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Resurrección

JNMJNM Gonzalo de Berceo s.XIII
editado abril 2010 en Narrativa
Aquí os dejo un relato breve. A ver qué os parece.

RESURRECCIÓN

 
Tomaría, como cada mañana, el tren de las 7.50, pero hoy para certificar una derrota. Llevaba conmigo una caja de cartón que llenaría con mis pocas pertenencias: una foto de familia, una pequeña planta con una flor blanca, regalo de una antigua compañera, y un montón de años de dedicación que no habían servido para nada. Afuera llovía y la gente a la carrera entraba en la estación con los paraguas aún abiertos. Algunos bostezaban, otros deambulaban por el andén a la espera, todos parecían derrotados. Los vagones se detuvieron con lentitud, orquestando una sinfonía de chirridos acompasados. La gente subía con resignación a su destino de monotonía, al gris de la oficina en silencio, a los gritos del jefe siempre insatisfecho, al olor de los sueños aniquilados. El tren emitió unos pitidos que indicaban, en su lenguaje rudimentario, que se cerraban las puertas. Me senté solo, mirando en la dirección en la que avanzaría el tren camino a Nuevos Ministerios. El calor era asfixiante, el olor, mezcla de sudor y colonias baratas, terminó de deprimirme. Cabizbajo, observaba un chicle pisoteado a mis pies. Lo peor sería ver reflejada mi decepción y mi impotencia en los ojos de los que fueron mis compañeros hasta ayer, lo peor sería la despedida. ¿Tendría valor para mirar a mi jefe a los ojos? En otro orden de cosas, lo de Marta estaba reciente. Todavía pensaba en ella, quizá aún la deseaba, pero era demasiado tarde. Y nunca había necesitado tanto su apoyo, desterrar mis miedos en sus abrazos, como ahora. En la última llamada fue clara: "se acabó". La estación parecía más triste y monocromática que de costumbre, vista desde la ventana del interior del tren, y mi caja vacía me miraba con un gesto de reproche. Entonces entró en mi campo de visión, bajaba las escaleras aprisa y uno de sus tacones la traicionó. Se rehizo con dignidad y, pese a su tobillo maltrecho, reanudó la carrera. Su imagen, corriendo por el andén, desterró de un plumazo mi recuerdo anhelante de Marta.


Subió impetuosa, de un salto, con las puertas a punto de guillotinarla, y tomó asiento frente a mí. No tendría más de veinticuatro o veinticinco años y el recuerdo de una sonrisa reciente, que se esforzaba en no ser olvidada, nacía tímida en la comisura de sus labios. Parecía su gesto natural, un optimismo comedido. Exhibía, sin apenas pretenderlo, una belleza contundente, de esas que no dejan apartar los ojos. Olía a alguna flor, jazmín, quizá. Morena, pelo largo, vaqueros y jersey blanco de cuello alto. Extrajo un libro de su mochila. Comenzó a leer, aislándose del entorno. Yo la observaba, miraba su coronilla, rumiando mi propia derrota y no sé en qué momento exacto levantó su vista del papel y pude ver sus ojos. Eran verdes y despedían una mirada tan intensa que la tristeza huyó despavorida. Los segundos se alargaron con vocación de minutos. Me miró fijamente, y como hipnotizado sentí algo crecer dentro de mí, aquel verde me inundaba. Respiré hondo un par de veces y me sentí mejor. Ella volvió a clavar la vista en sus renglones, pero no importaba, yo ya era otro. Con la palma abierta despachurré la caja, convirtiéndola en un objeto plano y mutilado para su finalidad. Miré al frente y comencé a sonreír con un aire de superioridad que creía no poder volver a rescatar. Si la vida quería joderme no se lo iba a poner fácil. Empezaría de nuevo, con ganas. Estaba seguro de que el valor no me abandonaría en el momento de firmar el finiquito, y no sólo miraría a mi jefe a los ojos, sino que sería capaz de darle mi modesta opinión sobre su retorcida persona y el "se acabó" de Marta no importaba, ya la encontraría una mejor sustituta.


