Hola. Aquí me tienes tecleando este correo como cada mañana en estos últimos tres meses, mi amigo del corazón, mi hermano del espíritu, mi líbido lejana.
Desde que nos encontramos en ese foro y poco a poco fuí leyendo tus palabras, tus ideas, tus dudas y convicciones, te iba dibujando en mi mente, y nuestros trazos se terminaron entrelazando en almas coincidentes. Entonces, dejamos que todo el juego sucediera a su modo, como seres interconectados de antemano, como almas gemelas unidas por el embriagador incienso de un olimpo fenomenal.
Esta mañana me he despertado con el destello de tu imagen, igual que cuando la contemplaba anoche iluminando la videoconferencia, y con el eco de tus palabras susurradas en tu voz firme y amable, que deambulan persistentes y a sus anchas, sin permiso, por la memoria de mis tímpanos.
Y no me he sentido frustrada de no tenerte, ni con urgencia de ir a buscarte. Es extraño todo esto...Nunca me había sentido así, y es bonito tal como es. Me siento feliz de irte conociendo como un elixir que se debe tomar a sorbitos, de saborear los tonos de tu alma sin prisas...con mansa serenidad.
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Puede que esto tan bonito se estropeara si unieramos nuestros cuerpos, nuestras vidas, tal como ahora desearíamos los dos. Puede que sea mejor mantener todo esto en ese altar sagrado e inviolable, esa torre de marfil y de cristal que lo preservará eternamente en ese estado de pureza y vibración divina, libre del hastío de lo cotidiano.
Por otra parte, desearía a veces traspasar este mundo virtual y respirar a tu lado el mismo oxígeno, sentir tu aliento en mi oido y compartir contigo las horas de mi tiempo.
En fin, esta noche encenderé de nuevo el ordenador y esperaré ansiosa el arpegio de apertura del programa. Entonces, leeré esos mensajes con los que me insuflas vida y que viven en mi mente sin consumirse.
Prepararé mi ceremonia nocturna en espera de la aparición de tu rostro en la pantalla. Me iré deshaciendo sin prisa, disuelta en tibio baño de silencio consumado hasta que llegues, en ese momento en que mi pulso se acelera con tu forma idealizada, sabiendo próxima la suma de latidos, sin testigos de nuestro cómplice e inmaterial encuentro...
Cuando pienso en tí, intento descifrar tu olor, tu tacto...y me entran tantas ganas de desgastar mi tiempo a tu costado, de tocarte en líneas sublimes, hilvanando todo lo que siento, prendida en tu cuerpo sin nada que necesitar ni nada que echar de menos...Quisiera advertir como todo el deseo se desvanece por satisfecho, y reaparece cuanto pueda imaginar, una y otra vez en un tiempo infinito...¿Ves? Ya lo temíamos, no se puede desligar, se va haciendo visible la imposibilidad de los sentimientos puramente platónicos, adaptados a esta esencia intemporal. El cuerpo pide un cuerpo...el tuyo, el mío, piel sobre piel.
Sueño con despertarme con el mimo de tu caricia trazando mis recorridos y, despues de ese tiempo del que nada depende, que a nada se fija, siento en mí el terrible deseo de poseerte. Un ansia que llega como una gran exhalación, como una expulsión de aire cósmico.
Estoy confundida...contestame en cuanto puedas. A veces pienso que no se deberían alterar los canales que siempre hubo para dejarse llevar por esta emoción que hoy tenemos, que este espacio virtual frustra voluntades, que una mirada presente y real puede con mil palabras cálidas en la red que se enfrian al llegar al destino...no lo sé, te siento en mí, pero ¿Eres real? ¿En qué consistes? ¿Qué es lo que debo esperar, hacer, obrar? ¿Realmente quiero a una persona o a una entelequia?
Dime tú sinceramente lo que piensas de nuestro suspiro trascendente y al mismo tiempo nebulosa de castigo que componen los velados rayos de vida de este virtual espacio entre tú y yo...
