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Mis poemas del alma

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Comentarios

  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado junio 2012
    Escribo
    en defensa del reino
    del hombre y su justicia. Pido
    la paz
    y la palabra. He dicho
    «silencio»,
    «sombra»,
    «vacío»
    etcétera.
    Digo
    «del hombre y su justicia»,
    «océano pacífico»,
    lo que me dejan.
    Pido
    la paz y la palabra.
    Blas de Otero



    http://www.eitb.com/es/cultura/literatura/detalle/899918/festival-askoren-izenean-pido-paz-palabra--poesia/
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado junio 2012


    Carta sin despedida

    A veces,
    mi egoísmo
    me llena de maldad,
    y te odio casi
    hasta hacerme daño
    a mí mismo:
    son los celos, la envidia,
    el asco
    al hombre, mi semejante
    aborrecible, como yo
    corrompido y sin
    remedio,
    mi querido
    hermano y parigual en la
    desgracia.

    A veces -o mejor dicho:
    casi nunca-,
    te odio tanto que te veo
    distinta.
    Ni en corazón ni en alma
    te pareces
    a la que amaba sólo
    hace un instante,
    y hasta tu cuerpo cambia
    y es más bello
    -quizá por imposible
    y por lejano-.
    Pero el odio también me
    modifica
    a mí mismo,
    y cuando quiero darme
    cuenta
    soy otro
    que no odia, que ama
    a esa desconocida cuyo
    nombre es el tuyo,
    que lleva tu apellido,
    y tiene,
    igual que tú,
    el cabello largo.
    Cuando sonríes,
    yo te reconozco,
    identifico tu perfil
    primero,
    y vuelvo a verte,
    al fin,
    tal como eras, como
    sigues
    siendo,
    como serás ya siempre,
    mientras te ame.

    Ángel González
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado junio 2012
    Hay millones de espacios sin nombrar
    y la poesía trabaja y nombra
    lo que no tiene nombre todavía.

    Gelman



    Adoro a este hombre
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado junio 2012
    Cosas en común

    Habernos conocido
    un otoño en un tren que iba vacío;
    La radiante, aunque cruel
    promesa del deseo.
    La cicatriz de la melancolía
    y el viejo afecto con el que entendemos
    los motivos del lobo.
    La luna que acompaña al tren nocturno
    Barcelona-París.
    Un cuchillo de luz para los crímenes
    que por amor debemos cometer.
    Nuestra maldita e inocente suerte.
    La voz del mar, que siempre te dirá
    dónde estoy, porque es nuestro confidente.
    Los poemas, que son cartas anónimas
    escritas desde donde no imaginas
    a la misma muchacha que un otoño
    conocí en aquel tren que iba vacío.

    Joan Margarit
  • AljanAljan San juan de la Cruz XVI
    editado junio 2012
    Negu escribió : »
    Cosas en común

    Habernos conocido
    un otoño en un tren que iba vacío;
    La radiante, aunque cruel
    promesa del deseo.
    La cicatriz de la melancolía
    y el viejo afecto con el que entendemos
    los motivos del lobo.
    La luna que acompaña al tren nocturno
    Barcelona-París.
    Un cuchillo de luz para los crímenes
    que por amor debemos cometer.
    Nuestra maldita e inocente suerte.
    La voz del mar, que siempre te dirá
    dónde estoy, porque es nuestro confidente.
    Los poemas, que son cartas anónimas
    escritas desde donde no imaginas
    a la misma muchacha que un otoño
    conocí en aquel tren que iba vacío.

