Zorrito Lito se presenta

editado 7 de marzo en Presentémonos
Escritor mediocre e inútil, resignado a que tendrá que ser vendedor ambulante una vez que los ahorros, que por ahora no son pocos, se le hayan acabado.

Zorrito Lito, se ha pasado la vida intentando conquistar mujeres en paraderos, microbuses y centros comerciales sin éxito alguno. En algún momento también lo ha hecho en supermercados y parques; aunque ahora, por pereza y desánimo, lo intenta desde aquellas aplicaciones en las que paga una suscripción mensual, las mismas que desliza mientras se jala el pericote. Sabe que es un cazador de poca monta, un embustero de poca labia que ha tenido que recurrir a ofrecerles dinero y ayuda económica a mujeres, cuya ambición ni ellas mismas conocían; para poder así, satisfacer sus necesidades del bajo vientre. Zorrito Lito tiene que sobrevivir, lanzar el proyectil, arrojar el ariete, eyectar el soldadito. Para bien o para mal muchas le han aceptado. No se siente orgulloso por esto, pero después de tantos intentos fallidos, decepciones y rechazos amorosos, ésta ha sido la única forma en la que ha conseguido compañía y sexo a cambio de un sencillo. Probablemente estos hayan sido sus mejores logros en la vida y los momentos más memorables de la misma; quizás allí, haya encontrado algo parecido a lo que es la felicidad. Él considera que a su edad, su mayor logro es carecer de valores, saber que la vida no vale nada y desestimar lo que digan los demás. Ya tuvo su tiempo para eso y no le salió nada bien. Su época de andar en camisita y una sonrisa servicial para impresionar a los demás, y aparentar algo que nunca logró ser, ha terminado. Felizmente.

Su necesidad por sentirse reconocido, pues nunca lo ha sido en la vida real, lo han obligado a crear un alter ego, un héroe literario, un ser que sea el centro de atención llamado Zorrito Lito, personaje ficticio, glorioso y artífice del polvo, que sin darse cuenta, lo ha confinado a aislarse y volverse un antisocial. Pues, no conforme con evadir la realidad, es un eremita con tendencias autodestructivas que sufre de soledad crónica, trastorno de ansiedad generalizada y ataques de pánico, fruto de provenir de una familia disfuncional que lo hizo depender de aquellos antidepresivos que dejó de tomar hace más de doce años ya. Fue ese día en el que se escapó de su hogar con ciento cincuenta soles en el bolsillo, mientras el odio a si mismo y la amargura lo hacían llorar como un niño y jurar que no volvería a pisar ese lugar ni tomar una de esas pastillas jamás. A pesar de eso, e intentando no transgredir su juramento, ha atesorado, clandestinamente, claro está, una pastilla de alprazolam, ya casi carcomida hasta la mitad, que ha sabido guardar recelosamente como recuerdo bajo siete llaves y que lame y saborea cada vez que quiere recordar ese rico bienestar que le traían los ansiolíticos. No hay que juzgarlo. Es su placer culposo. Es necesario acotar, que Zorrito Lito, a pesar de conocer sus males e infortunios en la vida, su conformismo lo ha resignado a que no quiera salir de su zona de confort, manteniéndose, firmemente, terco en su necedad. Pues, él no quiere mejorar, no quiere que alguien le ayude, no se quiere curar. Salir de ese lugar mental donde se siente seguro, le genera pánico, le causa terror; no quiere saber qué hay más allá, le tiene pavor al éxito, prefiere quedarse en la mediocridad, lo único que conoce hasta el momento y por tanto, donde se siente realmente feliz. No se siente lo suficientemente bueno como para sobresalir por sí mismo y lograr la estabilidad que él ya dejó de buscar. Si bien, en algún momento le han aconsejado que haga lo contrario, Zorrito Lito, siente placer en su miseria, se regocija en su desgracia, le gusta revolcarse en su dolor. Estos impulsos autodestructivos de los que no se siente orgulloso, han sido los únicos a lo que se ha aferrado vehementemente todos estos años, pues sabe que lo conectan con un pasado que gobierna su vida y del cual, él no quiere olvidar del todo.

