni del de nadie de la tripulación.

    --Para mí será todo un placer atenderla e intercambiar información con usted. Estamos en el mismo barco...nunca mejor dicho. Y dígame ¿qué es lo que usted a descubierto?

    Brennan dulcificó su aspecto y miró a Kahena a los ojos. Esos ojos mágicos como los tenían otras brujas a las que él habia quemado con su espada. Sonrió, apartando esos recuerdos y espero que lo que tenía su interlocutora que contarle, fuera interesante.
  • dimigadimiga Bibliotecari@
    editado septiembre 2011
    Kahena no pudo evitar sobresaltarse por el agarre de Brennan, había algo malo en él y eso realmente la asustaba, pues trataba de canalizar su energía, pero algo negro emergía… “Diosss definitivamente nadie es lo que aparenta ser. Si lo sabía ella”, pensó. Lo miro y sonrió tranquilamente, mientras se alejaban un poco de las personas que habían a su alrededor. Hablando en voz baja empezó por contarle lo que había acordado con Laodamia. Esperaba que esto fuera suficiente de momento.

    “Hace unas noches, antes de llegar a isla tortuga encontré un grupo de sirenas en la orilla de una remota isla. Parecían muertas, pero estaban realmente en una especie de trance, a pesar de que no había nadie por allí, las logre esconder en una cueva muy retirada y las deje allí, prácticamente tiradas, eso fue el día que nos encontramos. Cuando volví ya no estaban, no supe si alguien las encontró y se las llevo o si simplemente se evaporaron. He escuchado que algunas de ellas cuando mueren simplemente se esfuman, pero lo cierto es que no vi pisadas de humanos ni de otros animales, así que no puedo explicar qué paso”.

    Lo que no le iba a decir era que la Princesa se encargo de que alguien las cuidara y protegiera. Aún, no sabía si era amigo o enemigo. Lo miro fijamente esperando que la aparente sinceridad de su voz se reflejara en su penetrante mirada.
  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    editado septiembre 2011
    Ya en la cocina y con el estómago lleno, la niña fué tomando confianza, le sonrió a Lady Chiara, pidiendole que la defendiera de los fantasmas malos que no la dejaban dormir, ya que ella parecía ser buena, a lo que Lady, le contestó que mientras ella estuviera cerca, nadie la molestaría, se encargaría de velar su sueño.

    Melody, entretanto sacó harina para amasar pan, dejando que la niña se entretuviera haciendo un reguero por toda la cocina, pero ya más contenta de estar entre amigas, le pidió a Lady que les contará alguna historia de su vida a lo que ella feliz se dispuso a complacerlas, mientras las veía trabajar.

    Les quiero contar que tengo una hermana gemela, la cual hace bastantes años que no veo, fuimos separadas por mi tio, un hombre malvado que nos dejó huérfanas para quedarsen con toda la fortuna de mi familia, mi hermana, huyó siendo muy niña y yo fuí abandonada en el campo, siendo recogida por una familia muy querida que se hizo cargo de mi, hasta el día de mi muerte.

    Tuve un enamorado, con el que me iba a casar, pero la fatalidad nos separó, dejando truncos nuestros sueños de amor.

    pero bueno, no las quiero cansar con mis desgracias, también les puedo contar cosas más alegres, tuve momentos muy felices y aventuras increibles, además que quiero saber de ustedes, pues creo que me pueden dar alguna razón de mi hermana, más que todo tú Melody, que has recorrido más mundo que Yuuki, también siento curiosidad de saber de tí, pequeña, que haces en un barco, sola y escondida, seguro tendrás mucho que contarnos.:p
  • AljanAljan San juan de la Cruz XVI
    editado septiembre 2011
    Brennan notó la crispación de Kahena justo cuando él rememoró las muertes de las brujas maléficas a sus manos. No se perturbó y siguió.

    --¿Sirenas, dice? Gracias por la información. Mientras la sirenas no nos molesten la travesía nos debía salir mejor aún. Esas tentadoras del Infierno están mejor así. -- Inmediatamente dulcificó su expresión. --No tengo nada contra ellas, es más, no tengo nada contra ningún ser vivo que no lo merezca pero, según se y esta es parte de la información que poseo, las sirenas son seres diabólicos que engatusan a los marineros para conducirlos a una muerte segura en el fondo. Cantan como los ángeles y convencen a los marinos de que van a ayudar pero son como la lujuria: hermosas por fuera pero por dentro solo demonios. En el pasado enviamos varias expediciones para investigarlas pero no dimos con nada...huelen la presencia de la justicica y escapan. ¿Sabía usted eso, lady Kahena?

