Se podría ver como una metáfora una máscara de esta clase porque sugiere la
existencia de una capa invisible que oculta la verdadera identidad de alguien.
Puede manifestarse de diversas maneras, o a través de
comportamientos fingidos, o de roles sociales predefinidos o hasta de expectativas impuestas por la sociedad.
A veces es utilizada como un mecanismo de defensa
para protegerse del juicio o de la crítica, o para adaptarse a situaciones que
requieren una actuación.
Empero, llevar esta clase de máscara genera sentimientos de
desconexión con el propio ser, causando una sensación de insatisfacción. Reconocer la presencia de ella es el primer paso para
explorar la autenticidad y descubrir la verdadera identidad de otras
diferentes máscaras que se usan cotidianamente .
Antonio, qué fuerte! Fíjate que vi esta foto en el hilo de "fotos espectaculares" y pensé que igual la pasabas por aquí, wow! Es una foto preciosa. En cuanto me venga algo, escribo. besos.
Tomó aire, sonrió y se irguió sobre las puntas de los pies en el lecho húmedo y cálido del lagar. Sola allí. en aquel instante inesperado, se sintió más que reina de su vida por un día, más que una estrella de cine. Cerró los ojos sin dejar de sonreír, y las lágrimas cayeron, liberando esquirlas afiladas de hogar.
Nadie se preguntaba por qué la uva amaderada olía a veces a manzana o a cereza. Nadie sabía que ahora, inmersa en el caldo vivo, se encogía y cuarteaba la mano del hombre muerto por debajo de sus pies. Aquella mano que, a ella, desde que era bien pequeña, le había hecho comprender que los lazos familiares sólo significaban una cosa: sangre. La misma sangre, ahora coagulada entre el jugo artesanal. La mano que ya no volvería a tener encima nunca más, porque la tenía debajo.
¿Era venganza aquello que le hacía sonreír? No lo sabía. Lo único que sabía era que, por primera vez, el aire que respiraba le pertenecía solo a ella.
Antonio, qué fuerte! Fíjate que vi esta foto en el hilo de "fotos espectaculares" y pensé que igual la pasabas por aquí, wow! Es una foto preciosa. En cuanto me venga algo, escribo. besos.
Sí, el hilo que colgué hace tiempo de fotografías es mi fuente para este juego, y en él voy almacenando todas las fotos interesantes que pillo por ahí
Tomó aire, sonrió y se irguió sobre las puntas de los pies en el lecho húmedo y cálido del lagar. Sola allí. en aquel instante inesperado, se sintió más que reina de su vida por un día, más que una estrella de cine. Cerró los ojos sin dejar de sonreír, y las lágrimas cayeron, liberando esquirlas afiladas de hogar.
Nadie se preguntaba por qué la uva amaderada olía a veces a manzana o a cereza. Nadie sabía que ahora, inmersa en el caldo vivo, se encogía y cuarteaba la mano del hombre muerto por debajo de sus pies. Aquella mano que, a ella, desde que era bien pequeña, le había hecho comprender que los lazos familiares sólo significaban una cosa: sangre. La misma sangre, ahora coagulada entre el jugo artesanal. La mano que ya no volvería a tener encima nunca más, porque la tenía debajo.
¿Era venganza aquello que le hacía sonreír? No lo sabía. Lo único que sabía era que, por primera vez, el aire que respiraba le pertenecía solo a ella.
Tomó aire, sonrió y se irguió sobre las puntas de los pies en el lecho húmedo y cálido del lagar. Sola allí. en aquel instante inesperado, se sintió más que reina de su vida por un día, más que una estrella de cine. Cerró los ojos sin dejar de sonreír, y las lágrimas cayeron, liberando esquirlas afiladas de hogar.
Nadie se preguntaba por qué la uva amaderada olía a veces a manzana o a cereza. Nadie sabía que ahora, inmersa en el caldo vivo, se encogía y cuarteaba la mano del hombre muerto por debajo de sus pies. Aquella mano que, a ella, desde que era bien pequeña, le había hecho comprender que los lazos familiares sólo significaban una cosa: sangre. La misma sangre, ahora coagulada entre el jugo artesanal. La mano que ya no volvería a tener encima nunca más, porque la tenía debajo.
