Al ver las reacciones que se han desencadenado en algunos temas de este apartado del foro, se me ha ocurrido reflexionar un poco sobre el enfado en las personas. Así, comentando sobre ello quizás podamos llegar a conocer mejor esa emoción que a veces nos aliena.
El enfado es una respuesta de lucha que se dispara cuando percibimos cualquier tipo de amenaza, ya sea física o psicológica.
Las situaciones que habitualmente nos empujan al enfado son:
- Ante una agresión directa por parte de otro.
- La sensación de invasión de espacio personal.
- Sensación de incapacidad o frustración para hacer una actividad.
- Cambios en el entorno inmediato o en las rutinas.
- Como reacción ante la confusión; cuando no se entiende algo.
- Ante injusticias y abusos.
- Ante una descalificación que se nos hace.
- Ante la sensación de cansancio o de hambre.
Cuando nos enfadamos, durante un tiempo estamos hipersensibles por los efectos de las hormonas que actúan en nosotros. En esos momentos, cualquier nimiedad puede sacarnos de quicio y hacernos estallar.
Ante la rabia, no sólo se hace más dificil razonar lógicamente, sino que, además, casi todos los pensamientos giran alrededor de la respuesta de lucha. El diálogo interno es constante e intenso. Atacamos a nuestro agresor, pero también nos imaginamos por su parte respuestas ofensivas que hacen que nos enfademos aún más.
Esto me recuerda un viejo chiste:
Iba una noche un hombre en su coche, cuando de pronto se le pinchó una rueda. Al ir a cambiarla, se dió cuanta de que no tenía el gato. Divisó una casa a lo lejos y se dijo...llamaré a la puerta y les pediré un gato. A medida que se acercaba iba pensando...Quizás no me abran, porque tengan miedo...o si abren, me dirán que no tienen gato...o si tienen gato igual no se fian en dejarmelo...entonces les diré que les dejo mi DNI mientras le utilizo...pero si no les convence...bueno, les contaré que mi mujer está enferma y necesito llegar a casa...pero, ¡A ellos qué les importa lo que le pase a mi mujer!. Seguro que no quieren prestarmelo y les dará igual lo que yo les cuente porque dirán que no.
En ese momento llega a la casa, toca el timbre y cuando le abren la puerta lo que les dice airadamente es: "¡El gato, que sepas, te lo puedes comer con patatas!!! :mad::mad::mad::mad::mad:
En fin, creo que ilustra bien lo que es la espiral del enfado, amigos foreros.
Pensemos en ello...
Comentarios
Lo de la espiral es cierto pero en nuestras manos está pararla a tiempo. Conocerse a uno mismo y ser observador de uno mismo es muy importante para controlar ciertas conductas.
¡Santa verdad!!!!
La tolerancia es vital, es preciso aplicarla siempre en las relaciones con el prójimo. Esta práctica lleva implícita el uso de la paciencia.
Antes de enfadarse hay que hacer un ejercicio de EMPATÍA, ponerse en el lugar de la persona que nos provoca el enfado y considerar qué circunstancias le han conducido a obrar así, el contexto, la forma, el momento. Aunque sea por un minuto, pensar en los "atenuantes" que puedan existir (quizás no hayamos entendido bien, puede que la persona se haya explicado mal, que esté bajo una presión determinada). O también considerar que lo que hace o dice esa persona, por mucho que a nosotros nos lo parezca en ese momento dado, no constituye motivo de enfado y que nuestra reacción está siendo desmesurada.
Esto dicho de forma sintética, por supuesto se puede profundizar más en ello. No hay que dudar que las dos virtudes que nombras, Shaianti, son muy necesarias.
Yo tampoco me enfado con facilidad. Ahora bien, es cierto que una vez saturada de pequeños enojos uno sobre otro, me cuesta recuperar la calma interior. Y es ahí donde es preciso pararse. Si además alimentamos esa ira con "me va a oir!!...será hp!!!...me las va a pagar"... vamos en aumento hasta que casi, casi seguro, terminamos teniendo una reacción fuera de nuestros esquemas.
