La primera vez que escuché hablar de Virginia Woolf, fue en una pelicula hace muchos años, ni tan siquiera me acuerdo del titulo. A partir de ahí me picó la curiosidad, y empezé a indagar sobre la obra de esta autora. El primer libro suyo que me leí, fue, "las olas", no lo he llegado a entender o valorar lo suficiente hasta haberlo leido alguna vez más. Despues de su obra, me interesé por su vida, una vida realmente apasionante, rodeada de gente tan o más inteligente que ella. Parece que perteneció a un grupo de intelectuales, que aún hoy es conocido por los amantes de la literatura, o mejor, los amantes del arte en general, ya que sus integrantes eran pintores, como Ducan Grant o Vanessa Bell, hermana de Virginia, criticos de arte como Roger Fray, filosofos como Beltram Russell, y otros muchos personajes igual de interesantes. Unos dicen que eran un grupo de snobs, que parloteaban de temas varios sin profundizar más que en sus propias vidas personales (las relaciones entre ellos eran algo dispares, amantes algunos, enemigos otros...), otros en cambio sostienen, que eran la creme de la creme, de la sociedad londinense. En fin, fuese como fuese, admiro, a casi todos sus integrantes, ya que nos han dejado pinturas, opiniones, y libros escepcionales.
Comentarios
Es emocionante leer las baldosas que indican donde vivieron tantos artistas!
Cierto es que me gustaria pasar por el barrio de Bloomsbury, pero prefiero dosificarlo, serian demasiadas emociones juntas, así que mejor lo dejaré para un proximo viaje, hay tanto por ver.....
¿Te sorprende que Wittgenstein dijera eso?
El pensamiento de W. no se unbica en un grupo como ese, por no decir de ninguno. Las discusiones que tubieran en el grupo de Virginia Woolf (bloomsbury) no creo que le ayudaran mucho en su pensamiento filosófico; por lo que no creo que se le tenga que prestar atención, en este caso, de lo que pueda decir de dicho grupo.
Russell: (Escribe sobre Wittgenstein)
Solía visitarme cada día a medianoche y quedarse caminando de un extremo a otro de la habitación durante tres horas en agitado sielencio, como una bestia enjaulada. Una vez le pregunté ¿estás pensando en la lógica o en tus pecados? <<en ambas cosas>>, me contestó, y siguió andando. Yo no me atrevía a sugerirle que ya era hora de acostarse, pues a ambos nos parecía probable que se suicidara al salir de casa. (segundo volumen de la Autobiografía de Russell)
Wittgenstein confiere en su primera obra Tractatus un caracter abstracto y coherente del significado de los hechos como substancia del mundo. E intenta defender dicho conocimiento por postulación diferenciandose así de su maestro Russell que lo hacía por familiaridad.
<<Mi pensamiento fundamental es que las constantes lógicas no actúan como representantes de nada. Que la lógica de los hechos no consiente en tener representantes>>
Carta de Wittgenstein dirigida a Russell.
<<La clave está en la teoría de lo que puede ser dicho mediante proposiciones-esto es, mediante el lenguaje(y, lo que viene a ser lo mismo, lo que puede ser pensado)-y en lo que no puede ser dicho sino sólo mostrado mediante proposiciones. Ëse es, creo yo, el problema cardinal de la filosofía...>> He puesto en negrita esa parte para resaltar la hondura del pensamiento de Wittgenstein. Esto sólo a lo que se refiere a su primer libro.
Te recomiendo Investigaciones Filosóficas de dicho autor, obra que me parece la más importante.
Un saludo
Un saludo
El círculo de Bloomsbury es paradójico. Queda en los márgenes literarios (ubicarlo en la historia literaria me parecería exagerado) por el eclecticismo de sus intereses artísticos, una cierta promoción hermética de vanguardias esporádicas sin nombre ni fondo. Como grupo no surge ni procrea en función de una escuela ni una estética. Si estos artistas hubiesen sido franceses, no quepa duda que habrían agregado el “ismo” N° 367 de la tradición francesa. Como eran británicos acomodados de pre y entreguerras y como el individualismo egoísta de muchos los impelía a la odisea propia, el surgimiento de manifiestos u otro artilugio pandillero no se evidenció.
Sea correcto decirlo o no, los “Bloomsbury” son un grupo sin raíces ni consecuencia alguna (no digo que no encontremos algún elemento conciliador a nivel artístico, pero no tienen demasiada importancia). Remitiéndome a la biografía de Virginia Woolf por su sobrino Quentin Bell, las sesiones del grupo en su casa de soltera y después de casada con Leonard, son de una insipidez minimalista, ergo, el curso de la guerra, la postura de Cambridge. Cierto es que Virginia es estricta en la contemplación intelectual de sus contertulios sin excepción (aún cuando esté coqueteando con la Katy Mansfield), pero aún con esto, pienso que si existe algún elemento “válidamente emitido” made in “Bloomsbury” al margen de Virginia y Rusell (su hermana era “una discreta pintora”, en palabras de Leonard Woolf) ese puede ser T.S. Elliot que curiosamente visitaba el lugar, tarde, mal y nunca. De Wittgenstein no hablo porque confieso no haberlo entendido. Edward Morgan Forster me parece un escritor menor comparado en temática por ejemplo, con D.H.Lawrence. (No nos veamos la suerte entre gitanos, mas de la mitad de los “artistas” de Bloomsbury eran discretos y no sé a qué atribuir esa mística que los sobrevalora)
En resumen, luces distantes perdidas en la noche de los tiempos. Como agrupación, escaso impacto, salvo en la fantasía romántica de algunos lectores que se pierden en la imaginación contemplada de “interesantísimas” charlas intelectuales entre personas de diferente apego artístico, que se magnetizaban más por la circunstancia de sequía cultural de un Londres herido de guerra que por simbiosis o intereses naturales.
Si giramos un poco la brújula y esperamos unos años mas, veremos que en Francia, André Breton y Tzara nos entregan lo que arquetípicamente es un aporte y una estética digna de mención como “grupo intelectual”. (lo que pasó después con ellos no es mi responsabilidad, solo digo que su nivel de institucionalización artística es notable y superior a los Bloom)
Que lance la primera piedra quien se encuentre libre de surrealismo.
Saludos