Conducir en medio del aire fumoso del atardecer sobre la ciudad. Miles de coches recorren sin prisa la distancia que los separa de su meta, sacios ya de asfalto.
Respirar la brisa de la reciente primavera. Los colores ofuscados por el crepúsculo, envueltos en el perfume de las rosas y de la glicina.
Oir los agudos gritos de los mirlos en retirada, el rugido de un coche que pasa por el callejón desierto, en penumbra ya. Las farolas aún apagadas, tal vez olvidadas.
Entrar en casa, sentir la tibieza habitual, los pequeños sonidos familiares. La gata dormida sobre el cojín marroquí. En la planta de arriba, las voces cansadas y quedas de los niños antes de dormir.
Comentarios
Barton
Cuando describe un paisaje, o una situación, todo lo demás queda difuminado y en segundo plano.
Hasta pronto.
Saludos afectuosos,
Shai
Un saludo.
Alejandra
Error imperdonable pues para mí SI tiene importancia que lo hayas rescatado tú, como ya hiciste anteriormente con otros relatos míos. Gracias de corazón por leerme y recordarme.
Un abrazo, Shai
Un consejo que yo daría a los nuevos foristas es precisamente de irse a buscar (según el tema de interés), las páginas precedentes donde aún residen hilos y temas interesantes y no menos valiosos por su ancianidad.
Ya lo propuse en su momento con un relato de Ariel Garcia.
Un gusto leerte, Shaianti.
un abrazo.
betob
Un abrazo,
Shai
Los infinitivos describen un ciclo rutinario con cosas tal vez pesadas como el aire fumoso, la tibieza habitual. Pero sí da la impresión de deseo, sobre todo la alusión a los niños, a los que dedica dos de los cuatro calificativos directos del texto.
Tan rico y suave como sencillo.
Un abrazo,
Sime
Esta pintura, como casi todas las que sueles colgar en el foro, se contempla con placer.
De todos modos (no sé bien por qué o lo sé pero no importa) voy a ir un poco más allá de los colores y de las tonalidades de este cuadro que pintaste.
Afortunadamente vivo y trabajo en un pueblo de 25.000 habitantes, erigido en un país que apenas sobrepasa los 3 millones de personas. Así que el primer párrafo, por suerte, no me llega. Es para mí una alegría que al salir de trabajar, tenga que caminar apenas una docena de cuadras para llegar a casa. Y puedo elegir entre caminar por la vereda de la sombra o la del sol, según sea la estación del año.
El segundo y el tercero si me llegan. A veces, las personas que más aprecian un atardecer, los aromas de la naturaleza, o los cantos de los pájaros, son aquellas que viven o trabajan entre cientos o miles de edificios. Aquellos que vivimos en lugares mucho más chicos estamos tan ensimismados en nuestros pequeños y estúpidos problemas (léase, fundamentalmente, dinero), que no somos capaces de apreciar y disfrutar la magnífica “simplicidad” de un cielo estrellado.
Finalmente, el cuarto párrafo.
La vuelta a casa luego de una larga jornada de trabajo, es casi como haber escapado de una prisión; es como cortar los grilletes que nos atan a las cadenas de este moderno sistema en el que vivimos y trabajamos, y que tanto se parece a la esclavitud.
Cierto es que hay personas que tienen la felicidad de trabajar en aquello que aman, y que hacen de su vocación su sustento. Creo que son una minoría pequeñísima y afortunada, pero lamentablemente, su número es cada vez más reducido.
De los niños no puedo decir mucho. No tengo hijos, y aunque me agradan y suelo congeniar bien con ellos, creo que no sería capaz, conscientemente, de traer un hijo a este mundo en el que vivimos, cuyo deterioro avanza en una progresión casi geométrica.
Saludos
Javier
Aljamod, efectivamente en aquella época vivía en una gran ciudad, grandísima aunque elegí tener mi casa en un lugar en las afueras, donde los atardeceres, el aroma de las plantas y los pájaros no pasasen desapercibidos.
Sime, me gusta el enfoque de tu análisis, que pensándolo así, da mayor sentido a lo que escribi. Gracias
Tengo la impresión de haber experimentado cuatro momentos fundamentales cuasi sinusoide:
Medio monótono(1era),Arriba refrescante(2da),Abajo mustio(3era) y Medio agradecido(4ta)
Confieso que al principio,me pareció escueta la narración ...pero al acompasar el ritmo del viaje sentí... "tanto",que no sé bien como explicar a mí mismo que fue lo que pasó tan lento&veloz que me dejó así : perplejamente "encantado".
Muchas gracias Shai,un abrazo.
http://www.forodeliteratura.com/showthread.php?t=12002&page=2
Si te interesa, puedes ir buscando los demás temas publicados, desde mi perfil. Éste es uno de los capítulos (numerados con letras romanas) que pertencen a la misma obra. Saludos.
Me gustaron el fondo y la forma.
Solo quiero lo necesario,me conformo con poco,y cada vez que tenga disposición para leer algo a modo de guía, tal vez me sirva de tu amabilidad preciada Shai.Un abrazo.
Pdta._ cuando puedas:o necesito tu respuesta en Prosa Poética :cool:,muchas gracias.
Y eso ando estoy tarde de domingo, releyendo viejos escritos de algunos compañeros.
Yo también he indagado por ahí y tengo la impresión de que el foro ha ido perdiendo gente muy valiosa. ¿Por qué?...
Saludos.