Asimismo, a pesar de que podría procurarse una calidad de vida honorable y decente; no lo hace, pues se opone férreamente a la idea de sentirse un señor burgués, un jinete de clase media, un limeño blanquito que presume sus nuevos artículos electrónicos. Sabe que los ahorros que posee y estima gastar en varios años a partir de ahora, los ha conseguido por mera casualidad, un golpe de suerte y que el día que se le acaben, algo que sucederá definitivamente y pronto, tendrá que dedicarse a vender como ambulante; no sin antes, aterrarle la persistente idea que recorre impunemente su cabeza de cruzarse con alguien de clase media que hubo conocido durante su época de bonanza y éste último al encontrarlo, lo confronte y lo humille. Debido a esto; y quizás, a fin de justificar esa idea compulsiva que lo acecha con obscenidad, usa la misma ropa casi siempre, se baña poco y vive en un cuarto alquilado donde acumula trastes que no necesita, pues además de ser tacaño, algo sacado en cara por meretrices generalmente, también es un acumulador. En su cuarto de casi doce metros cuadrados y un baño que casi nunca limpia, casi no se puede caminar sin trastabillar; pues, desperdigados entre ambos ambientes, hay botellas y bolsas plásticas, empaques con galletas a medio comer, restos de comida y ropa sucia esparcida en el piso que se cuentan por centenas. Tiene cajas de fotostáticas resaltadas y libros que no lee y nunca leerá, pues su déficit de atención no se lo ha permitido, relegándolo, desde hace varios años ya, a la ineptitud; pues además de considerarse mediocre y bufón, también sabe que es un inepto. En su ventana yacen empolvadas, una que otra revista pornográfica gringa, esas coloridas y de pequeñas dimensiones, que compró en quioscos de mal vivir, cuando apenas tenía 11 o doce años de edad y que se las entregaban a escondidas de los demás parroquianos, sobre todo de las señoras que iban a comprar sus revistas para aprender macramé. A pesar de eso, las guarda y atesora con cariño, pues sabe que son una reliquia entre los amadores de su generación. Ahora se le ha metido en la cabeza la descabellada idea de comprar ese cuadro de vaginas hecha por vaginas que vio en Internet a un precio chiflado, la misma que tendría pensado regalarse a si mismo el día de su onomástico. Muy dentro de sí, sabe que se ha portado bien y que se lo merece. Sabe además que ese cuadro se vería bien en la pared de su cuarto expuesto como un diploma, una condecoración o un trofeo; pues pensar en esa idea lo hace sentir orgulloso y realizado. Le hace pensar, además, que todos sus sueños se han vuelto realidad.

En cuanto a la escritura, él sabe que no tiene talento para escribir, eso ya lo ha comprobado; pues en algún momento ya ha sido la burla de los demás, lo han tildado de bufón, de escritor de pacotilla y de un fracasado que nunca conseguirá lucro con lo que hace; motivo por el que se aferra a la justificación insana e insidiosa idea de que a falta de talento, el único consuelo que le queda es la perseverancia. Sabe también, que además de ser un incomprendido, es un incompetente, un charlatán, un mediocre, un fraude y que cada palabra que escribe, transmite esa miseria existencial que repudia o en la que a veces se regocija. Sabe que compartir sus miserias y vergüenzas personales y muy privadas es dañino para él, pero, a pesar de eso, se refugia en ese placer irracional y culposo que lo hacen desistir y lo obligan a publicar, una vez más, lo que escribe. A él le gusta eso. A pesar de que parezca lo contrario, no escribe mucho; pero cuando lo hace, lo hace desde la laptop que ama, esa Asus 10.1 playbook pequeñita que compró a un precio regalado 4 años atrás y a pesar de lo que puedan decir, es lo único que ama de verdad.

https://zorritolito.com/3982

Comentarios

  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII


    La sinopsis de Zorrito Lito parece interesante, pero, ¿quién eres tú? Preséntate, aunque con avatar anónimo 



  • cehi dijo:


    La sinopsis de Zorrito Lito parece interesante, pero, ¿quién eres tú? Preséntate, aunque con avatar anónimo 



    Zorrito Lito es el alter ego del autor, quien por incapacidad, falta de confianza o mediocridad, prefiere mantenerse al margen de la opinión o prejuicio ajeno. 

    Sus próximas historias las publicará aqui y en zorritolito.com 
  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII


    Hay en portada de este foro un apartado titulado "Grupo de lectura", que es donde la señora moderadora (amparo bonilla) va lanzando por turno libros, novelas, ensayos y otros. Este apartado de "Presentémosnos" es sólo para eso, para presentarnos a los demás con el nombre que queramos, en tu caso, según tu mismo, "Zorrito Lito". 

    Además, uno de los muchos apartados que encontrarás se llama "Off~Topic", donde se puede insertar todo lo que veamos que no tiene cabida en los otros, y dentro de éste apartado existe un hilo denominado "De tortas y café" , que es una especie de punto de encuentro para todos los integrantes de este foro y en el cual podemos plasmar lo que nos apetezca (guardando las normas del respeto, educación y consideración), a la vez que nos sirve a los foreros para ir estableciendo lazos de amistad virtual.

    La moderadora antes citada(que no tardará en aparecer por aqui) te aclarará cualquier duda que tengas al respecto. Yo, cehi, sólo soy un forero más. 

    Saludos cordiales y bienvenido. 




  • interesante zorrito lito, algo agrio, con sabor a yogur, pero paquebote, el tío, su chica creo que le falta, pero seguro se nos presentará otro día. saludos.
  • interesante zorrito lito, algo agrio, con sabor a yogur, pero paquebote, el tío, su chica creo que le falta, pero seguro se nos presentará otro día. saludos.

    Gracias. Aunque no entiendo tu dialecto argentino o español de Albacete o Almería. Saludos. 
  • cehicehi Miguel de Cervantes s.XVII


    Espero con cierta ansiedad la historia de Zorrito Lito, que su autor la puede insertar en el apartado "Grupos de lectura", con permiso de la moderadora.




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