¡Bienvenido/a!

Pareces nuevo por aquí. Si quieres participar, ¡pulsa uno de estos botones!

Realidades Paralelas

Luis KeikopuraLuis Keikopura Gonzalo de Berceo s.XIII
editado noviembre 2012 en Narrativa
[FONT=Verdana,sans-serif]

[/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif]REALIDADES PARALELAS ESQUIZOFRENIA PARANOIDE[/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif] [/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif]
[/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif] [/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif] [/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif]Despierto abruptamente a las 4:00 de la madrugada, aquejado por una cefalea intensa, las fuertes punzadas que siento en mi cerebro, son como si un perverso torturador, regocijado por su macabro trabajo, me estuviese insertando gigantescas agujas con punta roma, para provocar aún mayor dolor, lo que me hace percibir la sensación que mi cabeza fuese a estallar en cualquier momento.[/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif] [/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif]¿Porqué te levantas tan temprano?, pregunta mi esposa. [/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif] [/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif]No tengo deseos de responder a la pregunta.[/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif] [/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif]Desciendo desde la cama matrimonial me dirijo a la cocina, busco, con mis manos temblando, en un mueble donde están los medicamentos. Los encuentro, extraigo tres tabletas, las cuales ingiero con bastante agua. Espero pacientemente que la jaqueca decline.[/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif] [/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif]Camino hacia la ventana, abro la cortina, observo la calle, está obscura. En ese momento puedo advertir que mis manos son como las patas de un animal salvaje, casi redondas, con pezuñas, podrían ser las de un toro o, tal vez, las de un caballo. En otras oportunidades he palpado como si fuesen las de un ave de rapiña, grandes, cubiertas de bellos, cuatro dedos y garras en vez de uñas. Siento un estremecimiento al pensar que me estoy transformando en un animal, o, más que un animal, en una bestia, o tal vez, y esto es lo que más me angustia, ¿terminaré convertido en un segundo Leviatán capaz de lanzar ácido por su boca provocando quemaduras en sus víctimas, o en el terrible Minotauro encerrado en un laberinto, en una Hidra escondido en su guarida en el lago de Lerna en el Golfo de la Argólida o, tal vez, en un Basilisco que, con su potente veneno marchita las plantas? ¿Será, tal vez, una metamorfosis que, cuan Gregorio Samsa, se va transformando en un insecto gigante que lo lleva a encerrarse en su habitación, bajo llave, temiendo que descubran su espantosa transformación física?. O, sencillamente, es una falsa creación de mi mente originada por quizá qué cambios químicos producidos al azar por la naturaleza?. Temblando, levanto mis manos lentamente, muy lentamente como si fuese una ceremonia religiosa en la cual se implora a Dios su infinita piedad, o, como si fuese un ritual de alguna lejana tribu pidiendo a sus dioses que los proteja de alguna peste maligna. Al tenerlas frente a mis ojos, todo mi cuerpo se serena, mis músculos se relajan, una gran alegría invade mi espíritu, pues me doy cuenta que mis manos son normales o aparentemente normales.[/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif] [/FONT]

[FONT=Verdana,sans-serif] [/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif] [/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif]¿Cómo poder revertir este estado mental, estado que, en reiteradas ocasiones, me lleva a no poder distinguir la realidad de la ficción? ¿Me acompañará toda la vida?, o, definitivamente, mi mente será superior a mi sentido común y terminaré, definitivamente, transformado en un monstruo? Ya son las 5:25 de la madrugada y la jaqueca no cede, todo lo contrario, se intensifica. Probablemente, producto de los medicamentes, o de la cefalea, comienzo a sentir náuseas que, en definitiva, me provocan vómitos. Tambaleándome, entro raudamente al baño. Al vomitar, veo y siento que lo que ha salido de mi boca es solamente un líquido ácido con un sabor amargo (lo más probable es que sea el medicamento), me mojo la cara y salgo, mis manos y piernas tiritan tan fuerte que casi no las puedo controlar. Experimento un mareo como si hubiese sido producido por la resaca que se siente después de haber rasnochado y bebido y comido en exceso. [/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif] [/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif]Mi esposa se levanta, advertida por mis quejidos de dolor, ¿necesitas ayuda? pregunta, no, todo está bien, respondo.[/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif] [/FONT]

[FONT=Verdana,sans-serif] [/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif] [/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif]Pienso en mi juventud, en mi niñez, una niñez triste, con miedo, miedo que me acompaña hasta el día de hoy. Pero miedo a qué?. A todo; a la calle, a las personas, los perros, los ruidos. Ruidos de los automóviles, conversaciones de las personas que caminan por la calle y que yo las percibo como gritos que producen daño en mis oídos y me hacen temblar.[/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif] [/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif]De niño tengo recuerdos tristes, siempre sentado a la puerta de mi hogar observando cómo otros niños juegan alegremente al fútbol en la plazuela que está frente a mi casa. En ciertos momentos sentía un deseo intenso de cruzar la calle e integrarme al grupo y jugar con ellos. Pero mi timidez, mi temor, mi miedo, mi angustia, me lo impedían. Y así transcurría mi vida (si a eso se le puede llamar vida).[/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif] [/FONT]

