Yo intenté escribir la historia en un procesador de textos para, después, trasladarla a l Foro.
Pero no me siento inspirada. ¡Es un curioso fenómeno! Soy incapaz de escribir nada salvo que sea aquí, directamente.
No sé, quizá sí aquí directamente, en el foro, te inspira... Puedes probar a escribir y luego pegarlo en el procesador y pausarlo un poco, reposarlo, revisarlo... Pero vamos, es la forma mejor que yo veo para trabajar, por el hecho de que escribiendo del tirón se cometen erratas, es normal, y de la otra forma se liman. Aunque bueno, entiendo que te resulte dificultoso.
- Dora Maar: no acostumbro a usar muletilla en mis textos. Si uso alguna, sería una excepción. Pero ese día, me lo pidió el cuerpo. Tal vez me equivoqué, pero así me salió.
- La candidez de la protagonista: creo que va a resultar que la cándida soy yo y que, por eso, todas me salen de esa condición.
No te preocupes, no es ninguna crítica, es cuestión de gustos, a mí no me acaba de convencer, pero vaya eso le da un estilo muy directo y muy personal, como cuando te juntas con unos amigos y uno de ellos cuenta una historia, digamos más oral.
Son candideces diversas, pero en este caso más que candidez es desconocimiento (sobre el tema de comer heces)
Pienso que, tal vez, no te entendí bien. Primera página quieres decir, la primera página de narrativa , supongo.
No... Quería decir que en la primera página del post apareciesen todas las historias en vez de en la primera, tercera, quinta, sexta... como está ahora. Pero vamos, que no te preocupes, buscaré, las leeré y te las comentaré con gusto.
La madre de mi historia es así: desenfadada y cuenta su historia a un grupo de amigos. Esa era mi intención al escribirla.
En cuanto a las erratas, las revisaré. Ya buscaré una manera de hacerlo que me resulte cómoda.
Un buen amigo me ha recomendado que publique las historias independientemente, y las incluya también en My Way para que queden recopiladas ahí.
Tengo que retomarlo.
A mí me parecería mejor que los publicaras por separado, con un título que aclare adónde pertenecen; por ejemplo: "My way: Fulano de Tal", o al revés, que queda más majo: Fulano de Tal (My way). Eso, por supuesto, no significa que no lo colgués, además, en este hilo general. Al menos para mí, que soy muy cómoda, me vendría de perlas; el sólo saber que para ver si hay algo nuevo, tengo que remontar mucho, me desanima. Pero es sólo una idea, vos harás lo que te convenza mejor. ¡Saludos!
A mí me parecería mejor que los publicaras por separado, con un título que aclare adónde pertenecen; por ejemplo: "My way: Fulano de Tal", o al revés, que queda más majo: Fulano de Tal (My way). Eso, por supuesto, no significa que no lo colgués, además, en este hilo general. Al menos para mí, que soy muy cómoda, me vendría de perlas; el sólo saber que para ver si hay algo nuevo, tengo que remontar mucho, me desanima. Pero es sólo una idea, vos harás lo que te convenza mejor. ¡Saludos!
Lily, hija, ¿ eres adivina?
Me he pasado un buen rato hablando de esto con mi chico. El piensa que podría crear un "MY WAY, sólo lectura". Creo que lo haré así. >Pediré que no se hagan comentarios en ése , sino en el May way original. No sé si es buena la idea o no.
Bueno, chicos, ya he recopilado todos los textos. Los publicaré en ambos hilos.
Si alguno quiere comentar algo, puede seguir haciéndolo en "My Way" original.
La jornada se había terminado. Manoli sonreía con satisfacción porque hoy había trabajado duramente y se había ganado el jornal con su esfuerzo honrado.
Anita había quedado satisfecha con su faena,¡ y eso era una de las clientas más exigentes que tenía!. Si ella le pagaba al final de la jornada, con una sonrisa, era que había cumplido con creces las expectativas de ese ama de casa tan pulcra y tan aseada.
El cansancio había estado a punto de ganar la partida al llegar a casa, pero Manoli tenía que salir. Necesitaba salir de nuevo. Alfonso, su hombre, su novio secreto, esperaba que acudiera a la peluquería que regentaba . Ellos se veían, casi siempre, a escondidas, en algún rincón oscuro y apartado, o en la casa de Manoli. Jamás a la vista de la gente.
Es que él era un hombre casado y el padre de tres chiquillos preciosos y bullangueros.
Manoli canturreaba; "Estando contigo, contigo, contigo...de pronto, me siento feliz. Y cuanto te miro, te miro... me olvido del mundo y de mí". Ese diablillo rubio, Marisol, le encantaba: era su cantante favorita.
Manoli tenía buena voz y cantaba con alegría.
Una vecina le dijo por el patio:
- Mi arma, me alegras la vida cuando entras por la puerta de tu casa.