    Joan Margarit

    ¡Qué emotiva! ¡Ya me gustaría hacer poemas así a mí! :D
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado junio 2012
    Y a mí, Aljan, y a mí :)


    Otra preciosidad:



    El amor

    Las palabras son barcos
    y se pierden así, de boca en boca,
    como de niebla en niebla.
    Llevan su mercancía por las conversaciones
    sin encontrar un puerto,
    la noche que les pese igual que un ancla.
    Deben acostumbrarse a envejecer
    y vivir con paciencia de madera
    usada por las olas,
    irse descomponiendo, dañarse lentamente,
    hasta que a la bodega rutinaria
    llegue el mar y las hunda.
    Porque la vida entra en las palabras
    como el mar en un barco,
    cubre de tiempo el nombre de las cosas
    y lleva a la raíz de un adjetivo
    el cielo de una fecha,
    el balcón de una casa,
    la luz de una ciudad reflejada en un río.
    Por eso, niebla a niebla,
    cuando el amor invade las palabras,
    golpea sus paredes, marca en ellas
    los signos de una historia personal
    y deja en el pasado de los vocabularios
    sensaciones de frío y de calor,
    noches que son la noche,
    mares que son el mar,
    solitarios paseos con extensión de frase
    y trenes detenidos y canciones.
    Si el amor, como todo, es cuestión de palabras,
    acercarme a tu cuerpo fue crear un idioma.

    Luis García Montero
  • pepetopepeto Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado junio 2012
    POR LO VISTO

    Por lo visto es posible declararse hombre,
    Por lo visto es posible decir no.
    De una vez y en la calle, de una vez, por todos
    y por todas las veces en que no pudimos.

    Importa por lo visto el hecho de estar vivo.
    Importa por lo visto que hasta la injusta fuerza
    necesite, suponga nuestras vidas, esos actos mínimos
    a diario cumplidos en la calle por todos.

    Y será preciso no olvidar la lección:
    saber, a cada instante, que en el gesto que hacemos
    hay un arma escondida, saber que estamos vivos
    aún. Y que la vida
    todavía es posible, por lo visto.


    Jaime Gil de Biedma
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado julio 2012
    Explicación del imperialismo

    Con todos los panes que no parten
    ni comparten los niños de la tierra
    hacen un misil los asesinos.
    Lo estallan luego contra cualquier pobre
    país lleno de hambre.
    Después lo ocupan
    tiran de los hilos del surco
    destejiéndole el futuro
    y le sorben la tierra
    hasta lo más hondo.
    Con las ganancias botan
    un nuevo acorazado
    para llevar en sus cañones
    más libertad a los hambrientos.

    Con el costo de un fusíl
    las tejedoras de auroras
    amasarían el pan más implacable.

    Con lo que vale una bala
    alzarían arsenales de tizas libertarias,
    herramienta universal para romper límites
    y llegar a luz cegada por las bombas.

    Gabriel Impaglione
  • pepetopepeto Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado julio 2012
    Uno de Ocampo

    Qué ángel te librará de la tristeza...

    Qué ángel te librará de la tristeza
    y te despertará un precioso día
    sin memoria de lo que te afligía
    y te dirá al oído: "Escucha y cesa

    tus llantos. En mis brazos no te pesa
    la lentitud del tiempo ni la impía
    delación de los hombres. Eres mía,
    ya no eres de este vano mundo presa.

    Asómate a esta fúlgida ventana
    por tu dicha adornada. Ya el dolor
    se marchitó como una larga flor

    cuya sabiduría al fin te sana
    al disolverse porque se convierte
    en polvo, en ilusión, en otra suerte.
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado agosto 2012
    -Si ves que te hablo y no anochece-

    Si ves que te hablo y anochece
    y el reloj sólo señala el tiempo de la espera.
    Si tus ojos reflejan la soledad que existe
    en aquella noche de amor de tanto frío.
    Si los últimos perfiles de tu voz se ahogan
    en aquel mar que aquella noche recorrimos.
    No tengas miedo que así me has encontrado,
    justo en el destello blanco que la luna
    depositó sobre las orillas de tus labios,
    justo donde comienza la agonía...


    Antonio José Mialdea



    Repito poema.
    Me puede la nostalgia....
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado agosto 2012
    Así

    Algunas veces llego
    presuroso, rodeo
    tus rodillas, toco
    tu pelo. ¡Ay Dios, quisiera
    decirte tantas cosas!
    Te compraré un pañuelo,
    seré buen chico, haremos
    un viaje....No sé,
    no sé lo que me pasa.

