Era la hora de cenar, había enchufado la tostadora y batía con agilidad un par de huevos en un bol, para hacer una tortilla, mire por una ventana que estaba frente al fregadero, hacia una noche fría y desangelada, me apretuje en la bata y pensé en todos los que estaba pasando frio afuera, sin un hogar donde guarecerse.
Con una sensación incomoda, note sutilmente la presión de una asombra tras de mi, cuando fui a darme la vuelta con el corazón palpitando locamente, mi cabeza se estrelló de forma brutal contra la encimera. Ohhh dios mío!! Pensé, instintivamente me lleve las manos a la cara, pero no me dio tiempo a más, sus manos me estaban sujetando fieramente el pelo y tiraban hacia atrás mientras gritaba en mi oído- ¿ahora que, puta? Tan lista que eres, ¿ahora, vas a llorar?- solo un segundo fue necesario para reconocer a mi asesino, su voz ronca por el éxtasis, su olor a tabaco y menta dibujaron en mi cerebro la sonrisa de la que yo me había enamorado……
Comentarios
Muy logrado, si señor.
Saludos.
P.d. lo del café es totalmente cierto, jeje
un abrazo
Seguramente ella sabe por qué de pronto él le pega. La pregunta "¿vas a llorar ahora?" nos da a entender que algo ha pasado anteriormente. Algo que me extraña es que ella estuviese tan relajada con él por la casa. Normalmente suelen estar en tensión escuchando cada sonido que él hace para saber por dónde está. O tal vez él llegase a casa sin hacer ruido. Es una apreciación personal ya que yo nunca me he visto en ese caso, pero por lo que conozco suele ser así.
Eso sí, como relato está muy bien para enganchar al lector.
un abrazo y muchas gracias por comentario, me ha hecho reflexionar sobre la realidad de Emma.