Un buen día deje mis escritos tirados junto a la playa, deje que se los llevaran las olas y borraran todo lo que había en ellos, todos mis recuerdos y emociones que había plasmado en ellos, todos mis amores que había guardado con cariño, todas las palabras bonitas que solía decir, toda esa retórica que había aprendido, mis angustias y mis logros, mis miedos y mi tranquilidad, mi aprendizaje y mi ignorancia, todo se lo llevo el mar en un instante, mi trabajo de años desapareció en segundos. Mi desapego había llegado a tanto que de cierta forma me olvide hasta de mi propia vida, y me refiero a mis escritos por supuesto.
-Diego Mora.
Comentarios
la mayoria de la veces la he tirado porque despues de un tiempo y releerlas me ha dado la risa y he pensado. " mira que era estúpida" y sobre lo que escribia, ya habia pasado.
Como leer tu propio diario de adolescente... y hacer memoria de quien era el tio que te volvia loca y te gustaba tanto y que se llamaba menganito y tu ni le pones cara. jajaja
Considero que plasmarlo en un papel ya es una forma de exteriorizar los pensamientos. El recorrido del papel es secundario.
Respecto lo del diario, aún recuerdo a mi menguando. Evitó que hiciera estupideces durante la adolescencia.
Que no sirva de precedente. Comparto opinión con Diodama.
He dicho lo de coincidir porque solemos discutir. No, porque te odie.
A mi ahijado le tocó hacer un diario para catalán en primero de ESO y me divertí mucho ayudándolo. Lo tuvo que leer en clase, y se le enfadaron algunos compañeros, creo que fue porque explicó que Han Solo moría.
Andaba enamorá de un chico, ¡enamoraisima! pues ni por esa sucumbí. No me daba confianza. ja,ja,