    Quiero morir así,
    así, en tus brazos.


    José Agustín Goytisolo
  • MedeaMedea Miguel de Cervantes s.XVII
    editado agosto 2012
    Negu me matará :cool:
  • MedeaMedea Miguel de Cervantes s.XVII
    editado agosto 2012
    Un sol

    Mi corazón es como un dios sin lengua,
    mudo se está a la espera del milagro,
    he amado mucho, todo amor fue magro,
    que todo amor lo conocí con mengua.

    He amado hasta llorar, hasta morirme.
    Amé hasta odiar, amé hasta la locura,
    pero yo espero algún amor-natura
    capaz de renovarme y redimirme.

    Amor que fructifique mi desierto
    y me haga brotar ramas sensitivas,
    soy una selva de raíces vivas,
    sólo el follaje suele estarse muerto.

    ¿En dónde está quien mi deseo alienta?
    ¿Me empobreció a sus ojos el ramaje?
    Vulgar estorbo, pálido follaje
    distinto al tronco fiel que lo alimenta.

    ¿En dónde está el espíritu sombrío
    de cuya opacidad brote la llama?
    Ah, si mis mundos con su amor inflama
    yo seré incontenible como un río.

    ¿En dónde está el que con su amor me envuelva?
    Ha de traer su gran verdad sabida...
    Hielo y más hielo recogí en la vida:
    Yo necesito un sol que me disuelva.


    Alfonsina Storni
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado agosto 2012
    Melancholia escribió : »
    Negu me matará :cool:


    :confused::confused::confused:


    Gracias por el poema :)
    Storni es muy especial

    ;)
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado agosto 2012
    Yo nunca guardé rebaños,
    pero es como si los guardara.
    Mi alma es como un pastor,
    conoce el viento y el sol
    y anda de la mano de las Estaciones
    siguiendo y mirando.
    Toda la paz de la Naturaleza a solas
    viene a sentarse a ni lado.
    Pero permanezco triste, como un atardecer
    para nuestra imaginación,
    cuando refresca en el fondo de la planicie
    y se siente que la noche ha entrado
    como una mariposa por la ventana.

    Pero mi tristeza es sosiego
    porque es natural y justa
    y es lo que debe haber en el alma
    cuando piensa que ya existe
    y las manos cogen flores sin darse cuenta.

    Con un ruido de cencerros
    más allá de la curva del camino
    mis pensamientos están contentos.

    Pensar molesta como andar bajo la lluvia
    cuando el viento crece y parece que llueve más.

    No tengo ambiciones ni deseos.
    Ser poeta no es una ambición mía.
    Es mi manera de estar solo.

    Fernando Pessoa
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado agosto 2012
    Al cabo

    Al cabo, son muy pocas las palabras
    que de verdad nos duelen, y muy pocas
    las que consiguen alegrar el alma.
    Y son también muy pocas las personas
    que mueven nuestro corazón, y menos
    aún las que lo mueven mucho tiempo.
    Al cabo, son poquísimas las cosas
    que de verdad importan en la vida:
    poder querer a alguien, que nos quieran
    y no morir después que nuestros hijos.


    Amalia Bautista


    Saludos.

    Pepeto :)
  • jonathanbenaventejonathanbenavente Anónimo s.XI
    editado agosto 2012
    Dios escupió y el hombre se hizo
    El hombre eyaculó y el esqueleto cartilaginoso
    de una mujer llamada Isabel Rawsthorne apareció en una
    calle del Soho
    charcos de carne membranosa transparentándose en lechos clínicos.

    Isabel Rawsthorne, esqueleto cartilaginoso de las calles del
    Soho
    Una cara como un vómito
    como una plasta que el ordeñador sanguinolento de lo real
    pisotea con sus patas de vaca.

