Buenas noches a todos! como les va? espero que muy bien.
Coloco aqui uno de mis ultimos trabajos, una novela policial. Y lo coloco aqui, porque no encontre ninguna subseccion con el titulo de policial, asi que si los señores administradores del foro le encuentran un lugar mejor, tienen todo mi respaldo de moverlo adonde corresponda. Por el momento les dire de que va la historia, ire subiendo un capitulo nuevo dia tras dia, a modo de autorespuesta en este mismo hilo, para no saturar la seccion. Cuando finalice, le pondre su fin correspondiente y ya todos podran comentar. Se que quiza muchos de ustedes no respeten mi pedido, o ya sea que por la simple emocion e interes en la trama, me comenten algun que otro capitulo que vaya subiendo. La idea es que todos puedan comentar cuando termine de subir todos los capitulos asi la trama no queda "entrecortada" por comentarios, para decirlo de algun modo

Asi que sin mas preambulos, les dare un adelanto de que va la historia.
Prologo
Para Ron Dickens, pandillero y motociclista integrante de los Rippers,
no es nada fácil anunciar su retirada del grupo para unirse mas tarde
al FBI, su verdadero interés. Es entonces cuando la tarea de investigar
a tres poderosos criminales comienza, en conjunto con su pesadilla.
Hanson destruirá paso a paso su mundo, su entorno social y hasta su
vida misma, convirtiéndose en su objetivo principal y su pesadilla mas
grande.
Ron se verá obligado a abandonar todo lo que tiene, descubrir
traidores, y ademas contará con ayudas inesperadas, así como también
de dolorosas perdidas. Anabella, una hermosa muchacha la cual es
herida en un asalto, se une a su búsqueda implacable,
compadeciéndose de su situación, y pronto el vinculo entre ambos se
hará indestructible, poniendo a prueba todo a su alrededor.
¿Podrá entonces un grupo de sucios y desprolijos motociclistas vencer
a toda una organización criminal?.
Asi que sin mas para agregar, dare dos dias de plazo, de aqui hasta el viernes a la noche, para comenzar a subir el primer capitulo. Si al publico le interesa, puede comentarme a partir de ahora hasta el viernes en cuestion.
Muchas gracias a todos, y un fuerte abrazo lectores!
Comentarios
Un abrazo grande.
En cuanto la introducción, realmente no sé cuánto opinar (especialmente porque recién empiezo a participar), así que tomá esto sin demasiada seriedad
Creo que la frase es un poco larga, y quitando el más tarde sigue entendiéndose. Yo aún, y solo como una idea, la dividiría:
Tampoco creas que tengo mucha experiencia en esto. ¿Qué te parece?
Saludos,
-- Diego.
.
..
.
Un abrazo grande!
Un abrazo grande.
Saludos
-- Diego.
Diego, cuanto me alegra verte interesado en mi trabajo!
Hoy mismo en la noche hare publico para ustedes el primer capitulo, entre las nueve y las diez, ya que tengo que darle una releida para cerciorar que todo este bien, subirlo a safecreative.org para registrarle los derechos de autor, y entonces sin falta hoy mismo ya estarán leyendo el primer capitulo.
Otra cosita que quiero aclarar de antemano es que la novela tiene bastante lenguaje un tanto explicito. Comprendamos que se trata de un grupo de motociclistas, y por lo tanto puede herir la sensibilidad de algunos lectores.
Un abrazo a todos, y de nuevo, no coman ansias que ya hoy estarán leyendo!
Quiero igual pedirte algo y proponerte algo:
Te pido que si te comento algo de la historia, no te lo tomes más que de quien viene, y que si me pongo pesado, me lo digas. "Diego no me corrijas más sobre las frases largas, que me gustan así".
Lo que te propongo, y creo que es importante, es que de alguna manera me/nos dejes comentarte cada capítulo. Si no, si realmente leo todos los capítulos y quiero devolverte algo, tendría que estar tomando notas. No digo que no lo vaya a hacer, pero sería más fácil poder agregarlo en el momento, y además poder discutir sobre eso. En realidad, sería mucho más interesante que pudiéramos debatir sobre el estilo o lo que sea. ¡Yo también quiero aprender!
Si no querés que haya comentarios mezclados con el texto, podrías abrir un segundo hilo, "Annie (comentarios)" por ejemplo, así te comentamos ahí. Pero de cualquier manera la voy a empezar a leer.
Un beso
-- Diego.
Por el tema de las correcciones descuida, no te dire nada, que al fin y al cabo yo tambien estoy aprendiendo igual que tu, no debo detenerte en absoluto. Ninguna escritor aprende correctamente si nadie lo machaca antes
Muchas gracias, un abrazo!
miembros de la banda, siempre había tenido la costumbre de salir afuera a
fumar un poco mientras respiraba aire fresco, por lo general en el frescor de
la noche, y esos momentos de quietud le daban buena oportunidad para
pensar como lo haría. Le había dado vueltas al asunto de una manera
increíble, y tras mucho pensarlo de aquí para allá, se decidió por hacerlo de la
manera vieja, simplemente diciendo la verdad del asunto. Seria aquella
noche, sin dudar.
Terminó de fumarse su último cigarrillo de aquel paquete bajo la luz de la
luna nueva. Exhaló una bocanada de humo, y observó con una tremenda
lejanía la fachada del refugio, aquel taller de motos con aquel viejo cartel
gastado encima de la puerta de metal que decía “Steel cat”. Si que había
pasado buenos momentos allí, pensó.
Arrojó su colilla al suelo, corrió un poco la cortina corrediza de metal, lo
suficiente como para poder entrar, y cerró tras de si. El taller consistía en
varias partes que mas se asemejaban a una casa que a un taller en particular.
Apenas entrando, había un corredor hacia el patio trasero del taller, donde
los muchachos reparaban sus motocicletas, a mano izquierda a partir de la
entrada del mismo, había un salón bastante amplio donde se guardaban los
vehículos y las partes desarmadas de las mismas, pegado a si habían dos
baños, y a mano derecha de este pasillo central, comenzando por la entrada,
había una cocina, una sala de estar, y las habitaciones de los muchachos.
Cabía destacar que todo allí era un chiquero de primera, teniendo en cuenta
que el lugar mas ordenado del mismo era donde se guardaban las
motocicletas, el baño y quizá las habitaciones donde dormían. El resto era un
desmadre de paquetes de cigarrillos vacías y estrujadas, botellas vacías de
cerveza, latas de cerveza vacías y aplastadas de igual manera, ceniceros con
colillas sobre las mesas, obviamente rebosados todos, cajas de pizza con
trozos aun a medio comer, CDs de bandas renombradas del heavy, algún que
otro concierto en DVD, y demás enseres propios de una banda de
motociclistas.
Ron miró aquello con tristeza, y casi automáticamente miró hacia la sala de
las motocicletas, y le sonrió a su Vrod Muscle negra. Acto seguido avanzó
hacia la sala de estar de la banda, donde los chicos disfrutaban de unas
cervezas y un concierto de Black Sabbath. Tomó el mando del televisor, y
apagó. Obviamente, las protestas fueron instantáneas.
-¡Eh!, ¿que mierda haces, Ronnie?.- Exclamó Patrick.
-Tengo algo que comunicarles.- Dijo Ron, encendiendo de nuevo un cigarrillo.
Jason conocía a su colega desde mucho antes de formar los Rippers, y sabia
que aquella cara que Ron traía, no auguraba nada bueno. Se puso de pie, y
con su gruesa y modulada voz de barítono habló claro.
-Habla Ronnie.- Dijo.
-Formaré parte de la policía, quiero empezar la carrera que verdaderamente
me atrae.
Algunos emitieron una risa tenue y apagada, otros simplemente lo
observaron sorprendidos. Lenny, el mas temperamental del grupo, se puso de
pie del sillón.
-¿Que demonios te pasa, te volviste loco?, ¡formas parte de una banda de
motociclistas que negocian armas, y dices así como así que quieres ser policía!, ¿acaso quieres que te rompa la cabeza?.
-Pues rompemela, pero seguiré queriendo lo mismo.-Respondió Ron,
poniéndose de cara a Lenny. Jason intervino a tiempo, poniéndose entre
ambos.
-Ya cálmense, imbéciles, lo único que nos falta ahora es que encima se peleen
entre ustedes.-Los regañó, y luego se giró para el resto del grupo.- ¿Cual es el
problema, ah?, ¿acaso Ronnie no podrá volver algún día, no es un Ripper
como nosotros?, ¿y le cerraremos la puerta en la cara?, pues no, ¿verdad?.-El
grupo asintió con la cabeza, comprendiendo.- Ya déjense de idioteces, si
nuestro colega quiere perseguir un sueño pues que lo haga. No tenemos que
conformarnos con el trafico de armas, podemos ser hombres de familia, o
tener un empleo. Déjenlo en paz.-Luego giro hacia Ron.- Sígueme, tenemos que
hablar compañero.
Ambos se retiraron hacia el patio trasero. Había a un costado del mismo cajas
y cajas de municiones y armamento de grueso calibre. Mas a la izquierda,
piezas mecánicas de diversas motocicletas. Jason encendió un cigarrillo, y
ofreció el paquete a Ron, el cual tomó uno e hizo lo propio.
-¿Estas seguro de esto, colega?- Preguntó Jason.
-Si, tu sabes que si.
-También se que este día llegaría. ¿Cuando te vas?.- Preguntó.
-Mañana en la mañana saldré. Tengo que acondicionar mi antiguo
apartamento en Manhattan, y comenzar con el entrenamiento propio, debo
formar parte de la academia policial, internarme allí, si quiero ser policía.
-Comprendo, seras un hombre de familia pronto, con hijos, esposa y toda esa
mierda.
-Si, algo así- Rió Ron estrepitosamente, soltando bocanadas de humo. Luego
se calmó, dio una calada a su cigarrillo, y observó a Jason.- De veras que la
pase genial estos años con ustedes. Tu sabes que son mi familia.
-Si lloras te golpearé.- Dijo Jason, con una sonrisa.
-Tampoco me trates de maricón, imbécil.- Dijo Ron.
Jason entonces envolvió con un abrazo a Ron, apretándolo con fuerza, y Ron
hizo lo mismo.
-Te extrañaremos, hermano. Y quiero que sepas algo, tienes las puertas
abiertas para volver cuando gustes. De igual manera si necesitas ayuda con tu
trabajo, recuerda que nosotros somos del bajo mundo, podría conseguirte
cualquier cosa o información que me pidas. Trabajaremos juntos.- Dijo Jason.
-Gracias, en serio.- Dijo Ron mirándolo con una sonrisa. Sintió que estaba por
emocionarse, de modo que se distanció, apurando su cigarrillo y arrojándolo
al suelo sin apagar.- Debo comenzar a guardar mis cosas, mañana sera un día
largo.
Jason lo observó retirarse hacia su habitación rápidamente, y tras unos
segundos volvió dentro.
