--Compañeros, compatriotas, amigos todos. Les agradezco que se hayan embarcado en esta expedición y no les mentiré. No va a ser fácil pero la dificultad con la que nos enfrentaremos es muy pequeña en comparación con la recompensa que obtendremos. Nos enfrentaremos a aguas peligrosas, piratas sanguinarios e incluso seres de pesadilla...pero que eso no os asuste, mis valientes. Buscamos el Tesoro de Isla Escondida, del que solo hablan unas cuantas leyendas. Es un tesoro mitológico, épico, que se compone de cantidades de oro y joyas muy superiores al más descabellado de vuestros sueños y de las que, por supuesto, obtendréis una parte justa.
Pero esto no se queda aquí. En Isla Escondida hay un mapa que nos guiará hacia un lugar donde se esconde un tesoro inmensamente mayor.
Amigos míos, esta es la aventura de vuestras vidas. Completadla y seréis más ricos de lo que jamás llegaríais a imaginar...
¡¡Esta es nuestra....!
Desde el puesto del vigía...
---¡¡¡ BARCOS CON BANDERA PIRATA POR PROA!!! ¡¡¡SON TRES Y NOS ESTÁN FLANQUEANDO!!! ¡¡¡CREO QUE SON DE PAUL ´´EL DESALMADO´´!!!
Así que, tesoro. Bah. Qué aburrido, pensó Syrma, desde su lugar en lo alto. Como no tenía nada mejor que hacer, escuchaba el discurso de Brennan, sin darle demasiada importancia. Ja,ja, ja. Y pensar que aún no se han dado cuenta de aquellos barcos... se están preparando para atacarles... observó, divertida. Este vigía debe ser un inútil. Claro, sus ojos de águila ya habían visto los barcos. Pero Syrma era incapaz de ponerse en el lugar del pobre vigía, quien cumplía con su deber lo mejor que podía.
Por fin se dieron cuenta.
Los barcos piratas se acercaban amenazantes, sus tripulantes preparando sus armas y sus sogas, listos para coparles la nave.
Bueno. Quizás no es tan aburrido, después de todo...
Syrma levantó vuelo, y se elevó, lo más alto que pudo. Con la tripulación pendiente de los piratas, lo más probable era que nadie le prestara atención a un águila en los cielos. Ni siquiera un águila que se transformaba en arpía.
Ahora sí. Con su mayor tamaño de garras y alas, y su aspecto más aterrador, Syrma estaba lista para divertirse. Planeó en círculos, bien alto, y dudó... Me conviene atacar a los piratas o a los otros? Los piratas son más... pero... los de esta nave se dirigen a tierra firme... Sí. Una lástima por estos piratas, se dijo, mientras se lanzaba en picada.
Como un rayo, sus garras se clavaron en el cuello de uno de los piratas. Syrma lo levantó por los aires, y lo dejó caer sobre la cubierta, aplastando a otros. La arpía oía los gritos de los hombres abajo, y sonreía. Todo era un simple juego para el monstruo alado.
Kahena escuchaba el discurso de Brennan sin prestar mucha atención. La Princesa le había dicho que iba a hablar con Remigio, para advertirle del ataque y que pronto se comunicaba con ella, pero hasta el momento no tenía noticias y era eso exactamente lo que había quedado de decirle a Brennan. Al fin y al cabo ellos no sabían cuál era su relación con las criaturas del mar y quedaron en que esa información iba quedar totalmente oculta para todo el mundo.
Estaba ensimismada en sus pensamientos, cuando observo que la arpía se iba en picada al barco que venía a lo lejos, parecía que se iba a divertir un buen rato. Algo bueno, pero también malo, si se llegaban a enterar de su existencia, lo que menos necesitaba ahora era un enemigo más (aunque bien podría ser amigo), a estas alturas ya nada se sabe.
En ese preciso instante escucho el grito del vigía y el movimiento en toda la cubierta. Ella decidió irse a la posición que le había sugerido el Gobernador el día de ayer, con eso evitaba verlo. Así que se encamino junto con otro grupo de tripulantes al mecanismo de disparo, exactamente a la banda derecha. En el camino encontró a Melody que iba a la cocina y no entendida porque tanto revuelo, le pidió que la siguiera, así tal vez pudiera protegerla si pasaba algo.
EXPEDICIÓN
--Ocupad las baterías. ¡Tenemos cañones de alcance superior a los suyos! ¡Nos están flanqueando! ¡Atacad de costado y encarad con el espolón al que tengamos enfrente! ¡Máquinas a máxima potencia!
Brennan chillaba las órdenes, que todos cumplían con precisión mecánica. Morgan, tomando sus armas, apretó los dientes y sonrió ante la perspectiva del abordaje y ante la idea y la esperanza de una lucha. Mark se puso al timón y Chantry, con su lanza, en un costado del barco junto con los hombres, que disponían carabinas y fusiles para disparar.
Todo el personal debía estar en sus puestos de combate para comenzar la lucha.
PIRATAS.
Flanqueo, dos barcos, uno a cada costado del navío de la expedición y otro de frente, maniobrando para ponerse de costado.
El barco que sufrió el ataque de la arpía se sumió en el caos durante unos instantes, hasta que los piratas, tomando sus fusiles comenzaron a disparar con muy poca precisión contra su precipitada atacante.
Kahena estaba lista en su posición, mientras que Melody como siempre quería hacer algo y ayudar. Eso estaba bien, porque había mucho jaleo alrededor. Todo el mundo se movilizaba al son de las órdenes de Brennan y de sentir los navíos de los piratas cada vez más cerca, la expectativa era grande y la adrenalina por la emoción del momento que se venía era aún mayor.
De un momento a otro Kahena sintió que la Princesa se comunicaba, pero todo duro una fracción de segundo, algo había roto la comunicación, esperaba que no fuera algo grave y más bien que fuese culpa de ella por estar concentrada en el ataque inminente que tenía en frente y no algo que le había pasado a Laodamia.
Syrma, alto en el cielo, se reía de los disparos de los piratas. Ja... como si con eso hicieran algo. Tres barcos cargados de borrachos tuertos, y pretenden acertarme un balazo...? pensaba, divertda. Dando un rápido movimiento en espiral, la arpía se precipitó nuevamente, sobre otro de los barcos, y repitió su ataque, aplastando más piratas con un pobre desafortunado que levantó por los hombros.
Pero supo que ya se le haría más complicado hacer eso una tercera vez. Los mercenarios ya habían empezado con los cañonazos. De ahora en más, tendría que poner más cuidado.
Desde la noche anterior en que vio a la arpía, Lady trató de pasar desapercibida para este nuevo personaje, pues no le gustaba ni un poquito, así que se quedó en las bodegas,merodeando por allí.
Cuando todos estaban en tremendo jaleo al avistar a los piratas enemigos, ella se quedó rezagada esperando a ver que podía suceder con sus amigas, en las sombras podía ser de más ayuda que si se dejaba ver.
Desde su posición se dio cuenta del ataque de la arpía a las naves enemigas, reconsiderando su posición inicial hacia ella, pues por lo visto podría ser de gran ayuda para sus amigas, esperaría a la noche para poder acercarse le, si era necesario.:rolleyes:
Tras el discurso del governador, el cual escucho con indiferencia,
y el ataque de los piratas, Shizuko llevo corriendo a Yuuki
y al gato a un lugar seguro, los oculto y los dejo allí.
Le dio un beso en la frente como señal de camaradería.
-Juro por mi vida Yuuki que te protegeré. Cuida de Siro. Yo siempre cuido de mis Nakamas.
Salio corriendo y regreso a cubierta allí contemplo con aire divertido la accion que se estaba desarrollando, cuando el barco enemigo se acerco, no se lo penso dos veces, corto una soga y se lanzó al otro barco. lUna vez allí saco su espada y empezó a quitarse de encima a aquellos peces de agua dulce.
Una vez allí, sabía que no había vuelta atrás. Conocía la fama de Paul. Por eso, penso que lo mejor era negociar. Solo quedaba un barco. La arpía se habia desecho de los otros dos.
Cuando llego hasta él, a vase de estocadas grito con un inusual rugido fiero.
-CAPITÁN PAUL, ESTAS ACABADO ENFRÉNTATE A MI O HUYE...-De sus ojos emergió un brillo fiero antinatural.