- Ay, doña Paquita, es que si no canto, reviento.
- Pos canta, sentraña mía.
Rieron por el gracejo con el que ambas se habían expresado.
Paquita había llenado el hueco tan grande y tan hondo que dejara la madre de Manoli, ya hace algunos años. Muchas veladas invernales, la vecina había escuchado sus confesiones y había enjugado alguna que otra lágrima. Por eso,las canciones de Manoli alegraban tanto a la anciana.
Un tejano algo acampanado tapaba unas sandalias de altas plataformas que estilizaban la ya de por sí garbosa figura. Una camiseta ajustada y un pañuelo anudado al cuello remataban su atuendo. Se miró sonriendo al espejo y se dijo:
- Estás que crujes, cariño mío.
Firmó este aserto con una marca de rouge en la luna de su armario.
Se dirigió hacia la peluquería de Alfonso espiando su reflejo en los escaparates de todos los negocios que le quedaban de paso. Y supo que su novio miraría con admiración su silueta, que cuidaba privándose de todo lo que engordaba.
Entró en "El salón de belleza Alfonso y Encarni", y una capanilla anunció su llegada. Las parroquianas saludaron a Manoli. Alfonso apenas podía contener la alegría de tener tan cerca a la persona que más quería en el mundo :
- Fuera aparte de mis hijos- como se apresuraba a añadir siempre.
Manoli le había devuelto la alegría y la juventud, después de quince años de desgraciado matrimonio con Encarni, una mujer seca y de piel cetrina, que mascullaba quejas durante todo el día.
Él mismo se encargó de lavar el pelo a Manoli, para poder demorarse en acariciar aquella mata tan cálida y suave.
Era el único contacto que se permitía en público. Y hacerlo allí, delante de la mujer de Alfonso, aportaba a Manoli un morbo que le hacía se le estrujasen las entrañas.
- Cámbiate al sillón, Manoli -le dijo Alfonso, rozando su cadera, como por casualidad.
Mientras él pasaba el peine por sus cabellos, Manoli se miró atentamente en el espejo. Su rostro tenía unas líneas armoniosas y suaves: ojos grandes y separados, nariz recta y boca generosa. Aunque sus labios se curvaban en una sonrisa contagiosa, sus ojos observaban esa imagen, lánguidos y oscurecidos por la tristeza . Es que Manoli estaba cabreaba con la madre naturaleza , a veces, tan caprichosa y renegaba del nombre que rezaba en los papeles:
- Manuel Sánchez Ortiz.
Ese tal Manuel era, en realidad, era ella, Manoli, la Catufa.
¡Ay, el amor, el amor! Me gustan mucho las historias con amores fuertes, que ahorran sentimentalismos pero no sentimientos. Esta Manoli, cuando se dijo "Estás que crujes, cariño mío", me hizo levantar las cejas con el claro presentimiento de que se trataba de Manuel... Y unas líneas abajo se confirma. ¡Un gesto perfecto para el personaje! Merece el amor de su Fígaro, ¿verdad?
¡Ay, el amor, el amor! Me gustan mucho las historias con amores fuertes, que ahorran sentimentalismos pero no sentimientos. Esta Manoli, cuando se dijo "Estás que crujes, cariño mío", me hizo levantar las cejas con el claro presentimiento de que se trataba de Manuel... Y unas líneas abajo se confirma. ¡Un gesto perfecto para el personaje! Merece el amor de su Fígaro, ¿verdad?
Me cuesta ponerme en la piel de los personajes masculinos porque temo que resulten falsos. Me alegra que no haya sido así en este caso.
Saludos.
Son candideces diversas, pero en este caso más que candidez es desconocimiento (sobre el tema de comer heces)
Un piacere!!
Buenos días, Barrikada,
Ayer se me pasó por alto este comentario. Yo soy bastante ordenada y no me gusta avanzar , dejando atrás cabos sueltos.
No soy zoóloga, ni etóloga, ni bióloga pero me gusta mucho leer enciclopedias y libros de texto y, además, ver documentales sobre la Naturaleza. En uno de ellos - de National Geografic- una gorila de montaña se comía, tan tranquila, un enorme... de color verde claro. El narrador explicaba que, de esta manera, no se desperdiciaban los nutrientes que aún estaban presentes en los excrementos.
Años después, me sucedió lo de la chimpancé a mí.( Aunque yo no soy la madre del cuento: ni me expreso así ni soy tan nerviosa como ella.) Y el cuidador del zoo me explicó el fenómeno de la Coprofagia en animales "recluidos". Y me habló del uso de las heces como complemento alimentario.
Antes de escribir este cuento, busqué en San Google la entrada "Coprofagia".