Además, cuando nos pasa eso, la mayoría de las veces nos arrepentimos después y tenemos que pedir disculpas (bueno, quién las pide, eso sería otro tema interesante...:rolleyes:)
introduciendo unas de las 1001 curas del kendo: la ira. despues de destruirte a palos por 2 horas con mucha gente, a nadie le quedan ganas de estar enojado
Ahora voy a implicarme e ir a un caso concreto en el tema del enfado y su posterior espiral. Con el ejemplo de dos temas recientes de este sub-foro que han suscitado una polémica inusitada. Sabeis a cuales me refiero.
Al poco de llegar yo, visitando aquí y allá, abrí el tema de La Mayor Noticia...etc. ¿Sabeís que hice? Al poco dejé de leer, solo le ví un poco entre líneas, porque ví por donde venían los tiros. Después seguí por aquí y por allá olvidandome por completo de lo que había leído. Si acaso me reí para mis adentros pensando...increíble lo que defiende alguna gente. Me pareció un discurso ridículo, increíble y absurdo y ante eso, le obvié, no le dí crédito, pasé de él, como querais expresarlo.
Al volver al subforo empecé a ver las respuestas indignadas, que fueron en aumento. En lo que hemos llamado la espiral del enfado.
Consecuencia: El autor consiguió su objetivo: que su palabrería llegara a ¡1.100 personas por lo menos!!!! (el número de visitas por la expectación de ese duelo de respuestas). Comprobareis el favor que le habeis hecho. Él mismo decía que a eso se dedicaba, a recorrer foros para dejar el mensaje de su mesías. Pues...¡misión cumplida!
En mi modesta opinión, si despreciamos la información absurda que nos manifiesta, lo deberiamos demostrar con nuestra indiferencia.
El refranero lo dice: "NO HAY MAYOR DESPRECIO QUE NO HACER APRECIO".
Sé que algunas personas alegan que no hay que dejar que se manipule a la gente, pero por eso, ¿habría que censurarlo? Entonces implantaríamos la censura el miles de sitios públicos como bibliotecas (que tiene libros del catolicismo, del nazismo, etc, escritos por autores a favor y en contra, por poner solo un ejemplo). No hace falta ser demasiado inteligente para darse cuenta de que esa lectura no va ningún sitio. Por leerla no se va nadie a adherir al jefe ese de no-sé-qué-historias. No sé si estaré equivocada. Solo soy una simple mortal que opina.
Algo parecido ha ocurrido con el tema de el libro ese de El Secreto. No me voy a repetir, porque la historia ha sido parecida.
Conclusión: Ignorando esos dos temas, dejando las respuestas en "0", y dejando que así pasen de página, es como habremos rechazado su contenido propagandístico-manipulador en potencia.
Por otra parte, ¿de verdad merece la pena pegarse un mal rato discutiendo los unos con los otros?, ¿Estar pendientes de qué si contesta este para decirle y el otro para rematarle?.
Uffff!!! Yo me disgustaría un montón, con lo sensible que soy, si me metiera en una espiral de enfado de esas
Por supuesto que me encanta debatir, intercambiar opiniones, intentar rebatir argumentos, convencerme de otros, pero sin superar unas dosis determinadas de adrenalina en sangre, que me da taquicardia
La verdad es que desenfadarse da tanto trabajo, que yo prefiero desahogar el ánimo pronto, si es que tengo algo que decir, y olvidarme antes de que anide.
Le vendría bien recoradarlo a Juan Miguel. Si algo te aburre, pásalo de largo, si total te da igual. Lo digo de buenas, así que espera un poco para ponerme en tu lista negra, por favor.
Es verdad, el trabajo que da desenfadarse. Si se puede evitar no merece la pena. Además desgasta mucho y mina psicológicamente.
