La aproximación más innovadora e inteligente (además de económica) para el tratamiento del cáncer, y más de 70 enfermedades o trastornos incluida la Obesidad.
Un video que no debes de pasar por alto, aún si tu no lo padeces. Divúlgalo, alguien puede estarlo necesitando.
(seleccionar view subtitules y escoger idioma spanish)
http://www.ted.com/talks/william_li.html
Un listado de los principales alimentos que contienen sustancias químicas, que antagonizan con la angiogénesis.
green tea - té verde
strawberries - fresas
blackberries - zarzamoras
raspberries - frambuesas
blueberries - arándanos
oranges - naranjas
greapefruit - toronjas
lemons - limones
apples - manzanas
pineapple - piñas
cherries - cerezas
red grapes - uvas rojas
red wine - vino tinto
bok choy - col china
kale - col rizada
soy beans - semilla de soya
ginseng - (raiz china de la planta panax ginseng)
maitake mushroom - (hongo del maitake)
licorice - regaliz
turmeric - cúrcuma
nutmeg - nuez moscada
artichokes - alcachofas
lavender - lavanda
pumpkin - calabaza
sea cucumber - pepino de mar
tuna - atún
parsley - perejil
garlic - ajo
tomato - tomate
olive oil - aceite de oliva
grape seed oil - aceite de la semilla de la uva
dark chocolate - chocolate oscuro
Comentarios
Mi tio ha muerto de cancer con cuarenta años y era un luchador, me daba mil vueltas. Un empresario, un hombre hecho y derecho. Con hijos de una guapa mujer. Y está muerto.
Y yo que no aporto nada al mundo, que me arrastro por la tierra, sigo vivo.
Hay muchos tratamientos efectivos, así en general, pero cada caso es un mundo, y depende del deterioro, de la zona en la que se desarrolle el cáncer, etc. En otro post linké una lista increíble de remedios naturales, pero básicamente funcionan bien:
Una dieta alcalina, el bicarbonato sódico (muy efectivo), el MMS (aunque no lo he comprobado) y dicen que el Renoven (antiguo Bio-Bac).
Y por supuesto lo que ha expuesto Dixie, pero la dieta y la emoción son fundamentales.
El ser humano es mitad química y mitad emociones. Por eso tanto el efecto placebo como el efecto químico tiene efectividad. Solo hay que encontrar el balance para cada uno. Un ejemplo es que te tomas 4 jarros de cerveza y estas como tuerca. Es una realidad que tenemos un sistema que metaboliza y se le puede alterar con muchas sustancias químicas (todos los elementos tienen su química particular en nuestro organismo). Otro ejemplo del placebo es que una persona de mucha credibilidad, que admiras y tienes toda tu fe en su palabra te persuada para tomarte una pastillita que te aliviará el dolor. Sin decirte el contenido de la pastilla (que realmente es de azúcar), te la tomas y “milagrosamente” te alivias. Emocionalmente uno se ata a sus creencias y eso te libera de males físicos en muchos casos.
Somos un conjunto maravilloso. Los fármacos proveen una química para las masas que a veces complementan algunos ensambles (enzimas) necesarios para batallar algún agente nocivo. Por tanto el fármaco nos resulta en algún momento adecuado. Pero nuestro organismo es mucho más complejo que eso, hay millones de agentes que perjudican la salud, incluidos toda la carga emocional, estilo de vida que a veces llevamos. Los fármacos no pueden lidiar con todo esto e ir a la particularidad de cada individuo. Por tanto el conocer el cuerpo, ejercitarse, sonreír, ejercitar el positivismo y saber hasta qué punto necesitamos de fármacos es muy beneficioso. Aunque no es el elixir de la inmortalidad si es una forma más cómoda de ver la muerte y tomarla como un buen descanso.
Lo que digo es que la muerte es algo completamente natural. Una persona con las mejores condiciones de vida, ejercicio, positivismo, remedios naturales y una actitud de valor hacia la puede desarrollar cáncer y morir como morirá uno que hizo todo lo contrario. Creo que la recompensa estará en el proceso y en ese preciso momento en que abracemos a la muerte como una compañera y no como una enemiga.
Matizando un poco, y aunque no niego la utilidad de algunos fármacos en situaciones contadísimas y de emergencia (ante la imposibilidad de encontrar un remedio equivalente, que suele haberlo), los fármacos de por sí no curan nada y son absolutamente prescindibles. De hecho, no se recomienda usarlos en combinación con tratamientos alternativos.
En cuanto al tema del cáncer, hay que ver cada caso, porque no todos son iguales y el estado de desarrollo del mismo es importante, pero a grandes rasgos, una dieta alcalina, el bicarbonato sódico y plantas medicinales como el calanchoe son suficientes para curarlo. Eso y un estado emocional adecuado son la verdadera cura, y los casos de gente que se ha curado están ahí, mientras que la farmafia cuenta sus muertos por miles con terapias inútiles y peligrosas como la quimio y la radioterapia.