Brennan y Mark controlaban, desde el puente, las operaciones de combate. Habían ofrecido los costados a los barcos atacantes. Los cañoneros estaban preparados y, a una seña del gobernador, los cañones abrieron fuego con un estruendo tremendo. Las balas de cañón del navío de la expedición aplastaron a los barcos atacantes perforando sus cascos y estallando en el interior.
--Mark, activa el Incinerador en cuanto estén a alcance.--Dijo Brennan. El Silver avanzaba contra el tercer barco con el espolón.
Los atacantes, heridos, devolvieron fuego con fuego y las bolas de hierro de su artillería golpearon el Silver aunque, gracias a su blindaje, no hizo demasiado. Los piratas se lanzaron al abordaje pero Morgan y Shizuko, junto con varios hombres, abordaron primero. Chantry cargó tras ellos con la lanza.
SYRMA.
Chantry sintió la presencia de la arpía aún en medio de la batalla y, pese a que no la veía en el cielo ennegrecido por el humo, sabía que estaba allí.
SHIZUKO.
El capitán Paul, un hombre horrendo, azotado por el mar y las enfermedades, desenfundó dos sables de hojas envenenadas y se dispuso a morir matando.
--¡Jamás, malditos.!
Y cargó contra Shizuko y los soldados del Silver con furia y con varios de sus hombres.
El barco del flanco derecho, ardiendo y dañado por los cañones del Silver hasta niveles críticos, comenzó a escorarse y hundirse mientras los despiadados piratas huían en barcas. El barco del costado izquierdo estaba siendo asaltado. El frontal atacaba pero se aproximaba mucho a la proa del Silver.
Syrma volaba en círculos, frenética, alterada por los gritos y el ruido de la batalla debajo. Un par de balazos le habían perforado unas plumas, otros le habían rozado un ala, pero nada tremendamente grave. De hecho, seguía volando como si nada, gritando, sembrando el terror entre los piratas.
Vió a uno que desenfundó dos sables y se lanzó al ataque con un grupo de hombres, a la carga, detrás. Syrma bajó en picada, y velozmente levantó a uno de aquellos hombres, mientras daba un alarido estridente, momentáneamente sobresaltando a los piratas de la retaguardia. Una vez alto por los aires, tomó envión, y lanzó el pirata hacia abajo, barriendo otros dos que estaban muy cerca de Chantry. Siguiendo al pirata que acababa de arrojar, la arpía bajó con su vuelo fugaz, riendo endemoniadamente, mostrando sus dientillos puntiagudos, cruzando la mirada brevemente con la de el templario. Sin dejar de reír, se abalanzó sobre otro pirata, empujándole con sus enormes garras por la borda, retomando vuelo alto con el mismo movimiento.
SHIZUKO.
El capitán Paul, un hombre horrendo, azotado por el mar y las enfermedades, desenfundó dos sables de hojas envenenadas y se dispuso a morir matando.
--¡Jamás, malditos.!
Y cargó contra Shizuko y los soldados del Silver con furia y con varios de sus hombres.
El barco del flanco derecho, ardiendo y dañado por los cañones del Silver hasta niveles críticos, comenzó a escorarse y hundirse mientras los despiadados piratas huían en barcas. El barco del costado izquierdo estaba siendo asaltado. El frontal atacaba pero se aproximaba mucho a la proa del Silver.[/QUOTE]
Shizuko, adopto una postura defensiva. Detuvo el ataque del corsario y le insistió.
-Retírate, me niego a matar a nadie por una estúpida disputa. Has perdido muchos hombres. Vete antes de que te destruyan. -Al ver que era inutil, desembaino su catana, una de sus armas favoritas. Plateada. Utilizó el destello del sol para cegarle y al son de la velocidad del rayo le hirió gravemente en la pierna, de modo que no pudiera levantarse.
-No quiero matarte, retirate. El orgullo muerto no sirve de nada. Salva a tus hombres...
--Espera...he visto...he visto tu rostro...¡Eres tú!--Jadeó Paul, herido, arrodillado y con un solo sable aún en la mano --Eres...eres la que esos tipos me han pagado para eliminar...Chica...tienes que valer tu peso en oro...
Los soldados del Gobernador y los merecenarios, haciendo gala de un entrenamiento y disciplina superiores, tenían sometido casi todo el navío capital de Paul. Un tercer navío, no obstante, seguía abriendo fuego sin cesar por proa.
CHANTRY
El templario apretó los dientes al ver a la arpía y le dio la espalda para seguir concentrado en la lucha, supuestamente, en su lugar, empuñó con ambas manos la lanza y, con un gesto rápido, apuntó el pico lateral hacia la arpía y éste, impulsado por gas brillante a presión, salió disparado clavándose en una de las alas de la criatura. La punta estaba preparada para actuar como fuego puro al contacto de seres mágicos. El templario sacó de uno de sus bolsillos otra punta y la colocó rápidamente en su lanza pero había perdido alcance sobre la arpía de modo que prefirió encararse con un Paul derrotado.
--Vaya, vaya, vaya. Mira a quién tenemos aquí, el sanguinario.
Le dijo, colocando el filo de su espada en el cuello y pisándole la mano al pirata hasta reventarle los huesos para que no pudiera usar su sable.
BRENNAN
Una bala de cañón pasó muy cerca de la cabeza de Brennan pero éste no se inmutó siquiera, se limitó a mirar fijamente al barco que tenía por proa y, cuando estimó la distancia, chilló.
--¡¡¡INCINERADLES!!!
El mascarón de proa del Silver, un águila de plata, abrió mucho su pico y de éste salieron dos tubos que comenzaron a lanzar a presión aceite contra el navío enemigo, describiendo un arco que caía directamente sobre la cubierta y las velas. Un proyectil de balista en llamas también salió despedido por la boca del águila y se clavó en el navío enemigo, prendiendo en aceite y haciendo estallar la pólvora que tenían a bordo. El navío, ardiendo comenzó a hundirse.
Shizuko se detuvo, sin embargo permanecio a la defensiva.
-Por mi? Mi cabeza tiene precio? Siempre había permanecido en el anonimato...quien...me quiere? Para que...RESPONDE!!-Dijo mientras su mirada se tenía de frialdad asesina.
Mientras la batalla se desataba con violencia entre los barcos. Los hombres morían o perecían cayendo al agua. En el barco Yuuki, salio de su escondrijo.
-Shhhh...no le digas nada a Shizuko-sama...-le dijo en el idioma oriental.
Salio a cubierta y presencio el horrible acontecimiento sin pestañear. Aquello, le daba igual. Solo tenía que hacer una cosa. Proteger a Shizuko.
Cuando tomo uno de los cabos para pasar al otro barco, un pirata se le interpuso. Era grande, fuerte y musculoso. Yuuki se puso seria.
-Hola...pequeña te has perdido??? Ven con papa...te daré unos azotes...niña mala.-Dijo mientras ladeaba la cabeza y comenzaba a babear.
Yuuki escupio.
-CHS! Aparta...-dijo con una voz inusualmente madura.
-Oh que...-Saco un espadon y la amenazo. Yuuki sugeto su cogante y empezo a susurrar una tenue letania. El hombre simplemente se desmayo y cayo muerto al suelo.
Recogio el enorme espadon y saltó al otro barco.
-YUUUUUUUUUUUUUUUUUPIIIIIIIIIII A LABORDAJE!
Justo cuando Syrma acababa de arrojar aquel pirata, algo caliente, muy caliente, se le clavó en el ala izquierda. La arpía dejó escapar un bufido de dolor, y maniobró rápidamente hacia la cubierta del barco. Aterrizó torpemente entre unos toneles, y miró qué era lo que había pasado.
Rayos! Era una punta filosa, un objeto fuera de lo común. Rápidamente lo reconoció; sus ojos de águila que observaban todo habían visto la lanza, la misma lanza que empuñaba aquel mercenario que apretó los dientes. Pero qué idiota, pensó, Les limpio la cubierta de estos parásitos de piratas, y el imbécil me viene a disparar... No era una herida tan grave, ya que se le había clavado en la punta del ala y no se le había hundido demasiado tampoco. Pero, aún así, era doloroso. Le tomaría un par de días reponerse, probablemente, y volar sería dolorosamente complicado. Acercó su boca para quitarse el objeto del ala, pero en seguida se dió cuenta que le quemaría los labios de intentarlo. Rayos! Syrma comprobó que nadie estuviese mirándola, y se transformó en águila. Con su pico sí se pudo deshacer de aquella punta incandescente, ya que el pico, lo mismo que el pelo y las uñas, no tiene la misma sensibilidad que la piel. Con un movimiento veloz arrojó la punta lejos, y ésta cayó fuera del barco, a las aguas del mar.