Ya veo que te andas con pies de plomo, Anamar
Es broma
Me dispongo a contestar a Juan Miguel.
Hola Juan Miguel, dejame decirte primeramente que ese caracter que demuestras tan impulsivo y directo me recuerda a una persona que era muy querida por mí, que le podía la vena exaltada, de arrancada en derrape y acelerando, que suene el neumático!!! Hiiiiiiiiiii!!!!:D. A pesar de eso, que resultaba para él un problema en algunos ámbitos, era una maravillosa persona, un "peazo pan". No dudo de que tú lo seas, aunque no comparta contigo algunos puntos de vista o maneras de actuar. Y te explico brevemente:
Entre dorarnos la píldora unos a otros "oh, que beeello" "estoy superdeacuerdo" y "eres un tontolhaba", "dices gilipolleces", por poner un ejemplo, hay UN TERMINO MEDIO, que, bajo mi punto de vista es el más civilizado en las relaciones sociales. Es corroborar o alabar cuando así lo sentimos y, cuando estamos en desacuerdo, argumentar CONSTRUCTIVAMENTE nuestras ideas y teorías, manteniendo una actitud dialogante, incluso combativa, siempre dentro de la razón y de la convicción de lo que se habla. Abrirse a lo que dice el interlocutor, y reflexionar. En el caso de esos dos temas, pues como dije, ni siquiera entrar a dialogarlos, ya que tienen un punto de partida carente de interés, al menos para mí.
Cuando se entra en las descalificaciones personales, apaga y vamonos, que se dice por aquí. Mi madre dice sabiamente, que el insulto es el arma de quien no tiene argumentos para defender su postura (hablo en general, no lo digo por tí, dios me libre!!!:)). Es un poco para que me entiendas.
Por otra parte, no entro a valorar las críticas que haces de esas personas. Nunca me atrevería a juzgar a nadie así, menos en público. Te lo digo con el mayor de los respetos.
A pesar de ser agnóstica, hay ciertas enseñanzas en el critianismo que son merecedoras de tener en cuenta. Una es que no hay que mirar la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el nuestro, la otra es, quien esté libre de culpa, que tire la primera piedra.
A raiz de un hecho que produjo una catársis en mi vida, algo muy bestia que me pasó hace casi 4 años, todas mis teorías sobre la vida cambiaron, yo cambié... aprendí mucho más que en el resto de mi vida. Una de las cosas que aplico desde entonces es la TOLERANCIA de la que hablaba Shaianti, a enfocar las cosas de manera relativa, de dar importancia a lo que realmente es importante, a tener calma y no disgustarme o enfadarme por algo sin trascendencia. Tener "buen rollo", que para penas y problemas, bastantes nos encontramos en la vida. Por eso, tanto en un foro como con los conocidos en la vida cotidiana, procuro llevar mi sonrisa y mis buenas palabras (o malas, pero sin exaltación). Esto no quiere decir ser sumisa, bien al contrario, soy combativa y "discutiona".
Espero que me hayas sabido comprender, Juan Miguel, te explico todo esto con mi mejor intención. Espero que así lo recibas.
Un saludo cordial
Yo tengo mi propia experiencia personal al respecto, y lo único que he aprendido es que toda clase de violencia trae malas consecuencias. No me refiero a cuando alguien necesita un desahogo intrascendente, o pegar cuatro gritos, sino a la dichosa Espiral.:( Por eso no creo que esté de más seguir hablando de ello.
Jaja! No te faltaba razón con lo de los pies de plomo, Mave. No me gustaría enterarme de que alguien se sintió atacado sin siquiera proponérmelo. Además, jaja! si alguna vez entrase en una polémica se notaría, eso lo garantizo. A veces también me gusta arremeter con toda mi artillería de argumentos, mejores o peores, si el tema a mi entender lo merece.
