No lo habia pensado desde es punto de vista. Leyendo el texto me dio la impresion que las respuestas de esas personas estaban incorrectas, por lo tanto deduje(quizas incorrectamente) que su egoismo no era bueno. Ese era el punto del texto? O algun otro?
El argumento del texto o el quid, está en la mente de este escritor, un servidor, y no es otro que el sueño de un hombre soñador, repito, un servidor. Y en mi sueño en este escrito en concreto, sueño con que todos los seres humanos pongamos, no un granito sino una roca para alcanzar un mundo mejor, con todo lo que conlleva "ese mejor". Entendernos y comprendernos, oírnos y escucharnos, que hablemos, que dialoguemos, que no nos limitemos (que es lo que viene ocurriendo en el mejor de los casos) a una leve inclinación de cabeza o una mano en alto cada vez que nos vemos, y alarmante es que hagan eso mismo dos personas que se conocen de muchos años.
No voy yo por la vida de misionero de concordia, sí voy como un ciudadano más, como tú, o como ese o como aquel, pero me hastío a ver por todos lados tan poca comunicación, vamos de por libre, estamos olvidando los grandes valores, unos valores indispensables en todo ser civilizado. Y, claro, así lo único que conseguimos es más atrasos que adelantos. Pero después (ingenuos o algo peor), achacamos todo lo malo que nos ocurre a la mala suerte. ¿Es que en realidad en esa clase de comportamientos tiene cabida la suerte?
Un saludo
Si la suerte tuviese voz te diría... "¡jódete, tú mismo te lo has buscado!
Pocos años después de que recibiese la Primera Hostia, y de eso hace la
tira, me daba cuenta de quién era el amo del mundo: S.A.R. El Dinero: Constructor
y Destructor, Decisorio e Irrisorio. Y a mí me gustaría, ¡sí, me gustaría
muchísimo!, que se le diese una oportunidad al Romanticismo. Peor no nos iría. Convencido
estoy de ello. Pero no, al Romanticismo ni agua, ni calva. Qué pena, y qué pena
porque vamos condenándonos a la condenación, irremisiblemente. Cada vez nos
mostramos más en guardia, más a la defensiva... Y así nos va: renqueantes, cortos
de caletre, sin oxígeno casi, al límite, mal, muy mal, fatal. Mortal de
necesidad
Con el paso de los años
hemos ido construyendo, torpemente quizá, o deliberadamente, tal vez, un muro
como aquél, el que ya cayó. Pero este nuestro es impertérrito, de acero y
cáustica, infranqueable e inaccesible a toda concordia. Hace tiempo que no
vamos de ley, que pasamos los unos de los otros, que no conversamos, que sólo
preguntamos y respondemos con monosílabos, y por pura fórmula, y no todos, y no
siempre. Y regreso a lo mismo: El Dinero, el enemigo universal número uno. Y
por culpa de El dinero, nos zancadillamos, nos hachamos, física y moralmente, y
hasta nos matamos. ¡Y qué enorme progreso sería que recapacitemos!
No hay que ser demasiado
inteligente para saber que no hay nada mejor en la vida que la vida misma, pero
no siempre valoramos esto. Los palos que vamos recibiendo en el difícil caminar
nos van trastornando, hasta el punto de odiarla. Craso error. Y esto nos
pasa por no ubicar nuestros avatares en su justo lugar. Arrestos (ovarios y
huevos) en la sabiduría, para llevar a cabo lo que se debe hacer en cada
momento, no está a tiro del necio, como tampoco el amor, y sólo amando y
amándonos los unos a los otros es cómo únicamente podríamos disfrutar de una convivencia dichosa, en usufructo común.
Pasa que somos
indolentes, y nuestra indolencia se ha vuelto tan compulsiva que evita darnos a una gimnasia espiritual. Y, claro, luego pasa lo que pasa, que
olímpicamente le endosamos el marrón al azar, pero éste, demasiadas veces
carámbano es, y para todos los seres humanos un hielo así es malo. Pero si una
buena parte de... no, rectifico, si la humanidad entera, sin excepción, obrase
por y con amor, cabría esperar milagro del Dios Imponente, Señor de los
ejércitos, Juez inflexible: un milagro contagio podríamos llamarle, una especie de ungüento o bálsamo
divino.
Consecuentemente, el
mundo iría a más justo, a más bondadoso, a más humanitario. ¿Utopía? Es posible,
pero se me antoja que utopía puede ser el principio de un progreso, el marketing de un futuro mejor.
¿Imaginan un mundo sin
guerras, sin ambiciones malignas, sin maldades, sin enemistades, pero con mucho
amor, mucha paz, mucha amistad, mucha concordia… y todo lo bueno que El Dador puso al alcance
del hombre, que ninguno ignoramos, pero que insensatos somos y desidiosos habemos?
Empero, hay quienes
pagan con su vida el haber hecho el bien por el bien. Por contra, quienes son
el mal en persona, que además se creen que el desiderátum de sus “heroicidades”
está en su pernicioso récord, y a más peyorativos en contra, más pus para
proseguir, ufanos y afanosos, con su crueldad.
Esa plebe, Impunemente actúa amparada en
el coercitivo de presunción de inocencia. Sin duda, es la ESCORIA (Estiércol-Saña-Cáncer-Odio-Ralea-Impudicia-Asco) de la humanidad.
Lograr un mundo mejor
nos obliga, necesariamente, a ser generosos con los demás, a dar gustosamente lo
que sea (bien entendido: lo que sea posible) con tal de alcanzar este fin que, sin duda alguna, es el mayor
jubileo que jamás podría soñar el más humanitario de los humanos.
No soy el único que se empeña en luchar contra la utopía, lo cual me satisface plenamente, y, además, me da fuerza para no cejar en mi empeño.
Ahondando en "el empollón de la clase, el Internet", he encontrado esto. Pienso que merece mucho la pena escuchar el vídeo de principio a fin...
Comentarios
Si la suerte tuviese voz te diría... "¡jódete, tú mismo te lo has buscado!
No soy el único que se empeña en luchar contra la utopía, lo cual me satisface plenamente, y, además, me da fuerza para no cejar en mi empeño.
Ahondando en "el empollón de la clase, el Internet", he encontrado esto. Pienso que merece mucho la pena escuchar el vídeo de principio a fin...