Y ahora... qué rayos hago!? Syrma decidió esconderse. Quien fuera el que me disparó... me va a reconocer si me ve aquí en la cubierta. No podré engañarlo y hacerle creer que soy una simple águila herida. Sería demasiado estúpido si me creyera semejante cosa. Bajo su forma de águila, Syrma se metió en el barco, que estaba prácticamente vacío ya que los piratas tenían a todos muy entretenidos afuera. Corriendo lo más rápido que podía con esas patas cortas, se dirigió a la cocina, y se escabulló dentro de un armario donde se guardaban platos y copas. Se mandó lo más que pudo hacia el fondo, y se quedó allí calladita, acomodándose las plumas quemadas con el pico.
La pequeña regreso rápidamente, en vano había salido de su escondite. No había encontrado lo que buscaba, desgraciadamente.
El gato maullo enfadado a su lado, como insinuandole que desaparovaba lo que acababa de hacer.
-Si no se lo dices a nadie, nadie se tiene por que enterar.-Le dijo en oriental.
Fue a la cocina, ya de regreso en el barco, ya que el gato, tenia hambre. Saco un tazón y lo lleno hasta arriba del caldo de anoche y se lo tendio en el suelo. Mientras el gato ronroneaba contento, Yuuki decidió buscar las galletas.
Abrio los armarios, hasta que encontró algo o a alguien que no debía estar allí.
Se la quedo mirando. Estaba herida.
-¿Me dejaras curarte? Siento no poder curar tu corazón. Pero puedo aliviar el dolor de tus heridas.-Le dijo de una forma inusualmente adulta.
Luego calento agua caliente y busco hiervas medicinales. Cuando termino el preparado, espero a que el precioso animal se decidiese.
Syrma se quedó dura como una piedra cuando sintió los sonidos de alguien acercándose, buscando cosas en los armarios. Sintió al gato- Ese gato suertudo. Y pensar que ahora estoy herida...-, y por un momento pensó que le había llegado la hora, cuando la puertecilla del armario se abrió.
Una niña le observó con una mirada tan dulce e inocente que Syrma tuvo que entrecerrar los ojos para poder soportarla. Ja. Corazón, dices...Yo no tengo un corazón. El corazón es un punto débil, pensaba el águila sin emitir un solo sonido. La observó con desconfianza mientras preparaba el agua y las hierbas cuidadosamente. Por qué alguien habría de ayudarle así, tan simplemente?
Finalmente Syrma extendió el ala, lentamente. Lo más probable era que la niña realmente quisiera curarla, no parecía haber ningún otro tipo de amenaza. Dejó que se le acerque, aunque con desconfianza, mientras pensaba qué le iría a pedir a cambio por la ayuda prestada, y qué sería. Es que hacía tanto tiempo que nadie le hacía un favor desinteresadamente que la arpía había olvidado que a veces ocurrían.
El gobernador se colocó en la borda del barco, que había sufrido ataque por parte de los piratas mientras sus hombres acababan con el otro. Con toda la tranquilidad del mundo desenfundó su espada templaria y su estoque, uno con cada mano y comenzó a deshacerse de los piratas con fuerza y táctica. Con el estoque daba punzadas a distancia para luego tajar con su espada templaria creando torbellinos y réplicas de hojas y cuchillas que apenas podían soportar los piratas. Además de eso, Brennan usaba mucho el factor físico, asestando patadas y pisándole el cuello a los enemigos que derribaba.
Él y sus hombres acabaron con los piratas a bordo del Silver y, viendo que sus hombres habían tomado el otro barco, que estaba aridendo, enfundó sus armas y gritó.
--¡Tomad todo lo que podáis de ese barco! ¡Saqueadlo! ¡Tomad como prisioneros a los que queden y traedlos aquí!
CHANTRY Y MORGAN.
Ambos junto a Paul, le apresaron con cuerdas gruesas y, a punta de estoque, le llevaron al Silver. Chantry organizó a los hombres para que capturasen a los piratas, que se habían rendido, y saqueaban el barco.
El templario se acercó a Shizuko.
--Lady Shizuko, podrá interrogar a ese hombre cuando quiera, si es su deseo. Al fin y al cabo, ha de dar parte de sus delitos. Nadie debe ser ejecutado a sangre fría y sin motivo.
YUUKI
El Dragón de Plata, el colgante, que llevaba Yuuki al cuello empezó a calentarse ligeramente. Sus inexpresivos ojos de plata se colorearon de rojo.
Tras una ardua batalla, todo había terminado, Kahena estaba eufórica y hambrienta, así que tomo de la mano a Melody y la condujo a la cocina, mientras los hombres organizaban el desorden que se había formado. Unos corrían y gritaban entre celebraciones y atenciones a sus heridas.
Miro a la chica y le dijo: “busquemos algo de comer y subamos a ver como quedaron los enemigos. La verdad pensé que esto iba a durar más, creo que la arpía ha hecho un gran trabajo, aunque desde luego ese templario no podía quedarse quieto. Esperemos no esté muy herida”. Kahena había podido observar levemente lo que había ocurrido desde dónde estaba.
Empezó a sentirse inquieta, pues con tanto movimiento las criaturas del mar estaban en alerta y podía sentirlas dispersas por todas partes, tratando de camuflarse pero comprobando que nada afectará su propia supervivencia.
Cuando llegaron a la cocina, le sorprendió ver a la pequeña polizón apropiada de todo como si llevará meses en cubierta. Algo raro tenía la jovencita, no se parecia en nada a la tímida y miedosa chica que le habían descrito Chiara y Melody. La niña estaba atendiendo lo que parecía un águila herida, pero ella sabía que no lo era. Miro al gato que comía como si no hiciera caso de lo que pasaba y le sonrió a la pequeña y le dijo:
“veo que estás haciendo un gran trabajo chiquilla, espero me hayas dejado algo de gallegas, muero de hambre y tendremos que llevar a nuestra amiga a otro lugar, si la encuentran aquí la cosa se va a poner muy fea, así que has la curación pronto. Te llevaremos a mi camarote, allí Melody te acompañará y no permitirá que nada te moleste”. Dijo esto último observando al águila que miraba con una gran desconfianza en sus pequeños ojos.
“Claro que si prefieres quedarte aquí donde todos no demoran en venir y tal vez el que te atacó aparezca también, es cosa tuya. Aunque debo decirte que te sentirá si estás muy cerca, ese hombre es realmente malo. Yo simplemente te ofrezco una salida, tú decides si la tomas o la dejas, a mi me da igual”
Luego miro a Melody y siguió hablando con ella como si no hubiese pasado nada. Esperando que la arpía tomara su decisión, mientras la pequeña le curaba la herida.
Lady Chaira, había permanecido en el camarato de shizuco,mientras pasó toda la batalla, luego llegó a la cocina, dándose cuenta de que la niña, estaba curando al ave herida, se acercó con curiosidad a ver si podia ayudar.
se ofrecio a estar con ella en el camarote, pues sabía que en la noche se convertiría a humana, a lo mejor alguna informacón le podría dar este raro ejemplar.
Syrma escuchó a la recién llegada, que también le ofreció ayuda. La arpía la miraba con recelo... Por qué tanta ayuda? Será que este hombre, el que me hirió, es realmente peligroso? se preguntaba Syrma, tratando de entender la situación. Como dice el antiguo dicho... Los enemigos de mis enemigos, son mis mejores amigos. Supongo que por ahora me conviene aceptar esta ayuda que me están dando, concluyó, asintiendo levemente con su cabeza a Kahena.
Sabrá que soy la misma muchacha que ayudaron la noche anterior?
Los humanos normalmente no se dirigen así a los animales. Esta mujer... es diferente. Sabe más. Seguro que sabe que soy una arpía, además.
Syrma observó por un segundo cómo el colgante de la niña cobraba un fulgor rojo. Era llamativo... De haber estado bajo otras circunstancias, la arpía probablemente se lo hubiese quitado y lo hubiera atesorado junto con demás objetos robados en algún recoveco de un acantilado. Pero ahora no.