Es como tú dices. Se puede ser guerrer@, pero sin ser destructiv@. Destrucción al mundo le sobra ya demasiada:mad::mad::mad:
Como para seguirle el juego!
Prometo que no voy a entrar en polémica.
Sólo es que hay una cosa que me choca... Vamos a ver, suponiendo que Mave fuera tal como la describes aquí (que yo no lo sé, eso lo sabe sólo ella), no veo dónde está el reproche. En el tono se entiende que lo hay, pero... ¿Dónde está lo malo de ser así? Sólo faltaría que todos tuviésemos que ser iguales, digo.
A mí creo que me has puesto en el mismo saco. No me ofende. Tampoco creo que nadie más dude de si soy o no soy adulta. Sencillamente no encajo en tu perfil y es normal que te engañes, porque no me conoces.
Y todavía me queda la duda de si hablas convencido, o más bien te divierte provocar al personal. Jaja! Apostaría por la segunda.
Ah! Por cierto, el título que "me da derecho" a opinar -que no a sentar cátedra- en muchos y diversos ámbitos, es el de la carrera de Filosofía. Aprécialo o desprécialo según te convenga; al fin y al cabo un título no garantiza nada.
Insisto en que la violencia es mala cosa, que no es bueno dejarla pasar, ni olvidarse del tema. Luego los niños se matan en los colegios y nadie se lo explica. Pues la violencia se aprende, como casi todo en la vida, y si la dejas se extiende. Si estas charlas le sirven a alguien para reflexionar están bien, y si el tema sólo nos da para pasar el rato, pues bienvenido sea.
Juan Miguel, si algún día te diera por probar algo nuevo y aparcar un rato los insultos, igual hasta armábamos un buen debate tú y yo. Y no es un guante, ojo, sólo un posible.
Hasta la vista!:)
No es que venga al caso directamente con nada de lo que aquí se ha hablado, pero quería dejarlo a ver qué os parece:). A mí me ha ayudado a comprender algunas cosas, y de paso me ha dejado algo en lo que meditar.
Hola, Jaun Miguel!
Confieso que me has sorprendido, sí señor! Aplaudo el 95% de lo que dices, y el cómo lo dices.:) Es más, estoy de acuerdo en casi todo, empezando y terminando por el odio a la hipocresía.:mad:
Me voy haciendo una idea de con qué clase de gente me confundes
Aun con tus prejuicios, si te diera por seguir en esta linea aquí tendrías contertulia para rato. Ni mucho menos estaré de acuerdo en todo, y puede que algunos temas me aburran. Tú lo tomas o tú lo dejas.
Por lo demás no te has molestado en responderme a nada, con lo que asumiré que con tu silencio, otorgas.
Salud y hasta la vista!
JAJAJAJAJA!!!!! Así que ya entré en tu lista negra, vaya,vaya.
Yo no te he faltado en nada, ni siquiera me refería a tí en particular al abrir el hilo, te lo habrás imaginado tú en tu infinito egocentrismo. Pero no me ofendo, solo me das muuuuucha pena.
No has acertado conmigo en NADA de lo que dices, pero tú mismo (para mí que no me has leído, porque no sé de que relatos hablas). Si escupiendome así te sientes realizado, pues sé feliz, hombre. JAJAJAJAJA!!!
Yo no estoy aquí para malos rollos, así que te IGNORARE. Haz tú lo mismo conmigo, por favor.
Gracias.
Lo que dice el artículo es algo que se evidencia en muchos ámbitos. Escudarse en el grupo para atreverse a actos que uno solo no sería capaz de realizar. La masa lleva a ser más osado. (Peleas, increpar a alguien, manifestarse en contra de algo).
Por otra parte, esa pasividad de que habla, cuando hay por ejemplo un accidente, está estudiado, observado y es estadístico, pero yo personalmente me he visto en algún caso de ese tipo y mi reacción es actuar de inmediato dentro de mis posibilidades, no en plan héroe, pero me entran los nervios y tengo que hacer algo, aunque sea gritar.