¿Era venganza aquello que le hacía sonreír? No lo sabía. Lo único que sabía era que, por primera vez, el aire que respiraba le pertenecía solo a ella.
Antonio, Alex, Charly, muchas gracias. estaba con migraña cuando escribí y todavía sigo. Es culpa mía porque hay unas pastillas (antidepresivos) que no las tomo bien, a veces me olvido de tomarlas y eso me deja con aura vestibular (me mareo cada vez q muevo la cabeza, tengo acúfenos y asi, es como un viaje de lsd pero malo). os agradezco mucho porque la verdad es que no estoy nada bien y cosas comovenir aquí y jugar a este juego significa mucho. Por favor si teneis 1 momento necesitaría que me digais que todo tiene solución, porque yo estos días soluciones no veo. os quiero.
Mi querida amiga, tienes la solución en tus manos. Cómprate una pulsera que te guste y llámala 'La Pulsera de la Medicina' y no te la quites. Úsala de día y de noche. Esta pulsera hace el papel de clave mnemotécnica o de recordatorio, por lo que cada que veas tus manos te recordará tu medicina. Algo parecido usé de niño cuando tenía qué tomarme tres pastillas para alteraciones del equilibrio, ya que padecí de los oídos y con la medicina no me mareaba. Me compuse hasta que me operaron de ambos oídos. La pulsera tenía tres bolitas de colores pastel: Una amarilla, que representaba la pastilla de las ocho de la mañana, una verde que era la de la pastilla de las tres de la tarde y una azul para la pastilla de las nueve de la noche. De esta manera nunca se me olvidó tomar la medicina. Prueba la pulsera de los recordatorios y al cabo de una semana recompénsate con algo que te guste. En mi caso me comía una buena rebanada de pastel (tarta) de chocolate. Eres una personita muy valiosa y debes de saber que nosotros te apreciamos de corazón, al grado que nos preocupamos cuando te llegas a sentir mal. Nos encanta tenerte con nosotros y disfrutamos de lo que escribes. Le doy gracias a Dios porque te tenemos en el foro. No te desanimes y como decimos en México: 'échale ganas'. Cuando tengas migraña, descansa. Te envío un fuerte abrazo y un afectuoso beso.
Antonio, Alex, Charly, muchas gracias. estaba con migraña cuando escribí y todavía sigo. Es culpa mía porque hay unas pastillas (antidepresivos) que no las tomo bien, a veces me olvido de tomarlas y eso me deja con aura vestibular (me mareo cada vez q muevo la cabeza, tengo acúfenos y asi, es como un viaje de lsd pero malo). os agradezco mucho porque la verdad es que no estoy nada bien y cosas comovenir aquí y jugar a este juego significa mucho. Por favor si teneis 1 momento necesitaría que me digais que todo tiene solución, porque yo estos días soluciones no veo. os quiero.
Si no te encuentras bien, tómate tu tiempo. La salud es lo primero y todo lo demás es secundario. NI que decir que te deseo que te recuperes se esa puñetera migraña. Dices que te medicas con antidepresivos, que supongo será por prescripción médica, ¿no? Tengo entendido que hay que tener mucho cuidado con los antidepresivos.
Antonio, Alex, Charly, muchas gracias. estaba con migraña cuando escribí y todavía sigo. Es culpa mía porque hay unas pastillas (antidepresivos) que no las tomo bien, a veces me olvido de tomarlas y eso me deja con aura vestibular (me mareo cada vez q muevo la cabeza, tengo acúfenos y asi, es como un viaje de lsd pero malo). os agradezco mucho porque la verdad es que no estoy nada bien y cosas comovenir aquí y jugar a este juego significa mucho. Por favor si teneis 1 momento necesitaría que me digais que todo tiene solución, porque yo estos días soluciones no veo. os quiero.