No pienses que me ha molestado, en absoluto. No sólo sé encajar las críticas, sino que las agradezco siempre que sean constructivas y educadas ( como es tu caso). Sólo que ya no soy ninguna niña(¡ qué pena!) y llevo andado lo suficiente por esta vida como para no hablar con desconocimiento sobre los temas. Tal vez se deba a mi edad ( la experiencia ayuda en la vida), a mi trabajo ( no puedo engañar a mis alumnos ni a mis hijos) o a mi carácter ( me gusta conocer , saber y aprender).
Te paso un enlace de un simio que come heces en un zoo:
Http//:youtu.be/arQrZZOUCUA
Y puedes buscarlo tú mismo en "Coprofagia animal".
Antes de escribir este cuento, busqué en San Google la entrada "Coprofagia".
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Te paso un enlace de un simio que come heces en un zoo:
Http//:youtu.be/arQrZZOUCUA
Y puedes buscarlo tú mismo en "Coprofagia animal".
Efectivamente, la coprofagia animal es bastante más común de lo que se piensa. Lo que me da mucha más "cosa" (profesor Chapatín dixit), es la coprofagia humana. Que no sólo existe, ¡¡hasta hay clubes exclusivos que la practican, por los clavos!!
Disculpen la lata escatológica. Pero es lo que hay :-O
No pienses que me ha molestado, en absoluto. No sólo sé encajar las críticas, sino que las agradezco siempre que sean constructivas y educadas ( como es tu caso). Sólo que ya no soy ninguna niña(¡ qué pena!) y llevo andado lo suficiente por esta vida como para no hablar con desconocimiento sobre los temas. Tal vez se deba a mi edad ( la experiencia ayuda en la vida), a mi trabajo ( no puedo engañar a mis alumnos ni a mis hijos) o a mi carácter ( me gusta conocer , saber y aprender).
A vere... No te conozco como para haber dudado de tus conocimientos, creo que en ningún momento expresé esa idea... La candidez/desconocimiento a la que hacía referencia antes no es hacia a ti, si no a la narradora/protagonista de la historia (ya que claramente queda claro que no sabía el por qué la simia comía sus excrementos, yo tampoco eh!)
Espero que no te hayas molestado, no era mi intención.
Como no tenía mucho tiempo, he hecho lectura de Juanito , el loco.
De nuevo vuelves a mostrar tu estilo tan personal a la hora de narrar, esas palabras que destilan costumbrismo, sentimiento y cercanía. Aunque sea más corto y no de pie a ello, me ha gustado mucho, en contraposición con otros, el detalle de que el narrador tenga poco peso. Quizá, el hecho, de hablar de otro personaje ayude. En sí, me ha gustado lo visual y real que resulta el relato, imagino que ese Juanito, o Juanillo, es un personaje muy real.
Para mi gusto, haber hilado una historia más concreta entre la narración de la vida de Juanillo hubiera redondeado el trabajo, pero entiendo que se trataba de una retrospectiva sobre la vida de este personaje.
Hay un detalle que me desconcierta... ¿En qué época se ambienta este relato? Que pudieran coincidir los lavavajillas con el uso de arena para limpiar me parece un poco extraño, pero eso lo desconozco, sinceramente.
En fin, Francesca, un piacere... Te sigo leyendo y comentado.
Hoy he intentado repasar tus relatos y ¡ qué lío! Es inevitable que se mezclen los comentarios por medio, pero hace confuso el seguimiento.
Me encantó "Juanito, el loco" ,relato entrañable de esos niños que han existido en todos los pueblos y han sido queridos y adoptados por todos por su tierna inocencia y la vida difícil de vivir rodeado de cuerdos de toda condición.
Tu voz es tierna, Francesca, trasmite sentimientos humanitarios y das protagonismo a quienes no lo tienen en la sociedad.
A vere... No te conozco como para haber dudado de tus conocimientos, creo que en ningún momento expresé esa idea... La candidez/desconocimiento a la que hacía referencia antes no es hacia a ti, si no a la narradora/protagonista de la historia (ya que claramente queda claro que no sabía el por qué la simia comía sus excrementos, yo tampoco eh!)
Espero que no te hayas molestado, no era mi intención.
¡No me he molestado!
En absoluto...
Me gusta mucho el diálogo, cambiar impresiones.
¿Sabes qué pasa?
Cuando me pongo a explicar algo parece que estoy dando clase. Eso es algo que tengo que corregir.
Un remedio anticartesiano: Ohmmmmmmmmmmmmmmmm Ohmmmmmmmmmmmmmm
Efectivamente, la coprofagia animal es bastante más común de lo que se piensa. Lo que me da mucha más "cosa" (profesor Chapatín dixit), es la coprofagia humana. Que no sólo existe, ¡¡hasta hay clubes exclusivos que la practican, por los clavos!!
Disculpen la lata escatológica. Pero es lo que hay :-O
Mira, seguramente conoces la anécdota de Guerrita, cuando le presentaron a Ortega y Gasset. Le informaron de que se dedicaba a pensar. Y él respondió
"Hay gente pa to"
Pues eso...