Se le pararon un poco las plumas al ver una fantasma que apareció de repente en la cocina. A la arpía le costaba un poco verla, pero definitivamente estaba ahí. Aparentemente, también venía a ayudarle...
Empezó a tararear una canción de nana dulce, que hacía que cualquiera se derritiera. Cuando los hungentos estuvieron a punto, empezo a aplicarlos con toda la delicadeza de la que se vio capaz. Mientras el colgante le brillaba.
-Utilizare mi propia energia y la del colgante para acelerar el proceso...pero debes permanecer quieta...-Dijo en su idioma oriental, acompañándose con gestos para que la entendiera. Al ver llegar a la fantasma, adopto el caracter de niña indefensa de nuevo
-VOY A CURAR A ESTA PRECIOSIDAD DE ÁGUILA...POR QUE...ESTA MALITA...Y A MI ME GUSTA CURAR...-le dijo a Lady Chaira mientras procedía a tapar sus heridas con vendas.
-Ummm pajarito...ten cuidado...los hombres malos...son muy crueles...y tu no quieres morir...verdad?-Dijo ella canturreando. Luego la acaricio muy muy despacio, suavemente y parte de la energía del colgante paso a su cuerpo restaurandolo.
-Esta noche, ya estaras bien...-Luego le dio un beso.
-Ahora ya estas bien...-Dijo sonriendo dulcemente. Luego empezó a coger cosas de la cocina.
-Bien...ahora me toca cocinar a mi...me acompañas? Aguila? Me ayudas Chaira?-Aunque le costaba hablar, se esforzaba todo lo posible por aprender.
Shizuko
-A la orden.-Dejo a Paul al recaudo de sus superiores y marcho. No se molesto en tomar nada. No quería robar, ni saquear. Fue al escondite donde había dejado a la niña. Pero no estaba...
-YUUKIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII!!!!!!-Grito tremendamente preocupada.
BRENNAN, CHANTRY, MARK Y MORGAN.
El gobernador encargó la tarea de supervisar el saqueo del barco al capitán y luego a Morgan le ordenó que se asegurara de que todos los piratas capturados acabaran en las mazmorras. Los capturados apenas eran 20 hombres y el capitán y su destino aún era incierto.
En el barco pirata encontraron suculentos botines de oro y piedras preciosas así como de ciertas mercancías valiosas, pues por lo visto acababan de asaltar a un mercante. Brennan prohibió la rapiña y ordenó que esos tesoros se repartieran entre los hombres por igual. Nadie quería vérselas con él o con sus hombres así que nadie le contrarió.
--El barco está demasiado dañado y sus municiones no son de nuestro calibre. Está todo aprovechado. Evacuad a los hombres que queden. Este detestable barco pirata se está hundiendo ya.
Chantry, con su lanza envuelta, se acercó a Brennan.
--Milord, quizá ha visto a la arpía... --Sí, Chantry, la he visto. Fue un buen disparo el suyo. --Gracias, milord, pero ha escapado. --Lo sé. Pero no me da miedo. ¿No lo has sentido, Chantry? --¿El qué, señor?
Brennan se desabrochó la camisa y dejó ver que en su cuello no estaba el medallón del dragón. El templario inquisidor quiso preguntar algo pero el gobernador le interrumpió.
--Es una herramienta de defensa útil. Además hará mejor en el cuello de una niña inocente. Esa criatura está en el barco. El medallón ha emitido una señal ¿no ha visto el destello en la Lanza? Ese dragón de plata ve el alma. No se equivoca. Pero...tranquilo, Chantry, déjela. Es una buena aliada. No le haremos daño...de momento.
Se sentía mal, si no era capazde hacerse cargo de una criatura como Yuuki, como iba a ser capaz de realziar su misión? Donde estaba su gato? Donde la niña?
Rastreo todo el barco y al fin los encontró. Estaban cenando en la cocina en compañía de lady Chaira y un aguila. Respiro hondo y mantuvo la compostura.
-todo en orden?-Saludo con fría indiferencia.
Kahena hablaba con Melody mientras observaba a la niña curar al águila. Definitivamente había algo malo en ella, pues parecía tímida y a ratos despierta y alerta, toda una sobreviviente, pero con algo que se oscurecía dentro de ella. Estaba pensando en ello cuando vio llegar a Shizuko con una cara entre preocupada y aliviada.
Cuando preguntó si todo estaba en orden, Kahena la miro inmediatamente y acercándose le dijo:
“Así es, la niña ha curado a nuestra amiga “el águila” y en este momento nos disponíamos a llevarla al camarote, no queremos que el templario la encuentre aquí y quiera terminar lo que empezó. Ella está de acuerdo, así que nos iremos en este momento, Melody la cuidará y ustedes traten de no hablar de ello con nadie”. Miro a la pequeña mientras hacía énfasis en esto y volvió a su repertorio bajando la voz: “No queremos que sepan que tenemos a esta criatura oculta. Aunque claro, las lealtades van por encima de todo, si creen que es necesario decirle a Brennan sobre ella y por ende a Chantry y el Capitán están en su derecho en hacerlo. Pero les agradecería que enviaran al gato con el mensaje, así sabría que tenemos que hacer algo con ella antes de que la descubran en mi camarote. ¿Les parece?”
Observó que la pequeña estaba tratando de cocinar algo, poniendo cuidado a lo que hablaban, pero al mismo tiempo pareciendo concentrada en lo que hacía. El gato definitivamente no se perdía nada de lo que pasaba y Chiara estaba traslucida pero atenta. Shizuko, mientras, volvía a dejar su cara de preocupación y a ser la guerrera que siempre había sido, alerta, misteriosa y con esa tristeza en el fondo de su mirada.
Kahena miró a Melody le dijo que fuera despejando el corredor para poder llevar a Syrma sin que la vieran y tomando su capa, se acercó al animal y le dijo en voz muy baja para que solo escuchará ella: “sé quién eres y qué eres, te cuidaremos y te prometo que no te pasará nada, estarás bien en poco tiempo y segura de momento. Así ¿qué sigues dispuesta a venir conmigo o prefieres quedarte aquí?”
Shizuko, se percato de que había ignorado a una de las señoritas, así que ya calmada fue hasta ella, espero a que terminara de hablar y le pidió disculpas.
Luego le pregunto si podía hacer algo más por ella. Se mostró completamente de acuerdo.
Luego les pregunto a los presentes si necesitaban de ella.
Yuuki
Ella ladeo la cabeza.
-Si...yo se guardar secretos. No queremos que le pase nada a la águila buena no? Como se llama?-sonrio
Syrma se dejó curar sin chistar, aunque no comprendía bien cómo era la dinámica de las cosas en el barco aún. Asintió levemente con la cabeza a Kahena, y empezó a dormirse... Estaba muy cansada con toda la energía que había descargado en la batalla, y, además, la herida sanaría mucho mejor mientras estuviera dormida, como ocurre con la mayoría de los seres vivos.
Así que se durmió, confiando por el momento en la buena voluntad de quienes la rodeaban.
El barco pirata, tras ser totalmente saqueado, se hundió pasto de las llamas. El Silver volvió a poner su maquinaria a trabajar y extendió sus velas para continuar. Había sufrido daños, pero nada que no pudiese arreglarse sobre la marcha.
Los hombres de Brennan metieron a los piratas en las mazmorras y los heridos fueron atendidos con rapidez. Brennan reunió a parte de la tripulación en la cubierta, Morgan entre ellos, y les dio varias tareas de reparación, sobre todo de mástiles y placas sueltas de blindaje pero, entre los transportes, los prisioneros y la ayuda médica quedaban pocos hombres disponibles.
--Chantry, hazme un favor, ve a buscar a Kahena, a Shizuko y a Melody. Quiero a la bruja y a la dama ayudando a los sanitarios, respecto a la oriental, que ayude en las reparaciones.
--Sí, señor.
El templario inquisidor se echó su lanza al hombro cubriéndola con la tela blanca que siempre llevaba y comenzó a preguntar a la tripulación hasta que llegó a la cocina. Abrió la puerta y encontró a todos los que buscaban reunidos, les sonrió.
--Vaya, que casualidad. Me ahorran la búsqueda. Necesitamos personal, Kahena, usted y Melody, por favor, id a la cubierta primera a ayudar a los heridos y señorita Shizuko, necesitamos de su habilidad para las reparaciones...