    Brennan apretó los dientes y pensó ´´Chantry ¿¡Qué habéis hecho tú y el Capítulo Inquisición!? ¡Di órdenes de minimizar los daños!´´
  • dimigadimiga Bibliotecari@
    editado septiembre 2011
    Kahena intento no sorprenderse o aterrarse por lo que Brennan le estaba diciendo. Todo parecía estar claro. Definitivamente en él no iba a encontrar un aliado al respecto. Así que adquiriendo su mejor cara de concentración, lo termino de escuchar y luego le dijo:

    “Bueno, la información que yo tengo sobre el tema difiere un poco al respecto. He realizado varios viajes y en muchas ocasiones me he topado con ellas y con algunas otras criaturas (como imagino ha sido su caso). La mayoría de las sirenas trata de pasar desapercibidas, no se dejan ver y mucho menos son fáciles para entablar conversación. Pero si puedo decirle que los navegantes han asumido y se han puesto de acuerdo para afirmar que las tentadoras y maléficas son ellas, pero lo cierto es que en el fondo del mar habitan muchas más criaturas, que pueden ser capaces de cantar como ángeles y de tentar a los humanos. Sin embargo, son las sirenas las que se llevan el mérito, cuando la mayoría son pacificas, inocentes, muy tranquilas y poco contacto tienen con nuestro mundo”.

    Intento sonreír para disimular su pasión por el tema y sobre todo su posición al respecto, pues no quería que él pensara que sabía más de la cuenta y más aún que estaba a favor de ellas y en contra de él. Bajo la voz y continúo:

    “Desde luego, abra algunas que son malvadas, ya sabe como es este mundo, hay gente buena y gente mala arriba y abajo. De eso no cabe duda” Antes de que él respondiera le dijo:

    “Disculpe, antes de que lo olvide, eso que llama justicia, tendremos que definirlo mejor, porque ¿qué exactamente para ustedes, corresponde a ese término?, tal vez ellas no se dejan tocar, porque sencillamente no han hecho nada malo y no tienen porque rendir cuentas a simples humanos. He notado que en muchas ocasiones pueden identificar las intenciones de las personas y si esa justicia de la que habla, es para exterminarlas, desde luego que les será complicado el trabajo. Al fin y al cabo ellas son una raza diferente que trata de vivir y sobrevivir a su manera, igual que hacemos nosotros.”

    Espero no decir más de la cuenta y mostrándose lo más despreocupada posible, le dio su mejor cara de "me interesa el tema, pero no me afecta para nada lo que les pase".
  • dimigadimiga Bibliotecari@
    editado septiembre 2011
    “Vaya para ser tan joven sí que has vivido Lady Chaira”. Dio un asentamiento y se dirigió a la pequeña “creo que este pan va a quedar delicioso, podemos irle dando forma ¿te parece?” no espero su respuesta, ella estaba concentrada jugando con la harina y amasando los ingredientes. Se veía contenta.

    Sabe Lady Chaira, su cara se me hace conocida, creo que he visto a alguien que se le parece un poco en “la sirenita”. Si no me equivoco ella venía en esta travesía. Ta vez debería pasarse por los camarotes, de pronto la encuentra en este mismo barco. ¿Puede usted pasar desapercibida o todo el mundo la puede ver?, debo decir que no es típico en los fantasmas ser tan “tangibles”” sonrió mientras volvió a mirar a la pequeña que ya tenía varios trozos separados listos para meter al horno.
  • AljanAljan San juan de la Cruz XVI
    editado septiembre 2011
    Brennan sonrió ante la provocadora intervención de Kahena pero se la permitió. Luego, con tono de voz dulce, dijo.

    --Si las sirenas no han hecho mal, que no teman, como he dicho, no sería justo herir a ningún ser que lo merezca. Es más, si son tan puras e inocentes como hablan son, sin duda, una raza creada por Dios que merece toda nuestra protección. Sin embargo no tenemos todos los datos para saberlo. Si algún día hablo con una sirena podré preguntárselo. No me gusta la muerte innecesaria y no se la deseo a ninguna criatura, ni del mar ni de la tierra de modo que, si me alegro de que las sirenas estén inmovilizadas es para que no nos ataquen y no tengamos que defendernos.

    Luego puso un tono de voz más autoritario, del que tiene la situación en sus manos.

    --Tenemos ojos en muchos sitios. Hay criaturas bajo el mar que trabajan para nosotros. Nosotros los llamamos ´´buscadores´´ pero en la tradición popular se les conoce como hombres lagarto. Ellos nos sirven. Y cuando alguien se opone a nosotros o a los ´´simples humanos´´ como usted dice, Kahena, el juicio es claro. Muy claro...

    Con estas palabras Brennna se llevó disimuladamente una mano a la empuñadura de la espada templaria y ésta se puso al rojo vivo. Una vez el gobernador apartó su mano, la hoja recuperó la temperatura normal. Brennan alzó el puño y susurró, como cambiando de tema.
    --Le contaré un secreto, Kahena. Al contrario de lo que la gente piensa, la espada no es la que se calienta. Es un simple canalizador

    Del puño del gobernador salieron unas motas de humo negro. Tras esto, Brennan se calmó.