    En el prado crece la hierba como los pendejos en el pubis de
    Isabel.

    La hierba que crece en el pubis del prado
    embetunada de semen
    bajo esas dos figuras
    charcos de carne membranosa transparentándose en lechos
    clínicos.

    En el lecho nupcial –una mesa de operaciones-
    figuras que se entrelazan como bistuiríes de carne
    La boca abre su corola dentada.

    El rojo de la boca coronado de dientes
    el ano dentado de la boca como un birrete de obispo.

    Pienso en Isabel Rawsthorn para exorcizar la asfixia
    de la que ella, en una calle del Soho, es un emblema aproximativo
    con su carne eyaculada por el pincel de Francis Bacon.

    Enrique Lihn
  • jonathanbenaventejonathanbenavente Anónimo s.XI
    editado agosto 2012
    Una sensación de quemadura ácida en los miembros,
    músculos retorcidos e incendiados, el sentimiento de ser un vidrio frágil,
    un miedo, una retracción ante el movimiento y el ruido.
    Un inconsciente desarreglo al andar, en los gestos,
    en los movimientos.
    Una voluntad tendida en perpetuidad para los más simples gestos,
    la renuncia al gesto simple, una fatiga sorprendente y central,
    una suerte de fatiga aspirante. Los movimientos a rehacer,
    una suerte de fatiga mortal, de fatiga espiritual
    en la más simple tensión muscular, el gesto de tomar, de prenderse inconscientemente a cualquier cosa, sostenida por una voluntad aplicada.

    Una fatiga de principio del mundo, la sensación de estar cargando el cuerpo, un sentimiento de increíble fragilidad, que se transforma en rompiente dolor, un estado de entorpecimiento doloroso, de entorpecimiento localizado en la piel, que no prohíbe ningún movimiento, pero que cambia el sentimiento interno de un miembro, y a la simple posición vertical le otorga el premio de un esfuerzo victorioso.
    Localizado probablemente en la piel, pero sentido como la supresión radical de un miembro y presentando al cerebro sólo imágenes de miembros filiformes y algodonosos, lejanas imágenes de miembros nunca en su sitio.
    La suerte de ruptura interna de la correspondencia de todos los nervios.

    Un vértigo en movimiento, una especie de caída oblicua acompañando cualquier esfuerzo, una coagulación de calor que encierra toda la extensión del cráneo, o se rompe a pedazos, placas de calor nunca quietas.
    Una exacerbación dolorosa del cráneo, una cortante presión de los nervios, la nuca empeñada en sufrir, las sienes que se cristalizan o se petrifican, una cabeza hollada por caballos.

    Ahora tendría que hablar de la descoporización de la realidad, de esa especie de ruptura aplicada, que parece multiplicarse ella misma entre las cosas y el sentimiento que producen en nuestro espíritu, el sitio que se toman. Esta clasificación instantánea de las cosas en las células del espíritu, existe no tanto como un orden lógico, sino como un orden sentimental, afectivo.
    Que ya no se hace: las cosas no tienen ya olor, no tienen sexo.
    Pero su orden lógico a veces se rompe por su falta de aliento afectivo.
    Las palabras se pudren en el llamado inconsciente del cerebro, todas las palabras por no importa qué operación mental, y sobre todo aquellas que tocan los resortes más habituales, los más activos del espíritu.

    Un vientre aplanado.
    Un vientre de polvo fino y como en foco. Debajo del vientre una granada reventada.
    La granada expande un flujo de copos que se eleva como lenguas de fuego, un fuego helado. El flujo se agarra del vientre y lo hace girar.
    Pero el vientre no da más vueltas. Son venas de sangre como vino, de sangre combinada con azufre y azafrán pero con un azufre endulzado con agua.

