Esa es una ventaja que tienen ustedes allá. Con el perdón de los que quieren una república, pero es que ustedes al menos cuentan con una persona que actúa como un símbolo de unidad nacional, apartado de la peste partidista, que puede unir al pueblo en torno a su persona, sin inmiscuirse en los asuntos de gobierno, ni las intrigas de poder. Que sea efectivo en ello el señor Felipe VI, ya lo dejo a su criterio.
Acá, el presidente de turno quiere andar pisoteando a la oposición y eso es terrible. El jefe de estado debe ser el pilar de la unidad nacional, no trastocar los derechos de los que no piensan como él/ella.
Isabel, gracias de verdad por tu opinión.
PS: La historia que estoy escribiendo para este foro, es una donde España tiene una reina que gradualmente está metiendo la mano en la política y a tu país le está yendo muy bien.
No te cortes, chiquilla, a la... ¡puta mierda! . Pasa que tu eres una señora escritora bien hablada
O lo que es de más escarmiento... "de donde nunca debieron salir (la puta mierda)". Y eso que tengo un sobrino carnal (abogado) que ocupa un buen cargo en la Junta de Andalucía y "el tontorrón" gana un pastón sin casi aparecer en los plenos. "Esta vida la inventaron para los pillos".
Soy muy mal hablada, Antonio. Digo palabrotas todo el rato y mi madre sigue insistiendo, la pobre, en reñirme, a mi edad y a la suya, jajajaja. Cuando escribo en sitios públicos, finjo que soy una señorita de bien que no ensucia su boca con "ciertos palabros", pero es todo mentira.
Soy muy mal hablada, Antonio. Digo palabrotas todo el rato y mi madre sigue insistiendo, la pobre, en reñirme, a mi edad y a la suya, jajajaja. Cuando escribo en sitios públicos, finjo que soy una señorita de bien que no ensucia su boca con "ciertos palabros", pero es todo mentira.
Pues "rompe tu costumbre de en público no" . ¡Es una orden! . Esta gentuza política ratera merece eso y más; además, "supuestamente" somos un país democrático y la libertad de expresión es un ingrediente básico. ¡Qué les den!
Soy muy mal hablada, Antonio. Digo palabrotas todo el rato y mi madre sigue insistiendo, la pobre, en reñirme, a mi edad y a la suya, jajajaja. Cuando escribo en sitios públicos, finjo que soy una señorita de bien que no ensucia su boca con "ciertos palabros", pero es todo mentira.
Pues "rompe tu costumbre de en público no" . ¡Es una orden! . Esta gentuza política ratera merece eso y más; además, "supuestamente" somos un país democrático y la libertad de expresión es un ingrediente básico. ¡Qué les den!
Ellos no tienen escrúpulos ni remordimientos de mentirnos y rebajarnos permanentemente. ¿Por qué regla de tres tenemos que ser borregos de por vida?
Concuerdo totalmente con Antonio. Hay momentos en los que uno puede permitirse el desahogarse y, soltar la maquinaria pesada, sobre todo si se trata de los políticos que hacen las cosas mal.
Concuerdo totalmente con Antonio. Hay momentos en los que uno puede permitirse el desahogarse y, soltar la maquinaria pesada, sobre todo si se trata de los políticos que hacen las cosas mal.
¿Existe uno, uno solo que haga las cosas bien? Las tres imaginarias asignaturas que aprendieron por su cuenta los sinvergüenzas políticos se centran en tres verbos: robar - mentir - subyugar. Y si por un casual sale uno bueno, el resto se echa encima de él hasta aplastarlo. Son tan egoístamente prepotentes que no permiten por ningún motivo que algún colega de su entorno saque los pies del plato.
Para insultar, ofender, decir verdades prefiero el sarcasmo; se me da mejor.
El sarcasmo (siempre que lo capte el receptor) humilla más. Buena táctica la tuya. Yo, en cambio, soy más directo contra esos fatuos elementos que dicen llamarse políticos (la política es otra cosa disímil a la que ellos predican); quizás porque estoy ya saturado de mentiras y promesas solemnes incumplidas. Con mi actitud, no tengo mucho que ganar, pero tampoco tengo mucho que perder, pero me infla mi desahogo.
