MAREAS
Aunque el cuerpo, como el mar,
pierda terreno en sus mareas,
y parezca que se aleja para siempre,
Otras lunas le empujan a la playa.
Porque este mar, que avanza y retrocede,
No es un mar muerto.
Mientras la vida siga en movimiento
y sus aguas no queden estancadas,
persistirá el deseo de oleajes potentes
que conquisten la playa.
Porque el cuerpo – mar profundo e inmenso-
No es un mar muerto.
Resiste el envite de sus aguas. Retrocede,
parece que el cuerpo empequeñece,
mas la luna llena, con su embrujo,
le regresa a la playa entre espumas triunfantes.
Porque el cuerpo – mar que guarda sus misterios -
No es un mar muerto.
Comentarios
Me he sentido mar por unos minutos en esta metáfora continuada que forma tu poema.
Un abrazo.
un placer leer buena poesia.
un abrazo.
bea
Saludos.