Pero una cosa no debe olvidar la gente, regresando al tema que comentabas de las emociones. Un cáncer es en todo o en parte una respuesta emocional a un problema consciente o inconsciente que tiene la persona, y hasta que no lo solucione, la enfermedad es probable que vuelva a aparecer.
http://trinityatierra.wordpress.com/2010/12/29/cisma-en-la-oncologia/
¡CISMA EN LA ONCOLOGÍA!
Un grupo de prestigiosos oncólogos publica una CARTA ABIERTA A MARIANO BARBACID en la que cuestionan tanto lo que oficialmente se afirma del cáncer como los tratamientos que se utilizan.
Un grupo de prestigiosos oncólogos médicos e investigadores en el campo de la Oncología -básica y clínica- ha decidido enviar a través de Discovery DSALUD una Carta abierta al Dr. Mariano Barbacid -Director del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO)- en la que le solicitan responda públicamente a una serie de cuestiones de vital importancia en el momento actual de la investigación del cáncer y diga si está de acuerdo en que ha llegado la hora de hacerse un replanteamiento global sobre esta patología, muy especialmente en lo que a la manera de afrontarla se refiere dado el fracaso de los actuales tratamientos médicos en la mayoría de los tumores malignos.
Los firmantes -miembros de la International Society for Proton Dynamics of Cancer (ISPDC) o Sociedad Internacional de la Dinámica de Protones en el Tratamiento del Cáncer (www.ispdc.net)-, son el Dr. Salvador Harguindey –del Instituto de Biología Clínica y Metabolismo (IBCM) de Vitoria y vicepresidente de la mencionada sociedad-, el Dr. Stefano Fais -Director de la Sección de Medicamentos Antitumorales del Departamento de Investigación Terapéutica y Evaluación de Medicinas del Instituto Nacional de la Salud de Roma (Italia) y presidente del ISPDC-, la Dra. Miriam L. Wahl –ex Directora del Laboratorio de pH Tumoral de la Universidad de Duke (Carolina del Norte, EEUU) y miembro de la Facultad de Medicina de la Universidad de Baltimore (EEUU)- y el Dr. Stephan J. Reshkin -profesor del Departamento de Fisiología General y Ambiental de la Universidad de Bari (Italia)-.
La carta –extensa y técnica- aparece íntegra en el número de Discovery DSALUD que salió a la venta el pasado viernes 24 de diciembre- y en ella se denuncia que la afirmación de que la palabra “cáncer” engloba en realidad “a más de 200 enfermedades distintas” es una aseveración que “corresponde a una visión obsoleta del cáncer que se opone frontalmente al moderno paradigma surgido en la Oncología hace escasos años”.
“(…) Cabe preguntar tanto al Dr. Barbacid como a quienes con él comparten aún la misma reduccionista y disgregadora cosmovisión oncológica –agrega la carta- qué es lo que en verdad sabe la mayoría de los investigadores en la actualidad sobre la naturaleza íntima y esencial de las enfermedades neoplásicas para sostener que el cáncer son ‘200 enfermedades diferentes’. Es regla de oro de la Medicina que sólo llegando a la raíz, a lo que subyace en cualquier problema de salud, se puede acceder a una comprensión racional e interpretación correcta de una patología, paso previo imprescindible para aspirar tanto a prevenirla como a tratarla adecuadamente una vez se haya manifestado. Sin conocer la causa o causas primarias (etiología), los mecanismos intermediarios (etiopatogenia) y la esencia íntima de una enfermedad (su naturaleza) no se puede siquiera pensar en superarla. Y eso es así muy especialmente en este caso porque como ya dijo el padre de la bioquímica del cáncer, Otto Warburg, sólo podremos curar lo que primero podamos entender”.
La Carta Abierta plantea a continuación numerosas preguntas al Dr. Barbacid y a quienes con él comparten su trasnochada visión del cáncer solicitando que las responda públicamente para conocimiento de médicos y medios de comunicación.
“El enfoque y paradigma conceptual asumido hasta hoy está muerto –se afirma en la carta-. Ha sido necesario replantearse todo lo que se cree saber sobre esta patología desde la raíz antes de haber conseguido poder integrar sus muchas caras y ramas dentro del árbol de la ciencia de una unidad superior, el llamado ‘paradigma emergente’”. Y se añade: “¿No se puede -o no se quiere- entender aún que ha llegado ya la hora de que los profesionales de la investigación oncológica de todo el mundo se conciencien de esta realidad y de que deben familiarizarse cuanto antes con las claves de los principales sistemas energéticos del funcionamiento anormal y específico de todas las células y tumores malignos?”
