Un breve relato filosofico de la vida (Por lawliet)
-David, me gustaría comentarte un problema que me tiene bastante
preocupado-
-Por supuesto Fran-
-Poco a poco, a medida que voy creciendo, me doy cuenta de que el mundo es cada vez más sombrío y de que el entorno más cercano a mi es cada vez más hostil y deprimente.
-Amigo Fran, no es que el mundo sea cada vez más sombrío y deprimente. Es que poco a poco estás viendo las cosas con mayor nitidez. A medida que creces, la inocencia se disipa. Por ello el mundo es más hermoso en la infancia. Cuando no se tiene conciencia sobre nada. Despertar es duro y debes decidir que harás durante el resto de tu vida.
-No entiendo, ¿empezamos viviendo en una feliz mentira para despertar en una triste verdad?
-Te contare una historia:
Conocí una vez a un hombre que llegue incluso a considerar un verdadero héroe. Ayudaba a todo el mundo. Era pura bondad. Todo el mundo hablaba sobre aquel hombre. El gobierno, asustado, decidió poner obstáculos en su lucha contras las desigualdades que la sociedad sufría. Pero, a pesar de todo, salvó cada obstáculo con la energía más positiva que he visto. Cierto día, se le acercaron dos hombres con negras gabardinas por la espalda amenazándole, susurrándole al oído con sus lenguas de serpiente que si seguía así acabaría con zapatos de cemento en el fondo del rio. Nombraron a su familia, su mujer y sus dos hijos. Aquel hombre se encontraba con dos opciones. Ayudar el resto del mundo o salvar a su familia. Poco a poco, la luz en sus ojos se apagó. Su personalidad alegre fue decayendo hasta convertirse en un hombre inexpresivo, sin pasión. Al igual que cuando uno pasa por un cementerio aguantando la respiración, la gente le evitaba. Dejó de ayudar a todo el mundo. Dejó de vivir con su familia. Lo dejó todo. Su corazón estaba roto por una razón que él no era capaz de explicar ¿Por qué el hombre trata de destruir a su propia especie con tanta insistencia? Al final, aquel hombre se fue al campo. Dejo la ciudad. Y fue allí, en la absoluta nada, donde encontró de nuevo la paz. Antes de su marcha se me acercó y me dijo que a punto estuvo de acabar con su vida, pero que al hacerlo solo podía ver los ojos de su esposa e hijos. Decidió ayudar a cualquiera que se acercara a su humilde casa de campo, pero nunca jamás volvería a la ciudad. Aquello le salvo y le dio fuerzas para empezar de nuevo, pero no siempre acaba así. Muchos no lo soportan y acaban corrompidos. Muchos no ven un motivo por el que seguir viviendo. Pero recuerda que vivir ya es un buen motivo por el que luchar.
De esta forma, Fran comprendió que la manera en la que debe afrontar la realidad dependerá de él.
Ahora, el hombre de la historia descansa en paz y en su epitafio se puede leer:
Solo hay dos formas de ver la vida
Una viendo la luz y la otra la ruina.
Comentarios
¿Y los grises?
.
..
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Por supuesto que hay terminos medios, pero en se momento no le veia asi.
Como sea, buen relato, bastante predecible, pero estandarizadamente bueno.
... nunca vió la luz ... "yo soy la luz del mundo, el que me sigue nunca andará en tinieblas"
porque él dijo: "yo he venido a darles vida y vida en abundancia"
... nunca conoció la ruina en esta vida... lo hizo después, porque quien pasó a la eternidad sin haber conocido la luz, quisiera tener solo un minuto de esta vida aún de la más mísera, para poder decirle si a la luz ... :rolleyes:
... muy buen punto, ese es el pibote del existencialismo ...:)