En su habitación, Ron comenzó a separar sus cosas en un bolso de viaje. No
iba a llevar mucha cantidad de ropa, el viaje seria largo, unas cuantas horas
desde Stamford, el hogar de los Rippers, hasta Manhattan, su viejo
departamento. No separó mucho, tan solo se llevó un par de chaquetas de
cuero con el logo de la banda, sus camisetas de Motorhead, sus viejos y
queridos lentes negros de corte ancho, para evadir el sol en la carretera, sus
discos mas queridos de Iron Maiden, y por ultimo un calibre 38 con una cajita
de balas, por si acaso. Observó su reloj, vió que era un poco mas de pasadas
las nueve de la noche, de modo que se reunió con sus colegas en el comedor
del taller. El ambiente era lúgubre, por decirlo de alguna manera. El no emitió
ningún comentario sobre su decisión, simplemente cenaron en silencio, no
habría vídeos de conciertos esa noche, ni se quedarían jugando al poker hasta
altas horas de la noche bebiendo sus whiskys. Ron comió dos hamburguesas,
se retiró a dormir, y mas rápido de lo que creía, cayó profundamente
dormido.
Al día siguiente, cerca de las siete de la mañana, Ron se despertó para nada
adormilado, y esto lo sorprendió ya que creía que se estaría muriendo de
sueño, pero no fue así. Se puso de pie, se vistió con unos jeans gastados, una
camiseta de Megadeth, su chaqueta de cuero marrón, y tomó su equipaje.
Abrió el bolso, extrajo la pistola, la cargó con seis balas, y se la colocó
asegurada en el cinturón de su pantalón, bajo su chaqueta. Luego salió al
taller, y allí estaba Jason esperándolo.
-Buenos días, Jason.- Saludó.
-Buenas,colega. Creí que era apropiado despedirme, anoche vi que no
mencionaste nada en la comida. ¿No te vas a despedir de los muchachos?.
-Eso seria peor, mejor dejemoslo así.- Respondió Ron, mientras levantaba con
estrépito la cortina de metal del taller. Los primeros rayos de luz de la
mañana los iluminaron tenuemente, y los cromados de las motocicletas
resplandecieron por un instante. Ron se paró frente a Jason.
-Gracias por todo, colega.- Dijo.
-Nosotros te agradecemos a ti, fuiste un excelente compañero. Espero que al
menos nos escribas, maldito hijo de puta.- Respondió Jason.
Ambos entonces se abrazaron un momento, en silencio. Luego Ron se separó
de Jason, se colocó sus lentes oscuros, se puso el bolso al hombro, caminó con
su motocicleta a un costado hasta salir a la calle, se subió a ella y la encendió,
haciendo rugir el motor. Jason salió detrás en el preciso momento que Ron
aceleraba el potente motor de la Vrod Muscle de 1200 centímetros cúbicos,
perdiéndose rápidamente en la distancia.
(El motivo de la edicion era porque queria poner el link de derechos de autor, pero al parecer mi antigua cuenta en safecreative.org caducó, y no encuentro mas paginas donde poder registrarlo. Con el correr de los dias estare buscando mejor, sepan perdonarme).
Acabo de terminar de leerlo, y me gusta! Quiero saber más!
Te mando estos comentarios, que son solo eso.
* En la primera parte, en el primer párrafo me lo imaginé a Ron (¡y me lo imaginé con una remera de Motorhead!! elegiste bien!), "afuera, fumando". Luego observa la fachada, osea que está afuera, fumando, desde algún lugar desde donde se ve la fachada. Y con "tremenda lejanía". Pero inmediatamente abre la cortina metálica. Eso me descolocó, porque me lo venía imaginando perfecto, con la luna y el cigarrillo, y de repende me cambiaste el escenario
* Cuando describís el taller, es un poco (un poco) aburrido, pero creo que con un par de cambios quedaría mejor (como siempre mi opinión y nada más). Primero poner algún punto en vez de comas. "Apenas entrando, había un corredor hacia el patio ctrasero del taller, donde los muchachos reparaban sus motocicletas." <-- punto. Para hacerlo más chico, podés quitar "del mismo" en ·a partir de la entrada del mismo", porque se entiende. Otro punto puede ir en "...de las mismas. Pegado..." Ese "Cabía destacar" me corta la descripción también, así que puede irse
* Luego, en "Ron miró con tristeza", volvés a Ron. Osea, arrancás con Ron, te salís de Ron en el párrafo de la descripción del taller / hogar de la banda, y luego volvés a Ron, y seguís con Ron todo el resto del capítulo. Se me ocurrió que podrías reescribir el párrafo de la descripción desde Ron, top "Entró al taler. Pateó una botella de vidrio, que retumbó por el pasillo hasta el patio trasero. Siguió caminando..." (y lo seguís todo más "cerca" de Ron). Así todo es más... algo así como personal (no sé de literatura como para decírtelo bien :-/ )
* Un par de tonterías absolutamente irrelevantes: En ese párrafo, "Ron miró aquello con tristeza...", tenés dos yes. Podés poner una coma entre "tristeza" y "casi automáticamente". Cuando dice "habló claro. -- Hablá Ronnie. --Dijo", el último "dijó" se sobreentiende y corta un poco un diálogo que es fluído, y está bueno (es un diálogo importante, que creo que es mejor que fluya, que el lector lo lea medio de corrido).
* Hay algo en el lenguaje de los motociclista. "¿Qué demonios te pasa?" me sonó raro. ¿Un motoquero diciendo "demonios"? Yo me los imagino más rudos, diciendo malas palabras en cada oración, o más secos. ¡Animate! Es literatura, podés usar lenguaje más rudo. "¿Qué carajo está diciendo?" (yo soy taaan rudo en la vida real :P )
* En el otro párrafo, "Los regañó" se puede sacar, porque se entiende, y el lector quiere saber qué pasa en ese momento.
* "Había a un costado del mismo cajas y cajas de municiones y armamento de grueso calibre". Si querés, podés ponerla más al derecho: "Al costado había cajas y cajas...". Otra vez, es una decisión tuya, no es importante.
* No entendí dónde está el personaje, en este párrafo: "Jason lo observó retirarse hacia su habitación rápidamente, y tras unos segundos volvió dentro".
* "hasta Manhattan, su viejo departamento": en un párrafo anterior ya decía que Manhattan era su viejo departamento.
* Otra que podés ponerla más al derecho: "Al día siguiente, cerca de las siete de la mañana, Ron se despertó para nada adormilado, y esto lo sorprendió ya que creía que se estaría muriendo de sueño, pero no fue así" (tipo: Al día siguiente, cerca de las siete de la mañana, Ron se despertó. Le sorprendió no estar adormilado, porque creía... ")
* "brió el bolso, extrajo la pistola, la cargó con seis balas, y se la colocó asegurada en el cinturón de su pantalón": "de su pantalón" puede borrarse, porque se entiende.
Eso es todo. No te tomes muy en serio todo esto, pero tomate muy en serio esto: ¡No se te ocurra dejarme ahora sin saber qué pasa!!!!!!! En serio que me interesó.
Un beso
-- Diego.
Concuerdo en muchos puntos que me nombraste, he de admitir que por intentar ser detallista y clara, muchas veces termino escribiendo cosas que no tendrian que estar alli, como tu bien me lo haces ver en palabras que se entienden a la perfeccion, como el ejemplo del cinturon y su pantalon.
Por otro lado, y para terminar porque me caigo de sueño, me agrada que te resulte atractiva la trama, y estes ansioso por saber mas de lo que sigue. Eso es muy alentador, puedes dormir tranquilo que esto recien comienza y subire un capitulo por dia, casi siempre tratando que a la misma hora, de aqui hasta terminar. No te dejare en ascuas.
Y como ultimo punto, no pude evitar una pequeña risita cuando elogiaste su vestimenta, con esa camiseta de Motorhead, seguramente desteñida, con la tela gastada de tantas vomitadas de borracho. Aunque entiendo que no elogiabas sus caracteristicas, sino la banda que representaba, lo cual me alegra mucho, señal que compartimos gustos musicales. Creeme que de ahora en mas, te mirare mucho mas "colega" que de costumbre.
Un abrazo grande, y muchas gracias.:D
(mp == my pleasure, una vieja costumbre que no me puedo sacar)
-- Diego
para dedicarse a la vida policíaca, y por el momento todo había marchado
sobre ruedas. Había terminado su carrera con honores, y entrado en
uno de los mejores puestos de la policía, para luego ascender, en un progreso
único y formidable, hasta agente del FBI. Había dejado su Vrod Muscle en
periodo de reposo en su garage, cubierta por una impecable lona negra, y se
había dado el lujo de comprar un coche, exactamente un Chevrolet Camaro
clásico, al que su antiguo dueño había dejado endeudar para luego rematarlo
judicialmente.
También había vuelto a tener concilio con su padre y su hermana, a la cual no
veía desde hace mucho tiempo. Su trato con su padre era tirante cuando
mucho, Lilly, su madre, había fallecido hacia ya diez años de un infarto
repentino, y desde entonces Jhonn, su padre, se había dado a la bebida,
culpando a Ron de la muerte de su madre, diciendo que ella había muerto de
angustia por la ausencia de su hijo. Ademas, jamas había sido un padre muy
cariñoso que digamos, en la infancia, casi todos los castigos venían por parte
de Jhonn, y esos castigos siempre conllevaban un cinturón en la mano.
Con Michelle, su hermana, la relación era tremendamente favorable. Ella era
menor que el por dos años, y lo adoraba como si fuera un padre, y Ron a ella
como a una hija. Siempre andaban bromeando de aquí para allá, riendo y
abrazados. Jamas se habían separado, ni siquiera cuando el había ingresado
en los Rippers, ya que ella una o dos veces por semana hacia el largo viaje por
carretera desde Manhattan hasta Stanford para pasar con Ron un par de días.
También tenia buenos amigos, Alex y Steve, dos compañeros de brigada
policíaca con los cuales tenia una relación inmejorable, y por supuesto, Ron
los apreciaba muchísimo. Eran buenos tipos, como decía el siempre.
De esta manera, con apartamento propio, relación con su familia de nuevo, y
el trabajo que el siempre había querido, no tenia nada mas para pedir.
Su último trabajo había consistido en buscar pistas con las cuales dar el
paradero de dos criminales bastantes requeridos, Hanson, y un tipo el cual se
hacia llamar Papa Muerte, obviamente a cual de los dos mas peligrosos, los
cuales se especializaban en cosas tales como desde trafico de drogas, hasta
homicidios múltiples. No habían encontrado nada en seis meses de
investigación, siempre cuando lograban encontrar un resquicio de pista,
ambos criminales se les escapaban, o las pistas eran erróneas, y siempre
salían airosos, de modo que esa investigación era lenta, empedrada y
sumamente aburrida, ademas que agotante.
Ron, como todos los días, aparcó su coche en el estacionamiento reservado
para detectives, apagó el motor y se bajó del mismo. Entró en su oficina,
encendió su ordenador, y tomó el comunicador de su escritorio para llamar a
la cafetería.