    --Ahora mismo varios buscadores están rastreando los mares del Norte, Este y Oeste para recoger datos de interés para nuestra misión. Esas criaturas son sigilosas y letales. Las controlamos por medio de ondas emitidas por canalizadores y ellas nos obedecen religiosamente. Morirán con gusto por la causa templaria si así se lo ordenamos.
  • dimigadimiga Bibliotecari@
    editado septiembre 2011
    Kahena pensó por un momento que se iba a quedar sin palabras, ella había conocido a algunos “hombres lagarto”. Son poco comunes, pero nunca pensó que fueran unos traidores. En fin, esto estaba siendo muy interesante. Ojala nadie hablará de ella, pues ella sí que era poco común.

    Miro a Brennan con una mirada cómplice y le susurro:

    “Ya le había dicho que su espada era fascinante, definitivamente toda una adquisición. Sobre lo que me cuenta, me alegra saber que no debemos preocuparnos entonces por visitas inesperadas en este viaje. Igualmente, cualquier cosa en la que pueda ayudar al respecto estaré pendiente. Con gusto puedo servir de intermediaria, al parecer tengo una buena energía que me permite hablar con ellas, cuando ellas así lo quieren, desde luego”.

    Esperaba que con esto se acabara esta charla y dejar así la puerta abierta para continuar un interesante debate sobre las “malas criaturas del mar”. Definitivamente tenía mucho que pensar y Brennan la estaba poniendo nerviosa. El problema era que aunque sabía ya que él estaba en contra de las Sirenas, el hombre, en si, era realmente fascinante y eso era grave en su situación actual.
  • editado septiembre 2011
    Tras una larga conversación con Remigio sobre el estado del Oeste, Laodamia, la Princesa de los Mares Centrales se retiró a reflexionar y meditar al Sagrado Santuario.

    Llegó a esa bella pero oscura formación rocosa y lo primero que hizo fue enredar sus finos dedos azules primero, y luego sus muñecas y todo el resto de sus brazos, en las verdes algas que llenaban el lugar. Con los ojos cerrados y en esa posición se relajó y dejó todos los malos sentimientos fuera. Sólo después ingresó al Santuario propiamente dicho.

    Se recostó sobre su piedra preferida y volvió a entrelazarse, esta vez con las hojas de la planta de los Lirios, aquellas flores blancas que se depositaban en las manos de los difuntos antes de dejarlos en el Foso del Eterno Descanso. Como era su costumbre, al perderse en sus ensoñaciones, acariciaba distraídamente estas flores con su cola.

    El Sagrado Santuario siempre ayudaba a las sirenas a aclarar sus pensamientos, siempre se sentían mucho mejor cuando salían de él. Se creía que había alguna clase de magia antigua que latía en ese lugar, calmando la mente y tranquilizando los sentidos, para poder relajar el espíritu. Otros decían que esas eran meras habladurías y el encanto del Santuario era el hecho de no poseer ninguna clase de característica excepcional. Fuera la que fuere la razón, las sirenas acudían ahí cada vez que querían sentirse más cerca de su esencia, más cerca de la Sabia Energía que lo es todo.

    Laodamia, todavía recostada, acomodó sus largos cabellos hacia atrás, y suspiró profundo. Su mente comenzó a recorrer las diversas líneas de pensamiento que en ese momento la ocupaban: en primer lugar, el vínculo creado gracias al asesinato de su hermana Lis, que debía cerrarse para evitar una gran catástrofe; también, la extraña prisión onírica de las sirenas del Oeste, que morían poco a poco; y por último, la nueva información que Remigio le acababa de comunicar.

    Su conversación con el Rey del Oeste le había dejado en claro que el captor solamente había apresado a una de las cinco Huestes del Oeste, que las demás estaban a salvo. Esa Hueste era comandada por Regina, hija de Remigio y Princesa del Clan, y había sido capturada probablemente por adentrarse en regiones peligrosas. El Rey y su hija habían tenido una discusión, porque ella le decía que había espías en esa zona peligrosa, espías que llevaban información de los seres marinos a alguien en la superficie, con fines malignos. La propuesta de la Princesa era, entonces, adentrarse con su Hueste por esas aguas y averiguar de quiénes se trataba, conseguir toda la información que pudiera. Su padre se había negado rotundamente, diciéndole que no quería perderla, y que esa era una empresa demasiado peligrosa para ella, su hija adorada. Ella se enfureció, exclamando que este tipo de cosas eran para las que las Guerreras del Oeste se preparaban toda su vida, y que era una misión en la que tenía que participar. El Rey no tuvo más opción que aceptar, y el grupo de sirenas partió de inmediato. Ese fue el último momento en que el Clan del Oeste supo de Regina y su Hueste.