De todas las maneras, leyendo esto, como para que te ocurra un percance está la cosa, vamos, que date por muerta, robada o violada.
Le daré la razón en una cosa. No suelo abrir temas, me gusta más seguirlos y participar ¿algún problema? Por no abrir, ni siquiera abrí el de mi novela que tanto le molesta.
Es gracioso lo mucho que se parece usted a otro individuo que pulula por aquí, aunque ahora en las sombras :rolleyes:. Los viejos del lugar sabrán a quien me refiero.
He leído, y quiero compartir con vosotros, que estos ataques a nuestra integridad emocional propician la señales de peligro por parte de nuestro sistema límbico. Su respuesta ante estas amenazas ocasiona en el cerebro dos efectos:
1.- Secreción de catecolaminas. Estas hormonas disponen que la energía se concentre en lugares precisos del cuerpo, de modo que el organismo pueda huir o luchar. Esta liberación de energía dura varios minutos. La intensidad de esta acción hormonal será proporcional a la importancia que el sistema límbico atribuya a la amenaza en cuestión.
2.- Excitación adrenocortical. La amígdala activa otra descarga energética que dura más tiempo que la catecolamínica. Su cometido es modular la respuesta del organismo a la amenaza y mantener el cerebro emocional en estado de alerta máximo para que responda rapidamente a cualquier excitación posterior. No tiene duración precisa; puede afectar al organismo durante horas o incluso días.
Cuando nos enfadamos, durante un tiempo estamos hipersensibles por los efectos de las hormonas.
En la espiral del enfado, a partir de la primera situación que lo desencadena, los acontecimientos o pensamientos irritantes disparan la descarga catecolamínica, que, debido a la hormonal que se había iniciado con el primer incidente, hace que la reacción sea más intensa. La segunda descarga tiene lugar antes de que se haya disipado la primera, y la tercera, antes de que los efectos de las dos anteriores hayan desaparecido.
Este alto nivel de excitación "alimenta una ilusión de poder e invulnerabilidad que promueve y fomenta la agresividad".
De ahí nuestro comportamiento, con personas que le dan rienda suelta y otras que saben dominarlo en menor o mayor medida.
Creo que con el enfado ocurre lo mismo que con el humor, que depende de qué país o zona del país seas lo llevarás de una manera o de otra. Está claro que tipos violentos y calmados los hay en todas partes pero tenemos que generalizar. Por ejemplo, no enfada lo mismo a un español que a un inglés y no se enfada de la misma manera un italiano que un canadiense, por decir algo, de la misma manera que un mexicano no se ríe de los mismos chistes que un chino.
Si a un estadounidense le hablas mal del patriotismo seguramente se ofenderá pero a un español le puede dar la risa, sobre todo si es vasco, catalán, gallego... Eso es algo que deberían aprender algunos, que no ofende quien quiere sino quien puede y para ofender/provocar tienes que conocer bien a tu rival. La ignorancia en esta cuestión puede causar aburrimiento y cachondeo simultáneamente en ese rival si no has estudiado bien sus puntos débiles.
No sólo no nos ofenden las mismas cosas sino que no nos enfadamos igual. A los argentinos -no sé si también a otros países limítrofes- parece que les faltan palabras cuando se enfadan, el diccionario de "malas palabras" se les queda pequeño para expresar su enfado, el teclado no tiene suficientes letras para decir todo lo que están sintiendo. Eso es porque son muy expresivos y necesitan exteriorizarlo. Sin embargo el alemán apenas tiene insultos fuertes en su vocabulario e incluso el tono de su voz es moderado en comparación con el de un español.
No, no todos los enfados son iguales porque el carácter socio-cultural nos marca incluso en eso.
Estoy completamente de acuerdo con lo que dices.
