Compañero de camino
Duro colchón de piedra; fría almohada, cartón;
Sin elenco de vida, vendida alma y corazón.
Acechas por la noche, secreta soledad;
Que ya nadie sonríe en la sombría ciudad.
Ni la noche estrellada, ni fuerza ni valor
Darán nunca a mi vida, un trazo de color.
Que en mis ojos florecen lágrimas de metal
Espesas cual mercurio, saladas como sal.
Ya no tengo ni abrigo, ni amor ni ego ni sino;
Que no tengo ni amigos, ni aliento ni destino.
Mi viejo amigo tinto, mi añejo amigo vino,
Por siempre compañero de mi largo camino.
Sé que no es un gran poema, lo he ido haciendo a trozos, pero me ha servido para practicar con versos alejandrinos con hemistiquios heptasílabos.
Saludos. Cualquier duda de comprensión o lo que sea pregunten.
Comentarios
En cambio, la rima me suena demasiado. Tal vez por darse en versos seguidos. También ocurre que hace tiempo que leo poesía de rima libre y ahora se me hace raras las palabras tan rimadas.
En cuanto al tema, me transmites la imagen de un indigente, o más bien un hombre emocionalmente derrotado, que se da a la bebida.
Este tema me parece poco original, más bien un tópico en la literatura ,aunque sí muy realista y descarnado.
Saludos.
Saludos, y gracias por comentar.