A medida que pasaban los días, más ansia
en mí por besarla, y por algo más. Iba a ser ese sábado de asueto el de una
cena inolvidable. La sonrisa de Alexia me calaba hasta lo más recóndito de mi
ser. Sus dedos, ornados con anillos de bisutería fina y uñas rojas, movían la
cucharilla, haciéndola rechinar contra las citaras de la taza, a la vez que mis
labios se veían atrapados entre mis dentinas, y mis miradas encadenadas entre sonetos
de amor. Mis ojos, de cuando en cuando se posaban en su busto, causándole a su
guapo rostro un ingenuo rubor que quitaría la cordura a todo hombre. Una de las cosas
por las que me enamoré de Alexia era por su actitud, que incitaba en mí la
misma reacción, pero triplicada. Terminada ya la cena, solté la bomba: “te
quiero desde que te vi la primera vez en el Centro Médico, te quiero por buena
colega, y te quiero más por lo que deseo que seas esta noche en mi cuarto del
hotel; ahora, ante nuestro inminente encuentro, que a buen seguro me dejará
marcado para los resto, veo mis ojos del color del castaño incrustados en los tuyos
grises”.
Desde aquella suculenta noche nuestra amistad
tomó un nuevo rumbo. Pero me sentía confuso. No me atrevía a pedirle una
relación formal por miedo a no sé qué. Pasábamos las tardes de nuestros días
libres sentados en un café bohemio, de amplias vidrieras, removiendo el café,
aguado, que nos servían. Pero qué decir, aun la poca calidad del café, el
tomármelo en compañía de aquellos ojazos grises, hacía posible que su sabor supiese
a gloria bendita a cada sorbo. Algunas noches dormíamos juntos, y era entonces cuando mis
manos exploraban su anatomía, en busca de nuevas sensaciones, de saber cómo era
cada milímetro de su piel. Sus suspiros acelerados animaban a juguetear con sus
intimidades más íntimas. Me suplicaba que parase, que no siguiese, pero mi
cerebro me daba órdenes de no obedecer. Sus gemidos aumentaban de intensidad,
dando la bienvenida a una diabólica faceta de disfrute por parte de ambos
Tal vez el Amor no sea para todo el mundo en general un sentimiento puro, delicado. Para mí sí. Me resulta difícil llegar a la convicción de que los libros mientan venturas amorosas, de que las confidencias entre los amigos sean fraudulentas, y es por esto que debo admitir que sí, que existe el placer de amar que jamás he conocido. He llevado mi amor atormentadamente, como un cáustico cilicio de fuego y amargura. Amo ahora y he amado con todo lo que hay en mí de sórdido y elevado, a ras de tierra y altamente, pero también odio ahora y he odiado de la misma forma; un círculo de amor y odio como una soga de fuego pendiendo del cuello
Y con todos los colegas nos fuimos a África, concretamente a Etiopía, y más en concreto a la capital, Addis Ababa. La hambruna y las enfermedades en toda Etiopía, arrasaban a la población. A los pocos días de estancia, Alexia empezó a sentir un malestar general, que, no por falta de asistencia médica obviamente, empeoraba por momento. Había contraído una extraña enfermedad, degenerativa y galopante. Falleció a los tres meses, y mi amor se fue para siempre con su amor por mí. Hasta su último aliento estuve a su lado. Fue repatriada a España y yo rogué a su poderoso padre que no fuera incinerada, que fuera enterrada, pero en la necrópolis de mi ciudad. Accedió. Después de este palo, pedí al jefe de expedición que me dejase regresar, hasta poder restablecerme un poco. Iba a diario a visitar la tumba de Alexia, y siempre con las misma palabras en mis labios: “Ojazos, que sepas que eras la mujer de mi vida”.
Y acá en Barranquilla deberían llegar los vientos alisios, por lo que acá empezaría a soplar una brisa fuerte todos los días, todo el día. Aunque este año, como nunca, aun no salimos de la temporada de lluvias.