Más adelante se afirma: “Tal vez haya llegado la hora -o esté cada vez más cerca- de que los oncólogos básicos y clínicos consigan despertar y decidirse a plantear otras alternativas y, al mismo tiempo, hagan acopio de la necesaria inspiración, generosidad y valor para dejar de vivir esclavizados y embobados por ese Gran Hermano de la Oncología que constituyen las grandes multinacionales farmacéuticas, entidades de dudosa ética a las que sólo les importan sus intereses económicos y cuyas dinámicas y motivaciones -muchas veces pseudocientíficas- llevan a tratar por todos los medios de comercializar medicaciones cada día más tóxicas, menos efectivas y más caras”.
La carta, que puede leerse íntegra en el número de Discovery DSALUD que se encuentra a la venta en los kioscos, termina diciendo: “En suma, los abajo firmantes postulamos un nuevo paradigma integral, unitario y radical de las enfermedades neoplásicas por entender que todos los tumores malignos tienen más factores en común que diferencias entre ellos, tal como ha sido consensuado en el reciente I Congreso Internacional de la Sociedad para el Estudio de las Dinámicas de Protones en el Cáncer celebrado a principios de septiembre pasado en Roma (www.ispdc.com). Ello exige abandonar, también radicalmente, el actual modelo analítico-reduccionista y desintegrado que insiste en que la palabra cáncer designa a más de 200 enfermedades distintas que han de ser tratadas con infinidad de combinaciones farmacológicas diferentes a pesar de que a día de hoy los quimioterápicos han demostrado ser más tóxicos que eficaces, exceptuando los tumores germinales y algunas leucemias y linfomas, neoplasias que conforman una muy reducida minoría dentro del conjunto de todos los tumores malignos. Y eso significa que persistir en el camino trillado sólo puede ahondar aún más en el mayoritario fracaso terapéutico de la Oncología Médica actual al mismo tiempo que impedir y detener todo posible avance y verdadero progreso”.
esta es una discusión muy interesante.
Quiero aportar aquí la opinión del Doctor Hamer. Creo que hoy en día es la única persona a la que nadie ha corregido sus tesis en Alemania.
Es una persona terriblemente controvertida, cuesta leerle y acercarse a él pero como en nuestro caso a acertado plenamente (100%) con sus planteamientos me atrevo a traerlo aquí. Realmente no llega a hablar sólo del cáncer y hace un planteamiento revolucionario y único (creo yo) respecto a la relación entre la psique y las enfermedades.
Hamer sostiene que en el inicio de todo absceso, proceso tumoral, cáncer, ... como se desee llamar, existe un trauma psicológico, una angustia, una ansiedad, una tragedia que se vive en solitario, que no se expresa sea porque no se sabe, porque no se quiere o porque no se puede.
El doctor Hamer estudió científicamente 10.000 casos de cáncer y estableció una relación entre las áreas del cerebro activas y las emociones. Después estableció una relación entre esas áreas del cerebro y las zonas del cuerpo que se encargan de gestionar. El resultado es una relación entre la patología y las emociones mencionadas.
Mantiene que la zona del cerebro que sufre el impacto del trauma emocional "desatiende su función biológica" y billones de células mueren en ese instante creando un hueco. Es al rellenar ese órgano mutilado cuando las células jóvenes pueden ser atacadas por patógenos y producir un cáncer. El sufrió esto y así pudo hacer su estudio y desarrollar sus tesis.
Para Hamer pues, para que exista un cáncer es imprescindible que se produzca un trauma emocional, sin esa angustia no hay "desencadenamiento" del cáncer. Mantiene también una controvertida opinión sobre las metástasis.
En nuestro caso, el cáncer de ovario se produce por la pérdida de hijo, esposo o amigo, vivido sin expresarse, aquí es sin poder expresarse.
No voy a llenar esto de referencias pero cualquiera que esté interesado puede buscarlo por la web. Hay también una entrevista con él muy interesante respecto a su medicina, la parte segunda es en la que expone la regla férrea del cáncer. Pero aviso, es necesario armarse de valor, paciencia y mente abierta para seguir leyéndole porque el choque de lo que dice es brutal.
Salud y un abrazo,
Sime
Es algo muy, pero muy revelador. Gracias por traer el tema de dicho Doctor Hamer. Buscaré más información.
Entonces si para el cáncer es así, posiblemente para muchas más enfermedades puede ser igual? Desde un resfriado, hasta un padecimiento como la diabetes?
Salud!
Yo me he centrado con él en el tema del cáncer porque le conozco desde hace algo más de un mes y para abordar el problema de nuestra familia me he centrado en nuestro problema más grande.
No puedo responder concretamente a tu pregunta, creo que son temas que procuraré estudiar más adelante, de hecho yo soy diabético y creo que voy a intentar cambiar el tratamiento alopático que actualmente sigo ... eso será otra historia.
Un abrazo,
Sime