Ohmmmmmmm
Como no tenía mucho tiempo, he hecho lectura de Juanito , el loco.
De nuevo vuelves a mostrar tu estilo tan personal a la hora de narrar, esas palabras que destilan costumbrismo, sentimiento y cercanía. Aunque sea más corto y no de pie a ello, me ha gustado mucho, en contraposición con otros, el detalle de que el narrador tenga poco peso. Quizá, el hecho, de hablar de otro personaje ayude. En sí, me ha gustado lo visual y real que resulta el relato, imagino que ese Juanito, o Juanillo, es un personaje muy real.
Para mi gusto, haber hilado una historia más concreta entre la narración de la vida de Juanillo hubiera redondeado el trabajo, pero entiendo que se trataba de una retrospectiva sobre la vida de este personaje.
Hay un detalle que me desconcierta... ¿En qué época se ambienta este relato? Que pudieran coincidir los lavavajillas con el uso de arena para limpiar me parece un poco extraño, pero eso lo desconozco, sinceramente.
En fin, Francesca, un piacere... Te sigo leyendo y comentado.
¡Qué gracioso! Illo témpore... se llamaba "lavavajillas " a los jabones líquidos ( marca Conejo, Mystol o Lagarto). Eran toda una novedad.
Juanito o Juanillo, porque así se le llamaba, era un personaje real. Yo le conocí cuando ya era muy anciano y estaba en un "Asilo de las hermanitas de los pobres".
Un relato tan breve no me permitía desarrollar más el personaje. Me hubiese gustado, puedes creerme. Incluso alguno de los compañeros me lo comentó en su día.
Hoy he intentado repasar tus relatos y ¡ qué lío! Es inevitable que se mezclen los comentarios por medio, pero hace confuso el seguimiento.
Me encantó "Juanito, el loco" ,relato entrañable de esos niños que han existido en todos los pueblos y han sido queridos y adoptados por todos por su tierna inocencia y la vida difícil de vivir rodeado de cuerdos de toda condición.
Tu voz es tierna, Francesca, trasmite sentimientos humanitarios y das protagonismo a quienes no lo tienen en la sociedad.
Mi enhorabuena.
Un abrazo.
Sinrima, ayer mismo, abrí un hilo nuevo que se llama :
"My way. Sólo lectura".
Para evitar tantos líos ( hasta yo me los hago), he copiado seguidos y numerados todos los relatos.
Espero que así sea mucho más fácil su lectura.
Aún, después de un año y pico en este foro, me siento extrañada por el seguimiento de mis textos.
Me cuesta creer que alguien se detenga, que lea, que comente y ¡ hasta que le gusten!
Estoy aprendiendo muchísimo de todos vosotros.
Muchas días leo y leo... Leo los comentarios, las ideas, las bromas y hasta los enfados. Leo los textos y las poesías.
Y cada vez aprendo más y más de todos vosotros.
Hasta que entré en el pasado junio, había querido escribir. En realidad, siempre lo he deseado.Pero quería ser quien no era en realidad. Quería demostrar que sabía, que conocía palabras sonoras, cultas, rotundas. Quería impresionar... Pero, en muchos de vosotros, he visto sencillez, verdad y humildad. Y eso me ha ayudado a escribir tal y como como soy:
A veces triste, a veces divertida, a veces madura, a veces ingenua.
Y hay tantos de vosotros que escribís tan bien. Hay textos que me dejan boquiabierta. Hay textos que me hacen pensar que yo no sé nada. Y no me importa porque aprender es algo maravilloso. Me gusta ser una niña eterna en eso: una niña que mira la vida con ojos maravillados.
¡Me divierto tantísimo en este Foro! Cumple la función del ágora griega, de la plaza pública, del Foro romano.
Sinrima, te agradezco que valores que dé lugar a aquellos a quienes no se suele querer. Y que detengas aquí, para compartir conmigo estas historias.
Como no tenía mucho tiempo, he hecho lectura de Juanito , el loco.
Para mi gusto, haber hilado una historia más concreta entre la narración de la vida de Juanillo hubiera redondeado el trabajo, pero entiendo que se trataba de una retrospectiva sobre la vida de este personaje.
Perooooo... es que no es un cuento. Al menos yo, estoy leyendo estos textos de "My way", como lo explicó la autora al principio de los tiempos: son semblanzas de personajes. Si para ello cuenta o no una historia concreta, es exclusiva decisión del/la escribidor/a
En fin; que pa gustos, los colores.:rolleyes::rolleyes:
Vos seguí, Francesca, que así como vas, nos das gusto a muchos.
