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La Puerta 9 ( Cuento corto )

javierdicenzo80javierdicenzo80 Pedro Abad s.XII
editado julio 2011 en Narrativa
LA PUERTA 9



Detrás de la puerta se oían las voces, parecían unos seres extraños, celosos, se

escuchaban gritos y un zumbido como de moscas, ruido a metal. Frente a la

puerta estaba el niño Juan con mirada perdida en lo oscuro, leyendo en ella un

numero pintado de blanco: 9 , el niño temeroso miraba dicha puerta haciéndose

preguntas sobre los zumbidos, pensaba ¿ Qué serian esas voces?, de pronto vio

cómo unos golpes la hacían temblar, gritos, aullidos, ¡ no me matés!, escuchaba.

Luego el zumbido continuaba, todo transcurría en un tiempo cíclico, Juan temblaba ante

tremendos golpes, ¡ no me matés!, escuchaba. Estaba en el umbral de la puerta como un

perro acurrucado, silencioso. Aquello era algo tremendo. Frente a la puerta se sentía

diminuto y más con esos pasos lejanos, que parecían acercarse y alejarse, sería algún

hombre incontrolado. Todo eso creaba un clima extraño. ¡No me matés! Se oía.

El niño en un momento empezó a llorar, levantaba la mirada, como rogando a Dios. En

un principio dudó si quedarse o irse, tenía temor, con un sentimiento de nausea.

Despacio, temeroso se acercó a la puerta, era de color negra, oscura como un abismo.

De pronto un golpe seco del otro lado abrió un orificio, y una luz salió, parecía que el

infierno estaba saliendo de la puerta 9. Juan se acercó casi sintiéndose morir, pero en un

acto de curiosidad al sentir silencio y paz en ese momento, escuchó una voz y se acercó.

Y al mirar por el orificio si bien no pudo captar demasiado, vio unos dedos como

humanos y luego la mano con una flor, y escuchó unas risas. La luz que

salía de la puerta lo hizo sentir feliz. Pero de pronto el agujero fue obstruido, dejando a

Juan con la duda, ¿ Qué seres o cosas habría detrás de la puerta? Se tapó los ojos, no

miró. Un golpe seco sacudió la puerta: ¡ no me matés!. El se apartó de la puerta, t

temiendo cualquier cosa menos algo bueno. Entonces sintió rasguños en la madera,

como de un león o un tigre. Hubo silencio, el silencio de una misa, luego voces y

pasos, no se daba cuenta en su inocencia que podría ser, apenas tenía 9 años.

Sintió nuevamente temor, pensó en las flores que había visto. El número 9 seguía

indemne como un símbolo expectante. Las horas pasaban y su tiempo parecía estar

junto a la puerta. El permanecía allí como una estaca del destino, sintió de pronto el

sonido de una campana que venia del otro lado. El niño comenzó a levantarse sintió una

mano en su hombro, miró y era un hombre alto de traje oscuro como la puerta: y le

preguntó:

- ¿ Niño cómo te llamás?.

- Juan, respondió, temeroso:

-Juan Blanco

-Lindo nombre dijo el hombre , ¿ Que haces aquí y no en tu casa?

-No ves que la escuela está cerrada, no ves que no podés entrar.


El niño miró la puerta y al voltear no vio más al hombre, había desaparecido.


Sintió , pero dudó, si había sido un humano o un fantasma, de pronto la puerta fue

golpeada y escuchó: ¡ no, por favor! No me matés, no no…

Y ante un impulso tras esos golpes tremendos y gritos, se abalanzó sobre la

puerta y la abrió.

-Juan, Juan despierta, escuchó

El niño reaccionó y vio a su madre, todo había sido un sueño, un mal sueño,

-Vamos Juan tenés que despertarte, son las nueve menos veinte y hay que ir a la

escuela,


El niño vaciló, le dijo:

-Mamá tuve una pesadilla mientras dormía, un sueño horrible tengo miedo de ir a la

escuela. -Vamos Juan no digás tonterías, es tarde tengo que ir a trabajar y tu padre hoy

tiene doble turno en la fábrica.

-No, no quiero ir mamá, tengo miedo, mucho miedo.