Ha pasado un año desde que pudimos al fin encontrarnos. Hace un rato se agolpaban en mi cabeza los momentos que compartimos aquel sábado tan lejos de aquí, en tierra de nadie.
Quiero recordar contigo el olor a noche cálida que envolvía el ambiente de aquella terraza en la que nos citamos. Agosto triunfante en el que nos encontramos por primera y última vez.
Como olvidar el latir de sangres al cruzar nuestras miradas, el abrazo intenso, los besos de saludo.
Poco a poco fuimos mezclando el sabor de la cerveza fresca con más besos ritmicamente saboreados.
Te recuerdo el candor infinito de las pequeñas preguntas y las caricias con risas casi adolescentes... La algarabía festiva de aquel lugar turístico y costero era para nosotros muda, un cerco inaudible, envueltos en nuestro microespacio, saboreando voluptuosamente esa explosión de sensaciones que nos transportaba hacia imposibles realidades.
No podré olvidar tus manos en mi cintura y al abrazarte, sentir tus músculos de mármol derretirse hasta que el deseo precipitó la voluntad...aún sonrío al recordar la urgencia.
¿Qué nos pasó después? Al regresar a nuestras vidas lejanas y divergentes, intentamos volver a nuestro ciberespacio, pero languideció sin remedio, como si aquella tarde hubiera dictado un final. Como un regalo, que una vez en nuestro poder, no se concibe prescindir de él.
Nos convertimos en los fantasmas que éramos antes de nuestro encuentro. Solo imagenes y voz sin materia.
Todo lo que habíamos fabricado en el aire murió vencido por la verdad tangible, real y plena de aquella tarde.
Por siempre en mi recuerdo...
Creo que algùn dìa las letras quedaràn exclusivamente (o casi) en manos de la mujer. Lo mismo que las otras artes. Pablo.-
He leído bastante de lo que escribes, aunque reconozco que la poesía, los relatos intimistas, me cuestan horrores de comentar. Los veo como expresiones de algo tan íntimo (incluso aunque no sea la experiencia del propio autor), que a mí sólo me nace un silencio "a la escucha", por decirlo de algún modo.
Éste en particular me ha parecido durísimo. Lo he ido siguiendo y reconozco que me ha dado que pensar, me caló mucho. Puedes ser francamente buena expresando los afectos y los mundos interiores de las personas.
Sólo decir eso, que transmite, que es perfecto y me admira lo que llega a contar en poquísimas y cuidadas palabras. Me ha parecido maravilloso como lectura, y turbador como experiencia.
Gracias por comentar, Pablo. Espero haber estado a la altura de lo que esperabas encontrar de escritura femenina:o. Yo, en realidad, creo que las letras, el arte en general, no es cosa de sexos, es cuestión de personas. Y a la parte que aludes, el romanticismo, yo conozco escritores masculinos, tanto de prosa como de poesía que se expresan en ese terreno que son para derretirse de gusto y de deleite al leerlos. Quiero decir que son maravillosos jugando con las palabras y eso pasa en todas las artes, tanto siendo hombres como mujeres.
Un saludo:)
¡Hola Anamar!
Entiendo lo que opinas sobre el intimismo y la escucha en silencio. Es importante que señales además "aunque no sea la experiencia del propio autor". Es algo que ya comenté con Texas en mi relato "Nieva en el Averno", en el que me ponía en la piel de una persona muy deprimida. Le comentaba que tenía la sospecha de que hay personas que al leer un relato o poesía, identifican al protagonista con el autor, cuando, en mi caso, y me imagino que en la mayoría, hay veces que utilizo vivencias, pero las más, son combinaciones de ellas con ficción o ficción pura.
En el caso de estas cartas, hay una pequeña base de experiencia y lo demas es literatura, por ponerte un ejemplo.
¿Te imaginas que te identifiquen a tí con la desalmada escritora de "Querida pared", escuchando con egoísmo a través del muro
¡Un abrazote, Anamar!
Ups! Gracias, Mave! (Creí que era más invisible...