    Sobre el vientre sobresalen los senos. Y más hacia arriba y en profundidad, pero en otro plano del espíritu un sol enardecido de manera que se podría pensar que es el seno el que arde. Y un pájaro al pie de la granada.
    El sol parece que tuviera una mirada.
    Pero una mirada que estaría mirando el sol.
    Y el aire todo es una como una melodía gélida pero una extensa, honda melodía bien compuesta y secreta y colmada de ramificaciones congeladas.
    Y todo construido con columnas, y con una especie de aguada arquitectónica que une el vientre con la realidad.
    La tela está ahuecada y estratificada.
    La pintura está muy prensada a la tela.
    Es como un círculo que se cierra sobre sí mismo, una suerte de abismo
    en movimiento que se parte por el medio.
    Es como un espíritu que se ve y se ahueca, está modelado y trabajado
    sin cesar por las manos crispadas del espíritu.

    Mientras tanto el espíritu siembra su fósforo. El espíritu está seguro. Tiene un pie bien apoya do en este mundo.
    El vientre, los senos, la granada, son como evidencias testimoniales de la realidad. Hay un pájaro muerto y hay un abundante surgimiento de columnas.
    El aire está plagado de golpes de lápices como de golpes de cuchillos, como de esquirlas de uña mágica.
    El aire está suficientemente alterado.
    Así donde germina una semilla de irrealidad se dispone en células.
    Las células se colocan cada una en su lugar, en abanico, rodeando el vientre,
    delante del sol más lejos del pájaro y sobre ese flujo de agua sulfurosa.
    Pero la arquitectura que sostiene y no dice nada es indiferente a las células.
    Cada célula contiene un huevo donde se destaca el germen.
    Repentinamente nace un huevo en cada célula.
    En cada uno hay un hormigueo inhumano pero límpido,
    las diversificaciones de un universo detenido.
    Cada célula contiene bien su huevo y nos lo ofrece; pero al huevo no le importa demasiado ser elegido o rechazado.
    Algunas células no llevan huevo. En algunas crece una espiral.
    Y en el aire cuelga una espiral más grande pero como azufrada, de fósforo todavía y cubierta
    de irrealidad.
    Y esta espiral tiene toda la relevancia del pensamiento más potente.
    El vientre lleva a recordar la cirugía y la Morgue, la bodega, la plaza pública y la mesa de
    operaciones.
    El cuerpo del vientre parece tallado en granito o en mármol o en yeso, pero un yeso
    endurecido.
    Hay un casillero para una montaña.
    Las burbujas del cielo dibuja sobre la montaña
    una aureola fresca y translúcida. Alrededor de la montaña el aire es sonoro, compasivo,
    antiguo, prohibido.
    La entrada a la montaña está prohibida. La montaña tiene su lugar en el alma.
    Ella es el horizonte de algo que no deja de retroceder.
    Produce la impresión del horizonte infinito.
    Y yo describo con lágrimas esta pintura porque esta pintura me toca el corazón.
    En ella siento desplegarse mi pensamiento como en un espacio ideal, absoluto, pero un espacio
    que tendría una forma posible de ser insertada en la realidad.
    Caigo en ella del cielo.
    Y alguna de mis fibras se desata y encuentra un lugar en determinados casilleros.
    A ella regreso como a mi fuente,
    allí siento el lugar y la disposición de mi espíritu.
    El que ha pintado esa tela es el más grande pintor del mundo.
    A André Mason lo que es justo.


    Antonin Artaud
    de "L'Omblic des limbes"
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado agosto 2012
    Pablo Neruda - Soneto XVII

    No te amo como si fueras rosa de sal, topacio
    o flecha de claveles que propagan el fuego:
    te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
    secretamente, entre la sombra y el alma.

    Te amo como la planta que no florece y lleva
    dentro de sí, escondida, la luz de aquellas flores,
    y gracias a tu amor vive oscuro en mi cuerpo
    el apretado aroma que ascendió de la tierra.

    Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni de dónde,
    te amo directamente sin problemas ni orgullo:
    así te amo porque no sé amar de otra manera,

    sino así de este modo en que no soy ni eres,
    tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía,
    tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.
  • pepetopepeto Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado agosto 2012
    Caminos del espejo

    I
    Y sobre todo mirar con inocencia. Como si no pasara nada, lo cual es cierto.

