Como el monstruo que soy, repto entre tus manos corrompiendo todo cuanto toco, incluyendo tu cuerpo ya corrupto por el deseo y el anhelo de lo jamas obtenido.
Como el cuervo de Poe, tozudo, intento derribar las barreras entre tu y yo a cuerpo desnudo y repitiendo esa palabra. Esa palabra que tanto asusta, que tanto duele, que tanto amarga y que tanto ama.
Como la sangre, fluida, me muevo. A sangre huelo. Negro, como la sangre a la luz de la luna, estoy por dentro. Cuidado con mi sangre, ebrio deja a cualquiera.
Firmado
El monstruo que hay en ti.
Comentarios