-Cafetería...- Dijo una voz del otro lado, la cual conocía perfectamente. Era
Penny, la encargada de recibir los pedidos de los empleados, con la cual había
tenido un romance muy corto.
-Penny, te habla Ron, ¿podrías traerme un café cargado, por favor?.
-Sale enseguida, Ronnie.- Dijo ella, y colgó.
Steve ingresó a su oficina rápidamente. Allí toda la gente corría de un lado a
otro, era algo de nunca acabar.
-Hijo de puta.- Saludó Steve.
-Maldito imbécil- Le devolvió el saludo Ron, con una sonrisa.
-¿Como va el día, Ronnie?.
-Como siempre, me supongo. ¿El tuyo?.
-Igual.- Steve miró la pantalla, rodeando el escritorio para acercarse a Ron.-
¿Has sabido algo de Hanson?.
-Una mierda,- Respondió Ron, dando un resoplido.- Este tipo es mas
indetectable que la misma Parca. No entiendo por que el comisionado lo
persigue, ocho meses de investigación y aun seguimos sin saber nada. ¿Por
que no lo dejan en paz y ya?.
Steve se encogió de hombros.
-Da igual, el trabajo siempre es el mismo. Lo único que cambia es la persona
acusada.- Dijo.
Penny entraba en ese momento a la oficina con una taza de café humeante,
dos sobrecitos de azúcar y una cucharilla de plástico. Dejó la tacita en el
escritorio, y saludó con un beso en la mejilla a Ron.
-Gracias, Penny.- Dijo.- ¿Como estas?.- Le preguntó.
En ese momento, Alex entró en la oficina de Ron. Saludó al grupo
apresuradamente.
-¿Por que la prisa, Alex?- Preguntó Ron.
-Hay un 743 en proceso en el banco de la avenida 1st avenue. Ya saben como
funciona, el clásico asalto de siempre, pero esta vez con rehenes. Perkins
quiere que vayamos allá- Explicó.
-¿Podría tomarme mi café al menos?- Preguntó Ron.
-Te lo bebes en el camino.
Ron miró a Penny de reojo, y ella asintió como aprobando que se llevara la
taza. Ron entonces se apresuró a verter los sobrecitos de azúcar en el café y
revolver rápidamente.
-No se ustedes, pero yo prefiero eso antes que estarme pudriendo frente a
una computadora buscando pistas.- Dijo Ron, levantándose de su asiento.-
Vamonos de una vez, esta oficina me enferma.- Rio.
Abrió uno de los cajones de su escritorio, tomó un par de cargadores de
pistola y sacando su 9mm de la cintura comprobó que estaba cargada, le
colocó el seguro y la guardó de nuevo, saliendo de la oficina con la taza en la
mano junto a los demás.
Avanzaron hasta donde estaba el coche patrulla de Ron, subieron a el, y Ron
puso un CD de Metallica en la radio. Seguidamente apresuró un sorbo de su
café, y extrajo de su chaqueta de cuero una caja de cigarrillos, extrajo uno, lo
encendió, y le ofreció el paquete a Steve cuando este iba a sacar los suyos.
Steve guardó sus cigarrillos y tomó uno de los de Ron.
-¿Sigues con esos cigarrillos baratos?.- Preguntó, en tono de broma.- Te
vas a morir, colega.
-¡Ah, claro!, ¿y tu no?.- Respondió Steve, soltando humo.
-Si, pero no tan rápido como tu. ¿Con que los fabrican, con estiércol de caballo
reseco?.
-Bah,- Resopló Steve.- púdrete maricón.
Cantando una estrofa de una canción, Alex puso en marcha la patrulla
rápidamente, saliendo del estacionamiento. Bajó por la avenida principal y
aceleró a noventa con las sirenas abiertas. Ron por su parte se dedicó a apoyar
el antebrazo en la ventanilla del coche, a disfrutar de su cigarrillo y su café, pero
rápidamente se sobresaltó con una exclamación que resonó en el
intercomunicador de la patrulla, haciendo que casi se le volcara su taza de las manos.
-¡Dickens!- Exclamó.
Ron tomó el micrófono del comunicador con una mano, y les hizo un gesto
de pesar a sus compañeros, los cuales hicieron lo propio y rieron por lo bajo.
-Habla Dickens.
-Espero que estén yendo a solucionar lo del banco. Tengo chicos allí, y me
han informado que los asaltantes quieren un coche, o eliminaran rehenes.
Tienen un promedio de ocho rehenes aproximadamente. ¿Donde diablos
están ustedes tres?.- Preguntó Perkins.
-Estamos cerca, acabamos de salir.
-Pues no es lo suficientemente cerca. ¡El acelerador no es un accesorio, úsenlo
y muévanse mas rápido que el tiempo es oro!.- Exclamó, y colgó.
Ron depositó el micrófono en el soporte del comunicador, mientras Alex
aceleraba entonces a ciento veinte, rebasando a una utilitaria.
-Hijo de puta grasiento.- Comentó.- Como detesto a este imbécil.
Steve, en el asiento trasero, se encogió ligeramente de hombros. Dió una
pitada a su cigarrillo.
-Todos lo hacemos. -Respondió entre bocanadas de humo. Observó por el
parabrisas, agachándose levemente en el asiento.- Allí es, Alex.
Alex condujo el coche hasta el resto de patrullas que habían estacionadas
frente al banco. Allí también estaban los federales. Alex apagó el motor y la música.
-No entiendo el por que de tanta puesta en escena, todos saben que los
federales son los inútiles mas grandes que pueda haber.- Comentó.
Bajaron de la patrulla, cargaron sus pistolas y se acercaron, avanzando hasta
el resto del despliegue policial, y observaron hacia el interior del banco,
donde los delincuentes se habían atrincherado dentro.
-Los asaltantes pidieron el dinero, y los empleados activaron la alarma
silenciosa. Los tomaron de rehenes, junto con algunos clientes que se
encontraban dentro en ese momento, y al parecer algunos están fuertemente
armados. Han solicitado un coche para salir en menos de media hora.- Dijo el
encargado principal, vestido pulcramente de traje, desencajando con el resto. -¿Quien es usted?.
-Ron Dickens, del FBI, oficina estatal de la séptima división- Respondió.
-Ah, mas gente del FBI.- Murmuró el agente. Ron escuchó el comentario en el
mismo momento que se retiraba, de modo que posó una mano en el hombro
del individuo, obligandolo a girarse de cara a el nuevamente.
-¿Alguno de ustedes ha tenido las pelotas suficientes para meterse ahí
adentro, o solo se conforman por el momento con mirar desde fuera?.-
Preguntó Ron, elevando el tono. Sus dos compañeros lo miraron,
intercambiándose miradas y manteniéndose a una distancia prudente, en
caso de tener que sujetarlo. Ron era un tipo sumamente temperamental, de
niveles casi peligrosos.
-Bueno, no, claro que no. Consideramos muy peligroso proceder
bruscamente.- Respondió el, asombrado por el tamaño de la pregunta.
-Entonces iré allí, usted se meterá el reciente comentario por el culo, no
tendrá nada que objetarme, y podrá ver a si mismo el tamaño de imbéciles
que son todos ustedes, ¿de acuerdo?.- Dijo Ron, y sin esperar respuesta, se
dirigió a Alex, hablándole cerca del oído.- Dame tu arma un minuto.
Alex le dió su arma por el cargador, y Ron se la enfundó bajo la chaqueta,
luego extrajo la suya dejándola a la vista. Alex lo miró.
-Creo que no fue muy sensato dirigirte a un encargado federal de aquella
manera.- Le dijo.
-Claro que fue sensato, es mas, creo que fue demasiada sensatez de mi parte.
Debería estar agradeciendo que no le rompí la nariz. Voy a entrar.
Sin tiempo a respuesta de Alex, comenzó a avanzar hacia la puerta,
circulando por entre los coches patrulla bajo la atónita mirada de federales y
compañeros del FBI, una vez llegar, entró al recinto principal del banco, la
gente gritó. Dos de los cuatro ladrones lo apuntaron repentinamente con unas
escopetas simples.
-¡Deténgase, suelte el arma!- Exclamó uno.
-Claro.- Dijo Ron, arrojando su arma al suelo.- Soy Ron Dickens, del FBI,
quiero solamente hablar con ustedes, ya estoy desarmado.
-¡A la mierda, imbécil, queremos el coche!.
-De eso mismo quería hablarles, el coche no vendrá chicos, una lastima.-
Sonrió levemente. -¿Adonde creen que irán sin que los persigan?, podrán
subir al coche, escudándose con un rehén, supongamos, luego arrancan y a
los pocos minutos todo el condado estará detrás de su coche. ¿O me van a
decir que no pensaron en eso?.
-¡Cállate, tírate al suelo con los demás rehenes!.
-¿Por que no salen afuera, sueltan las armas y dejan ir a toda esta gente?, es lo
mejor que pueden hacer, de otra manera no saldrán de aquí.- Dijo Ron.
-¡Porque mejor tu no se lo dices a san Pedro, imbécil!- Dijo uno de las
escopetas.
En el momento en que el delincuente le disparaba, Ron rodó por el suelo, lanzandose de bruces a un costado y
extrajo rápidamente el arma de Alex de su chaqueta. Le disparó en la frente al
asaltante, que cayó al suelo. Los rehenes gritaron asustados,
mientras que Ron liquidaba a otros dos mientras corria para cubrirse, de tres
precisos disparos, y apuntó al cuarto, pero en el momento que iba a jalar el
gatillo, el ladrón tomó a una muchacha que estaba en el suelo y se la colocó
adelante, poniéndole su arma en la cabeza. Ron detuvo el indice en su gatillo,
pero no dejó de apuntarle.
-¡Baja el arma, policía!.
-No cometas un error del que luego te arrepientas.- Dijo Ron.- Deja a la chica,
ahora.
-¡Baja el arma o la mato, imbécil, obedece!
-Como quieras.- Dijo Ron.
Comenzó a bajar el arma lentamente, simulando que la iba a dejar en el suelo,
pero de repente disparó hacia el muslo izquierdo de la chica, que emitió un
alarido y cayó al suelo. Rápidamente le disparó tres balazos a la cabeza del
sorprendido delincuente, que se desplomó al suelo, sin ningun tipo de reaccion, ya que jamas hubiera imaginado que le iba a disparar a un rehen. Los demas rehenes comenzaron a salir corriendo del salón principal del banco. Ron se levantó resoplando, aliviado. Nunca había utilizado el factor sorpresa hasta ese momento, y se alegraba de que todo había salido bien. Caminó entonces hasta la chica, que
lloraba en el suelo, sin poder levantarse. Su pantorrilla sangraba.
-No puedo ponerme de pie...- Gimió ella.
-Tranquila, vas a estar bien.- Dijo Ron, reclinándose ante ella.- Sujetate de mi.