Sobre todo por lo de mi personaje, jaja! Lo subí aterrorizada, justamente por eso. Todavía no sé en qué estaría pensando... En fin, ahí quedó.:rolleyes:
Sí, distanciar al autor es fundamental, en poesía especialmente.
Pero la calidad siempre hace que quien escribe acabe por desaparecer detrás de las palabras, para dejarlas reinventarse en cada nuevo lector.
Encuentro difícil que un autor demasiado implicado pueda trabajar con calidad. El mérito está en transmitirlo desde una cierta distancia, y me consta que no es fácil, ni tomar distancia de los propios sentimientos, ni tampoco acercarse a experiencias ajenas. De ahí el reconocimiento. No creo que se me hubiera ocurrido nunca ponerme en la piel de quien lo vive, de no ser por cómo está contado, y me puse, por una vez lo ví un poco desde dentro y con mucha intensidad.
Lo de los comentarios... Como todo lo demás, todavía me estoy acostumbrando a este medio. Ir repartiendo "me gusta" sería también descartar al resto, y no me sale. Leo bastante, pero hay tanto... y encima tengo el vicio de volver y volver a leer cuando caigo en algo que me llama la atención, así que si entro ya es que no me pude resistir. Entonces lo intento, pero no es fácil, jaja! Yo estaba acostumbrada a tener una tarde de charla para comentar... Esto es nuevo.
De lo mío... No soy muy prolífica, la verdad, y lo único que tengo "libre" es algo de poesía... Le dediqué mucho tiempo cuando estudiaba, de hecho empecé con los versos, la prosa vino luego. Ya subí algo, aunque no he visto que nadie lo haya comentado. Si quieres verlo, es Retrato en Sepia (:o). Pero lo mío no son más que reflexiones, instantáneas, abstracciones sin ninguna pretensión, y hace muchos años que la tengo -casi- aparcada (ciertas cosas siempre quedan, esa es la verdad).
Este tema me trae recuerdos... Si encuentro algo por ahí lo subiré. Aunque sea para morstrar algo que diga más de mí que mi esperpento...:p
Ejem! Hoy me salió la vena "persiana" y además la "poética"...
Otro abrazo, Mave!:)
Pero no lo suficientemente bruto como para no percibir las suaves caricias de tu pluma, voy a llamarte "palabras de terciopelo".
Cordialmente. Pablo.-
Gracias Pablo
(Te debo una
Me ha sorprendido lo que he leído, no me esperaba algo así. Como dice Anamar, es tan íntimo que tan sólo se puede leer pero sin corregir, sin visión literaria. Los sentimientos fluyen a través de las palabras sin más objetivo que no ahogarse encerrados en nuestro pecho.
Quiero aclarar que sé que lo que escribimos no siempre es una experiencia personal. Puede ser ajena, puede ser mitad inventada... A veces doy por sentado algo después de haber leído otro comentario y, por supuesto, puede llevarme a error. De todas formas, al escribir en primera persona mi respuesta será en segunda persona aún sabiendo que puede ser ficción. Por eso en aquel caso te dije que daban ganas de ir a buscarte, no de ir a buscarla ya que no estaba escrito en tercera persona.
Hola suave terciopelo, te traigo dos preguntas, hablando de "la traiciòn", le decìa a Bohr que su profundidad se debìa a su "consonancia" en el amor.
La otra pregunta (y envenenada): porquè serà que la religiòn y la iglesia persiguien el amor como el peor pecado. Fìjate, que hasta un sàdico criminal puede "redimirse", pero no la mujer que abandona su matrimonio por otro amor. Esta se "quemarà en el fuego eterno". Me gustarìa agregar de "su pasiòn".
Pablo.-
Me he reído con lo de epistolar que te suena a iglesia. No te creas, que yo huyo también de lo que suena a iglesia, pero no lo había relacionado con ella en mi subconsciente
Hay una frase muy bonita y cierta en tu respuesta: "Los sentimientos fluyen a través de las palabras sin más objetivo que no ahogarse encerrados en nuestro pecho".
De lo demás, qué decirte... Mil gracias por tus comentarios y por tu amabilidad.
Un abrazo