    El hecho de que hubieran sido apresadas era de vital significancia para Laodamia, porque interpretaba que, si quien fuera el captor se había molestado por encarcelarlas, poniendo su identidad y objetivos en peligro, ellas debían haber descubierto algo importante. Le dio vueltas a esta idea por un rato, sopesando las distintas posibilidades, y se le ocurrió que, cuanto menos, habrían descubierto quiénes eran los espías.

    Laodamia pensó que, además de comunicarse con las sirenas atrapadas, su otra vía posible sería acudir a esta área que mencionaban, pero descartó esta idea de momento: si sus compañeras, las más aguerridas sirenas del océano, habían sido atrapadas allí, ella lo sería también, y con ella la investigación en sus manos.

    Por lo pronto, avisaría a todo el pueblo Central, para que se anduvieran con cuidado, tratando de evitar ser vistos u oídos por estos misteriosos espías; y además, para que, si eventualmente le pasara algo a ella, alguien más pudiera seguir sus pasos y restaurar el mundo a su antiguo orden.
  • AljanAljan San juan de la Cruz XVI
    editado septiembre 2011
    --No me esperaba menos de usted, Kahena. Si pudiera comunicarse con una sirena tanto yo como ella le estaríamos agradecidos. Así que le pido que me ponga al corriente cuando pueda realizar esa comunicación porque creo que tengo algo importante que decir y es que, al margen de que haya sirenas buenas o malas, la realidad es que es un pueblo poderoso con una religión y unas creencias y deidades bien definidas. Y, seguramente, heréticas y puede que incluso satánicas. Quisiera saber algo más sobre su religión, si usted la conoce o si no, quizá pueda preguntárselo a su amiga sirenita...


    Mientras Brennan pronunciaba estas palabras desenfundó lentamente su espada. Anochecía y la hoja brillaba con la luz del ocaso. Emitía una energía especial. El gobernador se acercó a un arcón de madera cercano, lo abrió, y extrajo la lanza con forma de cruz envuelta en trapos, que retiró. La punta de la lanza que señalaba hacia el Oeste mostraba una luz azulada en su extremo. Chantry se lo había contado todo.

    -He situado una tropa de ´´buscadores´´ cerca de un gran poblado localizado al Oeste. Están en la frontera pero dispuestos a lanzar un ataque preventivo, por sorpresa y en masa. Si de verdad les conoces sabrás que pueden quebrar el acero con sus garras. En su mano y en la de su amiga está el convencerme de que anule la orden.
  • Suara BaalSuara Baal Juan Boscán s.XVI
    editado septiembre 2011
    Shizuko

    Lo anterior que dije que hacía. Hasta que terminéis la escena. Cuando queráis aparece y dice lo de la niña

    Yuuki

    Comienza a amasar en pan con maestría. Como si ya supiera hacerlo.
    -Yuuki buena?-Pregunta con toda la inocencia del mundo. Es evidente las dificultades con el idioma, pero entiende lo que se le dice casi por completo.
    Escucha pacientemente hablar a las dos muchachas sin interrumpirlas. Mientras sonríe al pensar que pronto podrá comer sopa. Luego cuando se hace el silencio. Murmura en su idioma.
    -Creo que son de confianza...pero...no deben saber...-Luego en el idioma de ellas exclama.
    -Yo...de lejos...muy lejos...he visto mucho. Quien es la que se parece ami? Vive donde yo vivia. no?
  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    editado septiembre 2011
    Mientras la niña seguía entretenida en su amasado al pan, Melody, hablaba con Lady chiara y entre más la veía, más se le parecía a alguién que ya había visto en la taberna.

    Asi se lo dijo, dándole la idea de que la buscara en la tripulación,a lo mejor iba en la misión, además le causaba curiosidad saber por que era tan visible, se suponía que a las fantasmas no se podian ver.

    A lo que Lady le respondió que sólo la podián ver las personas que tenían algún don o poder, la gente del común no la podían ver y también que fueran limpias del alma e inocentes como Yuuki.

    Que interesante, pensaba Melody, jamás lo hubiera imaginado, la niña reclamó su atención, hablando un poco sobre ella y quien era Shizuco, en su medio idioma se daba a entender, era muy lista.:rolleyes:
  • dimigadimiga Bibliotecari@
    editado septiembre 2011
    Kahena no quería hablar de la Princesa, pero Brennan la había mencionado, así que sin hablar directamente de ella, le respondió:

    “La verdad, en el pasado me he comunicado con algunas sirenas, debe saber que pueden comunicarse telepáticamente, si encuentran un receptor de su agrado. Estará pendiente desde luego. Sobre la amiga que menciona, debo confesarle que no supe si era o no una sirena, estaba intentando comunicarse conmigo, pero en esas llego el inquisidor y no pudimos continuar la comunicación. Lo único que alcanzó a decirme es que era una Princesa y estaba buscando algo. Lamentablemente no logré identificar su especie. Intentaré estar receptiva al respecto y cualquier cosa que escuche inmediatamente le comentaré.”