La chica estiró un brazo, sujetándose de la espalda de Ron, que se incorporó
tomándola en los brazos. Con ella a cuestas, comenzó a avanzar a hacia la
puerta, y salio fuera. Alex y Steve exclamaron de jubilo.
-¡Al fin sales!, oímos los disparos, creímos que te había pasado algo.- Dijo
Alex.- ¿Donde están los asaltantes?.
-Robando a otro imbecil en el infierno.- Dijo Ron, sin dejar de caminar a la ambulancia, esquivando oficiales y transeúntes que le palmeaban la espalda sonriendo.
Subió a la ambulancia y dejo a la chica en una camilla, suavemente.
-¿Cual es tu nombre?- preguntó.
-Anabella.- Respondió ella.- Anabella Granger.
-Bien Anabella, te diré Annie, me suena mejor. Mi nombre es Ron Dickens
pero puedes decirme Ronnie. Iras al hospital ahora, pero estarás bien, ¿de
acuerdo?.
-Gracias, Ronnie.
-No te preocupes, nos volveremos a...- Había comenzado a decir Ron, pero
dos enfermeros se acercaron a ellos.- ¡Oh, médicos al fin!.- Exclamó con una
sonrisa.- Tiene un impacto de proyectil en muslo izquierdo, sin perforación
de salida.
-Le extraeremos la bala en cirugía, oficial. Buen trabajo ahí dentro.- Dijo uno
de los médicos.
-Gracias.- Respondió, y luego miró hacia Anabella.- Te veré luego.- Le dijo, y
se alejo hacia su patrulla. Entró del lado del conductor, con Alex y Steve.
-Felicitaciones, Ronnie.- Dijo Steve.
-Gracias, chicos.- Respondió, y luego extrajo sus cigarrillos del bolsillo de la
chaqueta. Encendió uno, y aspiró el humo con los ojos cerrados.- Necesitaba
un taco de cáncer.
-Y ahora tenemos que volver a la oficina, vaya mierda.- Comentó Alex.
-Ni me lo digas.- Dijo Ron, tamborileando con los dedos sobre el volante,
pensativo.- Pobre Anabella...- Murmuró.
-¿Quien?, ¿la chica que sacaste en brazos?.- Preguntó Steve, desde el asiento
de atrás.
-Si, uno de los ladrones la tomó de escudo humano, y tuve que herirla en una
pierna para que ella cayera y el quedara sin protección. No había otra forma
de acabar con el sin que ella saliera herida de gravedad. Me dio pena, tenían
que haberle visto la cara de ella en el momento en que estaba en el suelo,
nosotros estamos acostumbrados a las balas, pero para una chica un proyectil
en una pierna es algo... algo que no debería pasar.- Dijo Ron, soltando una
bocanada de humo.
-¿Ahora donde esta ella?- Preguntó Alex.
-En el hospital General.- Respondió Ron, soltando un poco de humo por la
nariz, y luego encendiendo el coche.
Acabo de terminar de leer este capítulo. Me sigo imaginando muy bien a Ronnie. Me lo imagino con la remera raída de Motorhead debajo del uniforme
Anoté algunas cosas, pero me está dando la sensación de que son menos importantes que las del capítulo anterior. Este me parece mejor armado, tiene acción, arma más el personaje... ¡me gusta!
Acá van:
* En el primer párrafo, hay muchos "había" y "habían". Como siempre, es tu estilo, y porahi quisiste hacer la repetición, pero me suena a que no. Ponele, muchos "había" pueden ir en una repetición cansina (¿cansina? cansadora):
"Había ido al banco, había ido a la municipalidad, había vuelto al banco, había llenado los formularios, había ido a la secretaría de nosequé, había llenado el formulario B, había vuelto a la municipalidad... aún así no consiguió el permiso".
(¡qué bueno! me estás haciendo escribir! No sabés lo que me está costando)
* En el segundo párrafo, "a la cual" podría cambiarse por "que"; en la siguiente oración, creo que quisiste decir "cuanto" (cuanto mucho), "como" (como mucho). Luego, ¿el padre se llama Jhonn o John o Jhon? Me estoy metiendo en detalles, porque no encuentro cosas más importantes para decirte.
* Luego, hay una coma que me cortó la frase después de "que digamos". Y una doble repetición de yes en la oración que empieza con "Ella era menor".
* Me encantó el nombre "Papa Muerte"!!
* Al final de ese párrafo tenés dos "cual" muy seguidos.
* Me suena mal, no sé porqué, "...se especializaban en cosas tales como desde tráfico de drogas...". Esa combinación de tales y como y desde. Pero porahí soy yo
* Cuando llega Ron y estaciona, me parece que ese "del mismo" está de más: "apagó el motor y se bajó".
* Dijo una voz del otro lado, la cual conocía perfectamente. Yo sacaría el "la cual".
* Me gusta mucho que los agentes del FBI se insulten. Yo hacía eso con un amigo: cuando nos veíamos, nos saludábamos con "Qué haces, hijo de remil" (el "putas" era opcional), o "pedazo de forro", o "conchudo", o "cómo andás puto". ¡Qué épocas! :P
* En los diálogos a veces ponés un "Dijo" o "explicó" que se entienden, y le sacan un poco de fluidez al diálogo. En "Da igual" y en "hay un 743" me pasó.
* En "Avanzaron hasta donde estaba...", tenés dos "extrajo" muy seguidos.
* Un promedio de 8 rehenes es medio raro. ¿"alrededor de"?
* Cuando ponés que Ron va en patrulla, me lo imagino en un coche de policía. Me quita la idea de que es del FBI, y me lleva a pensar que es un policía común y corriente. En las películas, el FBI va en esas camionetas negras, no sé si las ubicás. Me parece que esto es más importante que todo el resto de palabras que se repiten y qué se yo, porque se puede seguir al personaje muy bien, antes y después de esta escena (?) que le quita continuidad, o algo así, le quita algo. Espero que lo entiendas
* Es interesante que Ron diga que el condado los va a perseguir. ¿El condado de Manhattan? Te dice algo del personaje, está bueno!
* Hay dos mientras muy seguidos por ahí, pero lo que me sonó raro es "comenzaron a salir corriendo". El comenzaron es muy tranquilo, y el salir corriendo es muy... rápido (otra vez no sé cómo expresarme, perdón).
* A Ron lo saludan oficiales y transeúntes. Yo me imaginé que estaba el banco rodeado por la policía, el FBI y las ambulancias, y más atrás una fila de policías que no dejaba pasar a los transeúntes. Osea, no me imaginé transeúntes entre el banco y la ambulancia. Pero, puede ser, por supuesto.
* Al final, "soltando un poco de humo... luego encendiendo el coche", me chocó un poco el doble gerundio.
Eso es todo. En este segundo capítulo, me dejaste con la intriga de qué pasa con Annie, y encima tengo, ahí en segundo plano, la sensación de que la pandilla va a aparecer y causar un problema. ¡excelente! ¡me encanta!
Un beso
-- Diego
Con Annie sucederan muchas cosas, y los capitulos venideros seran fuertes, asi que vete acomodando en tu silla que las cosas no se le pondran faciles a los muchachos.
Infaltable mi agradecimiento por leerme y comentarme, mas aun sabiendo que como enfatizas ahi, te encanta lo que muestro hasta ahora.
Un abrazo!
momento de la investigación particular que hace meses arrastraban. Se
levantó a eso de las diez y media de la mañana, desayunó un tazón de
cereales mientras en su televisor transmitían un programa documental sobre
el fenómeno OVNI, el cual miró absorto, ya que es un tema el cual le apasiona
como un hobby secundario. Alargando mas de lo debido el desayuno, cerca
de las doce del mediodía caminó hacia el baño con una toalla y un poco de
ropa, se metió a la ducha, y no volvió a salir hasta pasada la media hora. Le
gustaba ducharse con agua bien caliente, casi al borde de quemarse, ya que se
sentía mas relajado después, favoreciendo la circulación de la sangre.
Una vez hubo acabado de ducharse, tomo las llaves de su coche, su paquete
de cigarrillos, cerró su apartamento y subió al vehiculo estacionado a un lado,
encendiendo el motor, un cigarrillo entre los labios, y un disco musical
sonando en su radio. Se puso en marcha entonces a la casa de sus padres,
situados a menos de quince minutos de su residencia, conduciendo a una
velocidad moderada. El día había amanecido bastante soleado, a la vez que
templado, raro para esas épocas de otoño casi invierno, y eso le había dado
un humor particularmente alegre, mezclado a la vez con un poco de lejanía,
con un poco de nostalgia. Es que extrañaba a sus colegas, los Rippers, y no
había nada que hacer para tratar de ocultarlo, aunque mantuviese la cabeza
trabajando en la investigación.
El tiempo de conducción hacia la casa de sus padres se hizo mas corto de lo
que pensaba, estacionó a un lado de la calle, apagó el motor y bajó,
deteniéndose frente a la puerta y tocando timbre. Michelle, su hermana, fue
la que abrió.
-Hola Chelly.- Saludó Ron. Ella sonrió y se abrazó fuertemente de el.
-¡Ronnie, que alegría verte!, pasa, ven.- Dijo ella, haciéndose a un lado para
que el ingresara. Adentro la decoración era confortable, llena de
retratos antiguos, de cuando el aun era un niño, y cuando aun su madre vivía.
Las repisas y estantes estaban decoradas con varias fotos de ese estilo, que lo
hicieron sonreír al entrar.-¡Papa, Ronnie esta aquí, ven!- Dijo ella.
Ron miró a su hermana mientras su padre bajaba a la sala de estar. Era tan
distinta a el, y a su padre, no había duda que tenia el espíritu de su madre,
que ella era su descendencia. Era radiante, esplendorosa, y todo en ella
relucía, su cutis perfecto, su cabello largo y suelto, su sonrisa juvenil y
cándida, todo era ideal, y el amaba cada detalle de su pequeña niña,
como le decía a veces. Recordaba con cariño aquellos conflictos de joven,
pero comprendía que sin ellos, no seria posible haberle tomado el cariño que
le tenia.
En ese momento, su padre terminó de bajar las escaleras. Lo miró afable, pero
con dureza a la vez.
-No sabia que ibas a venir, no habías avisado nada.
-Simplemente quise darles una sorpresa.- Respondió Ron.
-Si, por supuesto.- Dijo Jhonn, lejanamente. Algo en el interior de Ron se
removió, y Michelle, al mirarlo de reojo, lo había notado. Conocía a su
hermano como conocía a sus pies.
-Vengan, vamos a sentarnos afuera, aprovechemos el buen tiempo. Tengo
unas cervezas en la heladera, las abriré enseguida. - Dijo ella sonriendo, para
cortar el clima amargo.
Caminó hasta el refrigerador, abrió la puerta y sacó tres latas de cerveza,
luego salieron los tres afuera y se sentaron en sillas plegables, alrededor de
una mesa de picnic, en el patio trasero.
-Bueno, ¿como te va en la oficina?.- Preguntó Michelle.