    II
    Pero a ti quiero mirarte hasta que tu rostro se aleje de mi miedo como un pájaro del borde
    filoso de la noche.

    III
    Como una niña de tiza rosada en un muro muy viejo súbitamente borrada por la lluvia.

    IV
    Como cuando se abre una flor y revela el corazón que no tiene.

    V
    Todos los gestos de mi cuerpo y de mi voz para hacer de mí la ofrenda, el ramo que abandona
    el viento en el umbral.

    VI
    Cubre la memoria de tu cara con la máscara de la que serás y asusta a la niña que fuiste.

    VII
    La noche de los dos se dispersó con la niebla. Es la estación de los alimentos fríos.

    VIII
    Y la sed, mi memoria es de la sed, yo abajo, en el fondo, en el pozo, yo bebía, recuerdo.

    IX
    Caer como un animal herido en el lugar que iba a ser de revelaciones.

    X
    Como quien no quiere la cosa. Ninguna cosa. Boca cosida. Párpados cosidos. Me olvidé.
    Adentro el viento. Todo cerrado y el viento adentro.

    XI
    Al negro sol del silencio las palabras se doraban.

    XII
    Pero el silencio es cierto. Por eso escribo. Estoy sola y escribo. No, no estoy sola.
    Hay alguien aquí que tiembla.

    XIII
    Aun si digo sol y luna y estrella me refiero a cosas que me suceden. ¿Y qué deseaba yo?
    Deseaba un silencio perfecto.
    Por eso hablo.

    XIV
    La noche tiene la forma de un grito de lobo.

    XV
    Delicia de perderse en la imagen presentida. Yo me levanté de mi cadáver, yo fui en busca de quien soy.
    Peregrina de mí, he ido hacia la que duerme en un país al viento.

    XVI
    Mi caída sin fin a mi caída sin fin en donde nadie me aguardó pues al mirar quién me aguardaba
    no vi otra cosa que a mí misma.

    XVII
    Algo caía en el silencio. Mi última palabra fue yo pero me refería al alba luminosa.

    XVIII
    Flores amarillas constelan un círculo de tierra azul. El agua tiembla llena de viento.

    XIX
    Deslumbramiento del día, pájaros amarillos en la mañana. Una mano desata tinieblas, una mano arrastra
    la cabellera de una ahogada que no cesa de pasar por el espejo. Volver a la memoria del cuerpo,
    he de volver a mis huesos en duelo, he de comprender lo que dice mi voz.


    A.Pizarnik
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado septiembre 2012
    LAS RAZONES DEL VIAJERO

    Está solo. Para seguir camino
    se muestra despegado de las cosas.
    No lleva provisiones.

    Cuando pasan los dias
    y al final de la tarde piensa en lo sucedido,
    tan sólo le conmueve
    ese acierto imprevisto
    del que pudo vivir la propia vida
    en el seguro azar de su conciencia,
    así, naturalmente, sin deudas ni banderas.

    Una vez dijo amor.
    Se poblaron sus labios de ceniza.

    Dijo también mañana
    con los ojos negados al presente
    y sólo tuvo sombras que apretar en la mano,
    fantasmas como saldo,
    un camino de nubes.

    Soledad, libertad,
    dos palabras que suelen apoyarse
    en los hombros heridos del viajero.

    De todo se hace cargo, de nada se convence.
    Sus huellas tienen hoy la quemadura
    de los sueños vacíos.

    No quiere renunciar. Para seguir camino
    acepta que la vida se refugie
    en una habitación que no es la suya.
    La luz se queda siempre detrás de una ventana.
    Al otro lado de la puerta
    suele escuchar los pasos de la noche.

    Sabe que le resulta necesario
    aprender a vivir en otra edad,
    en otro amor,
    en otro tiempo.