Perooooo... es que no es un cuento. Al menos yo, estoy leyendo estos textos de "My way", como lo explicó la autora al principio de los tiempos: son semblanzas de personajes. Si para ello cuenta o no una historia concreta, es exclusiva decisión del/la escribidor/a :rolleyes:
En fin; que pa gustos, los colores.
No lo estoy discutiendo, hablaba en condicional... Ya comentaba que entendía que la intención era la retrospectiva de los personaje y no narrar un cuento como tal.
Perooooo... es que no es un cuento. Al menos yo, estoy leyendo estos textos de "My way", como lo explicó la autora al principio de los tiempos: son semblanzas de personajes. Si para ello cuenta o no una historia concreta, es exclusiva decisión del/la escribidor/a :rolleyes:
En fin; que pa gustos, los colores.
Me encanta eso de "escribidor/ a".
Gracias por haber leído la introducción, Lily.
A lo largo de nuestras vidas, nos cruzamos con gran cantidad de personas, de animales, de ciudades y de paisajes.
Esta mañana, lo hablaba con mi marido: tengo una lista interminable de regalos porque soy una persona que observa, que presta atención a todos/ todo con lo que se encuentra.
Te agradezco que hayas comprendido tan bien mis intenciones.
He seguido leyendo tus relatos... En este caso Lucía. Por un lado, creo que es el que a nivel literario me ha dejado mejor sabor de boca, está muy bien hilado a nivel formal, con las palabras medidas y con un ritmo creciente y natural. Por otro lado, me ha parecido intenso el polvorín de sentimientos que se despiertan en el protagonista y en ella, Lucía. Una duda... ¿qué hay exactamente detrás de aquel novio?
He seguido leyendo tus relatos... En este caso Lucía. Por un lado, creo que es el que a nivel literario me ha dejado mejor sabor de boca, está muy bien hilado a nivel formal, con las palabras medidas y con un ritmo creciente y natural. Por otro lado, me ha parecido intenso el polvorín de sentimientos que se despiertan en el protagonista y en ella, Lucía. Una duda... ¿qué hay exactamente detrás de aquel novio?
Un placer, como siempre!!
En primer lugar, he de agradecerte , Barrikada, tu presencia en mi hilo. Aún me produce una fuerte impresión - no me atrevo a llamar estupor a esa sensación- que emplees tu tiempo , con lo caro que está, en leer mis pobres relatos.
No creas que solamente me agradan tus comentarios - y los de otros foreros- cuando son positivos, sino que los recibo siempre con agradecimiento, sean del cariz que sean.
Yo no tengo un blog, ni publico, ni sueño con hacerlo. Mi prosa carece de la calidad que requieren esas actividades. Muchos en el Foro sí que escriben de verdad y les admiro por ello. Yo escribo, tal vez, movida por la necesidad de comunicarme con los demás. Me limitó a transcribir las historias de los personajes que pueblan mi cabeza. Pero yo no sé escribir. Bueno, claro que sé, ¿ qué dirían mis alumnos si leyesen esto? Quiero decir que yo no se "hacer" literatura, no tengo estilo y carezco de técnica. Hago esto como suelo hacerlo todo en mi vida: con el corazón.
Gracias, de nuevo.
En cuanto a "Lucía", los sentimientos ( ese "polvorín" del que hablas) son autobiográficos. Éramos dos niños apenas y los ignorábamos todo de la vida, salvo lo que supone la dicha de amar a alguien más que a uno mismo.
El novio representaba en la vida de Lucía el deber, un compromiso contraído y que ella - como toda buena chica que se precie- tenía que asumir. Ese novio se convirtió en una carga para ella... Tal vez vuelva a escribir sobre Lucía y resuelva ese asunto pendiente con el novio.
Reitero mi agradecimiento por tus palabras, por TODAS.
Comentarios
Un placer
Llevas razón, pensaba que sí que podías editar siempre... Quizá sería sano pedírselo a la moderación.
No sé, quizá sí aquí directamente, en el foro, te inspira... Puedes probar a escribir y luego pegarlo en el procesador y pausarlo un poco, reposarlo, revisarlo... Pero vamos, es la forma mejor que yo veo para trabajar, por el hecho de que escribiendo del tirón se cometen erratas, es normal, y de la otra forma se liman. Aunque bueno, entiendo que te resulte dificultoso.
Si no se puede editar, lo único que se me ocurre es pedírselo a la moderación (Amparo).
No te preocupes, no es ninguna crítica, es cuestión de gustos, a mí no me acaba de convencer, pero vaya eso le da un estilo muy directo y muy personal, como cuando te juntas con unos amigos y uno de ellos cuenta una historia, digamos más oral.
Son candideces diversas, pero en este caso más que candidez es desconocimiento (sobre el tema de comer heces)
Un piacere!!
La madre de mi historia es así: desenfadada y cuenta su historia a un grupo de amigos. Esa era mi intención al escribirla.