-Supongo que bien, nuestros dos principales objetivos siguen sin ser
localizados, la investigación se torna lenta y difícil. Por otro lado, ayer tuve
un atraco en un banco de 1st avenue con resultado satisfactorio, salvo por una
chica herida de bala. El balazo fue mio, pero tuve que hacerlo.- Dijo el.
-Eres policía, no puedes herir civiles.- Dijo Jhonn, abriendo su lata de
cerveza.- Por otro lado no me asombra, veo que aun sigues practicando como
herir personas.
-¡Papa, no seas irrespetuoso!, Ronnie es un buen policía, el no hirió a nadie a
propósito, si le disparó, habrá tenido sus motivos para hacerlo.
-Si, quizá- Dijo Jhonn.
-¿A ti como te esta yendo, Chelly?- Preguntó Ron, para cambiar de tema.
-Pues bien, en dos meses terminare mi carrera de abogacía, y comencé a salir
hace un par de semanas con un universitario. Estudiamos cerca, y el se
especializa en ciencias, es bueno, espero que se conozcan luego.- Sonrió ella.
-Pues dalo por hecho, cariño. No cualquiera se da el lujo de conocer a mi
hermana sin antes dar mi sello de aprobación.- Bromeó Ron. Desde adentro, el
timbre del teléfono sonó.
-Yo atenderé ¡Tengo tanto que contarte, Ronnie!. Dame un momento.- Dijo
Michelle, extasiada como una niña pequeña con visitas. Se levantó de su silla,
y caminó hacia el interior de la casa.
Mientras tanto, Ronnie encendió un cigarrillo. Jhonn lo miró.
-En esta casa no se puede fumar.- Dijo. Ron lo miró un momento, dió una
pitada mas, y lo apagó contra el suelo.
-¿Por que haces esto, papá?.
-¿De que hablas?.- Dijo.
-Sabes bien de lo que hablo. Considero demasiado bajo lo que haces, y ni
siquiera te pones a pensar en cuanto afecta todo esto a Michelle, o en cuanto
entristece a mamá, donde quiera que este.- Dijo Ron.
-No hables de tu madre en vano, Ron.
-¿Por que siempre me inculpaste de algo que no hice?, mamá sabia que yo me
uniría a los Rippers mucho antes que tu, ella jamas murió de tristeza por ello.
Puede que se haya preocupado debido a nuestros negocios negros, pero ella
sabia que yo estaba bien, la llamaba siempre, y eso lo sabes.- Dijo Ron.
-Tu madre pasaba llorando en las noches por tu ausencia, y yo era el único
imbécil que la consolaba en tu lugar.- Dijo Jhonn.
-Estas mintiendo, ella no lloró nunca por mi ausencia, ella lloraba por tu
traición, ella me lo confesó por teléfono.- Respondió Ron, mirándolo
fijamente a través de la mesa. Jhonn se puso de pie.
vale que cuides tus palabras, muchacho!- Exclamó.
-Tu sabes bien de lo que hablo, no te hagas el tonto que no te queda bien.-
Dijo Ron. Ya nada lo detendría esta vez.- ¿Recuerdas el nombre de Suzanne,
verdad?. Habías comenzado a trabajar de camionero, al cumplir los seis
meses de empleo, te habían mandado a entregar un container de cervezas en
Ohio, a las once de la noche. El viaje era largo, obviamente, y a mitad de
camino encontraste a una chica haciendo autostop.
-¡Cállate, no sabes de lo que estas hablando, estas mintiendo!, ¡cállate ya!.-
Exclamo Jhonn.
-No, no me callaré, porque tu recuerdas eso aun. -Dijo Ron.- Tu gentileza fue
tanta, que recogiste a esa chica, entregaste el reparto, y la llevaste a su
destino, pero antes de dejarla allí, tuviste sexo con ella, y sexo del bueno,
¿verdad?. Demoraste mas dias de lo debido en el viaje, la esperaste a que volviera,
y la llevaste de nuevo a su viaje de regreso. Pero claro, antes de que ella
bajara en la ruta donde la recogiste, tendrían sexo por última vez ya que no se
volverían a ver, y luego volviste a casa. Intentaste disimular su perfume con
tu desodorante barato, pero fue inútil. El perfume de ella era caro, y se
impregnó en tu ropa, y mamá lo olió cuando llegaste, pero no dijo nada para
no generar conflicto. Ella lloró por tu causa, porque ya pisaba los sesenta y
ocho, si te abandonaba no volvería a encontrar otro amor, y sufrió sus últimos
días por saber que había confiado mas de treinta años de matrimonio en un
pária que a la primer oportunidad la engañó de la peor manera.
-¡He dicho que te calles, maldito bastardo, hijo de puta!.- Exclamó Jhonn, con
lagrimas en los ojos. Se abalanzó sobre Ron con el puño en alto, pero Ron fue
mas ágil, esquivó el golpe y lo tomó de la solapa de la chaqueta por la fuerza,
empujándolo contra una pared violentamente. Al tenerlo cara a cara,
prosiguió.
-Tu conciencia pesa, papá. Aprovechaste mi partida en los Rippers para tener
un chivo expiatorio con el cual creíste que ibas a mitigar el peso de tus
hechos, pero no fue así. ¿Que creíste, que mamá no me contaría lo que paso,
ahogada en su dolor como estaba?, pues claro que si, idiota. A partir de ese
momento mi padre murió, tu no eres mas que un bastardo al que mi santa
madre tuvo que soportar dormir a su lado sabiendo que se había acostado
con la primer perra que encontró abierta de piernas en una ruta. Y créeme,
pagaras por eso.- Dijo Ron.
-¡No, tu eres el culpable, solo tu!.- Exclamó, zafándose de sus manos.
Golpeó entonces en la cara a Ron, que lo hizo retroceder, pero Ron arremetió
nuevamente, esta vez con la contundencia de su puño derecho, el cual
derribó a Jhonn. Ron, con la comisura de sus labios sangrando, se abalanzó
sobre su padre en el suelo y comenzó a asestarle puñetazos por todo el rostro.
Con el semejante alboroto, Michelle cortó el teléfono y se asomó, para luego
correr hacia Ron, quitandoselo de encima a su padre.
-¡Ronnie, no!, ¡estas loco, déjalo!.- Gritó ella.
Ron entonces se apartó suavemente de su hermana, limpiándose la sangre de
su boca, y se acercó a su padre en el suelo, lastimado notoriamente.
-Cuando veas a mi madre en tu conciencia, muestrale tu cara y dile de mi
parte que se ha hecho justicia, infeliz hijo de puta.- Le dijo, y luego caminó
hacia el interior de la casa. Michelle, que no entendía ni pizca de lo que
pasaba, lo siguió rápidamente.
-¡Ronnie, que has hecho!, ¿que sucedió ahí afuera?.- Preguntó, sollozando del
susto.
-Te conviene no saberlo, mi niña, de verdad.- Dijo el.
-Pero Ronnie, has golpeado a papá.- Dijo ella, casi en estado de shock aun.
-Créeme que se merece mucho mas que eso, debo irme ahora.- Dijo Ron.
Abrazó a su hermana, que estaba temblando, y le dió un beso en la frente.- Te
amo, Chelly.
Ron salió fuera, subió a su coche y arrancó rápidamente rumbo a su
departamento. Esa fue la ultima vez que visitó su casa natal.
mano derecha, Evan Collins, mas conocido como Papa Muerte. Al llegar,
ambos se saludaron, y se sentaron en una mesa de caoba mientras que una
empleada les servia un whisky a ambos.
-¿Conseguiste lo hablado?.- Preguntó Hanson. Evan extrajo un sobre de un
portafolios, y lo extendió sobre la mesa. Hanson lo tomó, y lo abrió, mirando
unas cinco fotos con lentitud.
-En tiempo y forma. El policía vive solo, pero no es una amenaza. Es molesto,
si, como todo policía, pero con su familia daremos un mensaje claro,
podremos jugar al gato y al ratón- Dijo.
-¿Quienes son ellos?- preguntó. Evan le señaló a Michelle. Todas las fotos
parecían sacadas a lo lejos, fugazmente, pero eran nítidas, al menos lo
suficiente como para reconocer rostros.
-Ella es Michelle Dickens, hermana del policía, este viejo de aquí- Señaló a
Jhonn.- es el padre. No creo que nos cause problema, quizá sea mas senil de
lo que creemos, o de lo que aparenta.
-Comenzaremos mañana mismo, los tomaremos por sorpresa.- Dijo Hanson,
meciendo su copa plácidamente- Es un placer tratar negocios contigo, Evan.
la situación generada el día anterior en la casa de su padre. La noche anterior
había dado uso a sus somníferos para poder dormir, y ahora, cerca de las
once de la mañana, no se había levantado del todo descansado. Todo lo
acontecido antes lo había afectado, obviamente, pero a su vez estaba
radiante, jamas se había sentido tan bien.
Se irguió pesadamente, poniéndose unos jeans desgastados, sus zapatillas
deportivas y una camiseta de Rammstein. Caminó hasta el baño, para
peinarse un poco y arrojarse agua al rostro, lo cual terminó de
despertarlo. Avanzó hasta la cocina, encendió la cafetera, y caminando hasta el
living, tomó el control remoto del equipo de audio para encender la
radio. En ese momento, sonó su teléfono. Avanzó hasta la mesita ratona,
central entre sus sillones, y atendió.
-Hola.- Dijo.
-Hola, Ronnie, soy Michelle.
-Hola, Chelly, ¿como estas?.- Dijo, con una sonrisa.
-Lo mejor que puedo, mientras ayudo a papá a curarse de tus golpes. ¿Estarás
en tu casa?.- Preguntó su hermana, del otro lado.
-Si, por todo el resto del día estaré aquí.
-Genial, Ronnie, en un rato estaré allí. Te quiero.- Dijo ella.
-Y yo a ti, mi niña.- Dijo Ron, y colgó.
Se sentó en uno de sus sillones, encendió su computadora portátil y se dedicó
a la investigación, mientras esperaba que el café se hiciese, y que su hermana
llegara. No sabia cuanto tiempo habia pasado, estaba absorto en sus archivos, cuando recordó a Anabella, y el
incidente del banco, entonces tomó de nuevo su teléfono, y marcó el numero
del hospital General. A los dos o tres minutos, una recepcionista atendió del
otro lado.
-Hospital General, buenos días.- Dijo.
-Buenos días señorita, quisiera saber si puede comunicarme con la paciente
Anabella Granger, por favor.
-Deme un minuto, por favor.- Dijo la recepcionista, del otro lado. Al cabo de
dos minutos mas, volvió a la linea.- Gracias por aguardar, señor. La paciente
en estos momentos se encuentra dormida, ¿quiere que le deje algún recado en
su nombre?.- Preguntó.
En ese momento, el timbre de su apartamento sonó, así que suponiendo que
era su hermana, consideró aquello como una salvación para no adentrarse
mas aun en el papel de policía noble, que no le gustaba para nada.
-No, gracias. Quizá llame luego.- Dijo, y colgó.
