¡Mi perdición! Allá va un poemilla improvisado con versos octosílbos. Saludos!
Chocolate
Tan suave, dulce y divino.
Tan meloso, tan etéreo.
Como el más añejo vino
Como el vino más cinéreo.
Amores, dejadme a solas.
Ni sus ojos, ni sus besos,
Ni las espumosas olas
Equiparan sus excesos.
Amores, ¡Escapad lejos!
Que no, no, no os quiero ver.
Que no, no, no quiero espejos.
Que basta ya de querer.
Mi esperanza es ya su esclava,
Que cuando quiero, se acaba.
Comentarios
Después, el contenido y la manera de expresarlo logran el efecto con ese toque de "pasión":p tan bien lograda.
Me gustó, sí señor.
El tema me gusta mucho - el chocolate también- porque es original: tú desdeñas los amores frente al sabor intenso del chocolate.
Y después de ésto, habrás entendido que me gustó.
Saludos.
Nos leemos!