    Tiempo de habitaciones separadas.

    Luis García Montero




    Luis García Montero recibirá hoy, martes, en la UIMP el ‘IV Premio La Trastienda’ que concede la Fundación Instituto Cultura del Sur.
  • sergio cassarinosergio cassarino Pedro Abad s.XII
    editado septiembre 2012
    Sin dudas es una buena selección... si me das a elegir, en esta selección sería a Juan Gelman.Saluditosssssss
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado septiembre 2012
    Sí; Gelman es una de mis "vacas sagradas".
    Saludos.


    Señor

    Señor,
    usted no lo sabe
    y sin embargo sus arrugas,
    tersándome la mañana,
    me han obligado a iniciar una huelga de novios
    desde que lo conozco.
    Y hoy
    -mientras los dos nos mirábamos de reojo, cada uno
    en un extremo de la barra-,
    mi lado más anarquista
    ha optado definitivamente por afiliarse a sus ojos.

    Almudena Guzmán
  • pepetopepeto Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado septiembre 2012
    Se le vio, caminando entre fusiles
    por una calle larga,
    salir al campo frio,
    aun con estrellas, de la madrugada.
    Mataron a Federico
    cuando la luz asomaba.
    El peloton de verdugos
    no oso mirarle a la cara.
    Todos cerraron los ojos;
    rezaron: ni Dios te salva!
    Muerto cayo Federico
    sangre en la frente y plomo en las entrañas
    que fue en Granada el crimen
    sabed - pobre Granada! - en su Granada!
    Se les vio caminar...
    Labrad, amigos,
    de piedra y sueno, en el Alhambra,
    un tumulo al poeta,
    sobre una fuente donde llora el agua,
    y eternamente diga:
    el crimen fué en Granada! en su Granada!


    Antonio Machado
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado septiembre 2012

    Mal rayo me parta, el cielo está muy resbaloso,
    el vino escaso, la caricia extraña en estos días,
    tu nombre llega como un golpe de vino a la
    cabeza,
    mal rayo me parta en tan inoportuna ocasión.

    Simulo leer un diario bajo el aguacero de tu
    cuerpo,
    bienganado el diluvio, malhaya la tormenta,
    pasa un cuerpo flotando bocabajo
    y mal rayo me parta tan lejos de tu cuello.

    Los cielos se mezclaron en tu boca pequeña,
    los gatos se revuelcan en tu mano,
    adelante el insomnio es un campo minado,
    hay besos enterrados que pueden estallar.

    Corro a campo traviesa con fósforos mojados,
    ¿qué es esta polvareda sino un fantasma tuyo?
    El futuro es un traje pero para otro cuerpo,
    los espejos del bar no preguntan por mí.

    Hoy cargo mis valijas por el fondo del mar,
    tengo pocas palabras
    mis dos lenguas tropiezan dentro de una botella
    y mal rayo me parta en tan inoportuna ocasión.

    Jorge Boccanera




    Salud, pepeto!
  • pepetopepeto Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado septiembre 2012
    Uno de los poemas que más me gustan. Negu, un abrazo grande!
    Farewell
    Por Pablo Neruda


    Desde el fondo de ti, y arrodillado,
    un niño triste como yo, nos mira.

    Por esa vida que arderá en sus venas
    tendrían que amarrarse nuestras vidas.

    Por esas manos, hijas de tus manos,
    tendrían que matar las manos mías.

    Por sus ojos abiertos en la tierra
    veré en los tuyos lágrimas un día.

    Yo no lo quiero, Amada.

    Para que nada nos amarre
    que no nos una nada.

    Ni la palabra que aromó tu boca,
    ni lo que no dijeron tus palabras.

    Ni la fiesta de amor que no tuvimos,
    ni tus sollozos junto a la ventana.

    Amo el amor de los marineros
    que besan y se van.

    Dejan una promesa.
    No vuelven nunca más.

    En cada puerto una mujer espera:
    los marineros besan y se van.