    Lo miro directamente a los ojos, aunque lo que quería era mirar esa misteriosa lanza con forma de cruz con esa interesante luz. Puso su mejor sonrisa y le dijo:

    “Espero que a pesar del percance intente comunicarse de nuevo y así podamos evitar algún enfrentamiento innecesario, ¿quiere usted que le diga algo en particular sobre ese tema del poblado del Oeste o tal vez que mejor le pregunte por su religión?”

    Espero su respuesta, mientras pensaba en que pronto tendría que encontrar la manera de hablar con Laodamia. Esto no pintaba nada bien.
  • dimigadimiga Bibliotecari@
    editado septiembre 2011
    Melody observo a la pequeña amasar feliz el pan y le dijo:

    “Lo estás haciendo muy bien, sobre Shizuko, efectivamente parece ser de dónde tu eres. Seguro que cuando vuelva podrás hablar con ella y preguntarle más sobre su hogar. Mientras porque no nos cuentas algo de las cosas que has visto. Por ejemplo el último lugar donde estuviste. ¿Siempre has estado sola o viajabas con alguien antes de aparecer aquí?”

    Le dio un momento la espalda mientras ponía el pan en el horno y le indicaba que siguiera armando trozos para otra tanda, seguro el pan no se perdería con tanta gente. Igualmente saco algo de lechuga y papas para hacer una especie de ensalada para complementar. Le sorprendía que nadie estuviera haciéndose cargo del asunto, tal vez era muy temprano y todos estaban en la cubierta, tal vez bebiendo, pero pronto les daría hambre y estaba haciendo comida para mucha gente y si así podía ayudar de alguna manera se sentía bien. Igual estaba esperando reunir mucha información para Kahena, seguro le interesaría la misteriosa aparición de la pequeña y otros detalles que ya tenía guardados.

    Sonrió dándole ánimos a la pequeña para que les contará algo.
  • AljanAljan San juan de la Cruz XVI
    editado septiembre 2011
    BRENNAN

    Brennan se percató de las miradas furtivas que lanzaba Kahena a la lanza. Mantuvo la mirada fija en su interlocutora y respondió.

    --Por ambas cosas. Saque toda la información que pueda, por favor. Me aseguraré de que Chantry no les moleste más y retendré el asalto hasta el contacto. No quiero provocar daños innecesarios.

    El gobernador hundió la base de la lanza en la madera.

    --¿Interesada? Se llama la Lanza de Luz. Es un canalizador-detector de larguísimo alcance y además un arma letal. Pura tecnología templaria, sin magia, sin brujerías ni trucos satánicos. Solo fuego de ángeles y metal de hombres. ¿Ve esa llamita de luz? Pues cuando llegue al centro de la lanza se emitirá la orden de ataque. Tardará exactamente cinco horas que es lo que tendrá para comunicarse con su amiga Princesa. Una princesa...mejor que mejor...



    MORGAN

    Tras acabar su turno de guardia y, antes de irse a dormir, Morgan sintió hambre y, con total falta de modales, entró en la cocina, bostezando y guiado por el sabroso aroma de unas galletas recién hechas.

    --A ver ¿qué hay para comer por aquí? ¡Dadme algo! ¡Anda, galletas!

    El bucanero comenzó a comer las galletas, con deleite y sin educación, hablando con la boca llena.

    --Ñam, ñan...Riquíííísimas...Casi tan buenas como tú, nena.-- Dijo, mirando a Melody en plan seductor pese a que con toda la boca llena de migas no es probable que se ligue mucho...
  • dimigadimiga Bibliotecari@
    editado septiembre 2011
    Kahena

    Kahena sonrió y le respondió:

    Definitivamente estoy de acuerdo. Creo que me iré a caminar un poco por la cubierta, tal vez si estoy a la vista pueda influir más que si estoy encerrada en el camarote. Sobre la lanza, siempre estoy interesada, ya sabe”.

    Lo dijo con picardía, aunque no quería que sonora así, no lo pudo evitar. Definitivamente tendría que dar por terminada esta charla, la cosa no iba a ir por buen camino si seguía allí. Sin embargo, no quería ser ella la que se despidiera, “por Dios porque Shizuko no entra y se lleva a Brennan antes de que termine diciendo alguna estupidez”, pensó. "Definitivamente sus sentidos no funcionaban bien estando al lado de este hombre."

