Siempre tengo dificultades en cómo cortar los versos. A veces se da naturalmente cuando son versos que pertenecen a una unidad rítmica o una necesidad de tu propia respiración. Pero a menudo encuentro dificultades en encabalgar ideas y que se ajusten ritmicamente. Hace unos días publiqué en mi blog de poesía un hermoso poema de Jorge Enrique Adoum, el poeta ecuatariano. Me sorprendíó cómo armonizan sin fisuras los versos, sin declinar su intensidad. Por otro lado - disculpen mi ignorancia- descubrí que tanto es legítimo escribir "soñoliento" como "somnoliento".
"Revista Cero N° 5-6" en
www.elpoetaocasional.blogspot.com