    (Una noche se acuestan con la muerte
    en el lecho del mar.)

    Amo el amor que se reparte
    en besos, lecho y pan.

    Amor que puede ser eterno
    y puede ser fugaz.

    Amor que quiere libertarse
    para volver a amar.

    Amor divinizado que se acerca
    Amor divinizado que se va.

    Ya no se encantarán mis ojos en tus ojos,
    ya no se endulzará junto a ti mi dolor.

    Pero hacia donde vaya llevaré tu mirada
    y hacia donde camines llevarás mi dolor.


    Fui tuyo, fuiste mía. ¿Qué más? Juntos hicimos
    un recodo en la ruta donde el amor pasó.

    Fui tuyo, fuiste mía. Tú serás del que te ame,
    del que corte en tu huerto lo que he sembrado yo.

    Yo me voy. Estoy triste: pero siempre estoy triste.
    Vengo desde tus brazos. No sé hacia dónde voy.

    ...Desde tu corazón me dice adiós un niño.
    Y yo le digo adiós.
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado septiembre 2012
    Se ha dicho que el poeta es el gran terapeuta. En ese sentido, el quehacer poético implicaría exorcisar, conjurar y, además, reparar. Escribir un poema es reparar la herida fundamental, la desgarradura. Porque todos estamos heridos.

    Alejandra Pizarnik


    pepeto.... me quedo con ése abrazo y te envío otro
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado septiembre 2012



    Es pura poesía :)
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado septiembre 2012
    Tu aroma me persigue

    Tu aroma me persigue.
    ¿Qué le explico al alma
    cuando la sangre
    se nos va en urgencias?
    Cómo le digo
    que no está bien
    ni es bueno,
    a estas alturas,
    permitirse sentir.
    ¡Como si fuera fácil
    poner bridas al fuego,
    frenar el mar
    o acallar los truenos!
    En este punto, pues,
    alma querida
    que moviste todos los resortes,
    calla.
    Calla.
    No pongas en mi boca
    palabras de locura.
    La pluma, silenciosa,
    trasuntará la angustia.
    Tu y yo, alma, sabremos el secreto.
    Ni siquiera él compartirá la bruma,
    ni conocerá nunca
    la medida justa
    del dolor de querer, con toda el alma.
    Sin respuesta, sin luz,
    sin esperanza.

    Rosa Tenebaum
  • pepetopepeto Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado septiembre 2012
    Dejo dos de Lorca

    Casida de la mano imposible

    Yo no quiero más que una mano,
    una mano herida, si es posible.
    Yo no quiero más que una mano,
    aunque pase mil noches sin lecho.

    Sería un pálido lirio de cal,
    sería una paloma amarrada a mi corazón,
    sería el guardián que en la noche de mi tránsito
    prohibiera en absoluto la entrada a la luna.

    Yo no quiero más que esa mano
    para los diarios aceites
    y la sábana blanca de mi agonía.
    Yo no quiero más que esa mano
    para tener un ala de mi muerte.

    Lo demás todo pasa.
    Rubor sin nombre ya, astro perpetuo.
    Lo demás es lo otro; viento triste,
    mientras las hojas huyen en bandadas.



    Gacela de la huida

    Me he perdido muchas veces por el mar
    con el oído lleno de flores recién cortadas,
    con la lengua llena de amor y de agonía.

    Muchas veces me he perdido por el mar,
    como me pierdo en el corazón de algunos niños.

    No hay noche que, al dar un beso,
    no sienta la sonrisa de las gentes sin rostro,
    ni hay nadie que, al tocar un recién nacido,
    olvide las inmóviles calaveras de caballo.

    Porque las rosas buscan en la frente
    un duro paisaje de hueso
    y las manos del hombre no tienen más sentido
    que imitar a las raíces bajo tierra.

    Como me pierdo en el corazón de algunos niños,
    me he perdido muchas veces por el mar.
    Ignorante del agua, voy buscando
    una muerte de luz que me consuma
    .
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