Buenos días, foro. Seguimos en un confinamiento suave, por mucho que el gobierno diga que es duro. Lo es para la hostelería, como en España, pero no para los ciudadanos.
Otra clase de mi cole está en casa, aislada. Y veremos cuántas más irán cayendo.
Buenos días, foro. Seguimos en un confinamiento suave, por mucho que el gobierno diga que es duro. Lo es para la hostelería, como en España, pero no para los ciudadanos.
Otra clase de mi cole está en casa, aislada. Y veremos cuántas más irán cayendo.
¿Qué tal por ahí?
En Andalucía está pegando ahora fuerte el virus, y a Sevilla una de las que más. Yo tengo doble confinamiento obligado por mí mismo y por las circunstancias; el que me causó "Jaco" y el del Covid.
El manejo de su adolescencia era un caos, un confusionismo. No atinaba a ordenar las concepciones y posteriores decisiones. Todo lo convertía en capricho rutinario. Quizás inconscientemente o quizás torpemente, tropezaba con inconvenientes e incluso con inconvenientes convenientes de su interés personal, que se suponían asumidos. Aunque esta chica adolescente se mostraba ante la gente que la rodeaba con una rara mezcla de ingenuidad y osadía, ignorando, en cada caso, cuál de estas dos disparidades se llevaba la palma, un día decidió poner en marcha el motor de su obstinación, la cual la usó como una especie de trampolín, que la iba a lanzar a su lugar predestinado y, tal vez, el perseguido por ella misma desde que empezó a tener uso de razón.
Jo, ahora se dan cuenta los medios que, quizás, no es “el” Covid, sino “la” Covid; es decir, o siempre ha sido un virus femenino, o se nos ha vuelto un mariquita loco; en cualquier caso,
macho o hembra, lo que es cierto es que es un hp, o una hp (perdón). Un intruso o intrusa que le ha cogido tanto gustito a permanecer
entre los humanos que me da que se va a quedar una larga temporadita siguiendo dando porculito. ¿Es que este cabroncito o esta cabroncita no tiene familia? ¿Es que nadie le/la echa de menos?
Sin necesidad de estrujarme mucho el coco, creo que es tan correcto decir "LA Covid", como "El Covid", considerando que en femenino se refiere a "enfermedad", y en masculino a "virus". Por tanto, ya no me suena mal que los medios lo citen en la forma que más les agrade.
Les cuento que el confinamiento por acá se lo han pasado por el forro. Si vieran como están las cosas en Barranquilla, la gente ya está planeando la próxima salida del fin de semana y uno ya puede ver en las calles a la gente caminando como si nada. Eso si, los casos no dan tregua y ya están estudiando entrar otra vez al confinamiento.
Por otro lado, parece que ha vuelto lo que acá llamamos "la brisa loca", que es cuando por unos meses, en Barranquilla sopla un viento tan fuerte que empieza a bajar la temperatura.
Por otro lado, parece que ha vuelto lo que acá llamamos "la brisa loca", que es cuando por unos meses, en Barranquilla sopla un viento tan fuerte que empieza a bajar la temperatura.
A ver si esa "brisa loca" se da un vueltecita por este foro y su fuerte viento se lleve consigo a los spammers intrusos
Comentarios
Esa es una ventaja que tienen ustedes allá. Con el perdón de los que quieren una república, pero es que ustedes al menos cuentan con una persona que actúa como un símbolo de unidad nacional, apartado de la peste partidista, que puede unir al pueblo en torno a su persona, sin inmiscuirse en los asuntos de gobierno, ni las intrigas de poder. Que sea efectivo en ello el señor Felipe VI, ya lo dejo a su criterio.
Acá, el presidente de turno quiere andar pisoteando a la oposición y eso es terrible. El jefe de estado debe ser el pilar de la unidad nacional, no trastocar los derechos de los que no piensan como él/ella.
Isabel, gracias de verdad por tu opinión.
PS: La historia que estoy escribiendo para este foro, es una donde España tiene una reina que gradualmente está metiendo la mano en la política y a tu país le está yendo muy bien.
