Presentir
En la infancia jugaba a presentir la llegada del tren con el oído pegado a la vía.Una vibración oculta en los raíles lo anunciaba y el corazón me alertaba del peligro palpitando más fuerte. La llegada del tren era una jubilosa celebración. ¡ Qué alegría me producía el temblor de la tierra a su paso ,el viento que jugaba con mi falda y enredaba mi pelo, el chorro de humo negro, el silbido al entrar en la estación y el chirriar de las ruedas en los raíles.
Hoy, con muchos años más, juego -¿o no es un juego?- a presentir tu llegada con el oído y la vista atentos a la vibración del cristal de mi ventana. Como entonces, siento que se me acelera el corazón, que me quiere decir algo, que me alerta de un peligro… mas no es el peligro de tu llegada sino el peligro de que tal vez no vengas.
Despliego todos mis sentidos buscando el rumor de tu llegada, pero será que he perdido agudeza auditiva -¡la edad!- y ahora no sé si vienes o te vas.
Comentarios
Me gusta este paralelismo entre lo que se espera y cómo se espera, la llegada de algo que interesa. Tras describir aquellos juegos arriesgados de la infancia en los que el peligro era un aliciente, y la fascinación con la que se recibía al tren esperado, pasas al juego adulto de la incertidumbre y angustia de la espera.En ambos casos, el corazón es el centinela, y me ha parecido muy bueno el oxímoron de los peligros que alerta: "que llega"..."que tal vez no venga".Alegría en un caso, frustración en el otro. La espera puede ser causa de felicidad como de tristeza.
Me ha sido muy grato leerlo.Es un escrito ágil,breve, con ese fondo intimista, cautivador, propios de tu estilo.
Saludos.
La espera, sea cual sea, siempre tiene ese punto de expectativa que inquieta.Diría que es un estado de alerta más o menos intenso, según el caso.
Te reitero la satisfacción que me produce saber que me sigues leyendo.
Un afectuoso saludo.
Un relato original sobre la espera.Dos momentos muy diferentes y lejanos que, habilmente, describes en paralelo, evocando los latidos acelerados del corazón que en ambos casos se sienten como alerta de peligro.
Me ha gustado mucho esta conjunción de pasado y presente y la incertidumbre melancólica que dejas como final.
Un saludo afectuoso.
Pero, pese a esto, dices que te gusta y eso es un aliciente.Si te he comunicado algo sobre la inquietud de la espera, me satisface, pues es el fin de este relato.
Gracias. Un afectuoso saludo.
Un afectuoso saludo.
Un excelente relato.Entre sus cualidades destaco la brevedad, el paralelismo de las dos situaciones, tomando como hilo conductor la emoción de la espera y las palpitaciones del corazón; y aquí, valoro también la fuerza expresiva que tienen los oxímorons.
Muy emotivo ; con la presencia de ese tono intimista que te caracteriza aun en la prosa.
Mi felicitación.
Saludos.
Esperar, desesperar, esperanza... palabras que se tocan.
Un afectuoso saludo.
Hola. Muchas gracias por tu agradable comentario.No creas que me resulta fácil escribir narrativa; no siempre consigo que guste a los lectores.
No debes compararte con nadie, y mucho menos para creer que no llegas a su altura; si te gusta escribir, solo es cuestión de practicar y fijarse en lo que autores profesionales escriben para aprender de ellos.También se aprende de los aficionados, sin duda; así que sigue escribiendo sin ponerte barreras.
Un saludo.
Se busca, o se encuentra sin buscar, la explosiva sensación de librarse de un peligro trascendente —descargar adrenalina, dicho ahora—. Debe existir la posibilidad real de que el tren de la ausencia permanente pueda arrollar la vida de un alma enamorada para valorar el gozo que supone librarse de sus garras.
Lo expresas muy bien, Sinrima: ¡Hay que estar siempre atenta... muy atenta!
