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Orejas Calientes

EnteEnte Pedro Abad s.XII
editado abril 2013 en Narrativa
Se cierra la puerta y la luz del pasillo ya no puede escabullirse en la pequeña pieza en la que Él, ahora, se encuentra solo. Aún puede percibir con claridad su paso cada vez más lejano, que se aleja de la puerta que se acaba de cerrar. Intenta, mientras reflexiona al borde de la cama, encontrarle un sentido rítmico a los pasos que ahora apenas escucha. No encuentra ningún sentido, mas cree hallar reminiscencias a una vieja canción cada cierto tiempo, en ciertas pisadas que se escuchan más fuertes que otras, pero sabe que ese sentido lo ha buscado él.

El día que hace unas horas, cuando comenzó la discusión, reinaba en su apogeo, comienza a morir al mandato del tiempo, y el sol empieza a abandonar el cielo; los rayos se filtran a través de las persianas y dejan notar la gran cantidad de polvo que hay en la habitación. Poco a poco está todo más oscuro y Él ya no sabe dónde mirar, porque donde mira no hay nada más que polvo, pequeñas partículas burlonas abarcándolo todo. Los pasos, por otro lado, ya no se sienten.

Ya no escucha pisadas, ya no discute con nadie, ya no está fumando nada; mira a su alrededor y sólo encuentra un par de muebles y un piso viejo. De una u otra forma, se ve obligado a pensar, a ocupar su mente en cosas importantes. A través de las persianas los rayos del sol le llegan directamente en la cara, y con el tiempo comienza a sudar; la humedad, el polvo y el calor hacen de la habitación un lugar pestilente y desagradable. Él siente la boca seca y las orejas calientes; siente dentro de si una picazón del cual no se puede desprender.

¿A qué habrán llegado?, se pregunta mientras seca el sudor de su frente con sus manos igual de sudorosas; busca la respuesta sabiendo que no la encontrará jamás. El día muere y con ello sus esperanzas. No pasará nada, a partir de ahora nada cambiará, se dice mientras ve las últimas motas de polvo esconderse al llegar la noche.

Apoya los codos en las rodillas y oculta su cara entre sus manos.

Y llega la noche.

Comentarios

  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    editado abril 2013
    "El día que hace unas horas, cuando comenzó la discusión."

    Esa partecita no me cuadra:rolleyes:
  • EduArdoREduArdoR San juan de la Cruz XVI
    editado abril 2013
    Juraría haber respondido a este relato antes de anoche. Pero se ve que no.

    En mi imaginación te hice una crítica constructiva :D Ahora lo que recuerdo es que te reprochaba que es el típico relato que no cuenta nada :( Demasiado abstracto. Estoy acostumbrado, y no me gusta nada, a ver poemas así. En el caso de los relatos me gusta aún menos :mad:
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