[FONT=Verdana,sans-serif] [/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif] [/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif]Son las 8:15. Debo ir al supermercado a comprar algunos alimentos para el desayuno. Salgo de mi morada caminando con el rostro inclinado, mirando hacia abajo, como tratando de encontrar algún objeto extraviado. Percibo temor, pero más que nada, lo que más siento es vergüenza. Advierto que todos en la calle me observan, con aversión, quizá. Al pasar cerca de dos personas que vienen en sentido contrario escucho que algo comentan en voz baja, como para que yo no escuche lo que ellos hablan (probablemente se estén burlando de mi aspecto físico). Pareciera que han descubierto mi deformidad física, mi cuerpo anormal, asimétrico, mis manos con la forma de alguna bestia salvaje. Intento pasar inadvertido cuando me acerco a la pareja de personas. Al pasar cerca de ellos tiembla mi cuerpo entero, siento deseos de hundirme en el pavimento y desaparecer para siempre.[/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif] [/FONT]

[FONT=Verdana,sans-serif] [/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif] [/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif]Entro al supermercado sin mirar a nadie, como tratando de pasar desapercibido. Recorro los diferentes pasillos que muestran sus mercaderías apiladas ordenadamente y procedo a realizar las compras. De vez en cuando observo disimuladamente el panorama, pero bajo inmediatamente la vista pues me doy cuenta que todos me observan. Tiemblo.[/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif] [/FONT]

[FONT=Verdana,sans-serif] [/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif] [/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif]Ya, una vez obtenido todo lo que necesitaba, viene la tarea más difícil, pasar por caja y cancelar. Allí espero en una corta fila (habían dos o tres personas que me antecedían), A medida que me acerco a la caja comienzo a temblar, tirita todo mi cuerpo y en especial mis piernas y manos. Advierto en mi pecho un fuerte latido (aparentemente son los latidos de mi corazón). La palpitación que padezco es tan fuerte que me preocupa que los escuchen las personas que están en mi alrededor. Experimento la sensación que todos están observándome, más me estremezco. La cajera pasa las mercaderías por su máquina registradora. Son 3500 pesos, me dice. Extraigo el dinero de mi bolsillo y al pasárselo mis manos se vuelven incontrolables producto del temblor. Lo único que deseo en ese momento es recibir mi vuelto, tomar mis cosas y largarme. Cuando comienzo a caminar hacia la salida del supermercado advierto que todos me observan; los funcionarios del supermercado como también los clientes. Incluso sin mirar hacia atrás tengo la sensación de que todos me observan con extrañeza y a la vez con lástima o tal vez con asco.[/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif] [/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif]Por fin ya fuera del supermercado me siento más recuperado, pero me viene un fuerte dolor de cabeza, al llegar a mi casa tomo una tableta, clonazepam, me recuesto en la cama y duermo.[/FONT]
[FONT=Verdana,sans-serif] [/FONT]

Comentarios

  • antipodaantipoda Pedro Abad s.XII
    editado octubre 2010
    Ciertamente se trata de una esquizofrenia paranoide grave ¿o será verdad que todos lo miran? :confused:
  • antipodaantipoda Pedro Abad s.XII
    editado octubre 2010
    Por cierto, me gustço tu estilo, recuerda al de Franz Kafka.
  • Jack LondonJack London Garcilaso de la Vega XVI
    editado octubre 2010
    A mí también me ha gustado mucho el estilo. Refleja con todo lujo de detalles esa cruenta batalla interior.
  • LilituLilitu Pedro Abad s.XII
    editado octubre 2010
    Una forma muy cuerda de narrar una esquizofrenia paranoide. Más que la forma de narrar, me gustó el contenido, podrías sacarle más jugo si quisieras porque es bastante interesante.

    Saludos,
    Lilitu
  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    editado diciembre 2010
    está muy bien narrado, sacando en claro que definitivamene no me gustan los medicamentos, eso si no lo alivian, lo enferman a uno más.
  • Luis KeikopuraLuis Keikopura Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado julio 2011
    antipoda escribió : »
    Ciertamente se trata de una esquizofrenia paranoide grave ¿o será verdad que todos lo miran? :confused:

    antípoda: tú realizaste un comentario el 18/19/2010. Primeramente quiero pedirte disculpas por no haberte constestado antes (ya estamos a 04/07/2011. Lo que pasa es que, este fue mi primer relato, y no sabía cómo reaccionar a los comentarios, ni siquiera cómo responder (quizá fue la pereza la que me lo impidió, inercia producida por los medicamentos que tienen por objetivo controlar mi enfermedad (efectos adversos).