Se incorporó del asiento, apartando a un lado la computadora,
y avanzo hasta la puerta. Efectivamente, al abrir allí se encontraba Michelle.
El le dio un abrazo, y luego se apartó para que ella entrara. Una vez hecho esto,
ella se sentó en uno de los sofás, y dejó encima de la mesita una tarta de
manzana que había horneado en la mañana.
-Te traje de tus favoritas.- Sonrió ella.
-Tu siempre tan cortés conmigo.- Rio el. El aroma a café comenzó a inundar la
casa, y eso le hizo recordar que tenia la cafetera encendida, quizá hace mas de
media hora.- Tengo café preparado, ¿te apetece una taza?.
-Te acompaño con el café.- Dijo ella.
Ron entonces fue a la cocina, y al rato apareció con una bandeja
conteniendo dos tazas de café humeantes, dos sobrecitos de azúcar por taza,
dos cucharillas, y un cuchillo para partir la tarta. La dejó a un lado de la tarta,
extendió una de las tazas de café a su hermana, junto con el azúcar y una
cucharilla. Luego picó la tarta, y tomó un pedazo.
-Quizá esto te suene mal, Chelly, pero creo que es menester preguntarte.- Dijo
el.- ¿A que vienes?, o sea, no es que me moleste tu visita, sino muy por el
contrario, pero no acostumbras venir tan espontáneamente.- Aclaró.
-Es que aun no termino de entender que ha pasado ayer con papá, Ronnie. El
no me ha dicho nada, y tu a mi tampoco, y creo que algo pasa con ustedes
dos, que yo aun no estoy sabiendo.- Respondió ella, acomodándose un
mechón de cabello detrás de la oreja, mientras revolvía su café lentamente.
Ron suspiró, había prometido a su madre en vida no decirle nada a Michelle,
pero ahora ella interrogaba, y tenia que hablar. Mentalmente pidió perdón, suspiró, y luego habló.
-¿De verdad quieres saber esto?.- Preguntó.
-Claro que si.- Dijo ella.
El la miro a los ojos, no podía ocultarlo mas. Bajó la vista y la miró
nuevamente, y esta vez le pareció observar en su mirada, aquella mirada de
niña que el tan bien recordaba, y eso le lleno de amor por aquella mujer a la
que el agradecía siempre a los cielos, por ser su hermano.
-No es fácil lo que te diré, y quizá puede que no vuelvas a ver a nuestro padre
de la misma manera luego de esto, prometí a mamá no decírtelo jamas, seria
nuestro secreto, pero ya eres mayor.- Dijo el.
-Habla Ronnie, por dios, que me estas asustando.- Dijo Michelle.
-¿Recuerdas cuando papá había tomado el trabajo de camionero?.- Preguntó
el.
-Claro que lo recuerdo, mamá y yo lo extrañábamos muchísimo, yo aun era
pequeña y cuando me entere creí que no volvería, me puse a llorar como
una marrana.- Rió ella.
-Pues bien, en uno de esos viajes, papá conoció a una chica. Ella estaba
haciendo autostop, y en una de sus entregas, papá la recogió de la ruta. Ellos
se hicieron amigos por ese corto periodo, papá hizo la entrega, la dejó en su
lugar de destino, pero antes de despedirse tuvieron relaciones. Papá se habrá
enamorado de ella, no lo se, pero el esperó a que ella volviera para recogerla
de nuevo en el camino de vuelta.- Dijo Ron. El rostro delicado de Michelle se
endureció de la sorpresa.- Cuando la dejó en su casa, tuvieron sexo por
ultima vez, porque nunca mas se verían.
-Oh por el amor de Dios.- Dijo ella, cubriéndose la boca con una mano. Ron
mientras tanto, aprovechó el momento de sorpresa de Michelle para dar un
bocado a la tarta.- Entonces, ¿como supiste tu todo esto?.- Preguntó ella.
-La chica que encontró papá era una chica fina, usaba un perfume de lujo, y
aunque papá intento camuflarlo al llegar a casa con su desodorante barato, no
lo logró, y mamá percibió el olor a otra mujer, el olor a zorra.- Dijo el.- Ella
entonces consideró que ya era demasiado vieja como para abandonarlo, no
formaría vida con otro hombre de nuevo, ademas que también nos tenia a
nosotros, y por eso se calló hasta el día de su muerte. Ella solo me lo confesó a
mi, y yo la ayudé a cargar con el peso de dormir día a día con un hombre al
que había compartido mas de treinta años de su vida en vano. Eso fue la que
la fue envenenando día a día, esa amargura se llevó a mamá. Y el la mató, el
es el único responsable.- Dijo.
Las lagrimas corrían por las mejillas de Michelle, ella se cubrió el rostro con
las manos.
-No puedo creerlo, en verdad que no...- Sollozó. Ron entonces la abrazó, y
ella se aferró a su espalda con fuerza.
-Ya esta hecho, Chelly. Papá aprovecho mi partida en los Rippers para tener
un chivo expiatorio, para poder decir que la partida de su hijo a una banda de
forajidos fue lo que mató a su esposa, y no es así.
Ron la apartó levemente de si, le secó las lagrimas, y le acarició una mejilla.
-Estamos solos, Ronnie.- Dijo ella.- Cuando mamá murió, todo lo que
teníamos era a papá, y ahora tu me cuentas esto...
-Estamos solos, pero estamos, y eso es lo importante mi niña.- Dijo el.
-Creo que lo mas prudente será irme de casa, ya no podre ver a papá de la
misma manera. Podré ir un tiempo a lo de unas compañeras de clase que
comparten piso, ellas me acogerán.- Dijo.- Sera lo mejor.
-O puedes venir aquí, sabes que esta es tu casa también.- Dijo Ron.
-Lo se.- Dijo ella, y luego le tomó las manos a Ron.- Gracias por contarme la
verdad, aunque duela, era necesario.
-Sabes que cuentas conmigo.- Dijo el.
Ella entonces lo abrazó, y luego se paró del sillón, argumentando que tenia
que empacar sus cosas cuanto antes. No había tocado el café, pero Ron se lo
bebería luego. El agradeció nuevamente por la tarta de manzana, y le dió un
nuevo abrazo a su hermana en la puerta de su departamento, acompañado de
un beso en la frente. Ella subió a su coche, encendió el motor y arrancó hacia
su casa.
luego de saber lo que sabia, y mas que nada pensando en la hora de partir. Se
sintió vacía, y sola, sabia que su familia se desprendía a pedazos a partir del
fallecimiento de su madre, y que si no fuera por Ron, nada seria de ella.
Estos pensamientos la absorbieron por completo durante todo el viaje de
conducción, y no reparó en que la puerta de su casa estaba abierta hasta que
se bajó del coche.
Algo la asombró, pero quizá su padre había salido afuera a tomar el periódico
de la verja, y se había olvidado de cerrar la puerta, no lo sabia con exactitud.
Entró al living, y observó la casa en un silencio casi impropio para esas horas
del mediodía, de modo que llamó a su padre y al no obtener respuesta
caminó hacia la pieza donde el siempre se sentaba, de cara al sol de su
ventana, a escuchar vieja música country.
Efectivamente, estaba allí, aun sentado en su silla, con dos balazos en su
cabeza. La pared manchada de sangre, debido a la salpicadura del orificio de
salida de las balas, ahora presentaba chorretes a medio coagular. Michelle
abrió la boca para gritar, pero alguien la tomó por detrás y le sujetó
fuertemente la boca, poniéndole un arma en la sien. Al lado del desconocido
había alguien mas, el cual se puso ante ella, entrando en su campo de visión.
-¿Como estas, Michelle?, ¿como esta tu hermano?.- Dijo el hombre que tenia
ante su asustada mirada.- Déjame presentarme, disculpa mi descortesía. Soy
Hanson, y mi colega es Evan Collins, aunque lo conocen mejor por su
seudónimo de Papa Muerte. Somos mensajeros, y ustedes son mi mensaje,
claro que si. Pero soy benevolente, te permitiré hacer una breve llamada a tu
hermano, seria un maldito si no te dejara despedirte de el, ¿verdad?.
Michelle sintió que su cuerpo se paralizaba del terror. El hombre que tenia
detrás respiraba con fuerza en su nuca, y el frio cañón del arma que
apuntalaba su cabeza la llenaba de mas terror aun, aunque sabia que
irremediablemente era el fin de todo. Las lagrimas comenzaron a correr por
sus mejillas, y comenzó a gemir, casi inaudiblemente. La mano del hombre a
sus espaldas, que tapaba su boca, era gigante, y aprisionaba con fuerza.
-Oh, no, querida. No llores, somos hombres bondadosos, sera todo muy
rápido, yo te doy mi palabra.- Dijo Hanson. - Lo que no sera rápido sera
nuestra diversión, ¿no crees, Evans?. Seria una pena que un cuerpo tan
hermoso se desaprovechara, y a nosotros no nos va la necrofilia, eso es de
enfermos mentales.- Acotó, mientras la miraba de arriba a abajo. Una de sus
manos desabrocho la blusa celeste cielo que llevaba ese día, observó su
sujetador, y luego lo bajó un poco para que uno de sus pechos escapara libre.-
¿No crees que es hermosa, compañero?.
-Si, es cierto. Ademas no se si te has fijado, pero aquí hay una cama,
justamente donde el viejo estaba muy despreocupado escuchando su música.
Que gran coincidencia, ¿no te parece?.- Dijo el hombre detrás de su oído.
manojo de lagrimas, e inmóvil, luego de haber sido violada por ambos
repetidas veces. Su entrepierna, y su ano, le dolían salvajemente. Sus pechos
estaban mordisqueados, y su padre estaba muerto a menos de cinco metros
de ella, con dos balas en la cabeza. Por la puerta apareció el hombre armado
que la había atenazado al entrar. Le tiró a un lado el teléfono inalambico, y la
apuntó con su arma.
-Llama a tu hermano, somos hombres de palabra.- Le dijo.
Ella entonces estiró una mano con lentitud, y marcó torpemente, con manos
temblorosas, el numero de Ron. Luego de unas cuatro o cinco sonadas,
finalmente hubo respuesta del otro lado de la linea.
-Hola, Chelly.- Dijo el.
-Ronnie, eres el mejor hermano que podría haber pedido...- Lloró ella.
-Espera, espera, ¿por que estas llorando?, ¿que sucede?.- Preguntó el.
-Papá esta muerto, hay dos tipos aquí...- Murmuró ella, entre lagrimas.
Hanson la escucho.
-Suficiente.- Dijo el.
-¡Te amo, Ronnie!- Exclamó ella.
-¡Michelle, no!- Gritó el, del otro lado. Su voz fue interrumpida por un
disparo.
Ron, sobresaltado por el disparo escuchado del otro lado de la linea, quitó el
teléfono de su oído y se quedo mirándolo absorto un par de segundos. Luego
corrió hasta su habitación, tomó su arma, y las llaves de su coche.
-No, no...- Murmuró.