    Melody

    Con la entrada inesperada del bucanero, Melody no pudo evitar mirar que Yuuki se sobresaltaba un poco y se apretujaba más cerca de ella. Igual tuvo tiempo para detallar al hombre, un chico guapo, esto se va poniendo interesante, pensó, mientras le sonreía al maleducado y le dijo:

    No te embuches todas las galletas, la comida estará pronto”

    Luego tomo de la mano a la pequeña y la ubico de nuevo junto a la masa con la que estaba trabajando y le dijo al odio:

    “No te preocupes no te hará nada, yo no lo permitiré, vale. Ahora sigue con lo tuyo”. Le pico el ojo a la niña y le sonrió al hombre que seguía llenándose la boca de galletas.
  • AljanAljan San juan de la Cruz XVI
    editado septiembre 2011
    BRENNAN

    --Eso es todo, señorita Kahena. Si no tiene duda o vacilación. Ha sido un place conversar con usted sobre este tema. Recuerde que debe decirme cuando entre en contacto con esa sirena y procure hacerlo antes de que la luz llegue al centro. Buenas noches. Ah, y no tenga mal concepto de mí. Solo cumplo con mi deber y con mi moral.

    El gobernador sonrió y pensó ´´¿Se habrá creído lo de la luz al centro? Este cacharro de lanza no emite automáticamente...Pero hay que meterle un poco de prisa para que la gente haga las cosas bien´´´. Brennan se dirigió hacia Shizuko. La lanza seguía clavada, emitiendo su luz.

    --Señorita Shizuko ¿Qué desea?

    MORGAN.

    Morgan seguía comiendo galletas pero vio a la niña oriental y preguntó, haciendo llover una lluvia de migas de galleta.

    --¿Y esa cría quién es? ¿Tu mascota, guapa?

    Seguía con su actitud conquistadora para Melody, sonriente y pícaro como pocos y, por supuesto, encantador.
  • dimigadimiga Bibliotecari@
    editado septiembre 2011
    Kahena

    Como si leyera mi pensamiento, Brennan dio por terminada la improvisada reunión y no pude evitar sonreír con alegría y tranquilidad. Algo estaba muy mal en él, pero por más que lo intentará no lograba saber que era lo que pasaba. Definitivamente tenía que alejarse. Así que le dijo:

    “Para mi también ha sido todo un placer. Si puedo comunicarme y saber algo, lo buscaré inmediatamente para informarle. Hasta dentro de un rato. Si contamos con suerte, claro.”


    Lo observo retirase y dirigirse hacia Shizuko, mientras la lanza seguía brillando. "Que arma tan fascinante, pero no lo era tanto como su espada". Pensó.

    Salió y se despidió del Capitán Mark y del Templario, este último la miraba con odio, igual lo ignoró y siguió de largo. Pensó en buscar a Melody en la cocina, pero lo cierto es que prefería estar sola durante un momento, así que se dirigió a la popa del barco mirando el movimiento de la tripulación. Se le acerco a un joven y le pidió el favor que revisará las baterías de los cañones de la banda derecha que estaban desguarnecidas, así podría concentrarse en otras cosas. El joven muy solícito se dirigió a realizar la tarea, mientras ella seguía caminando y pensando en Laodamia.

    Melody

    “Vaya amigo, no es necesario que seas grocero con nuestra pequeña amiga, si intentas coquetear conmigo, más te vale que seas simpático con ella”.

    Le sonrió maliciosamente y observó como Lady Chaira hacia un gesto y se retiraba, parece que no quería estar al lado de este insolente bucanero. No la culpó, con esos modales no hay quien lo soporte.

    Luego, pasó una mano por la espalda de la pequeña, que ya había terminado su trabajo y metieron el resto de los trozos de pan en el horno. Yuuki no pudo evitar decir “huele… rico… bien… puedo comer pam”. Saco los pedazos listos y le dio uno calientito, mientras alejaba el resto del malicioso corsario y le picaba un ojo a la pequeña niña.
  • Suara BaalSuara Baal Juan Boscán s.XVI
    editado septiembre 2011
    Shizuko

    -señor, mientras revisaba las estancias, vigilando que no hubiese nada sospechoso, encontre un polizón a bordo. A no ser que sea suya. Es una niña de unos 10 años de edad, tiene aspecto oriental. No, no la conozco. Dice llamarse Yuuki. Ahora mismo esta ayudando en la cocina. con la señorita Lady Melody.
    Como he de proceder? Es...una ...niña.-Aunque su discurso era impersonal y frío. Las ultimas palabras denotaban una gran preocupación. Espero la respuesta de Brennam mientras miraba a los demás presentes en la sala. Permaneció quieta como una estatua.
    -Por cierto, tengo entendido que va a ofrecer un discurso. Cuando y donde?-No lo recordaba. Había estado ocupada con sus asuntos. Abstraída de la realidad.

