Ese sentimiento, Lewis_Carrol, deriva de una mala interpretación de las reglas gramaticales.
Te explico: el género gramatical es una propiedad lingüística típica de las lenguas indoeuropeas y que no necesariamente relaciona el sexo biológico con el género marcado. Ejemplo: la rata.
En el castellano existe el género común (ese que tal vez te parezca discriminatorio) y que se representa de distinta manera:
- género masculino: cuando se usa en forma no marcada o inclusiva. Ejemplo: si digo los alumnos de la clase, incluyo a todos; si digo: las alumnas (femenino, marcado y exclusivo), excluyo automáticamente a los representantes masculinos de la clase.
Nada que ver con discriminación de sexo ¡Al contrario, en el ejemplo arriba, el género exclusivo del otro es el femenino! Ya he dicho que no hay necesariamente una relación, es sólo una "propiedad gramatical" (existen lenguas que tienen hasta 7-9 géneros gramaticales, incluso según la "altura" del objeto representado, una piedra, un árbol, etc..)
- género epiceno: un sólo género para ambos sexos, en general nombres de animales: la liebre, el ratón, el tigre, el delfín, la ballena, la pantera...
-género ambiguo: es indistinto: el mar, la mar, el calor, la calor.
El género es totalmente arbitrario, y puede cambiar de idioma a idioma. Por ejemplo, en italiano "la serpiente" es "il serpente", y "el tigre" es "la tigre".
El sexismo está presente, desafortunadamente, en otros aspectos de la vida y de nuestra cultura, te aseguro, no en la gramática, que como dijo Noam Chomsky, es universal, como la matemática.:)
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Te explico: el género gramatical es una propiedad lingüística típica de las lenguas indoeuropeas y que no necesariamente relaciona el sexo biológico con el género marcado. Ejemplo: la rata.
En el castellano existe el género común (ese que tal vez te parezca discriminatorio) y que se representa de distinta manera:
- género masculino: cuando se usa en forma no marcada o inclusiva. Ejemplo: si digo los alumnos de la clase, incluyo a todos; si digo: las alumnas (femenino, marcado y exclusivo), excluyo automáticamente a los representantes masculinos de la clase.
Nada que ver con discriminación de sexo ¡Al contrario, en el ejemplo arriba, el género exclusivo del otro es el femenino!
Ya he dicho que no hay necesariamente una relación, es sólo una "propiedad gramatical" (existen lenguas que tienen hasta 7-9 géneros gramaticales, incluso según la "altura" del objeto representado, una piedra, un árbol, etc..)
- género epiceno: un sólo género para ambos sexos, en general nombres de animales: la liebre, el ratón, el tigre, el delfín, la ballena, la pantera...
-género ambiguo: es indistinto: el mar, la mar, el calor, la calor.
El género es totalmente arbitrario, y puede cambiar de idioma a idioma. Por ejemplo, en italiano "la serpiente" es "il serpente", y "el tigre" es "la tigre".
El sexismo está presente, desafortunadamente, en otros aspectos de la vida y de nuestra cultura, te aseguro, no en la gramática, que como dijo Noam Chomsky, es universal, como la matemática.:)