Cuando la voz metálica anunció la próxima parada, Nuevos Ministerios, me apeé erguido y seguro. A por todas, el miedo se había diluido. La estación parecía más viva y la gente se movía deprisa. Desde el andén observé como el tren, despacio, reanudaba su marcha. Por la ventana los dos ojos verdes volvieron a absorberme. La lancé un beso, a modo de agradecimiento y despedida, mientras me preguntaba si los ángeles de la guarda también usarían Abono Transporte.

 

Comentarios

  • ByronByron Pedro Abad s.XII
    editado enero 2010
    ¡Ah, lo que puede conseguir un cruce de miradas en el transporte público, y más con una morena de ojos verdes como la que has imaginado! A mí me pasa eso y en lugar de darle a mi jefe "mi modesta opinión sobre su retorcida persona" le mando a la mierda en el mejor estilo de Fernán-Gómez. Ya que hay una transformación, que sea radical y salga el monstruo, carallo, que aún parece demasiado tímido ese personaje.

    Por otro lado, algunas palabras (en mi modesta opinión, esta vez sí, xD) son innecesarias; por ejemplo, "renglones"; yo creo que "libro" es suficiente y sencillo. También me chirría el adjetivo "monocromático". Y la entrada de Marta ("En otro orden de cosas...") tampoco me resulta satisfactoria. En fin, son apreciaciones personales, a ver qué dicen los demás.

    Eso sí, la atmósfera depresiva que describes está muy lograda, y con esa "derrota" en las caras de la gente, ese chicle pisado, ese olor a sudor y colonia barata y esos chirridos del tren al frenar nos transmites la triste realidad del protagonista a través de casi todos sus sentidos

    Buen relato, amigo, a mí me ha gustado.

    Saludos.
  • JNMJNM Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado enero 2010
    Gracias, Byron. Me alegro de que te haya gustado. Tus apreciaciones me parecen acertadas o por lo menos a tener en cuenta. Es un cuento bastante poco trabajdo, la verdad. Le preparé en un par de horas para un concurso de relatos que organizaba RENFE y cuya temática eran cosas que pasaran en trayectos ferroviarios. Después de hacerlo, lo habré leído un par de veces. Sin duda le falta el reposo del tiempo y volver sobre él con la podadora. El adjetivo siempre es peligroso y como dices es posible que haya alguno que chirríe. Lo de "libro" en lugar de "renglones", pues no lo había visto pero tienes razón. Mejor escribir sencillo, si es un libro, es un libro. Tendré que darle unas vueltecitas al texto...

    Nos leemos por aquí. Un saludo.
  • isabel veigaisabel veiga Garcilaso de la Vega XVI
    editado enero 2010
    A mí me ha encantado. ¿Habrán conseguido mis ojos azules algo así alguna vez :rolleyes:? Al principio me ha costado concentrarme y he tenido que releer, pero no por culpa del texto sino por la mía ya que la historia del despido me ha recordado al mío y se me iba la mente -y eso que ya ha pasado un año :mad:-. Pero después, con esos ojos verdes de por medio conseguí estar a lo que hay que estar cuando se lee algo bueno.

    Lo que me ha "sonado mal" ha sido ya la encontraría una mejor sustituta. Puede que esté bien, no lo sé, pero me suena mejor "le" ya que creo que es el que hace referencia al objeto indirecto, que es la función que hace en este caso. Pero, repito, no lo se.
  • JNMJNM Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado enero 2010
    Gracias, Texas. Lo tengo que mirar, quizá tengas razón. En Madrid tenemos serios problemas con los "leismos", siempre me ha costado cuando escribo los "le", "la", etc.

    Gracias por tu opinión.
    Un saludo.

    Por cierto, tienes otro relato mío que colgué un poco antes y que se titula "Paz y Amor". Te lo comento por si quieres echarle un vistazo y decirme qué te parece.
  • isabel veigaisabel veiga Garcilaso de la Vega XVI
    editado enero 2010
    JNM escribió : »
    Por cierto, tienes otro relato mío que colgué un poco antes y que se titula "Paz y Amor". Te lo comento por si quieres echarle un vistazo y decirme qué te parece.