En cuanto a las erratas, las revisaré. Ya buscaré una manera de hacerlo que me resulte cómoda.
Un buen amigo me ha recomendado que publique las historias independientemente, y las incluya también en My Way para que queden recopiladas ahí.
Tengo que retomarlo.
Lily, hija, ¿ eres adivina?
Me he pasado un buen rato hablando de esto con mi chico. El piensa que podría crear un "MY WAY, sólo lectura". Creo que lo haré así. >Pediré que no se hagan comentarios en ése , sino en el May way original. No sé si es buena la idea o no.
Si alguno quiere comentar algo, puede seguir haciéndolo en "My Way" original.
Abrazos.
La jornada se había terminado. Manoli sonreía con satisfacción porque hoy había trabajado duramente y se había ganado el jornal con su esfuerzo honrado.
Anita había quedado satisfecha con su faena,¡ y eso era una de las clientas más exigentes que tenía!. Si ella le pagaba al final de la jornada, con una sonrisa, era que había cumplido con creces las expectativas de ese ama de casa tan pulcra y tan aseada.
El cansancio había estado a punto de ganar la partida al llegar a casa, pero Manoli tenía que salir. Necesitaba salir de nuevo. Alfonso, su hombre, su novio secreto, esperaba que acudiera a la peluquería que regentaba . Ellos se veían, casi siempre, a escondidas, en algún rincón oscuro y apartado, o en la casa de Manoli. Jamás a la vista de la gente.
Es que él era un hombre casado y el padre de tres chiquillos preciosos y bullangueros.
Manoli canturreaba; "Estando contigo, contigo, contigo...de pronto, me siento feliz. Y cuanto te miro, te miro... me olvido del mundo y de mí". Ese diablillo rubio, Marisol, le encantaba: era su cantante favorita.
Manoli tenía buena voz y cantaba con alegría.
Una vecina le dijo por el patio:
- Mi arma, me alegras la vida cuando entras por la puerta de tu casa.
- Ay, doña Paquita, es que si no canto, reviento.
- Pos canta, sentraña mía.
Rieron por el gracejo con el que ambas se habían expresado.
Paquita había llenado el hueco tan grande y tan hondo que dejara la madre de Manoli, ya hace algunos años. Muchas veladas invernales, la vecina había escuchado sus confesiones y había enjugado alguna que otra lágrima. Por eso,las canciones de Manoli alegraban tanto a la anciana.
Un tejano algo acampanado tapaba unas sandalias de altas plataformas que estilizaban la ya de por sí garbosa figura. Una camiseta ajustada y un pañuelo anudado al cuello remataban su atuendo. Se miró sonriendo al espejo y se dijo:
- Estás que crujes, cariño mío.
Firmó este aserto con una marca de rouge en la luna de su armario.
Se dirigió hacia la peluquería de Alfonso espiando su reflejo en los escaparates de todos los negocios que le quedaban de paso. Y supo que su novio miraría con admiración su silueta, que cuidaba privándose de todo lo que engordaba.
Entró en "El salón de belleza Alfonso y Encarni", y una capanilla anunció su llegada. Las parroquianas saludaron a Manoli. Alfonso apenas podía contener la alegría de tener tan cerca a la persona que más quería en el mundo :
- Fuera aparte de mis hijos- como se apresuraba a añadir siempre.
Manoli le había devuelto la alegría y la juventud, después de quince años de desgraciado matrimonio con Encarni, una mujer seca y de piel cetrina, que mascullaba quejas durante todo el día.
Él mismo se encargó de lavar el pelo a Manoli, para poder demorarse en acariciar aquella mata tan cálida y suave.
Era el único contacto que se permitía en público. Y hacerlo allí, delante de la mujer de Alfonso, aportaba a Manoli un morbo que le hacía se le estrujasen las entrañas.
- Cámbiate al sillón, Manoli -le dijo Alfonso, rozando su cadera, como por casualidad.
Mientras él pasaba el peine por sus cabellos, Manoli se miró atentamente en el espejo. Su rostro tenía unas líneas armoniosas y suaves: ojos grandes y separados, nariz recta y boca generosa. Aunque sus labios se curvaban en una sonrisa contagiosa, sus ojos observaban esa imagen, lánguidos y oscurecidos por la tristeza . Es que Manoli estaba cabreaba con la madre naturaleza , a veces, tan caprichosa y renegaba del nombre que rezaba en los papeles:
- Manuel Sánchez Ortiz.
Ese tal Manuel era, en realidad, era ella, Manoli, la Catufa.
Es que Descartes hizo mucho daño.
Me cuesta ponerme en la piel de los personajes masculinos porque temo que resulten falsos. Me alegra que no haya sido así en este caso.
Saludos.
Buenos días, Barrikada,
Ayer se me pasó por alto este comentario. Yo soy bastante ordenada y no me gusta avanzar , dejando atrás cabos sueltos.