    Yuuki

    -¿Tiene...mermelada...Melody? Por..fa...vor?-Luego observó a Morgan, aquel hombre no le gustaba. Se separó todo lo posible de él y se escondió detrás de Melody. Contenta con su precioso pan. Luego añadio.
    -Que me va a pasar?
  • dimigadimiga Bibliotecari@
    editado septiembre 2011
    Melody miro a la pequeña Yuuki y le dijo:

    “La verdad aún no ubicó la mermelada, pero hay mantequilla y con el pan caliente, se derretirá delicioso”
    . Le pica el ojo a la pequeña. Luego cuando le pregunto: ¿Qué me va a pasar?

    Trato de sonar tranquila y optimista y le dijo: “no te preocupes no te pasará nada malo, ya verás. Espera que vuelva Shizuko con el Capitán. Mientras ve comiendo, ya te sirvo una buena taza de sopa para que tengas energía”.

    Miro a Morgan y dijo: “Te serviré a ti también, de una vez, así puedes irte a seguir con tu trabajo”.
  • Suara BaalSuara Baal Juan Boscán s.XVI
    editado septiembre 2011
    Yuuki.

    -Muchas, gracias...te ayudo...-Luego miro al hombre y le saco la lengua en señal de desagrado.
  • AljanAljan San juan de la Cruz XVI
    editado septiembre 2011
    BRENNAN

    --¿Una niña de 10 años? ¿Un polizón? Vaya, tenemos un alma inocente de Dios entre nosotros. Lléveme hasta ella, Shizuco, quiero saber por qué está aquí y hablar con ella. No vamos a abandonarla pero mejor que esté haciendo algo. Y el discurso será mañana por la mañana. Lo daré desde el punte de mando y en él desvelaré los objetivos de la misión. Ahora lléveme con la niña, señorita, si es tan amable.

    Antes de irse, Brennan echó un último vistazo a la lanza y pensó en el oro que les esperaba. Mientras los mercenarios se matarían por el vil metal, el gobernador se haría con algo mucho más valioso que el oro. Saboreó la sensación por anticipado.


    MORGAN

    --Oye, pequeñaja. No tengo mucha paciencia con los mocosos como tú así que no te metas con alguien que puede tirarte por la borda con un dedo...--Luego miró a Melody, que tenía cara de desaprobación y dulcificó inmediatamente sus ademanas, no por la niña, sino por ligar.--Es decir, ten un poquito de educación, es un consejo de un viejo lobo de mar. Y si me vas a servir luego, entonces seré el hombre más feliz y afortunado del mundo, me harás mucho más rico que ese estirado que tenemos por gobernador...

    ¿Trabajo? ¿Más importante que ligar? ¡Nunca! El bucanero puso su sonrisa más pícara y seductora. El ligue estaba asegurado. Solo le faltaba el ron para estar en el cielo del marinero.
  • dimigadimiga Bibliotecari@
    editado septiembre 2011
    Ignorando las insinuaciones del bucanero, le dijo a la pequeña: "Ve sirviendo el pan, mientras yo sirvo la sopa"

    Luego se volteo a mirar al "caballero": "a ver compórtate un poco y ya veremos si te va bien esta noche. Ahora siéntate y disfruta la comida y por favor deja a la pequeña en paz".

    Termino de servir la sopa y se sentó al lado de la niña mientras esta comía. Melody disfrutaba en silencio de un pedazo de pan, hambre no tenía. Más la preocupaba la llegada del Capitán, sin saber que iba a pasar con esta pobre criatura.
  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    editado septiembre 2011
    Lady Chaira se retiró al acercarse Morgan, prefería estar alejada lo más posible, poco le agradaba.
    Siguió flotando por el barco y vió sola a Kahena, le pareció buen momento para acercársele, pero como no quería interrumpirla en sus cavilaciones, se hizo la remolona, como no queriendo la cosa, si ella quería hablarle que fuera la que propiciara la charla.:cool:
  • editado septiembre 2011
    Lo último que hizo la Princesa de los Mares Centrales antes de salir del Sagrado Santuario fue lo que acostumbraba a hacer: se sentó muy derecha sobre esa roca y se quitó la pulsera de oro que llevaba siempre en la mano derecha. Luego se quitó la vincha que llevaba en sus cabellos, y de ella extrajo la piedra negra que estaba incrustada en su centro, para colocarla en el centro de la pulsera. Al hacer esto y tomarlas con ambas manos, apenas hubo cerrado los ojos, imágenes de gran intensidad se abalanzaron en su mente. Era como si la Sabia Energía hubiera estado esperando por largo rato para comunicarle este mensaje. El pequeño ritual que acababa de hacer servía para estar tan en contacto con la Sabia que podría ver con perfecta claridad lo que ésta quisiera transmitirle.