Nos seguimos leyendo.
texas
...y mandaría a todos los políticos a la...
No te cortes, chiquilla, a la... ¡puta mierda!
O lo que es de más escarmiento... "de donde nunca debieron salir (la puta mierda)". Y eso que tengo un sobrino carnal (abogado) que ocupa un buen cargo en la Junta de Andalucía y "el tontorrón" gana un pastón sin casi aparecer en los plenos. "Esta vida la inventaron para los pillos".
Pues "rompe tu costumbre de en público no" . ¡Es una orden!
Ellos no tienen escrúpulos ni remordimientos de mentirnos y rebajarnos permanentemente. ¿Por qué regla de tres tenemos que ser borregos de por vida?
¿Existe uno, uno solo que haga las cosas bien? Las tres imaginarias asignaturas que aprendieron por su cuenta los sinvergüenzas políticos se centran en tres verbos: robar - mentir - subyugar. Y si por un casual sale uno bueno, el resto se echa encima de él hasta aplastarlo. Son tan egoístamente prepotentes que no permiten por ningún motivo que algún colega de su entorno saque los pies del plato.
El sarcasmo (siempre que lo capte el receptor) humilla más. Buena táctica la tuya. Yo, en cambio, soy más directo contra esos fatuos elementos que dicen llamarse políticos (la política es otra cosa disímil a la que ellos predican); quizás porque estoy ya saturado de mentiras y promesas solemnes incumplidas. Con mi actitud, no tengo mucho que ganar, pero tampoco tengo mucho que perder, pero me infla mi desahogo.
¿Era la mujer de mi vida? (III)
A medida que pasaban los días, más ansia en mí por besarla, y por algo más. Iba a ser ese sábado de asueto el de una cena inolvidable. La sonrisa de Alexia me calaba hasta lo más recóndito de mi ser. Sus dedos, ornados con anillos de bisutería fina y uñas rojas, movían la cucharilla, haciéndola rechinar contra las citaras de la taza, a la vez que mis labios se veían atrapados entre mis dentinas, y mis miradas encadenadas entre sonetos de amor. Mis ojos, de cuando en cuando se posaban en su busto, causándole a su guapo rostro un ingenuo rubor que quitaría la cordura a todo hombre. Una de las cosas por las que me enamoré de Alexia era por su actitud, que incitaba en mí la misma reacción, pero triplicada. Terminada ya la cena, solté la bomba: “te quiero desde que te vi la primera vez en el Centro Médico, te quiero por buena colega, y te quiero más por lo que deseo que seas esta noche en mi cuarto del hotel; ahora, ante nuestro inminente encuentro, que a buen seguro me dejará marcado para los resto, veo mis ojos del color del castaño incrustados en los tuyos grises”.
Buenas tardes, Foro
¿Era la mujer de mi vida? (IV)
Desde aquella suculenta noche nuestra amistad tomó un nuevo rumbo. Pero me sentía confuso. No me atrevía a pedirle una relación formal por miedo a no sé qué. Pasábamos las tardes de nuestros días libres sentados en un café bohemio, de amplias vidrieras, removiendo el café, aguado, que nos servían. Pero qué decir, aun la poca calidad del café, el tomármelo en compañía de aquellos ojazos grises, hacía posible que su sabor supiese a gloria bendita a cada sorbo. Algunas noches dormíamos juntos, y era entonces cuando mis manos exploraban su anatomía, en busca de nuevas sensaciones, de saber cómo era cada milímetro de su piel. Sus suspiros acelerados animaban a juguetear con sus intimidades más íntimas. Me suplicaba que parase, que no siguiese, pero mi cerebro me daba órdenes de no obedecer. Sus gemidos aumentaban de intensidad, dando la bienvenida a una diabólica faceta de disfrute por parte de ambos
Buenas tardes, Foro
