Como presentía de soltera mi madre, mi padre seguía siendo tan irresponsable como antes, una vez casado. Ganaba un sueldo exiguo, que el vino, las juegas, el juego “y…” reducían a la mitad, y con la otra adquiría para su amada esposa un lote de chucherías más ostentosas que útiles. Cuando venía a casa con permiso, traía muchos regalos, que mi madre se los agradecía “con muestras gráficas”. Él la veía feliz, pero no se le ocurría pensar que con “sus genialidades” nos mataba de hambre. También para mí venía cargado de costosos juguetes. Recuerdo haberme quedado dormido abrazado a un magnífico Mecano o un novedoso Scalextric, a la vez que oía cómo me rugían las tripas. Pero me envidiaban el hijo del tendero más rico de mi pueblo, y esto mitigaba mi “pequeño” sinsabor
Nunca había conocido antes a una mujer que aúne las virtudes de Daniela. Durante meses, hemos hablado a diario, la he sentido a mi lado como una sombra, como un algo útil, más que como una persona. Me ha costado entender que he depositado en ella mi poco caudal de afecto, el rescoldo que quedó de aquel incendio voraz con mi ex novia Berta, el deseo que un día me acometió de darme íntegro, ¡sí, darme íntegro!, y eso que no soy altruista tocante a mi intimidad.Ahora me alegra saber cuáles son los sentimientos que albergo para con mi dulce Daniela. Se pone a mi lado cual perrito fiel. Si quisiera, podría acariciarla. Me estremece imaginar que, cuando yo muera, conservará mi recuerdo y llorará sobre mi tumba. Es una chica muy religiosa, y no sé si habrá obrado milagro, pero seguro que los santos deben ser como ella. Cuando entra a mi habitación y observo su grandiosa bondad y sus buenas disposiciones, cierro los ojos y pienso que el día de mañana podría estar en los altares. Y no es que me burle de ella, todo lo contrario, nadie, excepto mi añorada madre, me ha inspirado tanto cariño y admiración. Pero me hace gracia sólo con pensar que puede pasar de una simple enfermera a intercesora del Dios imponente, Señor de los ejércitos y Juez inflexible. ¡Pobre Daniela, y qué apuros iba a pasar!
Mientras su novio andaba forastero, se escribían casi a diario. Las cartas iban y venían, cupidas, copiosas... El estilo de escritura de la chica era inconfundible: barroco, florido... Pero bajo la hojarasca podía pulsarse la arteria de una conmovedora ternura. Por contra, el novio escribía en forma vulgar, encabezando cada línea de igual manera: “querida, también te diré que…”. Y no sé qué singular encanto primitivo veía ella en ésa simple frase que la ilusionaba. Le contaba trivialidades de su vida cotidiana, cómo le iba en el trabajo y el amor que sentía por ella, que en las cartas de ella era el tema principal. Se notaba que él hacía un esfuerzo por copiar el mismo tono pomposo que el de su novia, pero al final de cada escrito, la pasión le desbordaba y salían de su pluma algunas palabras crudas, desgarradas, que encendían de rubores y ansiedades a su enamorada, a juzgar por el estado en el que quedaba después de leerlas
Luisa era una pescaera de 40 años que trabajaba en la plaza de
abastos de su pueblo. Mujer liberal, guapa y con buenas hechuras, con bellos
ojos verdes, peligrosamente soñadores. Sus pómulos, que sobresalían más de lo
normal, daban a la cara un cierto hechizo exótico. Vestía siempre prendas costosas,
que hacían pensar que no estaban al alcance de su bolsillo. Su esposo, de 48 años,
media estatura, grosero y excesivamente tosco, llevaba siempre la ropa sucia de
manchas y cenizas, le apestaba el sudor y sus hombros raramente no estaban
nevados. Había en él un mucho de repulsivo, pero a su lanzada esposa, esas
“simplezas” no parecían preocuparla. Lo único que la obsesionaba era codearse e
incluso intimar con gente adinerada a costa de lo que fuese, por
encima incluso de su matrimonio. “Dispuesta a todo” estaba la hermosa Luisita
Creo que ya es tarde en la noche en España, pero igual voy a saludar. Paso por acá porque he tenido unos días de infarto: tengo una tesis que enviar a México antes de que acabe el mes y tengo que montar el capítulo del mes. Por eso he andado algo...ausente.
Buenas noches, Antonio. Veo que por estos días, Sevilla y Barranquilla tienen algo el común: el calor abrasador.
Una pregunta: digamos que llegué a Sevilla, si pongo un huevo en una placa en medio de la calle ¿hará tanto calor como para freír el huevo?
