PARA SINRIMA.
Una hermosa mujer madura se lavaba los pies en un rio cercano a su casa de campo, que estaba oculto de frente por un grueso roble de 200 años.Los grandes espiritus nunca mueren y ella era uno de esos.Nadie de los alrededores sabia de su existencia; pero ella sí y eso bastaba.Y aunque de vez en cuando pasaban unos campesinos cerca del gran roble y decian que detrás vivía, no una mujer, sino su fantasma, ella se reia y continuaba haciendo que el rio saltara.
Comentarios
Sinrima se lo merece.
¡¡Precioso, Harry!! Me has situado en un lugar maravilloso: un río y uno de mis árboles preferidos: ¡¡ El roble !!. Siempre me detengo ante la solemnidad de los robles centenarios.
Y ya sabes que amo los ríos, por eso los incluyo en mis poemas.Salta el río del pensamiento, de las sensaciones... que no se detenga; agito su corriente porque me gusta verlo caer desde la roca,en un salto audaz.
Me gusta también eso de que "bastaba con que ella supiera de su existencia", porque supone estar libre de vanidad.
Me emociona que me hayas dedicado este microrrelato. Muchas gracias.
Un abrazo desde el corazón del roble,y con la frescura del río.
para alguien que le gusta escribir, como a mi, es el mayor gusto saber que quisieras un librito de mis cuentitos, te lo agradezco y...tienes razón, Sinrima se merece esto y más.
Esta muy bonito Harry.
Un saludo
¡Estoy totalmente de acuerdo con esa afirmación!
Un saludo Harry Haller
Muy buen relato.
Una hermosa mujer madura se lavaba los pies en un rio cercano a su casa de campo que estaba oculta, de frente, por un grueso roble de doscientos años. Los grandes espíritus nunca mueren, y ella era uno de esos. Nadie de los alrededores sabía de su existencia; pero ella sí, y eso bastaba. Y aunque de vez en cuando pasaban unos campesinos cerca del gran roble y decían que detrás vivía no una mujer, sino su fantasma, ella se reía y continuaba haciendo que el rio saltara.
Espero haber interpretado bien, el contenido de tu relato.
Un abrazo.
Pero es tan relativo todo, pues estamos en un ámbito tan subjetivo y es tan personal de cada autor el ritmo, el tratamiento de las pausas y el énfasis que con la puntuación se pretende, que no debiera alterarse, pues esa puntuación es un sello de su propio autor, algo especial que, entre otras cosas, caracteriza su escritura y lo distingue.
De todas formas, apuntes como el tuyo nos enseñan un poco a todos los que aspiramos escribir bien.
Un saludo.