Llevo caminando unas cuantas horas, no sé en qué momento ha anochecido. Camino sola, por mi cabeza no ronda ningún pensamiento, noto como una gran sombra se crea a lo lejos.
Camino porque es algo primitivo, algo que no requiere mi atención; un pie, luego el otro y resto del cuerpo los sigue en silencio.
Noto como sobre mis hombros cae todo el peso del universo, parece como si arrastrase una gran piedra aunque al girarme sólo veo una gran sombra que se va acercando.
Siento que nada merece la pena, que no tiene sentido luchar si voy a seguir encontrando piedras a lo largo de mi camino, noto como la sombra me pisa los talones.
Deseo desaparecer, esfumarme, borrar toda huella de mi existencia sé que nada cambiaría si eso ocurriese, noto el frio aliento de la gran sombra en mi nuca.
Miro a un lado y otro del camino, no hay nadie. Noto como una lágrima fría cae por mi mejilla, me siento y apoyando los brazos sobre mis rodillas hundo la cabeza entre ellos.
Esa es nuestra señal de rendición.
Hoy, soledad, has ganado la batalla.
Comentarios
un abrazo.
felicidades de nuevo por ponerle palabras a los secretos pensamientos de mi corazón
Barton
un beso a tod@s
creo que te confundes,es un beso a "todas"..Barton es una chica,pero no se lo diga a nadie...jajajajjaja
es solo una pequeña broma,pero es cierto,un saludo.
aaaayyyy¡¡¡¡¡¡ las mujeres que tenemos algo que nos distingue aún si saberlo.
Me ha gustado mucho el relato, de verdad. No tengo nada que añadir a lo que han comentado los que me preceden.
Que este pequeño espacio de libertad que es el foro sirva para unir a las almas solitarias. Juntos, el camino será más fácil, seguro.