Cuando yo tenía 10 años mi mamá, una madre cabeza de hogar con dos niños que trabajaba de sol a sol compró, con mucho esfuerzo compró una heladera. La utilizaba en un negocio de vender hielo y zumo de fruto congelado. Yo, quería ayudar y vendía cuando ella no estaba. Un día cuando me pidieron un hielo, yo no tenía la fuerza para arrancarlo porque se había pegado al fondo y usé un cuchillo... rompiendo el canal del gas frío. Debo agregar que también ella guardaba la compra del mes, las carnes y demás para que no se dañaran. Cuando mi mamá llegó... Nos pusimos a llorar como un par de niños. Recuerdo que nuestras almas estaban desgarradas. Pensé que nunca podría reparar el daño hecho.
Ahora, no me siento triste narrando esta historia. Porque el tiempo ha pasado y recuerdo que pude superar esto... y he podido superar cosas peores a lo largo de mi vida. No sé por lo que estás pasando. Nadie lo sabe, sólo tú. Pero si alguna vez superaste algo en el pasado, algo que creíste que nunca podías superar... recuérdalo. Úsalo.
Malos momentos van y vienen. Son inevitables.
Tiempo después mi mamá con mucho esfuerzo mandó a arreglar la hielera, que era más barato que comprar una nueva.
Todos pasamos por situaciones e incluso por temporadas buenas y malas. Cuando yo tenía 19 años, andaba muy contento porque una muchacha que me gustaba mucho me había dado en 'Sí'. Ese día fuimos al cine y luego la invité a cenar unos tacos, para luego dejarla en su casa. Quedamos que al día siguiente ibamos a ir con unos amigos de la escuela a nadar. Le hablé por teléfono en la mañana y nadie me contestó. Cansado de llamarla y que nadie respondiera al teléfono, fui a verla a su casa. Faltando cono dos calles para llegar, en una avenida, vi que había mucha gente que miraba a una persona a la que habían atropellado. Curioso, me asomé y en el suelo yacía esa persona que estaba cubierta con una sábana blanca, ensangrentada. Me alejé de ahí y llegué a la casa de la chica. Me cansé de tocar a la puerta y nadie me abrió. Contrariado emprendí el camino de regreso. Todavía la gente estaba en la avenida conversando entre si. Los forenses ya habían levantado el cuerpo y se lo llevaron. Llegué a mi casa y le hablé por teléfono a uno de los amigos con los que ibamos a ir a nadar, con el fin de ver si ellos sabían de la chica, porque si no la localizábamos, yp iba a irme al balneario sin ella. Este amigo me habló con un tono de voz que denotaba su nerviosismo. Lo que me dijo me hizo sentir como que la tierra se hundía. Me comentó que a la chica (le avisó el hermano de ella) la acababan de atropellar y murió. Le pregunté muy nervioso que dónde había sido. Cuando me dijo la dirección, no supe qué decir, ya que era el mismo lugar donde vi el cuerpo con la sábana blanca ensangrentada. En otras palabras, era mi novia a la que le habían quitado la vida. Este hecho fue muy duro para mí en esos momentos, pero tuve qué tomar valor y con el tiempo lo superé. Es verdad que todos pasamos por hechos muy tristes y hasta duros, como el caso que acabo de comentar. Todos los malos momentos nos derrumban, pero depende de nosotros sobreponernos y seguir adelante. La vida tiene qué continuar.
Los pies hacen camino al andar, como dice el poeta en su canto, pero también son una herramienta de trabajo, con los cuales se pisan las uvas para producir el vino. Es una tradición milenaria, que todavía se estila en los campos y viñedos españoles y de otros lugares de Europa, que no ha perdido su candor y su frescura, a pesar de que existen máquinas que hacen exactamente lo mismo. Las doncellas son las que pisan el vino. Los pies descalzos se tiñen de morado e incansables machacan las uvas hasta dejar solo el hollejo, que luego es convertido en las pasas que lleva el panqué o la mermelada que untamos al pan. ¿Cuantos pasos se necesitan para tener una botella de vino? Los mismos que se usaron para plantar, cuidar, cosechar y seleccionar las uvas para su elaboración. Es por ello, al ver a estas mujeres metidas hasta los dedos de los pies en el jugo de la uva, recordamos de nuevo al poeta que dice. 'Caminante, no hay camino, se hace camino al andar'...