Y hasta la cáscara, pero en un segundo. Que yo recuerde, hoy ha sido el día de más calor de mi vida. Han caído 43/44 grados a la sombra, que al sol serían 50 o más. No se ha podido salir a la calle hasta pasadas las once de la noche. Y ahora mismo, 4,18 H de la madrugada, en la calle hará 28 o 30 grados. ¡Horrible!
Por otro lado, acá en Barranquilla tuvimos un respiro. Nos cayó un palo de aguacero que llovió todo el día y el mono estuvo arropado en las nubes. Lo único malo son los mosquitos, que esos están en su época repartiendo picaduras por todas partes. ¿Ustedes allá en España también tienen problemas con los zancudos?
Por otro lado, acá en Barranquilla tuvimos un respiro. Nos cayó un palo de aguacero que llovió todo el día y el mono estuvo arropado en las nubes. Lo único malo son los mosquitos, que esos están en su época repartiendo picaduras por todas partes. ¿Ustedes allá en España también tienen problemas con los zancudos?
Mosquito en Colombia es un insecto volador pequeño equivalente al diminutivo de mosca pero no es un zancudo. ... Algunas personas usan la palabra mosco en masculino para referirse genéricamente a todos los insectos voladores pequeños pero la gran mayoría distinguen claramente las moscas, los mosquitos y los zancudos.
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Pues claro que tenemos problemas con los mosquitos, sobre todo en zonas de mucho calor; por contra, los servicios de fumigación contra estos insectos funcionan bien en mi país, aunque siempre se escapan de morir algunos de esos bichillos y siguen fastidiando a la ciudadanía
¿Tienen sistema de fumigación? Vaya, eso es genial. Acá cae la noche y todos tenemos que cerrar puertas y ventanas para que los mosquitos no hagan fiesta.
Hablando de animales, ¿allá no hay más gatos que gente en las calles por estos días? Acá nos pasa así. Sales a caminar de noche en Barranquilla y si no has visto diez gatos, no estás en Barranquilla.
¿Tienen sistema de fumigación? Vaya, eso es genial. Acá cae la noche y todos tenemos que cerrar puertas y ventanas para que los mosquitos no hagan fiesta.
Hablando de animales, ¿allá no hay más gatos que gente en las calles por estos días? Acá nos pasa así. Sales a caminar de noche en Barranquilla y si no has visto diez gatos, no estás en Barranquilla.
Hombre, algún perro o gato siempre encuentras en alguna calle de cualquier lugar, pero, generalmente, los dueños o dueñas de esos animales domésticos los tienen controlados en casa.
Seguro que también ahí se producirán fumigacionen para combatir a los mosquitos, bien aéreas o con vehículos de tierra. Quizás tú no te hayas percatado
Comentarios
Buenas tardes, Foro
Buenas tardes, Foro
Buenas tardes, Foro
Buenos días, Foro
Buenas tardes, Foro
Mi querido marinero
Como presentía de soltera mi madre, mi padre seguía siendo tan irresponsable como antes, una vez casado. Ganaba un sueldo exiguo, que el vino, las juegas, el juego “y…” reducían a la mitad, y con la otra adquiría para su amada esposa un lote de chucherías más ostentosas que útiles. Cuando venía a casa con permiso, traía muchos regalos, que mi madre se los agradecía “con muestras gráficas”. Él la veía feliz, pero no se le ocurría pensar que con “sus genialidades” nos mataba de hambre. También para mí venía cargado de costosos juguetes. Recuerdo haberme quedado dormido abrazado a un magnífico Mecano o un novedoso Scalextric, a la vez que oía cómo me rugían las tripas. Pero me envidiaban el hijo del tendero más rico de mi pueblo, y esto mitigaba mi “pequeño” sinsabor
Nunca había conocido antes a una mujer que aúne las virtudes de Daniela. Durante meses, hemos hablado a diario, la he sentido a mi lado como una sombra, como un algo útil, más que como una persona. Me ha costado entender que he depositado en ella mi poco caudal de afecto, el rescoldo que quedó de aquel incendio voraz con mi ex novia Berta, el deseo que un día me acometió de darme íntegro, ¡sí, darme íntegro!, y eso que no soy altruista tocante a mi intimidad. Ahora me alegra saber cuáles son los sentimientos que albergo para con mi dulce Daniela. Se pone a mi lado cual perrito fiel. Si quisiera, podría acariciarla. Me estremece imaginar que, cuando yo muera, conservará mi recuerdo y llorará sobre mi tumba. Es una chica muy religiosa, y no sé si habrá obrado milagro, pero seguro que los santos deben ser como ella. Cuando entra a mi habitación y observo su grandiosa bondad y sus buenas disposiciones, cierro los ojos y pienso que el día de mañana podría estar en los altares. Y no es que me burle de ella, todo lo contrario, nadie, excepto mi añorada madre, me ha inspirado tanto cariño y admiración. Pero me hace gracia sólo con pensar que puede pasar de una simple enfermera a intercesora del Dios imponente, Señor de los ejércitos y Juez inflexible. ¡Pobre Daniela, y qué apuros iba a pasar!