    Es de los que tengo todavía "sin abrir" pero se me van acumulando. No los abro para que estén marcados como "no leídos" y no olvidarme así de leerlos. Pero si tengo un rato hoy me pondré con él ;) De todas formas, mi opinión siempre es muy personal y no lo suficientemente literaria o erudita como para tener que valorarla, así que gracias por pedir que comente tus escritos, es un placer.
  • JNMJNM Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado enero 2010
    Gracias, Texas. Ya me dirás que te parece. A mí me gusta tener todo tipo de opiniones. Seguro que la tuya es tan válida como cualquiera. No te hagas de menos, je.

    Un saludo.
  • PapuPapu Pedro Abad s.XII
    editado enero 2010
    Me gustó mucho.
    Comparto que quizás habría que ajustar algunos tiempos verbales o detalles ortográficos, pero no es nada que pueda solucionarse.
    Más lamentable es la ortgrafía perfecta sin la magia de la creatividad.
    Felicitaciones.
  • JNMJNM Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado enero 2010
    Lo tendré en cuenta, Papu. Habrá que pegarle un repaso.
    Gracias por tu comentario. Siempre me gusta aprender de los demás.
  • LARALARA Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado enero 2010
    Como te he comentado en Paz y Amor, el realismo en la descripción de los hechos, de cómo cuentas el momento que viven los personajes es tal que no cuesta nada leerte. Entenderte. Disfrutar con tus relatos breves que, pueden llegar a ser doblemente buenos, porque en tan pocas líneas describes claramente la vida que en esos momentos pasa ante unos ojos y, como en este caso, comenzando desde el trauma de ir recogiendo las pertenencias de alguien que se enfrenta a un nuevo día sin trabajo, y la esperanza y gratitud que se intuye a través de esta frase que resalto especialmente... "Por la ventana los dos ojos verdes volvieron a absorberme. La lancé un beso, a modo de agradecimiento y despedida, mientras me preguntaba si los ángeles de la guarda también usarían Abono Transporte"

    Me gusta, y soy totalmente sincera, como cuentas las cosas.
  • JNMJNM Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado enero 2010
    Gracias, Lara. Me alegra que éste también te haya gustado. Voy a leer uno tuyo que veo que acabas de colgar.
  • JNMJNM Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado enero 2010
    Gracias, odmaldi, la idea del texto me vino por eso, porque muchas veces compartimos el día a día con un montón de gente desconocida, en un transporte público, en una tienda, en la calle. Y hay ocasiones en las que cruzas una mirada o ves a alguien que sabes que no verás, quizá, más en tu vida, pero sin embargo te quedas encaprichado/a. Piensas "me encanta" y después, sencillamente, desaparece... como un pequeño sueño inalcanzable.

    Si te apetece seguir leyéndome y haciendo correcciones tan estupendas como la que ya me has hecho, ya sabes que tengo otros dos relatos "Paz y amor" y "El limpiabotas.

    Un abrazo.
  • MonicaMonica Anónimo s.XI
    editado febrero 2010
    A mí me ha gustado tu texto y, ahora te "perdono" un pequeño detalle que no he apreciado en la primera lectura, esa insistencia en darle tanto protagonismo a los trenes, pero, una vez leídas las opiniones, sabiendo que lo presentabas a un concurso de RENFE, la cosa tiene sentido.
    A mí me parece que sería una buena idea buscarle equivalencias al tren (que se repite con frecuencia) tratando de pensar en otros elementos que podemos encontrar en una estación, si es que es importante poner énfasis en describir ese entorno por el motivo que sea.
    La palabra "derrota" también se repite en un mismo párrafo y por eso yo no cambiaría "renglones" por "libro", ya que utilizas esa palabra justo en la línea anterior, sino "página", "novela"...
    Me estreno hoy en el foro y, al paso que voy, no sé si me iré a la cama... Voy a buscar tu otro texto, estoy deseando leerlo.