Chantry sonreía y se mostraba muy amable, como todo templario con seres humanos. No se dio cuenta, siquiera de que, bajo la sábana blanca, la lanza brillaba en azul...
Lady Chaira y Yuuki, se fueron con el Aguila para el camarote de Shizuco, justo a tiempo, antes de que entrara Chantry, por las chicas.
En el camarote isntalaron a tan hermoso ejemplar de forma que no fuera visible, si alguién entraba sin avisar, más que se quedaría Lady a su lado y nada podría hacer por salvarla de algú contratiempo, pues no era conveniente que la niña se quedará allí, sin levantar sospechas.:rolleyes:
Kahena observó la llegada del templario, estaba sonriente y amable, debía ser porque habían ganado en la lucha, pensó. Mientras le sonreía, miraba de reojo a Melody y Shizuko, quienes disimularon igual de bien la llegada impetuosa de Chantry.
La mujer se puso inmediatamente en marcha junto con la joven, observando como Shizuko, tomaba otro camino, le hizo un gesto con la cabeza y siguió su rumbo. Al llegar a la cubierta observó cómo estaban acomodando a los heridos, había mucho movimiento aún, se acerco a Melody y varios jóvenes que estaba alrededor y les dijo:
“Ayuden a Melody a organizar un lugar para sacar a los heridos de aquí, tengan agua limpia, paños y utensilios que puedan ayudarnos con ellos, yo mientras voy con ayuda de ustedes (señalo a un grupo) a ubicar a los más heridos para acomodarlos primero”. Observo como todos se ponían en movimiento para ayudarla y al fondo pudo ver a Brennan, se notaba feliz por el triunfo y tan guapo como siempre.
Intento concentrarse en su tarea, pues entre más rápido terminará más rápido podía ir a ver a la arpía, aunque sabía que dormiría por horas y que Chaira y la pequeña iban a estar pendientes de ella, quería estar ahí cuando llegará la noche y se transformara, pues no sabía si las otras conocían lo que ocurría.
Chantry y Brennan acordaron con Mark seguir la ruta y así lo hicieron. Estaban a apenas dos días de marcha de Isla Escondida o, al menos, lo estaban a la marcha que llevaban. El capitán se mostraba preocupado porque no tenían datos sobre aquella isla, solo leyendas nada positivas.
--Si nos metemos ahí, solo Dios sabrá qué nos espera.-- Decía el capitán.
--Las criaturas malignas no son una amenaza para nosotros. -- Contestó Chantry, aún preocupado por el destino de la arpía herida.
--Pero para la tripulación sí, Lionell. En cualquier caso acabamos de salir de un combate naval. Acerquémonos hasta el límite de seguridad de la isla y ya decidiremos. Estamos todos muy cansados y ya está atardeciendo. Dejadme en mi mano el encontrar algún explorador en condiciones...-- Dijo Brennan.
--¿¡Llamará a los Buscadores!?´-- Se emocionó Chantry.
--No, amigo, no. Están muy ocupados sitiando a los seres del mar. Dejádmelo en mis manos. No enviaré a nadie que pueda morir, no arriesgaré vidas inocentes...Tengo a la candidata ideal...
El gobernador se retiró a los camarotes, en concreto a la zona médica. Allí vio a Kahena y llamó su atención.
--Lady Kahena. ¿Sabe si Lady Chiara accedería a una exploración peligrosa?
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Pero esto no se queda aquí. En Isla Escondida hay un mapa que nos guiará hacia un lugar donde se esconde un tesoro inmensamente mayor.
Amigos míos, esta es la aventura de vuestras vidas. Completadla y seréis más ricos de lo que jamás llegaríais a imaginar...
¡¡Esta es nuestra....!
Desde el puesto del vigía...
---¡¡¡ BARCOS CON BANDERA PIRATA POR PROA!!! ¡¡¡SON TRES Y NOS ESTÁN FLANQUEANDO!!! ¡¡¡CREO QUE SON DE PAUL ´´EL DESALMADO´´!!!
Por fin se dieron cuenta.
Los barcos piratas se acercaban amenazantes, sus tripulantes preparando sus armas y sus sogas, listos para coparles la nave.
Bueno. Quizás no es tan aburrido, después de todo...
Syrma levantó vuelo, y se elevó, lo más alto que pudo. Con la tripulación pendiente de los piratas, lo más probable era que nadie le prestara atención a un águila en los cielos. Ni siquiera un águila que se transformaba en arpía.
Ahora sí. Con su mayor tamaño de garras y alas, y su aspecto más aterrador, Syrma estaba lista para divertirse. Planeó en círculos, bien alto, y dudó... Me conviene atacar a los piratas o a los otros? Los piratas son más... pero... los de esta nave se dirigen a tierra firme... Sí. Una lástima por estos piratas, se dijo, mientras se lanzaba en picada.
Como un rayo, sus garras se clavaron en el cuello de uno de los piratas. Syrma lo levantó por los aires, y lo dejó caer sobre la cubierta, aplastando a otros. La arpía oía los gritos de los hombres abajo, y sonreía. Todo era un simple juego para el monstruo alado.
Estaba ensimismada en sus pensamientos, cuando observo que la arpía se iba en picada al barco que venía a lo lejos, parecía que se iba a divertir un buen rato. Algo bueno, pero también malo, si se llegaban a enterar de su existencia, lo que menos necesitaba ahora era un enemigo más (aunque bien podría ser amigo), a estas alturas ya nada se sabe.
En ese preciso instante escucho el grito del vigía y el movimiento en toda la cubierta. Ella decidió irse a la posición que le había sugerido el Gobernador el día de ayer, con eso evitaba verlo. Así que se encamino junto con otro grupo de tripulantes al mecanismo de disparo, exactamente a la banda derecha. En el camino encontró a Melody que iba a la cocina y no entendida porque tanto revuelo, le pidió que la siguiera, así tal vez pudiera protegerla si pasaba algo.
--Ocupad las baterías. ¡Tenemos cañones de alcance superior a los suyos! ¡Nos están flanqueando! ¡Atacad de costado y encarad con el espolón al que tengamos enfrente! ¡Máquinas a máxima potencia!
Brennan chillaba las órdenes, que todos cumplían con precisión mecánica. Morgan, tomando sus armas, apretó los dientes y sonrió ante la perspectiva del abordaje y ante la idea y la esperanza de una lucha. Mark se puso al timón y Chantry, con su lanza, en un costado del barco junto con los hombres, que disponían carabinas y fusiles para disparar.
Todo el personal debía estar en sus puestos de combate para comenzar la lucha.
PIRATAS.
Flanqueo, dos barcos, uno a cada costado del navío de la expedición y otro de frente, maniobrando para ponerse de costado.
El barco que sufrió el ataque de la arpía se sumió en el caos durante unos instantes, hasta que los piratas, tomando sus fusiles comenzaron a disparar con muy poca precisión contra su precipitada atacante.
El ataque seguía.
De un momento a otro Kahena sintió que la Princesa se comunicaba, pero todo duro una fracción de segundo, algo había roto la comunicación, esperaba que no fuera algo grave y más bien que fuese culpa de ella por estar concentrada en el ataque inminente que tenía en frente y no algo que le había pasado a Laodamia.
Pero supo que ya se le haría más complicado hacer eso una tercera vez. Los mercenarios ya habían empezado con los cañonazos. De ahora en más, tendría que poner más cuidado.
Cuando todos estaban en tremendo jaleo al avistar a los piratas enemigos, ella se quedó rezagada esperando a ver que podía suceder con sus amigas, en las sombras podía ser de más ayuda que si se dejaba ver.
Desde su posición se dio cuenta del ataque de la arpía a las naves enemigas, reconsiderando su posición inicial hacia ella, pues por lo visto podría ser de gran ayuda para sus amigas, esperaría a la noche para poder acercarse le, si era necesario.:rolleyes:
y el ataque de los piratas, Shizuko llevo corriendo a Yuuki
y al gato a un lugar seguro, los oculto y los dejo allí.
Le dio un beso en la frente como señal de camaradería.
-Juro por mi vida Yuuki que te protegeré. Cuida de Siro. Yo siempre cuido de mis Nakamas.
