Brotó un lirio entre cardos
y pude apreciar
la belleza en su fragilidad.
Recé porque no fuera ahogado,
limpié la tierra alrededor,
como quien preserva
un vestigio de pureza.
Encofré al mirarlo
el deslumbramiento agradecido
de quien contempla el amanecer
al fin de una noche oscura.
Fue símbolo, fue señal,
me volqué a su cuidado
como si toda vida,
toda esperanza residieran en él.
Y cuando ya no pude preservarlo
comprendí que no era el final,
aboné con más esmero aún la tierra
para que otro pudiera brotar en su lugar.
Comentarios
Lindo poema. Un saludo
Gracias Serrana...
Me encantó el poema, lleno de significado y profundidad. Belleza y fealdad, la fugacidad del tiempo y la tenacidad del ser humano que lucha contra la muerte, que en el fondo es símbolo de la lucha de la vida contra la muerte.
Y ese lirio, es el momento deseado, el momento eterno, al cual se dedica un ser humano más completo, más sensible, más humano. El momento tal como lo desearías que se repitiese por siempre, con belleza, con armonía, con amor a la vida.
Que bello poema Serrana.
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Trasgo, por cierto, olvidamos demasiado a menudo algunas verdades esenciales.
Amparo, que gusto que le encontraras belleza.
Cielito eres muy amable. Es muy bonito tu comentario. Lleno de poesìa.
Muchas gracias por la calurosa bienvenida.
A todos les envìo un fuerte abrazo montevideano.
Saludos.
Cuando algo perece, siempre hay que esperar una nueva floración. Mientras, la esperanza nos ayudará a soportar la espera.
Un saludo.
Pero siempre agradezco tus comentarios inteligentes.