Entonces su madre lo agarró del brazo y le dijo:

-Mirá Juan no sé qué soñaste, pero si no voy a trabajar no podrás seguir yendo a clases,

ni que te regale para tu cumpleaños esos muñecos raros de la televisión.

El niño tomó un poco de te en forma apresurada, se miró al espejo y junto a sus padres

subió al auto gacel. Su madre manejaba ya que su padre estaba un poco cansado.

Juan estaba nervioso su padre lo miraba y le preguntaba insistente:

- Hijo que té ocurre que estás tan silencioso y pensativo,

-Nada papá, nada.-

El auto paso dos semáforos a mediana velocidad ,era una mañana fría y sombría, de

lejos se veían las palomas del campanario de una iglesia.

El niño se despidió de sus padres y bajó, observó como el auto aceleraba y doblaba en

la esquina , la campana comenzó a sonar, Juan caminaba nervioso

con aire de sospecha, en esa mañana fría como de cementerio.

Paso al lado de unas flores y miró su reloj pulsera que marcaba las nueve de la mañana.

Sintió el zumbido de moscas y con horror observó la fachada de la escuela y vió

la puerta 9 , a un costado un grupo de chicos de su edad que caminaban despacio, y ellos



decían:

- No, no lo vamos a matar. Solo lo golpearemos un poco,.

Otros decían:

-Lo vamos a encerrar en la escuela.

Juan tenía miedo, miraba la puerta con temor a

acercarse. Los niños avanzaban y discutían entre si, Juan sentía un olor muy fuerte

como de muerte, y un zumbido; ellos avanzaban.

-No, no lo vamos a matar le vamos a pegar entre todos y le robamos el reloj.

Juan desesperado comenzó a correr y se perdió en una plaza cercana.

Los chicos le gritaban, Juan siguió corriendo hacia su casa con todas sus fuerzas, y

exhausto cayó.


AUTOR: JAVIER DICENZO.

Comentarios

  • javierdicenzo80javierdicenzo80 Pedro Abad s.XII
    editado diciembre 2010
    Hola alguien puede comentar mi cuento soy nuevo aqui.
    javier
  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    editado diciembre 2010
    Hola Javier, bien venido.
    Narras muy bien, se me puso la piel de gallina, que premonición del niño, por eso dicen que los sueños son cosas que pueden llegar a suceder, o que están en el subconciente de las personas.
  • javierdicenzo80javierdicenzo80 Pedro Abad s.XII
    editado diciembre 2010
    amparo te agradezco si es mi retorno a la narrativa ya que escribo hace años poesia, asi que gracias por tu mensaje, me esfuerzo mucho.
    javier
  • javierdicenzo80javierdicenzo80 Pedro Abad s.XII
    editado enero 2011
    Subo para su lectura
  • betobbetob Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado enero 2011
    Hola javier, me ha gustado tu cuentito.
    Tiene una pizca de original, unos ingredientes de suspenso, unos matíces de intriga, algo de misterio, y todo realizado con una escritura simple.

    Adelante, estáis en camino.
    Un abrazo.
    betob
  • javierdicenzo80javierdicenzo80 Pedro Abad s.XII
    editado enero 2011
    Gracias es mi retorno a la narrativa
    javier
  • itzanitzan Pedro Abad s.XII
    editado enero 2011
    Muy bueno la verdad. Yo quiero comenzar en el mundo de la narrativa y este es un gran escrito, un poco parecido a mis narrativas, aunque no tan bellas. Muy buen escrito, felicidades eres muy buen escritor.
  • javierdicenzo80javierdicenzo80 Pedro Abad s.XII
    editado enero 2011
    gracias por tu comentario y suerte en tu emprendimiento como autor.
    javier
  • antipodaantipoda Pedro Abad s.XII
    editado enero 2011
    Excelente narrativa, Javier, ya que el misterio y el suspense alcanza estratos muy altos en este cuento. Felicitaciones.
  • javierdicenzo80javierdicenzo80 Pedro Abad s.XII
    editado febrero 2011
    gracias antipoda por leerme
    abrazos
  • javierdicenzo80javierdicenzo80 Pedro Abad s.XII
    editado julio 2011
    Gracias amigos por sus comentarios
    javier
  • javierdicenzo80javierdicenzo80 Pedro Abad s.XII
    editado julio 2011
    Gracias betov intento hacer narrativa
    javier
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