Tres amigas emprendieron una
aventura vinícola en una abandonada campiña. Entre risas
y jolgorios, se dispusieron a pisar uvas para elaborar su propio vino
casero.
Comenzaron la tarea, cada una
con sus pies descalzos dentro de un barril lleno de uvas. El ambiente se convirtió en
un festival de risas y de gestos cómicos, mientras las uvas se iban convirtiendo en algo parecido al mosto.
La imagen de esas mujeres con pies puercos por mor del puré
de uva, balanceándose y riendo sin parar, fue una fiesta más en el pueblo
Obviamente, ese líquido pestoso de pies no era
mosto, pero el recuerdo de la experiencia tan divertida perduraría en sus
mentes por mucho tiempo.
Y quién sabe, tal vez algún día ese
"fabuloso vino de pies" se convertiría en una leyenda, recordada en reuniones
entre amigos.
Tomó aire, sonrió y se irguió sobre las puntas de los pies en el lecho húmedo y cálido del lagar. Sola allí. en aquel instante inesperado, se sintió más que reina de su vida por un día, más que una estrella de cine. Cerró los ojos sin dejar de sonreír, y las lágrimas cayeron, liberando esquirlas afiladas de hogar.
Nadie se preguntaba por qué la uva amaderada olía a veces a manzana o a cereza. Nadie sabía que ahora, inmersa en el caldo vivo, se encogía y cuarteaba la mano del hombre muerto por debajo de sus pies. Aquella mano que, a ella, desde que era bien pequeña, le había hecho comprender que los lazos familiares sólo significaban una cosa: sangre. La misma sangre, ahora coagulada entre el jugo artesanal. La mano que ya no volvería a tener encima nunca más, porque la tenía debajo.
¿Era venganza aquello que le hacía sonreír? No lo sabía. Lo único que sabía era que, por primera vez, el aire que respiraba le pertenecía solo a ella.
Contradictorias nuestras percepciones sobre esa imagen de pies de mujer pisando uvas; en tu caso, el liquido que salía olía a manzana o cereza; en cambio, el mío a pies humanos, con lo que esto conlleva de olor, poco menos que desagradable.
Y precisamente de esto se trata este juego, que cada cual haga un retrato de lo que ve.
Muchas gracias a todos. Creo que fue solo un momento horrible.
Antonio, sí, son pautados (lo digo para que no te preocupes ;;;) si no tuviera receta no podría comprarlos. Un abrazo muy fuerte a todos. Os traigo cafetito en 3.2.1
Tomó aire, sonrió y se irguió sobre las puntas de los pies en el lecho húmedo y cálido del lagar. Sola allí. en aquel instante inesperado, se sintió más que reina de su vida por un día, más que una estrella de cine. Cerró los ojos sin dejar de sonreír, y las lágrimas cayeron, liberando esquirlas afiladas de hogar.
Nadie se preguntaba por qué la uva amaderada olía a veces a manzana o a cereza. Nadie sabía que ahora, inmersa en el caldo vivo, se encogía y cuarteaba la mano del hombre muerto por debajo de sus pies. Aquella mano que, a ella, desde que era bien pequeña, le había hecho comprender que los lazos familiares sólo significaban una cosa: sangre. La misma sangre, ahora coagulada entre el jugo artesanal. La mano que ya no volvería a tener encima nunca más, porque la tenía debajo.
¿Era venganza aquello que le hacía sonreír? No lo sabía. Lo único que sabía era que, por primera vez, el aire que respiraba le pertenecía solo a ella.
Contradictorias nuestras percepciones sobre esa imagen de pies de mujer pisando uvas; en tu caso, el liquido que salía olía a manzana o cereza; en cambio, el mío a pies humanos, con lo que esto conlleva de olor, poco menos que desagradable.
Y precisamente de esto se trata este juego, que cada cual haga un retrato de lo que ve.