Salio corriendo y regreso a cubierta allí contemplo con aire divertido la accion que se estaba desarrollando, cuando el barco enemigo se acerco, no se lo penso dos veces, corto una soga y se lanzó al otro barco. lUna vez allí saco su espada y empezó a quitarse de encima a aquellos peces de agua dulce.
Una vez allí, sabía que no había vuelta atrás. Conocía la fama de Paul. Por eso, penso que lo mejor era negociar. Solo quedaba un barco. La arpía se habia desecho de los otros dos.
Cuando llego hasta él, a vase de estocadas grito con un inusual rugido fiero.
-CAPITÁN PAUL, ESTAS ACABADO ENFRÉNTATE A MI O HUYE...-De sus ojos emergió un brillo fiero antinatural.
Brennan y Mark controlaban, desde el puente, las operaciones de combate. Habían ofrecido los costados a los barcos atacantes. Los cañoneros estaban preparados y, a una seña del gobernador, los cañones abrieron fuego con un estruendo tremendo. Las balas de cañón del navío de la expedición aplastaron a los barcos atacantes perforando sus cascos y estallando en el interior.
--Mark, activa el Incinerador en cuanto estén a alcance.--Dijo Brennan. El Silver avanzaba contra el tercer barco con el espolón.
Los atacantes, heridos, devolvieron fuego con fuego y las bolas de hierro de su artillería golpearon el Silver aunque, gracias a su blindaje, no hizo demasiado. Los piratas se lanzaron al abordaje pero Morgan y Shizuko, junto con varios hombres, abordaron primero. Chantry cargó tras ellos con la lanza.
SYRMA.
Chantry sintió la presencia de la arpía aún en medio de la batalla y, pese a que no la veía en el cielo ennegrecido por el humo, sabía que estaba allí.
SHIZUKO.
El capitán Paul, un hombre horrendo, azotado por el mar y las enfermedades, desenfundó dos sables de hojas envenenadas y se dispuso a morir matando.
--¡Jamás, malditos.!
Y cargó contra Shizuko y los soldados del Silver con furia y con varios de sus hombres.
El barco del flanco derecho, ardiendo y dañado por los cañones del Silver hasta niveles críticos, comenzó a escorarse y hundirse mientras los despiadados piratas huían en barcas. El barco del costado izquierdo estaba siendo asaltado. El frontal atacaba pero se aproximaba mucho a la proa del Silver.
Vió a uno que desenfundó dos sables y se lanzó al ataque con un grupo de hombres, a la carga, detrás. Syrma bajó en picada, y velozmente levantó a uno de aquellos hombres, mientras daba un alarido estridente, momentáneamente sobresaltando a los piratas de la retaguardia. Una vez alto por los aires, tomó envión, y lanzó el pirata hacia abajo, barriendo otros dos que estaban muy cerca de Chantry. Siguiendo al pirata que acababa de arrojar, la arpía bajó con su vuelo fugaz, riendo endemoniadamente, mostrando sus dientillos puntiagudos, cruzando la mirada brevemente con la de el templario. Sin dejar de reír, se abalanzó sobre otro pirata, empujándole con sus enormes garras por la borda, retomando vuelo alto con el mismo movimiento.
El capitán Paul, un hombre horrendo, azotado por el mar y las enfermedades, desenfundó dos sables de hojas envenenadas y se dispuso a morir matando.
--¡Jamás, malditos.!
Y cargó contra Shizuko y los soldados del Silver con furia y con varios de sus hombres.
El barco del flanco derecho, ardiendo y dañado por los cañones del Silver hasta niveles críticos, comenzó a escorarse y hundirse mientras los despiadados piratas huían en barcas. El barco del costado izquierdo estaba siendo asaltado. El frontal atacaba pero se aproximaba mucho a la proa del Silver.[/QUOTE]
Shizuko, adopto una postura defensiva. Detuvo el ataque del corsario y le insistió.
-Retírate, me niego a matar a nadie por una estúpida disputa. Has perdido muchos hombres. Vete antes de que te destruyan. -Al ver que era inutil, desembaino su catana, una de sus armas favoritas. Plateada. Utilizó el destello del sol para cegarle y al son de la velocidad del rayo le hirió gravemente en la pierna, de modo que no pudiera levantarse.
-No quiero matarte, retirate. El orgullo muerto no sirve de nada. Salva a tus hombres...
--Espera...he visto...he visto tu rostro...¡Eres tú!--Jadeó Paul, herido, arrodillado y con un solo sable aún en la mano --Eres...eres la que esos tipos me han pagado para eliminar...Chica...tienes que valer tu peso en oro...
Los soldados del Gobernador y los merecenarios, haciendo gala de un entrenamiento y disciplina superiores, tenían sometido casi todo el navío capital de Paul. Un tercer navío, no obstante, seguía abriendo fuego sin cesar por proa.
CHANTRY
El templario apretó los dientes al ver a la arpía y le dio la espalda para seguir concentrado en la lucha, supuestamente, en su lugar, empuñó con ambas manos la lanza y, con un gesto rápido, apuntó el pico lateral hacia la arpía y éste, impulsado por gas brillante a presión, salió disparado clavándose en una de las alas de la criatura. La punta estaba preparada para actuar como fuego puro al contacto de seres mágicos. El templario sacó de uno de sus bolsillos otra punta y la colocó rápidamente en su lanza pero había perdido alcance sobre la arpía de modo que prefirió encararse con un Paul derrotado.
--Vaya, vaya, vaya. Mira a quién tenemos aquí, el sanguinario.
Le dijo, colocando el filo de su espada en el cuello y pisándole la mano al pirata hasta reventarle los huesos para que no pudiera usar su sable.
BRENNAN
Una bala de cañón pasó muy cerca de la cabeza de Brennan pero éste no se inmutó siquiera, se limitó a mirar fijamente al barco que tenía por proa y, cuando estimó la distancia, chilló.
--¡¡¡INCINERADLES!!!
El mascarón de proa del Silver, un águila de plata, abrió mucho su pico y de éste salieron dos tubos que comenzaron a lanzar a presión aceite contra el navío enemigo, describiendo un arco que caía directamente sobre la cubierta y las velas. Un proyectil de balista en llamas también salió despedido por la boca del águila y se clavó en el navío enemigo, prendiendo en aceite y haciendo estallar la pólvora que tenían a bordo. El navío, ardiendo comenzó a hundirse.
La batalla había acabado.
-Por mi? Mi cabeza tiene precio? Siempre había permanecido en el anonimato...quien...me quiere? Para que...RESPONDE!!-Dijo mientras su mirada se tenía de frialdad asesina.
Mientras la batalla se desataba con violencia entre los barcos. Los hombres morían o perecían cayendo al agua. En el barco Yuuki, salio de su escondrijo.
-Shhhh...no le digas nada a Shizuko-sama...-le dijo en el idioma oriental.
Salio a cubierta y presencio el horrible acontecimiento sin pestañear. Aquello, le daba igual. Solo tenía que hacer una cosa. Proteger a Shizuko.
Cuando tomo uno de los cabos para pasar al otro barco, un pirata se le interpuso. Era grande, fuerte y musculoso. Yuuki se puso seria.
-Hola...pequeña te has perdido??? Ven con papa...te daré unos azotes...niña mala.-Dijo mientras ladeaba la cabeza y comenzaba a babear.
Yuuki escupio.
-CHS! Aparta...-dijo con una voz inusualmente madura.
-Oh que...-Saco un espadon y la amenazo. Yuuki sugeto su cogante y empezo a susurrar una tenue letania. El hombre simplemente se desmayo y cayo muerto al suelo.
Recogio el enorme espadon y saltó al otro barco.
-YUUUUUUUUUUUUUUUUUPIIIIIIIIIII A LABORDAJE!
Rayos! Era una punta filosa, un objeto fuera de lo común. Rápidamente lo reconoció; sus ojos de águila que observaban todo habían visto la lanza, la misma lanza que empuñaba aquel mercenario que apretó los dientes. Pero qué idiota, pensó, Les limpio la cubierta de estos parásitos de piratas, y el imbécil me viene a disparar... No era una herida tan grave, ya que se le había clavado en la punta del ala y no se le había hundido demasiado tampoco. Pero, aún así, era doloroso. Le tomaría un par de días reponerse, probablemente, y volar sería dolorosamente complicado. Acercó su boca para quitarse el objeto del ala, pero en seguida se dió cuenta que le quemaría los labios de intentarlo. Rayos! Syrma comprobó que nadie estuviese mirándola, y se transformó en águila. Con su pico sí se pudo deshacer de aquella punta incandescente, ya que el pico, lo mismo que el pelo y las uñas, no tiene la misma sensibilidad que la piel. Con un movimiento veloz arrojó la punta lejos, y ésta cayó fuera del barco, a las aguas del mar.