No soy zoóloga, ni etóloga, ni bióloga pero me gusta mucho leer enciclopedias y libros de texto y, además, ver documentales sobre la Naturaleza. En uno de ellos - de National Geografic- una gorila de montaña se comía, tan tranquila, un enorme... de color verde claro. El narrador explicaba que, de esta manera, no se desperdiciaban los nutrientes que aún estaban presentes en los excrementos.
Años después, me sucedió lo de la chimpancé a mí.( Aunque yo no soy la madre del cuento: ni me expreso así ni soy tan nerviosa como ella.) Y el cuidador del zoo me explicó el fenómeno de la Coprofagia en animales "recluidos". Y me habló del uso de las heces como complemento alimentario.
Antes de escribir este cuento, busqué en San Google la entrada "Coprofagia".
No pienses que me ha molestado, en absoluto. No sólo sé encajar las críticas, sino que las agradezco siempre que sean constructivas y educadas ( como es tu caso). Sólo que ya no soy ninguna niña(¡ qué pena!) y llevo andado lo suficiente por esta vida como para no hablar con desconocimiento sobre los temas. Tal vez se deba a mi edad ( la experiencia ayuda en la vida), a mi trabajo ( no puedo engañar a mis alumnos ni a mis hijos) o a mi carácter ( me gusta conocer , saber y aprender).
Te paso un enlace de un simio que come heces en un zoo:
Http//:youtu.be/arQrZZOUCUA
Y puedes buscarlo tú mismo en "Coprofagia animal".
Atentamente.
Saludos.
Efectivamente, la coprofagia animal es bastante más común de lo que se piensa. Lo que me da mucha más "cosa" (profesor Chapatín dixit), es la coprofagia humana. Que no sólo existe, ¡¡hasta hay clubes exclusivos que la practican, por los clavos!!
Disculpen la lata escatológica. Pero es lo que hay :-O
A vere... No te conozco como para haber dudado de tus conocimientos, creo que en ningún momento expresé esa idea... La candidez/desconocimiento a la que hacía referencia antes no es hacia a ti, si no a la narradora/protagonista de la historia (ya que claramente queda claro que no sabía el por qué la simia comía sus excrementos, yo tampoco eh!)
Espero que no te hayas molestado, no era mi intención.
De nuevo vuelves a mostrar tu estilo tan personal a la hora de narrar, esas palabras que destilan costumbrismo, sentimiento y cercanía. Aunque sea más corto y no de pie a ello, me ha gustado mucho, en contraposición con otros, el detalle de que el narrador tenga poco peso. Quizá, el hecho, de hablar de otro personaje ayude. En sí, me ha gustado lo visual y real que resulta el relato, imagino que ese Juanito, o Juanillo, es un personaje muy real.
Para mi gusto, haber hilado una historia más concreta entre la narración de la vida de Juanillo hubiera redondeado el trabajo, pero entiendo que se trataba de una retrospectiva sobre la vida de este personaje.
Hay un detalle que me desconcierta... ¿En qué época se ambienta este relato? Que pudieran coincidir los lavavajillas con el uso de arena para limpiar me parece un poco extraño, pero eso lo desconozco, sinceramente.
En fin, Francesca, un piacere... Te sigo leyendo y comentado.
Me encantó "Juanito, el loco" ,relato entrañable de esos niños que han existido en todos los pueblos y han sido queridos y adoptados por todos por su tierna inocencia y la vida difícil de vivir rodeado de cuerdos de toda condición.
Tu voz es tierna, Francesca, trasmite sentimientos humanitarios y das protagonismo a quienes no lo tienen en la sociedad.
Mi enhorabuena.
Un abrazo.
¡No me he molestado!
En absoluto...
Me gusta mucho el diálogo, cambiar impresiones.
¿Sabes qué pasa?
Cuando me pongo a explicar algo parece que estoy dando clase. Eso es algo que tengo que corregir.
¿ Te has molestado tú?
Abrazos.
Mira, seguramente conoces la anécdota de Guerrita, cuando le presentaron a Ortega y Gasset. Le informaron de que se dedicaba a pensar. Y él respondió
"Hay gente pa to"
Pues eso...
Ohmmmmmmm
¡Qué gracioso!
Illo témpore... se llamaba "lavavajillas " a los jabones líquidos ( marca Conejo, Mystol o Lagarto). Eran toda una novedad.
Juanito o Juanillo, porque así se le llamaba, era un personaje real. Yo le conocí cuando ya era muy anciano y estaba en un "Asilo de las hermanitas de los pobres".
Un relato tan breve no me permitía desarrollar más el personaje. Me hubiese gustado, puedes creerme. Incluso alguno de los compañeros me lo comentó en su día.
Gracias por seguir leyéndome.