Fíjate que al ver la foto y al escribir sí que "olí" lo que tú dices... en mi caso mi eje decía "olor humano" pero como no estaba en mi mejor momento, se me olvidó escribirlo;;;;; jeje
Tomó aire, sonrió y se irguió sobre las puntas de los pies en el lecho húmedo y cálido del lagar. Sola allí. en aquel instante inesperado, se sintió más que reina de su vida por un día, más que una estrella de cine. Cerró los ojos sin dejar de sonreír, y las lágrimas cayeron, liberando esquirlas afiladas de hogar.
Nadie se preguntaba por qué la uva amaderada olía a veces a manzana o a cereza. Nadie sabía que ahora, inmersa en el caldo vivo, se encogía y cuarteaba la mano del hombre muerto por debajo de sus pies. Aquella mano que, a ella, desde que era bien pequeña, le había hecho comprender que los lazos familiares sólo significaban una cosa: sangre. La misma sangre, ahora coagulada entre el jugo artesanal. La mano que ya no volvería a tener encima nunca más, porque la tenía debajo.
¿Era venganza aquello que le hacía sonreír? No lo sabía. Lo único que sabía era que, por primera vez, el aire que respiraba le pertenecía solo a ella.
Es genial, Reyes. Muy oscuro, sorprendente.
Reyes... recuerda siempre que sí hay solución, que no hay nada que no lo tenga, por más difícil que sea creerlo a veces; y que no estás sola. Descansa siempre que lo necesites. Me alegra mucho que estés mejor, pero te mando igualmente un abrazo enorme.
Tomó aire, sonrió y se irguió sobre las puntas de los pies en el lecho húmedo y cálido del lagar. Sola allí. en aquel instante inesperado, se sintió más que reina de su vida por un día, más que una estrella de cine. Cerró los ojos sin dejar de sonreír, y las lágrimas cayeron, liberando esquirlas afiladas de hogar.
Nadie se preguntaba por qué la uva amaderada olía a veces a manzana o a cereza. Nadie sabía que ahora, inmersa en el caldo vivo, se encogía y cuarteaba la mano del hombre muerto por debajo de sus pies. Aquella mano que, a ella, desde que era bien pequeña, le había hecho comprender que los lazos familiares sólo significaban una cosa: sangre. La misma sangre, ahora coagulada entre el jugo artesanal. La mano que ya no volvería a tener encima nunca más, porque la tenía debajo.
¿Era venganza aquello que le hacía sonreír? No lo sabía. Lo único que sabía era que, por primera vez, el aire que respiraba le pertenecía solo a ella.
Es genial, Reyes. Muy oscuro, sorprendente.
Reyes... recuerda siempre que sí hay solución, que no hay nada que no lo tenga, por más difícil que sea creerlo a veces; y que no estás sola. Descansa siempre que lo necesites. Me alegra mucho que estés mejor, pero te mando igualmente un abrazo enorme.
Gracias por tu sensibilidad y comprensión infinita Te envío un abrazo muy fuerte siempre. * sí, estoy tomando descansitos porque mi cuerpo parece que corrió la maratón de su vida o algo así, pero aquí estoy. Besos.
Le invadía un tipo de nostalgia rudimentaria, primaria y sin refinar, cada vez que miraba las estrellas. Sentía en ellas la llamada del hogar olvidado, dolorosa por lo inalcanzable. La llamada inconfundible, luminosa y tenue, del hogar verdadero.
Tomar en serio la llamada daba demasiado vértigo. Hacía que para el viajero resultase arriesgado mantenerse con los pies en la tierra un día y otro. En las noches, a solas en el patio de columnas, se permitía vivir el sueño de sentirse más liviano y ascender... quedando a completa disposición de los designios del cielo.
El pequeño se preguntaba en su corazón: —¿Realmente la Vía Láctea será de leche? Su madre, al escucharlo, le respondió: —Es de leche, es de algodón de azucar, de malvavisco, o es un chorro de esencia de sabores que más te gusten, todo depende de lo que tú quieras que sea. Con estas palabras, ella le dio a entender que las cosas son, en su corazón y en su alma de niño, según como él se permita soñar, dejando libre sus fantasías y sus anhelos, para que vuelen libres, lejos de las ataduras de las cotidianidades de la vida...