Y ahora... qué rayos hago!? Syrma decidió esconderse. Quien fuera el que me disparó... me va a reconocer si me ve aquí en la cubierta. No podré engañarlo y hacerle creer que soy una simple águila herida. Sería demasiado estúpido si me creyera semejante cosa. Bajo su forma de águila, Syrma se metió en el barco, que estaba prácticamente vacío ya que los piratas tenían a todos muy entretenidos afuera. Corriendo lo más rápido que podía con esas patas cortas, se dirigió a la cocina, y se escabulló dentro de un armario donde se guardaban platos y copas. Se mandó lo más que pudo hacia el fondo, y se quedó allí calladita, acomodándose las plumas quemadas con el pico.
El gato maullo enfadado a su lado, como insinuandole que desaparovaba lo que acababa de hacer.
-Si no se lo dices a nadie, nadie se tiene por que enterar.-Le dijo en oriental.
Fue a la cocina, ya de regreso en el barco, ya que el gato, tenia hambre. Saco un tazón y lo lleno hasta arriba del caldo de anoche y se lo tendio en el suelo. Mientras el gato ronroneaba contento, Yuuki decidió buscar las galletas.
Abrio los armarios, hasta que encontró algo o a alguien que no debía estar allí.
Se la quedo mirando. Estaba herida.
-¿Me dejaras curarte? Siento no poder curar tu corazón. Pero puedo aliviar el dolor de tus heridas.-Le dijo de una forma inusualmente adulta.
Luego calento agua caliente y busco hiervas medicinales. Cuando termino el preparado, espero a que el precioso animal se decidiese.
Una niña le observó con una mirada tan dulce e inocente que Syrma tuvo que entrecerrar los ojos para poder soportarla. Ja. Corazón, dices...Yo no tengo un corazón. El corazón es un punto débil, pensaba el águila sin emitir un solo sonido. La observó con desconfianza mientras preparaba el agua y las hierbas cuidadosamente. Por qué alguien habría de ayudarle así, tan simplemente?
Finalmente Syrma extendió el ala, lentamente. Lo más probable era que la niña realmente quisiera curarla, no parecía haber ningún otro tipo de amenaza. Dejó que se le acerque, aunque con desconfianza, mientras pensaba qué le iría a pedir a cambio por la ayuda prestada, y qué sería. Es que hacía tanto tiempo que nadie le hacía un favor desinteresadamente que la arpía había olvidado que a veces ocurrían.
El gobernador se colocó en la borda del barco, que había sufrido ataque por parte de los piratas mientras sus hombres acababan con el otro. Con toda la tranquilidad del mundo desenfundó su espada templaria y su estoque, uno con cada mano y comenzó a deshacerse de los piratas con fuerza y táctica. Con el estoque daba punzadas a distancia para luego tajar con su espada templaria creando torbellinos y réplicas de hojas y cuchillas que apenas podían soportar los piratas. Además de eso, Brennan usaba mucho el factor físico, asestando patadas y pisándole el cuello a los enemigos que derribaba.
Él y sus hombres acabaron con los piratas a bordo del Silver y, viendo que sus hombres habían tomado el otro barco, que estaba aridendo, enfundó sus armas y gritó.
--¡Tomad todo lo que podáis de ese barco! ¡Saqueadlo! ¡Tomad como prisioneros a los que queden y traedlos aquí!
CHANTRY Y MORGAN.
Ambos junto a Paul, le apresaron con cuerdas gruesas y, a punta de estoque, le llevaron al Silver. Chantry organizó a los hombres para que capturasen a los piratas, que se habían rendido, y saqueaban el barco.
El templario se acercó a Shizuko.
--Lady Shizuko, podrá interrogar a ese hombre cuando quiera, si es su deseo. Al fin y al cabo, ha de dar parte de sus delitos. Nadie debe ser ejecutado a sangre fría y sin motivo.
YUUKI
El Dragón de Plata, el colgante, que llevaba Yuuki al cuello empezó a calentarse ligeramente. Sus inexpresivos ojos de plata se colorearon de rojo.
Ese medallón no era un simple abalorio....
Miro a la chica y le dijo: “busquemos algo de comer y subamos a ver como quedaron los enemigos. La verdad pensé que esto iba a durar más, creo que la arpía ha hecho un gran trabajo, aunque desde luego ese templario no podía quedarse quieto. Esperemos no esté muy herida”. Kahena había podido observar levemente lo que había ocurrido desde dónde estaba.
Empezó a sentirse inquieta, pues con tanto movimiento las criaturas del mar estaban en alerta y podía sentirlas dispersas por todas partes, tratando de camuflarse pero comprobando que nada afectará su propia supervivencia.
Cuando llegaron a la cocina, le sorprendió ver a la pequeña polizón apropiada de todo como si llevará meses en cubierta. Algo raro tenía la jovencita, no se parecia en nada a la tímida y miedosa chica que le habían descrito Chiara y Melody. La niña estaba atendiendo lo que parecía un águila herida, pero ella sabía que no lo era. Miro al gato que comía como si no hiciera caso de lo que pasaba y le sonrió a la pequeña y le dijo:
“veo que estás haciendo un gran trabajo chiquilla, espero me hayas dejado algo de gallegas, muero de hambre y tendremos que llevar a nuestra amiga a otro lugar, si la encuentran aquí la cosa se va a poner muy fea, así que has la curación pronto. Te llevaremos a mi camarote, allí Melody te acompañará y no permitirá que nada te moleste”. Dijo esto último observando al águila que miraba con una gran desconfianza en sus pequeños ojos.
“Claro que si prefieres quedarte aquí donde todos no demoran en venir y tal vez el que te atacó aparezca también, es cosa tuya. Aunque debo decirte que te sentirá si estás muy cerca, ese hombre es realmente malo. Yo simplemente te ofrezco una salida, tú decides si la tomas o la dejas, a mi me da igual”
Luego miro a Melody y siguió hablando con ella como si no hubiese pasado nada. Esperando que la arpía tomara su decisión, mientras la pequeña le curaba la herida.
se ofrecio a estar con ella en el camarote, pues sabía que en la noche se convertiría a humana, a lo mejor alguna informacón le podría dar este raro ejemplar.
Sabrá que soy la misma muchacha que ayudaron la noche anterior?
Los humanos normalmente no se dirigen así a los animales. Esta mujer... es diferente. Sabe más. Seguro que sabe que soy una arpía, además.
Syrma observó por un segundo cómo el colgante de la niña cobraba un fulgor rojo. Era llamativo... De haber estado bajo otras circunstancias, la arpía probablemente se lo hubiese quitado y lo hubiera atesorado junto con demás objetos robados en algún recoveco de un acantilado. Pero ahora no.
Se le pararon un poco las plumas al ver una fantasma que apareció de repente en la cocina. A la arpía le costaba un poco verla, pero definitivamente estaba ahí. Aparentemente, también venía a ayudarle...
Empezó a tararear una canción de nana dulce, que hacía que cualquiera se derritiera. Cuando los hungentos estuvieron a punto, empezo a aplicarlos con toda la delicadeza de la que se vio capaz. Mientras el colgante le brillaba.
-Utilizare mi propia energia y la del colgante para acelerar el proceso...pero debes permanecer quieta...-Dijo en su idioma oriental, acompañándose con gestos para que la entendiera. Al ver llegar a la fantasma, adopto el caracter de niña indefensa de nuevo
-VOY A CURAR A ESTA PRECIOSIDAD DE ÁGUILA...POR QUE...ESTA MALITA...Y A MI ME GUSTA CURAR...-le dijo a Lady Chaira mientras procedía a tapar sus heridas con vendas.
-Ummm pajarito...ten cuidado...los hombres malos...son muy crueles...y tu no quieres morir...verdad?-Dijo ella canturreando. Luego la acaricio muy muy despacio, suavemente y parte de la energía del colgante paso a su cuerpo restaurandolo.
-Esta noche, ya estaras bien...-Luego le dio un beso.