Tú eres como un tren de alta velocidad que solo tiene parada en poquísimas estaciones.Por eso te agradezco que este relato haya sido una de ellas.
Gracias también por ese primer párrafo tan elogioso. Y del segundo…te aseguro que esa “posibilidad real” que dices “debe existir” para experimentar esa “explosiva sensación”, me conmociona.
También podríamos pensar, como final, que "el alma enamorada" se arroja al "tren de la ausencia" al más puro estilo romántico.
Estaré muy atenta, como aconsejas. Pero dime: ¿al panel de Salidas o al de Llegadas?...
Un beso (de salida)
¿Lo vas a disfrutar?... Oye, según que tipo de disfrute, avisa. No seas acaparadora. ¡Mira que eres!
Amparo, gracias porque contigo vuelvo a sonreír.
Un abrazo
Sinrima, no puedo comentar tus poemas porque no me siento capacitada para hacer un comentario en regla, pero te prometo que de vez en cuando leeré alguno. Vale la pena pararse un ratito y leerte, después de hacerlo, después de leer buenos versos, no sé que pasa, que todo es de otra manera.
He aquí un ejemplo brillante de narrativa de alto nivel. Excelente trama breve que amalgama a la perfección, en armónica simbiosis, la analogía entre esos sonidos del tren presentidos y su reflejo en la mujer que va o viene. Se percibe la angustia y la nostalgia. Tiene un innegable aroma de melancolía y reencuentro con las ensoñaciones de la niñez: el encanto de los trenes vaporoso, con sus pitidos lejanos y el temblor de los caminos acerados del tren anunciado su llegada.
Cruzas esa línea temporal para adentrarnos en la intimidad de la pareja, el amor, el encuentro con el ser querido, el presentir su presencia a través de los ecos arrastrados por el viento. Me ha gustado.
Un saludo
Suina, gracias por detenerte a comentar y por lo que dices.Ha sido una agradable sorpresa.
Sobre los poemas, sentir que después de leerlos algo "es de otra manera"...me parece que es el fin -si es que lo hay- de un poema.¡¡Sentir!!
Un afectuoso saludo.
Es la primera vez que te detienes en algún escrito mío y lo haces con tanto detenimiento y buena impresión, que me has dejado impresionada.Me tengo por una aficionada a la escritura, y en narrativa muy insegura, pues me inclino hacia lo intimista; y es que no sé narrar desde fuera de mí.
Gracias por tu forma de percibir y comentar este escrito.Muy agradecida por el tiempo que me has dedicado y por el ánimo que me infundes.
Un saludo.
De nada, es un placer tanto escribir como compartir opiniones. Sigue por este camino, aunque a veces titubees y trastabillen tus pasos con cada nuevo avance, veo en ti un alma sensible y una pluma talentosa. No dudes, déjate llevar, escribe y deja que sea tu corazón el que guíe la tinta sobre el papel. Estoy convencido que el resultado será siempre asombroso.
Tengo muy poco tiempo, pero siempre que me sea posible me acercaré por aquí para leer y comentar tus obras y las de los escritores qeu nos concitamos aquí al pulso de esta pasión compartida por la narrativa.
Un saludo!!!!!!!!
No me rindo, no.Me gusta, necesito, volcarme en el papel y entregarme como lo haría en una sábana al amor de quien amo. Escribir es algo así.
Un afectuoso saludo.
Sinrima
¡Joder, Sinrima!, al leer esto no he podido contener mi respuesta, aunque tal vez no me corresponda a mí hacerlo antes de la persona a la que te diriges. (que me disculpen).
Es que esta comparación entre el escribir y entregarse al amor... me parece sublime.La hoja de papel la conviertes en sábana blanca donde dejar tu amor...
Te felicito por esta forma de definir la escritura creativa.
Saludos.
Gracias por dar un paseo por este microrrelato.
Un afectuoso saludo.