    Un saludo
  • JNMJNM Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado febrero 2010
    Gracias, de nuevo, Mónica. Estudiaré todo lo que me has dicho, quizá al texto le falte depurar un poco más el estilo. Ah, también hay un poema mío en "Poesía - General", en este mismo foro. No sé si también te gusta la poesía. Espero que te guste. Ya me contarás.
  • cuandoelcieloeraverdecuandoelcieloeraverde Pedro Abad s.XII
    editado febrero 2010
    Bastante Bueno el texto, son muy interesantes los relatos que hablan de cosas cotidianas pero que a al vez pueden llevar un trasfondo tan grande a cada uno le pasa eso cada día que toma el metro etc, cada persona va con una carag distinta y tu lo plasmaste muy bien, :)
  • JNMJNM Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado febrero 2010
    Hola, Cuandoelciervoeraverde. Gracias por tu opinión. Tengo otro dos textos colgados, "Paz y Amor" y "El limpiabotas", te lo comento por si te apetece también leerlos. Entraré en el enlace que has puesto a leer algo de lo que haces.

    Un saludo.
  • ShaiantiShaianti Fray Luis de León XVI
    editado febrero 2010
    Hola JNM,
    he leido varias veces tu relato. Hoy te lo comento.
    La visualización de la escena está muy bien enfocada: el contexto exterior, la lluvia, el interior del tren, los ojos de ella.
    También está bien entramado el recorrido íntimo que el protagonista hace desde su sentimiento de derrota hasta la sensación de triunfo final.

    En lo que respecta la forma, pienso que el relato merece una puesta a punto aquí y allá.
    Para empezar -esta es mi idea-cambiaría el uso del condicional inicial por el mismo tiempo verbal del resto del relato (tomé como cada mañana), porque crea confusión y desentona.
    Mejoraría el léxico (estoy segura que sabes cómo hacerlo) y el uso que haces de algunos clichés ("destino de monotonía", "gris de la oficina").
    ALgunas frases y descripciones resultan algo rebuscadas: "orquestando una sinfonía de chirridos acompasados", "pitidos que indicaban en su lenguaje rudimentario..", "mi caja vacía me miraba con un gesto de reproche", "clavar la vista en sus renglones", y varias más que a mi entender le restan valor literario a tu trabajo.

    Por otra parte, algunas expresiones están muy bien logradas, dando mayor placer a la lectura: "optimismo comedido", "los segundos se alargaron con vocación de minutos", y en general la descripicín que haces de la llegada de ella y de su aspecto físico.

    Me atrevería a sugerirte otro título (pero esto sí que es personal): "Los angeles también usan abono transporte" ;)
  • JNMJNM Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado febrero 2010
    Gracias, Shaianti por tus comentarios. Veo que has hecho un trabajo muy pormenorizado. Quizá es cierto que haya algún cliché, pueden mejorarse. En cuanto a que algunas frases son forzadas, bueno, a veces busco innovar un poco, decir de otra manera y bien es cierto que si se puede hacer sencillo mejor. Tendré que revisarlo.

    En la sugerencia del título, sin embargo, no estoy del todo de acuerdo. Es la "sorpresilla" final y si lo pongo como título creo que desvelo demasiado pronto el plato fuerte.


    Tendré en cuenta tus comentarios. Lo cierto es que todos me estais ayudando mucho y dándome visiones distintas. Este foro es estupendo para crecer como escritor. Por cierto, si quieres seguir opinando tengo otros dos relatos colgados, "Paz y amor" y "El limpiabotas".

    Un saludo y gracias por tu trabajo.
  • AnamarAnamar Fernando de Rojas s.XV
    editado marzo 2010
    Hola, JNM!:)

    Sigo echando un vistazo a tus textos, y me temo que voy al revés, claro. Éste es la primera de tus historias más realistas, y veo que comparto casi todo lo que te han comentado. Las cosas más sencillas suelen ser las más bellas.

    Me ha llamado mucho la puntería tan afinada de Shaianti, y creo que haré bastante caso de sus opiniones, porque tiene muy buena vista.
    Sin embargo a mí, para este texto en concreto, me gusta el matiz de extrañeza que introduces con las imágenes que parecen desentonar con el resto. Me recuerda algunas técnicas que se usan en fotografía para cambiar el efecto de la imagen, aunque siga siendo la misma: añadirle pinceladas, redistribuir el color, cosas así, que le aportan un aire onírico.

    Lo que no sé, es si entraba dentro de tus intenciones o será una mera apreciación subjetiva.