Tal vez el Amor no sea para todo el mundo en general un sentimiento puro, delicado. Para mí sí. Me resulta difícil llegar a la convicción de que los libros mientan venturas amorosas, de que las confidencias entre los amigos sean fraudulentas, y es por esto que debo admitir que sí, que existe el placer de amar que jamás he conocido. He llevado mi amor atormentadamente, como un cáustico cilicio de fuego y amargura. Amo ahora y he amado con todo lo que hay en mí de sórdido y elevado, a ras de tierra y altamente, pero también odio ahora y he odiado de la misma forma; un círculo de amor y odio como una soga de fuego pendiendo del cuello
¿Era la mujer de mi vida (V y último)
Y con todos los colegas nos fuimos a África, concretamente a Etiopía, y más en concreto a la capital, Addis Ababa. La hambruna y las enfermedades en toda Etiopía, arrasaban a la población. A los pocos días de estancia, Alexia empezó a sentir un malestar general, que, no por falta de asistencia médica obviamente, empeoraba por momento. Había contraído una extraña enfermedad, degenerativa y galopante. Falleció a los tres meses, y mi amor se fue para siempre con su amor por mí. Hasta su último aliento estuve a su lado. Fue repatriada a España y yo rogué a su poderoso padre que no fuera incinerada, que fuera enterrada, pero en la necrópolis de mi ciudad. Accedió. Después de este palo, pedí al jefe de expedición que me dejase regresar, hasta poder restablecerme un poco. Iba a diario a visitar la tumba de Alexia, y siempre con las misma palabras en mis labios: “Ojazos, que sepas que eras la mujer de mi vida”.
Buenas tardes-noches, Foro
Quizá no tanto como ahí, pero en Sevilla ha empezado a hacer rasca, y es ese tipo de rasca con excesiva humedad, que cala en cada hueso del esqueleto
Buenas tardes, Foro
Buenas tardes, Foro
Otra clase de mi cole está en casa, aislada. Y veremos cuántas más irán cayendo.
¿Qué tal por ahí?
Buenas tardes, Foro
En Andalucía está pegando ahora fuerte el virus, y a Sevilla una de las que más. Yo tengo doble confinamiento obligado por mí mismo y por las circunstancias; el que me causó "Jaco" y el del Covid.
Saludos, Isabel
Mescolanza en la adolescencia
El manejo de su adolescencia era un caos, un confusionismo. No atinaba a ordenar las concepciones y posteriores decisiones. Todo lo convertía en capricho rutinario. Quizás inconscientemente o quizás torpemente, tropezaba con inconvenientes e incluso con inconvenientes convenientes de su interés personal, que se suponían asumidos. Aunque esta chica adolescente se mostraba ante la gente que la rodeaba con una rara mezcla de ingenuidad y osadía, ignorando, en cada caso, cuál de estas dos disparidades se llevaba la palma, un día decidió poner en marcha el motor de su obstinación, la cual la usó como una especie de trampolín, que la iba a lanzar a su lugar predestinado y, tal vez, el perseguido por ella misma desde que empezó a tener uso de razón.
Buenas tardes a todos
Sin necesidad de estrujarme mucho el coco, creo que es tan correcto decir "LA Covid", como "El Covid", considerando que en femenino se refiere a "enfermedad", y en masculino a "virus". Por tanto, ya no me suena mal que los medios lo citen en la forma que más les agrade.
Les cuento que el confinamiento por acá se lo han pasado por el forro. Si vieran como están las cosas en Barranquilla, la gente ya está planeando la próxima salida del fin de semana y uno ya puede ver en las calles a la gente caminando como si nada. Eso si, los casos no dan tregua y ya están estudiando entrar otra vez al confinamiento.
Por otro lado, parece que ha vuelto lo que acá llamamos "la brisa loca", que es cuando por unos meses, en Barranquilla sopla un viento tan fuerte que empieza a bajar la temperatura.
gary_d_crowley
Por otro lado, parece que ha vuelto lo que acá llamamos "la brisa loca", que es cuando por unos meses, en Barranquilla sopla un viento tan fuerte que empieza a bajar la temperatura.
A ver si esa "brisa loca" se da un vueltecita por este foro y su fuerte viento se lleve consigo a los spammers intrusos