    Lo que vio fue algo que no se prestaba a confusión: vio un lugar de aguas no muy profundas, sin plantas o animales, sólo arena. Lo que destacaba allí era un pequeño grupo de seres oscuros que se movían, agazapados al suelo. No podía ver con claridad cómo eran ni qué eran, pero vio que tenían una cola, y que se movían fácilmente por el agua. La Sabia Energía le transmitió a la vez dos cosas sobre estos seres: primero, que esos eran los espías a los que tenía que temer, y segundo, que esos seres no eran naturales, no estaban formados, como todas las cosas de este mundo, por la Sabia Energía. Ésta le mostró que estos seres habían sido hechos por los humanos, siempre curiosos y ávidos de conocer el mundo submarino, y que habían utilizado magia muy oscura para crearlos. Estos seres no poseían alma, y harían cualquier cosa por su amo, incluso dar la vida por él si era necesario. Lo que extrañó a la Princesa era que los humanos fueran capaces de magia tan avanzada, y rápidamente concluyó que habrían tenido ayuda de alguien más, quizá del mismo ser marino que había colaborado con ellos para todos los eventos terribles que habían sucedido últimamente.

    La visión terminó tan abruptamente como había comenzado, y la sirena se desplomó sobre la roca, agotada. Recordó entonces que hacía mucho que no se alimentaba, por lo que decidió hacerlo de inmediato. Salió del Sagrado Santuario y se acercó a su aldea. Inmediatamente sintió las voces, mejor dicho, los pensamientos, de todas las sirenas que se encontraban allí en ese momento. Así era como las sirenas lograban vivir en comunidad sin ocasionar ningún tipo de incidente: constantemente sentían los sentimientos y pensamientos de las otras que se encontraban a una distancia no muy grande, entonces sabían lo que le pasaba a cada una, y no entorpecían su camino. Si lo deseaban, con muy poca concentración, podían “apagar” esta sensación, pero resultaba útil en extremo. En ese momento, entonces, Laodamia alertó con ese sencillo mecanismo a todas sus compañeras sobre lo que acababa de ver y todo lo que sabía. Al instante vio que todas lo habían comprendido y lo transmitían a otras, e incluso una pequeña niña que se encontraba cerca le acercó tres capullos rojos, porque ella había podido ver, en los sentimientos de la sirena, lo hambrienta que se encontraba. Con una mirada llena de gratitud la Princesa tomó esos capullos y se alejó.

    Acomodada sobre unas hojas, con su voz tan calma y serena, tan melodiosa como siempre, cantó una breve canción acariciando los pétalos del primer capullo, pidiéndole permiso para alimentarse con él. Entonces, con gran gracia el capullo se abrió, revelando una flor hermosa, que con una sonrisa la princesa se llevó a la boca. Repitió la operación con los otros dos capullos, y se sintió mucho mejor al terminar. Esas flores sabían particularmente bien, eran muy dulces y la reconfortaron, dándole fuerzas para la complicada empresa que iría a emprender. Como las sirenas se alimentaban solamente de la parte interior de la flor, dejándola debilitada pero no muerta, con un leve soplido las despidió, para que navegaran libres. Decidió que, por ahora, simplemente llamaría a Dag para comunicarle a Kahena lo último que había averiguado.
  • Suara BaalSuara Baal Juan Boscán s.XVI
    editado septiembre 2011
    Shizuko, hace una breve inclinación con la cabeza y sale deprisa hacia la cocina. Durante el trayecto no pronuncia palabra alguna. Cuando llegan allí se encuentran que los presentes están cenando una copiosa sopa con pan. Shizuko hace un mudo saludo. Y deja sitio para que Brennan pase primero.
    Yuuki, al verle, se levanta, se esconde tras Melody.
    -No...ir...con el.
  • AljanAljan San juan de la Cruz XVI
    editado septiembre 2011
    BRENNAN

    El gobernador se acercó a la chica oriental, que estaba asustada. Se quitó los guantes intentando ofrecer una imagen más amistosa y, con tranquilidad, se arrodilló frente a la niña, sonriendo.

    --Vaya, vaya. Hola pequeña. Dime ¿qué haces aquí? ¿cómo te llamas? No tengas miedo...

    El gobernador se extrañó del comportamiento de la niña pero estaba claro que en aquel momento tenía un aspecto amedrentador vestido de negro y con la espda templaria enfundada al cinto. De todos modos Brennan se llevaba bien con los niños y sabía manejarlos.

    MORGAN

    El bucanero casi se atraganta con la sopa de pan al ver entrar a Brennan. Intentó levantarse y ponerse firme pero solo logró darle una patada a la mesa y derramar su sopa de pan, ante las quejas de sus compañeros de mesa. Nadie más se levantó de modo que Morgan renunció a la idea de levantarse y se quedó sentado y avergonzado. Se le quitó hasta el hambre pero siguió comiendo, cogiendo los cachos de pan esparcidos por la mesa.

    CHANTRY

    El Templario Inquisidor contemplaba su ardiente lanza
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