    Ahora, con respecto a tu comentario. Tu pregunta - creo yo - que ni los psiquiatras más reputados serían capaz de contestarla. Y la razón es bien clara: si yo no soy capaz de entenderlo ¿quién más que yo podría hacerlo?
    Recuerdo que en una oportunidad le expresé a un psiquiatra: yo soy un monstruo, el profesional me contestó: si tú eres un monstruo, entonces ¿qué soy yo?

    Nuestra mente nos juega malas jugadas.

    Espero recuperarme pronto.

    Muchos saludos.
  • Luis KeikopuraLuis Keikopura Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado julio 2011
    antipoda escribió : »
    Por cierto, me gustço tu estilo, recuerda al de Franz Kafka.

    antipoda: Cuando tú dices que mi relato tiene un estilo similar a Franz Kafka, yo me imagino que te refieres a La metamorfósis de este autor. Lo más probable es que su libro sea autobiográfico, porque si vemos la biografía de Kafka, nos daremos cuenta que tenía un padre estricto, una madre indiferente, fracasos en sus estudios. Probablemente todo esto lo llevó a sufrir alucinaciones (psicósis), enfermedad que el autor relata magistralmente en su obra "La metamorfosis". Es más en su libro "El proceso", su protagonista es "El señor K", ¿será coincidencia?

    Espero que aún estés en el presente foro.

    Muchas felicidades.
  • Luis KeikopuraLuis Keikopura Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado julio 2011
    Jack London escribió : »
    A mí también me ha gustado mucho el estilo. Refleja con todo lujo de detalles esa cruenta batalla interior.


    Jack: tú realizaste un comentario el 22/10/2010, te pido disculpas por la tardanza (que no es menor) en responder tu opinión. Sin pretender excusarme, era mi primer relato y no se me ocurrió responderla a su debido tiempo.

    Yendo derechamente a tu comentario, creo que es totalmente cierto lo que tú mencionas, que mi vida es una "cruenta batalla interior", aunque creo que estoy perdiendo la batalla, lucharé con todas mis fuerzas para no perder la guerra.

    Muy agradecido por tus comentarios e insisto en mis disculpas.

    ADios.
  • Luis KeikopuraLuis Keikopura Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado julio 2011
    Lilitu escribió : »
    Una forma muy cuerda de narrar una esquizofrenia paranoide. Más que la forma de narrar, me gustó el contenido, podrías sacarle más jugo si quisieras porque es bastante interesante.

    Saludos,
    Lilitu

    De a poco lo iremos logrando.
  • Luis KeikopuraLuis Keikopura Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado julio 2011
    amparo bonilla escribió : »
    está muy bien narrado, sacando en claro que definitivamene no me gustan los medicamentos, eso si no lo alivian, lo enferman a uno más.

    amparo: Tú realizaste un comentario el 19/12/2010. Bien disculpa la tardanza, pero ahora te estoy respondiendo.

    En lo relacionado a tu comentario, gracias por lo de la narración y en cuanto a los medicamentos, es cierto que de pronto te enferman, pero es producto de las reacciones adversas. Pero en lo relacionado al cuadro principal, a veces logran disminuirlo, dependiendo de la enfermedad y el medicamento.

    Muchas felicidades y disculpa la tardanza.
  • CalimaCalima Fernando de Rojas s.XV
    editado noviembre 2012
    Actualizo estos relatos de Luís porque me parecen de lo mejor que se ha escrito en el foro, en cuanto a corrección lingüística y a profundidad de temas.

    Si alguien quiere leer algo más, estos relatos están entre las págs. 45-50.

    Luís, vuelvo a felicitarte. Escribes muy bien; sabes trasmitir tu angustia y mantienes el interés del lector.
    No te conozco, pero creo que con tu ausencia hemos perdido algo.¡Ojalá vuelvas!. Deseo que estés mejor.

    Saludos.
  • ArroyoArroyo Juan Boscán s.XVI
    editado noviembre 2012
    Coincido con quienes te han dicho que les gusta tu estilo. Escribes muy bien.Mi felicitación.

    Espero que, si el relato no es ficción, hayas mejorado y puedas volver con nosotros.

    Saludos.
  • Luis KeikopuraLuis Keikopura Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado noviembre 2012
    Arroyo escribió : »
    Coincido con quienes te han dicho que les gusta tu estilo. Escribes muy bien.Mi felicitación.

    Espero que, si el relato no es ficción, hayas mejorado y puedas volver con nosotros.

    Saludos.

    Gracias amigo Arroyo por tu preocupación. Bien, la verdad es que mis relatos no son ficción sino que experiencias de vida. En lo relacionado a mi salud, va cada día peor, pero aquí estoy dando la batalla contra ese extraño monstruo que desea verme convertido en un subhumano.

    Espero que estés bien de salud.
    Muchas Gracias.
    aDios.
Accede o Regístrate para comentar.


Para entrar en contacto con nosotros escríbenos a informa (arroba) forodeliteratura.com