Mi abuelo materno, a veces solía decirnos a nosotros (sus nietos) que la vía láctea era un
cachondeo.
Y mi abuelo no andaba muy desencaminado en su expresión coloquial para describir situaciones
caóticas o desordenadas, pero en un contexto cósmico. Es decir, la galaxia como un impresionante escenario, donde las estrellas, los planetas y los asteroides juegan entre sí en un baile interminable de fuerzas gravitacionales y eventos cósmico
En esta fiesta sideral, los agujeros negros podrían ser los
bromistas que absorben todo a su paso, mientras que las jóvenes estrellas serían los adolescentes rebeldes que irradian energía descontroladamente. Los planetas pueden ser los invitados, que, de una manera constante, cambian de lugar mientras que las nebulosas añaden un toque de misterio y encanto.
La vía láctea refleja
la diversidad y el dinamismo del universo, recordándonos que, hasta en la
inmensidad del cosmos, el caos puede tener su propio encanto.
Comentarios
Se podría ver como una metáfora una máscara de esta clase porque sugiere la existencia de una capa invisible que oculta la verdadera identidad de alguien.
Puede manifestarse de diversas maneras, o a través de comportamientos fingidos, o de roles sociales predefinidos o hasta de expectativas impuestas por la sociedad.
A veces es utilizada como un mecanismo de defensa para protegerse del juicio o de la crítica, o para adaptarse a situaciones que requieren una actuación.
Empero, llevar esta clase de máscara genera sentimientos de desconexión con el propio ser, causando una sensación de insatisfacción. Reconocer la presencia de ella es el primer paso para explorar la autenticidad y descubrir la verdadera identidad de otras diferentes máscaras que se usan cotidianamente .
Me da que le tocaba a Reyes y después a mí, pero como estoy un poco liado, enseguida plasmo mi imagen
besos.
Nadie se preguntaba por qué la uva amaderada olía a veces a manzana o a cereza. Nadie sabía que ahora, inmersa en el caldo vivo, se encogía y cuarteaba la mano del hombre muerto por debajo de sus pies. Aquella mano que, a ella, desde que era bien pequeña, le había hecho comprender que los lazos familiares sólo significaban una cosa: sangre. La misma sangre, ahora coagulada entre el jugo artesanal. La mano que ya no volvería a tener encima nunca más, porque la tenía debajo.
¿Era venganza aquello que le hacía sonreír? No lo sabía. Lo único que sabía era que, por primera vez, el aire que respiraba le pertenecía solo a ella.
Sí, el hilo que colgué hace tiempo de fotografías es mi fuente para este juego, y en él voy almacenando todas las fotos interesantes que pillo por ahí
Fenomenal microrrelato, Reyes. Te felicito
estaba con migraña cuando escribí y todavía sigo. Es culpa mía porque hay unas pastillas (antidepresivos) que no las tomo bien, a veces me olvido de tomarlas y eso me deja con aura vestibular (me mareo cada vez q muevo la cabeza, tengo acúfenos y asi, es como un viaje de lsd pero malo).
os agradezco mucho porque la verdad es que no estoy nada bien y cosas comovenir aquí y jugar a este juego significa mucho. Por favor si teneis 1 momento necesitaría que me digais que todo tiene solución, porque yo estos días soluciones no veo.
os quiero.
Cómprate una pulsera que te guste y llámala 'La Pulsera de la Medicina' y no te la quites. Úsala de día y de noche. Esta pulsera hace el papel de clave mnemotécnica o de recordatorio, por lo que cada que veas tus manos te recordará tu medicina.
Algo parecido usé de niño cuando tenía qué tomarme tres pastillas para alteraciones del equilibrio, ya que padecí de los oídos y con la medicina no me mareaba. Me compuse hasta que me operaron de ambos oídos.
La pulsera tenía tres bolitas de colores pastel: Una amarilla, que representaba la pastilla de las ocho de la mañana, una verde que era la de la pastilla de las tres de la tarde y una azul para la pastilla de las nueve de la noche.