Al hilo de esto que comentas, precisamente leí en la biblioteca el viernes un capítulo de un libro en el que venían dos ejemplos de las diferencias de respuesta de dos tribus ante el enfado. Tomé notas. Mirad que curioso:
Los indios zo'é viven en el estado brasileño de Pará. Han sido descubiertos por el hombre blanco hace relativamente poco. Entre sus costumbres, llama la atención que no exista el castigo; cuando uno de los miembros hace algo muy reprobable, se le rasguña con una espina de pescado, "para que la sangre sala salga fuera de su cuerpo". Pero esto no es lo más sorprendente: cuando sienten agresividad, les da tanta vergüenza que corren a esconderse en medio de la selva hasta que se les pasa.
Por el contrario, los mundumugor, una de las tribus de Melanesia, creen en una especie de hostilidad natural entre los miembros de un mismo sexo, y utilizan el sexo opuesto para establecer sus relaciones. Se trata de una sociedad que manifiesta una llamativa hostilidad, en la que no existe lugar para la tranquilidad o la alegría. Todas sus actuaciones, incluso los encuentros sexuales, rápidos y violentos, estan orientadas a mostrar agresividad, competencia y venganza por la cosa más nimia.
Está claro que el contexto en que se vive, como dice Texas, condiciona decisivamente.
Ya veo que esto sigue... Bien, bien.
Supongo que el entorno sí debe de ser el aspecto fundamental, ya que es algo que en buena medida se aprende. Los genes tienen su parte, aunque por lo visto cada vez pierden más terreno a medida que se sigue investigando. (No es que yo entienda de eso, es que me enganché un poco por un programa de Redes).
También hay otros factores en el entorno más cercano: la familia, los amigos... Incluso los libros o un foro, por qué no. Todo influye.
Por cierto, Mave, gracias por las dos referencias antropológicas. Si hay tribus que conviven en paz, supongo que todavía nos queda alguna esperanza como especie.
Me has recordado un libro muy interesante, La Niña de la Selva. Cuenta cómo se crió una niña (hoy una ejecutiva eurpea de mediana edad) en plena selva, con sus padres misioneros. Convivieron durante toda su infancia con una tribu dividida y en guerra permanente. Con los años el matrimonio consiguió calar en aquella sociedad y romper la espiral de vilolencia que literlmente los estaba aniquilando. Sobre todo en este aspecto, el libro es muy recomendable:).
Hasta pronto!
Lo qu eh acomentad Mave de la empatía me parece estupendo,es totalmente cierto que lo que alimeta los enfadso es muchas veces la falta de comunicación y de empatia (que van de la mano)
Yo para romper la espiral del enfado recomiendo, primero distraerse un poquito como estoy haciendo yo ahora y menterse en la cabeza del agresor, es sorprendente lo que descubres cuando lo haces, cuando comprendes porque te han agredido (a veces ni siquiera es una agresión pero uno la percibe como tal), te asombras, a veces es por inseguridad, por fragilidad etc puedes llegar a sentir incluso compasión o cariño por la persona que te ha agredido y el enfado empieza a desaparecer.
Y ojo, que no es una palmadita en la espalda. Es que no resulta tan fácil poner el freno en caliente, que tiene su mérito. Pero lo mejor de todo es que el sentido común, al igual que la ira, se propagan. Lo mismito que una gripe, vamos. Lo dicho, que viva tú, sí señor!:)
Bueno, no sé de qué iba el tema, pero veo que eso de la espiral del enfado funciona bien, porque al final sí que se va enfadando la gente.
Por cierto, yo nunca he ido a quejarme a un administrador por otro usuario, con eso podéis estar tranquilos. Tampoco me enfado ya con facilidad y me tomo las cosas con humor, seguid el ejemplo si queréis, viviréis más y mejor jejejej
Hale, y ahora practicad este ejercicio: haced pinza con los dedos y agarrad ambas comisuras de la boca, luego estirad hacia arriba y hacia atrás. Eso que se forma es una sonrisa, no tengáis miedo