Mientras corría hacia la calle, cerrando la puerta descuidadamente al salir,
comenzó a telefonear a Steve. Subió a su coche, encendió el motor sujetando
el teléfono con su hombro izquierdo, y arrancó velozmente, haciendo chirriar
los neumáticos. Finalmente, hubo respuesta de Steve.
-Ronnie.- Dijo.
-¡Steve, toma tu coche y corre hacia la casa de mi padre, creo que algo grave
esta pasando allí!- Exclamó, con la voz entrecortada por el llanto.
-¿Que?, pero...- Comenzó a decir Steve, asombrado por la noticia.
-¡Corre, imbécil, corre!, no tenemos tiempo, te veo allí, avisa a Alex también,
necesitare cobertura en caso de tiroteo, ¡rápido!.
Cortó, y arrojó el celular descuidadamente hacia el asiento del acompañante,
acelerando a 110km/h. Dobló en una calle secundaria para cortar camino, y
en menos de veinte minutos estaba en la calle de su casa.
Al llegar, se encontró con el coche de Alex estacionado a un lado. Frenó
delante, tomó su arma y bajo del coche. Observó la puerta abierta, y corrió
hacia ella, pero desde adentro de la casa salieron Alex y Steve, que al vivir
mas cerca obviamente llegaron mucho antes que el.
-¡No, Ronnie!, ¡no entres allí!.- Dijeron ambos, tomándolo entre los dos.
-¡Suéltenme, debo ayudarlos, déjenme entrar!.- Exclamó. Ante el alboroto,
algunos vecinos se habían asomado a mirar desde el patio de sus casas,
creyendo que se había desatado una riña.
-¡No hay nada que hacer, Ronnie, debes calmarte!- Dijo Alex.
Ron entonces se zafó de sus manos, y los apuntó con su arma.
-¡Déjenme entrar ahí, o tendré que herirlos a ambos!. ¡A un lado!.- Dijo.
-Esta bien, hombre, haz como quieras.- Dijo Steve.
Ron entonces bajó su arma y corrió hacia el interior de la casa, llamando a
gritos a su hermana, recorriendo todos los lugares que podía, hasta que llego
al cuarto de su padre.
Allí vió, efectivamente, a su padre sentado en su silla de siempre, con dos
balas en la cabeza. Su hermana, Michelle, estaba desnuda en la cama de su
padre, a menos de cinco metros del primer cadáver, con una bala en la frente.
Encima de su abdomen, había una nota escrita a mano.
Ron sintió que todo se desplomaba a su alrededor, como si de repente
hubiera entrado en una dimensión desconocida y atroz. Dejó caer el arma de
sus manos, caminó hasta la cama con pasos inciertos, y se arrodilló a un lado,
con la mirada perdida y los ojos llenos de lagrimas. Desde la puerta lo
observaban, con el rostro desencajado, sus colegas Steve y Alex. Ron tomó la
nota de encima del vientre de su hermana, y la leyó.
lastima que es un poco estrecha de ahí atrás,
pero no importa, quizá lo heredó de tu madre.
PD: perdón por la sangre, quizá
tengas que llamar a un servicio de limpieza.
Te quiere: Hanson y Cía.
necesario!.- Gritó, estrujando la nota en su puño cerrado. Alex y Steve
entraron al cuarto para sacarlo de allí, mientras que el acariciaba el rostro
inerte de su amada hermana.- Perdóname, mi niña, no llegue a tiempo,
perdóname, perdóname.. -Murmuró, mientras Alex y Steve lo tomaban del
cuerpo para levantarlo.- Los haré pagar, mi Chelly amada, esto lo pagaran...
Los tres entonces salieron de la casa, Ron siendo ayudado por sus colegas,
caminaba como en un aletargamiento demente, cegado por completo por el
dolor, las lagrimas, y el sabor a muerte.
Y el silencio fue cortado por un solitario perro, que aulló a lo lejos.
Green Wood, el mas importante y espacioso de Nueva York. El día era
soleado, había sin embargo un color raro en el ambiente, que por razones mas
que obvias era contrastable con el estado de animo de todos allí presentes.
Ron lamentaba en lo mas profundo de su corazón todo lo que había ocurrido
con su familia, pero a pesar de ello, había una pizca de si que alegraba
reunirse con los Rippers de nuevo, aunque fuere en circunstancias tan
dramáticas. Todos los integrantes de la banda habían hecho un ahorro de sus
ventas ilegales para regalarle a Ron, en modo de atención y condolencia a lo
ocurrido, una de las mejores tumbas para su padre y su hermana. Ambas
eran de mármol blanco, talladas con los nombres de los dos. En la de su
padre había un pequeño busto con su rostro, y en la de su hermana, una
escultura de cuerpo entero de ella misma, sosteniendo en sus manos una cruz
y una rosa, esto último como especial pedido de Ron, ya que ella adoraba las
rosas, otro gusto personal que le hacia recordar a su madre.
Todos reunidos en silencio, frente a los dos ataúdes de madera caoba, lo
único que hacían era mirar hacia el suelo, vestidos con solemnes ropas
negras. El cura entonces comenzó con el discurso tradicional hacia las almas
caídas. Alex, el mas sentimental de todos, dejo caer una solitaria lagrima, en
parte por compromiso y en parte porque verdaderamente así lo sentía. Había
conocido poco, pero con buen trato, a la familia de Ron, y aunque con
Michelle, su hermana, era afable y simpático, nunca había pasado mas allá,
aunque tampoco podía negar que era hermosisima, y por su mente aun
transcurría la impresionante imagen de encontrarla violada, desnuda y
asesinada en la cama de aquel cuarto.
El discurso duró mucho mas de lo que cualquiera podría haber soportado,
pero haciendo un esfuerzo sobrehumano, todos resistieron hasta el final. Al
terminar, comenzaron a bajar los ataúdes hacia sus lugares correspondientes,
y una vez sellados, se procedió a terminar con la ceremonia. Lentamente,
amigos de Michelle y de su padre comenzaron a avanzar hacia la salida, no
sin antes darle el sentido pésame a Ron. Una vez que el grupo se quedo solo,
Ron se acercó a la tumba de Michelle, colocó una rosa roja encima de su
nombre tallado, y apoyó su mano derecha encima, con el rostro duro,
conteniendo el llanto.
-Te amo, Chelly. Los haré pagar, te lo juro. Descansa.- Dijo. Su rostro entonces
giró mecánicamente hacia el busto de su padre, y no dijo nada. Solo
permaneció observándolo con dureza, pensando que quizá ese era el lugar
que se merecía de una vez por todas.
La mano de Jason, el líder de los Rippers, se posó en su hombro.
-Vamos hombre, tenemos que hablar.- Le dijo.
Todos se retiraron del cementerio silencioso y vacío, y una vez en la calle, se
dirigieron a comprar una cerveza para tomar antes de irse. Jason la destapó,
le dió el primer trago, y luego se la pasó a Ron, el cual pasó de ella y
finalmente, Alex dió un sorbo.
-¿Quienes son los culpables de semejante atrocidad?- Preguntó Jason.
Ron entonces metió la mano en el bolsillo de su chaqueta y le extendió la nota
que había encontrado encima del vientre de su hermana. Jason la leyó, y
luego se la dió, pero Ron la rechazo.
-Mierda, colega, esto es fuertisimo. Ese hijo de puta tiene que morir
retorciéndose.- Comentó.
-Lo sabemos, y así sera mas tarde o mas temprano.- Dijo Ron.- Quiero que
conserves la nota, quizá con eso averigües algo de su paradero. Ademas, si yo
conservo la nota, mas tarde o mas temprano me terminare dando un tiro.
-No digas eso, hombre. -Dijo Jason.- Tratare de buscar información para ti, los
muchachos te acompañamos, colega.
-Lo se, de veras que les agradezco.- Respondió Ron.
-Olvídalo, ni bien sepa algo de este tal Hanson estaré llamándote.- Jason
entonces avanzó hacia Ron, y ambos se envolvieron en un abrazo.- Trata de
ser fuerte, y cualquier cosa que necesites me telefoneas.- Dijo.
Ron entonces se abrazó con el resto de la banda, mientras que Alex y Steve se
estrechaban manos con los Rippers. Finalizando los saludos, los integrantes
de la banda subieron a sus motocicletas, arrancando velozmente para iniciar
el camino de vuelta a su taller.
-¿Estas bien?.- Preguntó Alex, una vez que se encontraron a solas.
-Si, solo quiero un café y dormir un poco.- Dijo Ron, frotándose los ojos.
Todos subieron al coche de Ron, mientras que este encendía el motor del
mismo. Condujo hasta la casa de cada uno, los dejó allí, y luego condujo su
coche hasta su apartamento, sin música, y sin cigarrillos.
Al llegar, aparcó el vehiculo dentro del garage, salió del mismo, entró a su
apartamento y al cerrar la puerta tras de si se sintió mas solo que nunca,
quizá como jamas se había podido llegar a imaginar. Todo parecía de otro
color, ahora que lo pensaba, como si fuera una pesadilla morbosa de la que
quisiera despertarse, pero sin embargo no lo consigue. ¿De verdad estaba
solo, sin familia?, se preguntó, mientras avanzaba con inercia hasta el
refrigerador de su cocina. Allí dentro había una botella de cerveza a medio
tomar, la destapó, y le dió un largo trago, negando mentalmente el cafe,
luego la dejó encima de la mesada, se tomo la cara con las manos, y comenzó a llorar.
pero por fallecimiento de familiares directos sabia que le correspondía al
menos una semana, aunque no se creía capaz de tomarse una semana entera
solo para pensar con mas frecuencia en su hermana. Ademas, tenia que
seguir trabajando, tenia que encontrar a Hanson a como diera lugar, ahora
mas que nunca. Por otro lado, se había acostumbrado tanto al trabajo, que no
podía quedarse en su departamento a pudrirse por mas tiempo, de modo que
una mañana de un martes, otoñal para esas épocas, se encaminó rumbo a su
oficina.
Al llegar, estacionó su coche como todos los días, apagó el motor y se bajó de
el, con las llaves en la mano. Sus colegas estaban fuera, conversando entre
ellos con un cigarrillo en sus manos, al verlo llegar lo saludaron con un
afectuoso abrazo.
-Hombre, ¿como estas?.- preguntó Steve.
-Me supongo que bien, decidí venir antes de tiempo, de otro modo mi
apartamento se volvería detestable.- Acotó.- ¿Algo nuevo?, ¿pistas?.-
Preguntó.
-Absoluta y completa nada, lo mismo de siempre. Tu eres el cerebrito aquí,
pon manos a la obra.- Dijo Alex.
-Púdrete, maricón- Sonrió Ron. Le parecía increíble que fuera capaz de
bromear y hasta sonreír, pero se alegró por ello, sabia que sus colegas eran
capaz de sacar lo mejor de el.