-Ahora ya estas bien...-Dijo sonriendo dulcemente. Luego empezó a coger cosas de la cocina.
-Bien...ahora me toca cocinar a mi...me acompañas? Aguila? Me ayudas Chaira?-Aunque le costaba hablar, se esforzaba todo lo posible por aprender.
Shizuko
-A la orden.-Dejo a Paul al recaudo de sus superiores y marcho. No se molesto en tomar nada. No quería robar, ni saquear. Fue al escondite donde había dejado a la niña. Pero no estaba...
-YUUKIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII!!!!!!-Grito tremendamente preocupada.
El gobernador encargó la tarea de supervisar el saqueo del barco al capitán y luego a Morgan le ordenó que se asegurara de que todos los piratas capturados acabaran en las mazmorras. Los capturados apenas eran 20 hombres y el capitán y su destino aún era incierto.
En el barco pirata encontraron suculentos botines de oro y piedras preciosas así como de ciertas mercancías valiosas, pues por lo visto acababan de asaltar a un mercante. Brennan prohibió la rapiña y ordenó que esos tesoros se repartieran entre los hombres por igual. Nadie quería vérselas con él o con sus hombres así que nadie le contrarió.
--El barco está demasiado dañado y sus municiones no son de nuestro calibre. Está todo aprovechado. Evacuad a los hombres que queden. Este detestable barco pirata se está hundiendo ya.
Chantry, con su lanza envuelta, se acercó a Brennan.
--Milord, quizá ha visto a la arpía...
--Sí, Chantry, la he visto. Fue un buen disparo el suyo.
--Gracias, milord, pero ha escapado.
--Lo sé. Pero no me da miedo. ¿No lo has sentido, Chantry?
--¿El qué, señor?
Brennan se desabrochó la camisa y dejó ver que en su cuello no estaba el medallón del dragón. El templario inquisidor quiso preguntar algo pero el gobernador le interrumpió.
--Es una herramienta de defensa útil. Además hará mejor en el cuello de una niña inocente. Esa criatura está en el barco. El medallón ha emitido una señal ¿no ha visto el destello en la Lanza? Ese dragón de plata ve el alma. No se equivoca. Pero...tranquilo, Chantry, déjela. Es una buena aliada. No le haremos daño...de momento.
Rastreo todo el barco y al fin los encontró. Estaban cenando en la cocina en compañía de lady Chaira y un aguila. Respiro hondo y mantuvo la compostura.
-todo en orden?-Saludo con fría indiferencia.
Cuando preguntó si todo estaba en orden, Kahena la miro inmediatamente y acercándose le dijo:
“Así es, la niña ha curado a nuestra amiga “el águila” y en este momento nos disponíamos a llevarla al camarote, no queremos que el templario la encuentre aquí y quiera terminar lo que empezó. Ella está de acuerdo, así que nos iremos en este momento, Melody la cuidará y ustedes traten de no hablar de ello con nadie”. Miro a la pequeña mientras hacía énfasis en esto y volvió a su repertorio bajando la voz: “No queremos que sepan que tenemos a esta criatura oculta. Aunque claro, las lealtades van por encima de todo, si creen que es necesario decirle a Brennan sobre ella y por ende a Chantry y el Capitán están en su derecho en hacerlo. Pero les agradecería que enviaran al gato con el mensaje, así sabría que tenemos que hacer algo con ella antes de que la descubran en mi camarote. ¿Les parece?”
Observó que la pequeña estaba tratando de cocinar algo, poniendo cuidado a lo que hablaban, pero al mismo tiempo pareciendo concentrada en lo que hacía. El gato definitivamente no se perdía nada de lo que pasaba y Chiara estaba traslucida pero atenta. Shizuko, mientras, volvía a dejar su cara de preocupación y a ser la guerrera que siempre había sido, alerta, misteriosa y con esa tristeza en el fondo de su mirada.
Kahena miró a Melody le dijo que fuera despejando el corredor para poder llevar a Syrma sin que la vieran y tomando su capa, se acercó al animal y le dijo en voz muy baja para que solo escuchará ella: “sé quién eres y qué eres, te cuidaremos y te prometo que no te pasará nada, estarás bien en poco tiempo y segura de momento. Así ¿qué sigues dispuesta a venir conmigo o prefieres quedarte aquí?”
Luego le pregunto si podía hacer algo más por ella. Se mostró completamente de acuerdo.
Luego les pregunto a los presentes si necesitaban de ella.
Yuuki
Ella ladeo la cabeza.
-Si...yo se guardar secretos. No queremos que le pase nada a la águila buena no? Como se llama?-sonrio
Así que se durmió, confiando por el momento en la buena voluntad de quienes la rodeaban.
Los hombres de Brennan metieron a los piratas en las mazmorras y los heridos fueron atendidos con rapidez. Brennan reunió a parte de la tripulación en la cubierta, Morgan entre ellos, y les dio varias tareas de reparación, sobre todo de mástiles y placas sueltas de blindaje pero, entre los transportes, los prisioneros y la ayuda médica quedaban pocos hombres disponibles.
--Chantry, hazme un favor, ve a buscar a Kahena, a Shizuko y a Melody. Quiero a la bruja y a la dama ayudando a los sanitarios, respecto a la oriental, que ayude en las reparaciones.
--Sí, señor.
El templario inquisidor se echó su lanza al hombro cubriéndola con la tela blanca que siempre llevaba y comenzó a preguntar a la tripulación hasta que llegó a la cocina. Abrió la puerta y encontró a todos los que buscaban reunidos, les sonrió.
--Vaya, que casualidad. Me ahorran la búsqueda. Necesitamos personal, Kahena, usted y Melody, por favor, id a la cubierta primera a ayudar a los heridos y señorita Shizuko, necesitamos de su habilidad para las reparaciones...
Chantry sonreía y se mostraba muy amable, como todo templario con seres humanos. No se dio cuenta, siquiera de que, bajo la sábana blanca, la lanza brillaba en azul...
En el camarote isntalaron a tan hermoso ejemplar de forma que no fuera visible, si alguién entraba sin avisar, más que se quedaría Lady a su lado y nada podría hacer por salvarla de algú contratiempo, pues no era conveniente que la niña se quedará allí, sin levantar sospechas.:rolleyes:
La mujer se puso inmediatamente en marcha junto con la joven, observando como Shizuko, tomaba otro camino, le hizo un gesto con la cabeza y siguió su rumbo. Al llegar a la cubierta observó cómo estaban acomodando a los heridos, había mucho movimiento aún, se acerco a Melody y varios jóvenes que estaba alrededor y les dijo:
“Ayuden a Melody a organizar un lugar para sacar a los heridos de aquí, tengan agua limpia, paños y utensilios que puedan ayudarnos con ellos, yo mientras voy con ayuda de ustedes (señalo a un grupo) a ubicar a los más heridos para acomodarlos primero”. Observo como todos se ponían en movimiento para ayudarla y al fondo pudo ver a Brennan, se notaba feliz por el triunfo y tan guapo como siempre.
Intento concentrarse en su tarea, pues entre más rápido terminará más rápido podía ir a ver a la arpía, aunque sabía que dormiría por horas y que Chaira y la pequeña iban a estar pendientes de ella, quería estar ahí cuando llegará la noche y se transformara, pues no sabía si las otras conocían lo que ocurría.
--Si nos metemos ahí, solo Dios sabrá qué nos espera.-- Decía el capitán.
--Las criaturas malignas no son una amenaza para nosotros. -- Contestó Chantry, aún preocupado por el destino de la arpía herida.
--Pero para la tripulación sí, Lionell. En cualquier caso acabamos de salir de un combate naval. Acerquémonos hasta el límite de seguridad de la isla y ya decidiremos. Estamos todos muy cansados y ya está atardeciendo. Dejadme en mi mano el encontrar algún explorador en condiciones...-- Dijo Brennan.
--¿¡Llamará a los Buscadores!?´-- Se emocionó Chantry.
--No, amigo, no. Están muy ocupados sitiando a los seres del mar. Dejádmelo en mis manos. No enviaré a nadie que pueda morir, no arriesgaré vidas inocentes...Tengo a la candidata ideal...
El gobernador se retiró a los camarotes, en concreto a la zona médica. Allí vio a Kahena y llamó su atención.
--Lady Kahena. ¿Sabe si Lady Chiara accedería a una exploración peligrosa?