De esta manera nunca se me olvidó tomar la medicina. Prueba la pulsera de los recordatorios y al cabo de una semana recompénsate con algo que te guste. En mi caso me comía una buena rebanada de pastel (tarta) de chocolate.
Eres una personita muy valiosa y debes de saber que nosotros te apreciamos de corazón, al grado que nos preocupamos cuando te llegas a sentir mal. Nos encanta tenerte con nosotros y disfrutamos de lo que escribes.
Le doy gracias a Dios porque te tenemos en el foro. No te desanimes y como decimos en México: 'échale ganas'. Cuando tengas migraña, descansa. Te envío un fuerte abrazo y un afectuoso beso.
Si no te encuentras bien, tómate tu tiempo. La salud es lo primero y todo lo demás es secundario. NI que decir que te deseo que te recuperes se esa puñetera migraña. Dices que te medicas con antidepresivos, que supongo será por prescripción médica, ¿no? Tengo entendido que hay que tener mucho cuidado con los antidepresivos.
¡Siempre "palante", Reyes!
Ahora, no me siento triste narrando esta historia. Porque el tiempo ha pasado y recuerdo que pude superar esto... y he podido superar cosas peores a lo largo de mi vida. No sé por lo que estás pasando. Nadie lo sabe, sólo tú. Pero si alguna vez superaste algo en el pasado, algo que creíste que nunca podías superar... recuérdalo. Úsalo.
Malos momentos van y vienen. Son inevitables.
Tiempo después mi mamá con mucho esfuerzo mandó a arreglar la hielera, que era más barato que comprar una nueva.
Cuando yo tenía 19 años, andaba muy contento porque una muchacha que me gustaba mucho me había dado en 'Sí'. Ese día fuimos al cine y luego la invité a cenar unos tacos, para luego dejarla en su casa.
Quedamos que al día siguiente ibamos a ir con unos amigos de la escuela a nadar. Le hablé por teléfono en la mañana y nadie me contestó. Cansado de llamarla y que nadie respondiera al teléfono, fui a verla a su casa.
Faltando cono dos calles para llegar, en una avenida, vi que había mucha gente que miraba a una persona a la que habían atropellado. Curioso, me asomé y en el suelo yacía esa persona que estaba cubierta con una sábana blanca, ensangrentada.
Me alejé de ahí y llegué a la casa de la chica. Me cansé de tocar a la puerta y nadie me abrió. Contrariado emprendí el camino de regreso. Todavía la gente estaba en la avenida conversando entre si. Los forenses ya habían levantado el cuerpo y se lo llevaron.
Llegué a mi casa y le hablé por teléfono a uno de los amigos con los que ibamos a ir a nadar, con el fin de ver si ellos sabían de la chica, porque si no la localizábamos, yp iba a irme al balneario sin ella.
Este amigo me habló con un tono de voz que denotaba su nerviosismo. Lo que me dijo me hizo sentir como que la tierra se hundía. Me comentó que a la chica (le avisó el hermano de ella) la acababan de atropellar y murió.
Le pregunté muy nervioso que dónde había sido. Cuando me dijo la dirección, no supe qué decir, ya que era el mismo lugar donde vi el cuerpo con la sábana blanca ensangrentada.
En otras palabras, era mi novia a la que le habían quitado la vida.
Este hecho fue muy duro para mí en esos momentos, pero tuve qué tomar valor y con el tiempo lo superé. Es verdad que todos pasamos por hechos muy tristes y hasta duros, como el caso que acabo de comentar.
Todos los malos momentos nos derrumban, pero depende de nosotros sobreponernos y seguir adelante. La vida tiene qué continuar.
Es una tradición milenaria, que todavía se estila en los campos y viñedos españoles y de otros lugares de Europa, que no ha perdido su candor y su frescura, a pesar de que existen máquinas que hacen exactamente lo mismo.
Las doncellas son las que pisan el vino. Los pies descalzos se tiñen de morado e incansables machacan las uvas hasta dejar solo el hollejo, que luego es convertido en las pasas que lleva el panqué o la mermelada que untamos al pan.