Los tres entraron, y cada uno marchó a su oficina a reanudar sus tareas. Ron,
al sentarse en su despacho, tomó el comunicador para pedir una taza de café,
y luego encendió su computadora, la cual mientras prendía, aprovechó el
tiempo para revisar su libreta de apuntes. Le parecía sorprendente la
cantidad de pistas anotadas, la tasa enorme de garabatos con sus posibles
respuestas, y aun así no saber nada de Hanson ni sus compinches lo
enfermaba. Quizá hubiera alguien mas detrás, no era posible que alguien se
pudiese escabullir tantas veces, eso estaba mas que claro, pero todo eran
meras teorías, y nada mas.
Su café llegó a su oficina a los cinco minutos, y luego de recibir los pésames
correspondientes, ya que la noticia había sido de conocimiento publico en su
departamento policíaco, se dedico a seguir con la investigación por cuenta
propia. Fue entonces que en un razonamiento fugaz de su cerebro, recordó a
Anabella, y aquel atraco en el banco.
-Pero que clase de policía de mierda soy, que aun no la he llamado.-Masculló.
Rápidamente tomo el teléfono de su escritorio y marco el numero del hospital
General. A los dos o tres minutos de tono, la telefonista de recepción atendió
-Hospital General, buenos días, ¿en que puedo ayudarle?.
-Buenos días, quisiera saber si puede comunicarme con la paciente Anabella
Granger, por favor.
-Aguarde un momento en la linea. - Dijo la recepcionista del otro lado, la cual
momento después habilitó la música de espera. Ron resopló, tamborileando
con los dedos sobre su escritorio. Al cabo de cinco minutos, la chica volvió al
teléfono.
-Gracias por aguardar en la linea, señor. La paciente Granger esta dormida
en estos momentos y necesita un periodo de reposo antes de avanzar de
tratamiento.- Dijo.
-Oh, de acuerdo. ¿Pudieron extraerle la bala de la pierna?.- Preguntó.
-Si, la extracción ha resultado satisfactoria. ¿Quiere que le deje algún recado a
la paciente?- Preguntó la chica del otro lado.
Ron sabia que quizá podía darle un saludo, una pronta recuperación y quizá
visitarla mas adelante, pero por otro lado sabia que tal vez no era
conveniente. O por otro lado simplemente no quería dar ningún recado
dadas las situaciones que estaban sucediéndose. Quizá fuera por su estado de
animo, debido a las recientes tragedias, lo que impulsaba a Ron a sentirse
desolado, sin ánimos de que le importara nada mas que lo esencial a su
alrededor.
-No, gracias.- Respondió, decididamente.- Buenas noches.
Ron colgó mucho antes de que la chica pudiese contestarle alguna palabra, se
reclinó en su asiento, y suspiró levemente con abrumacion. Tomó un
cigarrillo de su paquete, lo encendió y aspiró con fuerza, tosiendo un poco
después. Sus ojos giraron a su computadora, pensando que debía apurarse
con la investigación, mas que nada por un asunto personal, ahora mas que
nunca.
Dió una nueva pitada a su cigarrillo y trato de unir las pistas que había en su
computadora, pero ninguna daba resultado. Por otro lado sabia que Hanson
capitaneaba, si se podía decir, una importante red de narcotraficos, era
sabido, pero también sabia que operaba en el bajo mundo de Beckerly, un
asesino importante, y de Papa Muerte, un misterioso tipo que se hallaba
involucrado en todo, desde asesinatos a lavado de dinero. Hanson había
contrabandeado armas de grueso calibre recientemente, y aunque el FBI lo
rastreó, jamas pudieron hallarlo. A partir de ahí todo se quedaba en blanco
inexplicablemente. ¿Como una persona podía ser tan escurridiza?, se
preguntó, meciéndose el pelo.
De pronto recordó una pista muy antigua sobre un posible cargamento de
contrabando de marihuana que realizaría Papa Muerte. Si eso era llevado a
cabo, Hanson podía estar involucrado, seguramente, y podrían atrapar dos
pájaros de un tiro.
Tomó su libreta de apuntes y anotó.
en el contrabando de maruja, junto con Papa Muerte.
No se por que, pero presiento que al fin estoy
cerca del hijo de perra de Hanson,
aunque sea solo un poquito.”
café cargado.
Imprimí los dos últimos capítulos, me fui a tomar un café, y marqué estas cosas:
* Cuando dice "Le gustaba ducharse con agua bien caliente, casi al borde de quemarse, ya que se sentía mas relajado después, favoreciendo la circulación de la sangre". la última parte sobre la circulación de la sangre me cortó lo que venía imaginándome. Es algo... médico, impersonal, nada que ver con la cercanía a Ron un día libre.
* Cuando Ron mira a Chelly, y el texto la describe, me faltó el color de cabello. "su cabello largo y suelto" podría ser "su cabello negro, largo y suelto" y así me imagino una cabellera negra
* Hay algunos "Dijo él" y "Dijo ella" que están de más. Por ejemplo, "El balazo fue mío, pero tuve que hacerlo.- dijo él". Fijate que viene de "¿Cómo te va en la oficina? - dijo Michelle". Uno ya sabe que el que está hablando es Ron. Y sin embargo, tenés una que me llegó al corazón y que no creo que lo hubiera hecho sin el "dijo él":
"-Lo se.- Dijo ella, y luego le tomó las manos a Ron.- Gracias por contarme la
verdad, aunque duela, era necesario.
-Sabes que cuentas conmigo.- Dijo el."
Ahí ese "dijo él" me hizo imaginar que se miraban amorosamente
* Tenés unas comparaciones muy buenas. "Michelle, extasiada como una niña pequeña con visitas" y sé que hay otras. Por ej. el final del capítulo 4 está muy bueno! Me dejó la piel de gallina, sin embargo me costó imaginarme la escena en silencio, y que luego el perro rompiera el silencio. Pero bueh, me gustó!
Sigo luego
-- Diego
Anteayer la compañía de internet vino a conectarme la fibra óptica de modo que ahora la velocidad es diez veces mayor. La cuestion es que mi Windows 8.1 me restringia el ancho de banda a solo 5mb de bajada cuando debería tener 120. Asi que por lo tanto me pase todo el dia de ayer instalando Windows 7 con todos sus programas, drivers... en fin.
Cuando por fin pude tener una buena conexión, se me cae la red asi que llamo al servicio técnico para explicarle mi problema, y dado que me parpadeaba roja una determinada indicación de mi Módem me sugirieron que revisara los cables a ver si estaban bien conectados. Haciendo este chequeo se me ha saltado la tapa del conector, me he cortado un dedo con el plástico y el puto cable de la fibra óptica (fino como un hilo) se ha desconectado. (Perdon por la groseria, era menester decirlo).
Ahora no se cuando vendrán los técnicos a reparar mi instalación, asi que tendré que subsistir con mi telefono, imagina la bronca que tengo ahora mismo... no podre usar mi pc mas que para descargar mi ira en la campaña de Call of Duty 2.
Vaya...me he explayado demasiado, tendré que hacer otro comentario para tu comentario. Perdon
"Pero claro! antes de que ella bajara del camión, engañaste a mamá otra vez, como despedida". Y si me dejás meterme aún más, yo agregaría algo como:
"¿Te gustó la despedida? ¿Cogia mejor que la vieja, hijo de ... ? ¿Pensaste en ella cuando ...?" etc. Vi igual que pusiste "...sexo, y del bueno...": algo así.
* Un poco más arriba de esa parte, cuando habla del perfume caro de la amante del padre, repetís la palabra "perfume". Podés cambiar la primera por "olor".
* Apenas aparece Hanson, está en su escondite. Yo me imaginé algo como un departamento, o una casa que nadie conozca. Y luego una empleada viene a servirle un wiskey, que me llevó a un bar. ¿Cual de los dos es?
* Si querés, solo si querés, podés cambiar:
+ debido a => por
+ dado uso => usó
+ lo cual => que
Son palabras más chicas. Qué se yo
* "-Genial, Ronnie, en un rato estaré allí. Te quiero.- Dijo ella.
-Y yo a ti, mi niña.- Dijo Ron, y colgó."
Me los imaginé igual que en la que te señalé antes. Re bien mostrar así la relación de cariño y amor entre los dos.
* "El le dio un abrazo, y luego se apartó para que ella entrara. Una vez hecho esto,
ella se sentó en uno de los sofás..." ella-ella (yo lo escribiría, pero solo porque ahora me diste ganas de escribir: "Se dieron un abrazo. Ella entró y se sentó en uno de los sofás...". Pero es tu novela
* Me chocó que Ron le dijera "es menester" a Chelly.
* "-¿De verdad quieres saber esto?.- Preguntó.
-Claro que si.- Dijo ella.
El la miro a los ojos, no podía ocultarlo mas. Bajó la vista y la miró nuevamente, y esta vez le pareció observa..."
Ahí tenés el Dijo ella de más (están los dos hablando, se sabe quién pregunta, etc) y tenés un doble "y": bajó la vista _y_ la miró nuevamente, _y_ esta vez ... "
* Hay un par de cosas que me chocan en la parte en la que Ron habla sobre la infidelidad de su padre.
" Ella estaba haciendo autostop, y en una de sus entregas, papá la recogió de la ruta". ¿No sería mejor "la llevó"? Recoger algo me suena a que ese algo está tirado, como un papel o un juguete.
¿"se hicieron amigos"?
¿Porqué hacés hincapié en "porque nunca mas se verían"? Parece como algo importante para un capítulo posterior (¿me equivoco? ¿me equivoco?). Pero suena raro. ¿Cómo sabe Ron que nunca más se van a ver? _nunca_ _más_ . Yo pondría (con tu permiso): "Cuando la dejó en su casa, tuvieron sexo por última vez. Aunque haya sido con una desconocida, con alguien a quien nunca más vas a ver, yo no puedo perdonárselo".
(sigo en la siguiente)
* Y después tenés algunos "obviamente" y "efectivamente" que porahí podrían desaparecer.
Eso es todo. Estos días estuve ocupado, pero sigo ansiando que llegue el próximo capítulo!
Un beso
-- Diego.
Tambien me alegra muchísimo saber que entre tantos acontecimientos trágicos hayan cosas que te emocionen, aunque lo que esta por venir no sera fácil, me gusta que seas como Ron en cierto modo, que puedas detenerte en esos momentos bellos, atesorandolos.
Por supuesto que acepto tus correcciones, aunque tu ya sabes a que se deben mis palabras de mas.
Gracias por motivarme a seguir publicando. Es el primer proyecto que me animo a compartir con el publico y a pesar de que por ahora tan solo me comentas vos, me es mas que suficiente para seguir aprendiendo.
(Si, lo se, salto mucho del "tu" a "vos"... pero a veces me cuesta recordar que estoy hablando con un vecino de orilla y no con un español. Vos tranquilo que todavía no me he vuelto tan loca
Un abrazo grande!
Ojalá puedas tener Call of Duty enseguida. Justo estoy escribiendo un cuento sobre alguien que decide matar a mucha gente. Creo que va a salir muy morboso
Beso, y es un placer esta acá,
-- Diego.