Buenas tardes, Foro
Donde está tu trabajo, está tu pan
Mientras su novio andaba forastero, se escribían casi a diario. Las cartas iban y venían, cupidas, copiosas... El estilo de escritura de la chica era inconfundible: barroco, florido... Pero bajo la hojarasca podía pulsarse la arteria de una conmovedora ternura. Por contra, el novio escribía en forma vulgar, encabezando cada línea de igual manera: “querida, también te diré que…”. Y no sé qué singular encanto primitivo veía ella en ésa simple frase que la ilusionaba. Le contaba trivialidades de su vida cotidiana, cómo le iba en el trabajo y el amor que sentía por ella, que en las cartas de ella era el tema principal. Se notaba que él hacía un esfuerzo por copiar el mismo tono pomposo que el de su novia, pero al final de cada escrito, la pasión le desbordaba y salían de su pluma algunas palabras crudas, desgarradas, que encendían de rubores y ansiedades a su enamorada, a juzgar por el estado en el que quedaba después de leerlas
Buenos días, Foro
Luisa la pescaera
Luisa era una pescaera de 40 años que trabajaba en la plaza de abastos de su pueblo. Mujer liberal, guapa y con buenas hechuras, con bellos ojos verdes, peligrosamente soñadores. Sus pómulos, que sobresalían más de lo normal, daban a la cara un cierto hechizo exótico. Vestía siempre prendas costosas, que hacían pensar que no estaban al alcance de su bolsillo. Su esposo, de 48 años, media estatura, grosero y excesivamente tosco, llevaba siempre la ropa sucia de manchas y cenizas, le apestaba el sudor y sus hombros raramente no estaban nevados. Había en él un mucho de repulsivo, pero a su lanzada esposa, esas “simplezas” no parecían preocuparla. Lo único que la obsesionaba era codearse e incluso intimar con gente adinerada a costa de lo que fuese, por encima incluso de su matrimonio. “Dispuesta a todo” estaba la hermosa Luisita
Buenas tardes, Foro
Buenas tardes, Foro
(Si algún día entro a este apartado y me encuentro con unos buenos días, una buenas tardes o unas buenas noches de alguien, me voy a asustar
Buenagente el señor de las tildes
Con ese "ñerda", ya has dicho bastante
Jajajajajaja
Buenas noches, Foro
Buenas tardes, Foro
Buenas tardes, Foro
Buenas noches, Foro
Buenos días, Foro
Una pregunta: digamos que llegué a Sevilla, si pongo un huevo en una placa en medio de la calle ¿hará tanto calor como para freír el huevo?
Y hasta la cáscara, pero en un segundo. Que yo recuerde, hoy ha sido el día de más calor de mi vida. Han caído 43/44 grados a la sombra, que al sol serían 50 o más. No se ha podido salir a la calle hasta pasadas las once de la noche. Y ahora mismo, 4,18 H de la madrugada, en la calle hará 28 o 30 grados. ¡Horrible!
Buenas tardes, Foro
Por otro lado, acá en Barranquilla tuvimos un respiro. Nos cayó un palo de aguacero que llovió todo el día y el mono estuvo arropado en las nubes. Lo único malo son los mosquitos, que esos están en su época repartiendo picaduras por todas partes. ¿Ustedes allá en España también tienen problemas con los zancudos?
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Pues claro que tenemos problemas con los mosquitos, sobre todo en zonas de mucho calor; por contra, los servicios de fumigación contra estos insectos funcionan bien en mi país, aunque siempre se escapan de morir algunos de esos bichillos y siguen fastidiando a la ciudadanía
Hablando de animales, ¿allá no hay más gatos que gente en las calles por estos días? Acá nos pasa así. Sales a caminar de noche en Barranquilla y si no has visto diez gatos, no estás en Barranquilla.
Hombre, algún perro o gato siempre encuentras en alguna calle de cualquier lugar, pero, generalmente, los dueños o dueñas de esos animales domésticos los tienen controlados en casa.
Seguro que también ahí se producirán fumigacionen para combatir a los mosquitos, bien aéreas o con vehículos de tierra. Quizás tú no te hayas percatado