¿Cuantos pasos se necesitan para tener una botella de vino? Los mismos que se usaron para plantar, cuidar, cosechar y seleccionar las uvas para su elaboración. Es por ello, al ver a estas mujeres metidas hasta los dedos de los pies en el jugo de la uva, recordamos de nuevo al poeta que dice. 'Caminante, no hay camino, se hace camino al andar'...
Tres amigas emprendieron una aventura vinícola en una abandonada campiña. Entre risas y jolgorios, se dispusieron a pisar uvas para elaborar su propio vino casero.
Comenzaron la tarea, cada una con sus pies descalzos dentro de un barril lleno de uvas. El ambiente se convirtió en un festival de risas y de gestos cómicos, mientras las uvas se iban convirtiendo en algo parecido al mosto.
La imagen de esas mujeres con pies puercos por mor del puré de uva, balanceándose y riendo sin parar, fue una fiesta más en el pueblo
Obviamente, ese líquido pestoso de pies no era mosto, pero el recuerdo de la experiencia tan divertida perduraría en sus mentes por mucho tiempo.
Y quién sabe, tal vez algún día ese "fabuloso vino de pies" se convertiría en una leyenda, recordada en reuniones entre amigos.
Contradictorias nuestras percepciones sobre esa imagen de pies de mujer pisando uvas; en tu caso, el liquido que salía olía a manzana o cereza; en cambio, el mío a pies humanos, con lo que esto conlleva de olor, poco menos que desagradable.
Y precisamente de esto se trata este juego, que cada cual haga un retrato de lo que ve.
Creo que fue solo un momento horrible.
Antonio, sí, son pautados (lo digo para que no te preocupes ;;;) si no tuviera receta no podría comprarlos.
Un abrazo muy fuerte a todos. Os traigo cafetito en 3.2.1
Es genial, Reyes. Muy oscuro, sorprendente.
Reyes... recuerda siempre que sí hay solución, que no hay nada que no lo tenga, por más difícil que sea creerlo a veces; y que no estás sola. Descansa siempre que lo necesites.
Me alegra mucho que estés mejor, pero te mando igualmente un abrazo enorme.
Te envío un abrazo muy fuerte siempre.
sí, estoy tomando descansitos porque mi cuerpo parece que corrió la maratón de su vida o algo así, pero aquí estoy.
Besos.
Carlos, te toca
Tomar en serio la llamada daba demasiado vértigo. Hacía que para el viajero resultase arriesgado mantenerse con los pies en la tierra un día y otro. En las noches, a solas en el patio de columnas, se permitía vivir el sueño de sentirse más liviano y ascender... quedando a completa disposición de los designios del cielo.
—¿Realmente la Vía Láctea será de leche?
Su madre, al escucharlo, le respondió:
—Es de leche, es de algodón de azucar, de malvavisco, o es un chorro de esencia de sabores que más te gusten, todo depende de lo que tú quieras que sea.
Con estas palabras, ella le dio a entender que las cosas son, en su corazón y en su alma de niño, según como él se permita soñar, dejando libre sus fantasías y sus anhelos, para que vuelen libres, lejos de las ataduras de las cotidianidades de la vida...
Mi abuelo materno, a veces solía decirnos a nosotros (sus nietos) que la vía láctea era un cachondeo.
Y mi abuelo no andaba muy desencaminado en su expresión coloquial para describir situaciones caóticas o desordenadas, pero en un contexto cósmico. Es decir, la galaxia como un impresionante escenario, donde las estrellas, los planetas y los asteroides juegan entre sí en un baile interminable de fuerzas gravitacionales y eventos cósmico
En esta fiesta sideral, los agujeros negros podrían ser los bromistas que absorben todo a su paso, mientras que las jóvenes estrellas serían los adolescentes rebeldes que irradian energía descontroladamente. Los planetas pueden ser los invitados, que, de una manera constante, cambian de lugar mientras que las nebulosas añaden un toque de misterio y encanto.
La vía láctea refleja la diversidad y el dinamismo del universo, recordándonos que, hasta en la inmensidad del cosmos, el caos puede tener su propio encanto.