Para tus labios, los míos.
¿Como me pude enamorar de otros ojos?
De una sonrisa que no me brindaste.
¿Como pude enamorarme de otra piel?
Satisfacerme en otro cuerpo.
¿Como pude acariciar otro rostro?
Que hasta tiene nombre y anhelos.
¿Como pude anhelar sus anhelos?
¿Como pude enamorarme de ella si tu eres perfecta?
Ahora atribuyo perfección a esos ojos,
Que me alargan los días, que me enloquecen las noches,
Que me calman las ansias.
Igual, igual fue como me enamore de ti.
Comentarios
No creo que por aquí haya poetas "consagrados". Unos lo hacen bien y otros regular, pero "se hace camino al andar"como ya dijo A. Machado.
Sigue enseñándonos rincones del alma, que eso es lo bonito.
Saludos.
Allá vamos:
Comencemos por lo más técnico, por lo menos espiritual, métrica y rima. No tiene métrica y es una pena porque con un poquito de esfuerzo te quedarían versos endecasílabos o dodecasílabos preciosos. Rima no hay, francamente no creo que le haga falta pero siempre te puedes apoyar en ella para darle un poco más de vida a algún verso relevante.
Otro tema importante faltas de ortografía. Todos los "como" de principio de frase que comienzan la oración interrogativa se escriben con acento "Cómo", son si no recuerdo mal adverbios interrogativos. Los "como" que no llevan acento son el de verbo comer ("yo como") y las comparaciones "es azul como el cielo". También hay un "tu" que no lleva acento y debería llevarlo; "Conduce tú que es tu coche".
"Satisfacerme en otro cuerpo", quizá sea más correcto en lugar de "en" usar un "de" dependiendo si quieres darle importancia al lugar o a la acción. Creo que si escribes "Satisfacerme en otro cuerpo" le das más importancia al lugar, al cuerpo; mientras que si escribes "Satisfacerme de otro cuerpo" das relevancia al hecho de satisfacerte. Es cuestión de percepción y de sensaciones subjetivas.
Figuras literarias: El paralelismo de los pareados es un acierto. La anáfora del verso décimo y undécimo también son un acierto, le dan una chispa de vida al final antes de dar darle muerte al poema. La repetición de "anhelos" y derivados en los versos sexto y séptimo no destaca pero alegra. Críticamente creo que deberías de alejarte de sujetos tan mundanos y tópicos como "perfección".
Poemas de esta índole creo que o se tratan como a una señorita francesa del siglo XIX, es decir, con delicadeza y mucho azúcar (luego me explico) o como a una señorita de los suburbios de Londres en plena revolución industrial, es decir, con palabras llanas pero sinceras. Sé que pongo muchas metáforas pero a veces se entiende mejor con una metáfora que con una larga y tediosa explicación. Por lo de mucho azúcar me refería a palabras empalagosas y poco usadas. Conclusión: o un poema sencillo y llano o uno más elaborado y refinado; las mezclas no se descartan, lo importante es saber siempre que la belleza está en ambos sitios. Muchos dicen que la división poética no existe y que los poemas son como son, y yo lo pienso también, pero a la hora de entender y explicar ayuda dividir.
Creo que el último verso necesita un compañero. Está solo, muy solo. Un pareado con rima para acabar hubiese estado delicioso como dos labios rosados. Oportunidades como ésa de marcar un gol no las dejes pasar.
Los versos que siguen a cada pregunta creo que deberían ser más sencillos, intentar no decir tanto y a camio dejarlo más claro y más sencillos.
Extenuantes saludos tras el kilométrico comentario. Espero que lo disfrutes. El próximo: La caja del tiempo.