Muy sugerente. Din concretar la escena, la haces perfectamente visible con la onomatomeya, además de que la utilización de este recurso es muy del gusto japonés en los haikus.
Por la cotidianidad y sencillez de tus haikus , mereces una buena valoración.Mantienes el estilo de los clásicos y eso me gusta mucho.
No leo haikus ni cosas de este estilo porque mi mente occidentalizada y urbanita no los consigue entender, pero me hiciste sonreír con esos alegres chapoteos.
Muy sugerente. Din concretar la escena, la haces perfectamente visible con la onomatomeya, además de que la utilización de este recurso es muy del gusto japonés en los haikus.
Por la cotidianidad y sencillez de tus haikus , mereces una buena valoración.Mantienes el estilo de los clásicos y eso me gusta mucho.
Un afectuoso saludo.
Sí, mis preferidos son los clásicos y estudio y practico para acercarme a ellos lo más posible, pero ya sabes las limitaciones de nuestra mentalidad tan diferente a la oriental.
Gracias, Calima. Enriqueces este espacio con tu saber, cuando comentas los haikus.
No leo haikus ni cosas de este estilo porque mi mente occidentalizada y urbanita no los consigue entender, pero me hiciste sonreír con esos alegres chapoteos.
Un saludo, hora de comer (ñam-ñam)
Damapa
Gracias por, a pesar de lo que dices, pasarte por aquí. Los haikus no hay que entenderlos sino sentir el instante que sedujo al autor.
Comentarios
Nosotros ya no jugamos a eso, ahora evitamos los charcos o los saltamos.
Gracias por tu compañía.
Por la cotidianidad y sencillez de tus haikus , mereces una buena valoración.Mantienes el estilo de los clásicos y eso me gusta mucho.
Un afectuoso saludo.
Un saludo, hora de comer (ñam-ñam)
Damapa
Sí, mis preferidos son los clásicos y estudio y practico para acercarme a ellos lo más posible, pero ya sabes las limitaciones de nuestra mentalidad tan diferente a la oriental.
Gracias, Calima. Enriqueces este espacio con tu saber, cuando comentas los haikus.
Saludos.
Gracias por, a pesar de lo que dices, pasarte por aquí. Los haikus no hay que entenderlos sino sentir el instante que sedujo al autor.
Saludos.