    Como anécdota, creo recordar que una de las canciones más bonitas que he escuchado en los últimos años se inspiró en ese momento, precisamente, de quedar fascinado por una desconocida en un tren.
    Es You're Beautiful, de James Blunt.
    Uno de esos pequeños momentos mágicos capaces de provocar una emoción en todos los que lo leen.

    Saludos!:)
  • JNMJNM Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2010
    Gracias, Anamar. Lo cierto es que ese cambio en lo más lógico que le da el toque onírico que me comentas no fue premeditado. Supongo que el texto lo pedía y surgió solo. Me alegro de que te haya gustado.
  • Chus-AChus-A Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2010
    Hola de nuevo, JNM :)

    No había visto este relato tuyo. Me ha resultado placentero leerlo.
    Te dejo algunas impresiones:

    Coincido con Byron. Tuve, al finalizar un poco la misma sensación. Está bien lograda la entrada. Me gusta cómo has trabajado la esperanza desgastada, gris y pesimista, en general, resulta sugerente y se muestra tal y como está escrito muy interesante a la lectura. Pero personalmente, no me acaba de a) seducir, b) convencer, la parte en la que la mujer entra en escena ni todo lo que ocurre a partir de entonces. En concreto, no me parece muy verosímil, que el recuerdo de Marta se "destierre de un plumazo" por la sóla presencia espontánea de la recienllegada. Puedo llegar a creerme que la soterre un poco, pero no desterrarla de un plumazo. Para que la entierre definitivamente hacen falta más argumentos. Y no niego que pueda ocurrir en la vida, pero tal y como está propuesto quizás no. Tampoco que todos los problemas se esfumen.

    Coincido también con algún forero en el comentario de que la idea de cotidianidad resulta muy interesante y tanto es así, que con la entrada de la mujer en escena se diluye completamente. Creo que el relato ganaría más tonelaje dramático y apresto en cuanto a trama, desenlace, etc, y resultaría más interesante si hubieras optado por un nuevo giro, que desedulcorase;) y (de)volviera de nuevo a la situación (y también al personaje) al momento inicial de desgaste y pesimismo, enriqueciendo de ese modo el esquema propuesto.
    (Algo así como A-B-A, en lugar de A-B )

    Un cordial saludo!
  • JNMJNM Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2010
    ¿Qué tal, Chus-A? Lo cierto es que no es realista que una persona borre de un plumazo una antigua relación sentimental sólo porque vea a otra persona, pero buscaba eso, buscaba una belleza tal (de ahí lo del ángel que viaja con Abonotransporte) que casí no parezca de este mundo, por decirlo así un ideal de belleza, a ojos del protagonista, que una vez contemplado lo deslumbra y lo renueva en su ánimo. Por eso el título de resurrección. Sacrifiqué esa falta de realismo buscando la idea optimista de la redención.

    Lo del esquema A-B-A, daría un relato más circular y posiblemente más rico e interesante, pero considero que sería otro relato. Creo que en este está logrado lo que buscaba, una impresión más sencilla y más directa, una resurrección. La presencia de la chica es como un fogonazo, un nuevo nacimiento para el protaginsta perdedor. Quería un final optimista.

    Bueno, como siempre te agradezco tus comentarios que, aunque en este caso no coincido, sin duda sé que son ciertos desde un punto de vista esctructural y realista, pero como te digo ese ya sería otro cuento.

    Gracias. Un abrazo.
  • B.T.B.T. Pedro Abad s.XII
    editado abril 2010
    hola JNM waw!! me encanta, me ha enganchado desde el principio.. que razón tienes con los leismos, el metro de madrid es tal y como lo describes vacio, frio, desolador y otras alegre, mágico y encantador... supongo que has dado en el clavo cuando sugieres que esta todo en como lo ves...
    un abrazo.
    bea
  • JNMJNM Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado abril 2010
    Gracias, B.T. Me alegro de que te haya gustado. Espero que mis demás relatos también te gusten. Ahora acabo de presentar a un premio uno que se titula Paz y Amor que también está colgado en esta página. Para mi gusto es mejor que este que has leído.

    Un abrazo.
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