Sinrima, ayer mismo, abrí un hilo nuevo que se llama :
"My way. Sólo lectura".
Para evitar tantos líos ( hasta yo me los hago), he copiado seguidos y numerados todos los relatos.
Espero que así sea mucho más fácil su lectura.
Aún, después de un año y pico en este foro, me siento extrañada por el seguimiento de mis textos.
Me cuesta creer que alguien se detenga, que lea, que comente y ¡ hasta que le gusten!
Estoy aprendiendo muchísimo de todos vosotros.
Muchas días leo y leo... Leo los comentarios, las ideas, las bromas y hasta los enfados. Leo los textos y las poesías.
Y cada vez aprendo más y más de todos vosotros.
Hasta que entré en el pasado junio, había querido escribir. En realidad, siempre lo he deseado.Pero quería ser quien no era en realidad. Quería demostrar que sabía, que conocía palabras sonoras, cultas, rotundas. Quería impresionar... Pero, en muchos de vosotros, he visto sencillez, verdad y humildad. Y eso me ha ayudado a escribir tal y como como soy:
A veces triste, a veces divertida, a veces madura, a veces ingenua.
Y hay tantos de vosotros que escribís tan bien. Hay textos que me dejan boquiabierta. Hay textos que me hacen pensar que yo no sé nada. Y no me importa porque aprender es algo maravilloso. Me gusta ser una niña eterna en eso: una niña que mira la vida con ojos maravillados.
¡Me divierto tantísimo en este Foro! Cumple la función del ágora griega, de la plaza pública, del Foro romano.
Sinrima, te agradezco que valores que dé lugar a aquellos a quienes no se suele querer. Y que detengas aquí, para compartir conmigo estas historias.
Perooooo... es que no es un cuento. Al menos yo, estoy leyendo estos textos de "My way", como lo explicó la autora al principio de los tiempos: son semblanzas de personajes. Si para ello cuenta o no una historia concreta, es exclusiva decisión del/la escribidor/a
En fin; que pa gustos, los colores.:rolleyes::rolleyes:
Vos seguí, Francesca, que así como vas, nos das gusto a muchos.
Nombre, sinrima, hacía tiempo que no coincidíamos!
No lo estoy discutiendo, hablaba en condicional... Ya comentaba que entendía que la intención era la retrospectiva de los personaje y no narrar un cuento como tal.
Gracias por haber leído la introducción, Lily.
A lo largo de nuestras vidas, nos cruzamos con gran cantidad de personas, de animales, de ciudades y de paisajes.
Esta mañana, lo hablaba con mi marido: tengo una lista interminable de regalos porque soy una persona que observa, que presta atención a todos/ todo con lo que se encuentra.
Te agradezco que hayas comprendido tan bien mis intenciones.
Ciao, Bella!!!
Totalmente de acuerdo.
Os invito a todos a mi "casa", a mi rinconcito, para que opinéis como queráis.
Lo de "palabros" es muy bueno, me suena a "candelabros".
Como diría mi hija: ¡LOL!
He seguido leyendo tus relatos... En este caso Lucía. Por un lado, creo que es el que a nivel literario me ha dejado mejor sabor de boca, está muy bien hilado a nivel formal, con las palabras medidas y con un ritmo creciente y natural. Por otro lado, me ha parecido intenso el polvorín de sentimientos que se despiertan en el protagonista y en ella, Lucía. Una duda... ¿qué hay exactamente detrás de aquel novio?
Un placer, como siempre!!
No creas que solamente me agradan tus comentarios - y los de otros foreros- cuando son positivos, sino que los recibo siempre con agradecimiento, sean del cariz que sean.
Yo no tengo un blog, ni publico, ni sueño con hacerlo. Mi prosa carece de la calidad que requieren esas actividades. Muchos en el Foro sí que escriben de verdad y les admiro por ello. Yo escribo, tal vez, movida por la necesidad de comunicarme con los demás. Me limitó a transcribir las historias de los personajes que pueblan mi cabeza. Pero yo no sé escribir. Bueno, claro que sé, ¿ qué dirían mis alumnos si leyesen esto? Quiero decir que yo no se "hacer" literatura, no tengo estilo y carezco de técnica. Hago esto como suelo hacerlo todo en mi vida: con el corazón.
Gracias, de nuevo.
En cuanto a "Lucía", los sentimientos ( ese "polvorín" del que hablas) son autobiográficos. Éramos dos niños apenas y los ignorábamos todo de la vida, salvo lo que supone la dicha de amar a alguien más que a uno mismo.
El novio representaba en la vida de Lucía el deber, un compromiso contraído y que ella - como toda buena chica que se precie- tenía que asumir. Ese novio se convirtió en una carga para ella... Tal vez vuelva a escribir sobre Lucía y resuelva ese asunto pendiente con el novio.
Reitero mi agradecimiento por tus palabras, por TODAS.