Barcelona, 16 abr (EFE).- 'That's entertainment, que empiece el espectáculo', esas son las sensaciones que han vivido hoy los más de doscientos periodistas que han asistido a la presentación mundial de la nueva novela de Carlos Ruiz Zafón, "El juego del ángel", que llega mañana a las librerías españolas.
"El juego del ángel" recoge siete años después el testigo de la primera novela de la tetralogía barcelonesa, "La sombra del viento", que ha vendido más de 10 millones de ejemplares en todo el mundo.
Como si fuera un divo de la ópera, Zafón ha desgranado algunas de las claves de "El juego del ángel" sentado en una butaca sobre el escenario del Liceo, que lucía como decorado una evocación operística del literario cementerio de los libros olvidados, y con el público guiado por una suerte de programa de mano con formato de álbum de fotos de la Barcelona de los años veinte.
Para introducir al personaje y a su obra, escoltaba al escritor la periodista Olga Viza, la misma del segundo debate Rajoy-Zapatero de las pasadas elecciones, que en esta ocasión ha protagonizado un dueto en el primer acto del espectáculo.
Si en la introducción se hablaba de la "zafonmanía" como sinónimo de la pasión por leer, se puede decir que la presentación de su nuevo libro no deja indiferente a nadie, al menos en sus cifras, excepcionales en el panorama literario español y más propio de los grandes 'best seller' anglosajones: un millón de ejemplares en España, a partir de mañana.
Hasta el día 24 irán apareciendo las respectivas ediciones en la América hispana y el 29 de mayo saldrá la versión en catalán.
El recorrido a seguir es largo, y la editorial Planeta prevé que, como en "La sombra del viento", se superarán las 40 traducciones y la publicación en más de cincuenta países.
Desde un principio, el autor ha dejado claro que "El juego del ángel" "no es una precuela de 'La sombra del viento', ni su continuación, sino que funcionan como novelas independientes, aunque con historias ambientadas en el mismo universo literario".
Acepta Zafón que esta segunda novela puede llevar al lector a leer la primera: "algunas tramas de 'La sombra del viento' se ven ahora desde diferentes perspectivas y más ampliadas, por lo que el lector podrá entender mejor cosas de la anterior".
En "El juego del ángel" el escritor barcelonés, que pasa la mitad del año en Los Ángeles, se ha permitido la licencia de "jugar con el formato de la novela", un juego en el que combina el 'thriller', con otros géneros, como la novela gótica o la narración romántica.
También abundan los diálogos, pues "el tiempo narrativo no es expositivo, sino dramatizado".
"El juego del ángel" comparte con su antecesora un mismo personaje-escenario, Barcelona, aunque en un momento anterior, los años veinte, "en los que aparece una ciudad turbulenta que vive el preludio que conducirá al desastre de la Guerra Civil".
En ese marco se mueve el joven escritor David Martín, que cuando atraviesa su peor momento recibe una oferta irrechazable, una oferta que oculta un secreto que le arrastrará hacia un laberinto de intrigas, incluso de su propio pasado.
Junto a Martín van desfilando una retahíla de personajes secundarios como la saga de libreros Sampere; el nuevo personaje Isabela, "el corazón moral de la historia", subraya Zafón; Cristina, "espejo de Diego Martín"; o Pedro Vidal, "mentor del protagonista, un personaje de la alta sociedad, novelista diletante, pero que es infeliz".
Una vez más, Zafón ha expresado su rechazo a una posible versión cinematográfica de "La sombra del viento" o de "El juego del ángel", "precisamente porque, al vivir en Los Ángeles, conozco muy bien el mundo de Hollywood, y una película no se ajusta a mis deseos y mis intereses".
Si los siete años que ha tardado en escribir la segunda obra de la tetralogía se han debido a la imposibilidad de trabajar mientras viajaba y promocionaba la primera novela en medio mundo, el arranque de la promoción de "El juego del ángel" no presagia un período más breve para que los zafonmaníacos puedan devorar la tercera.
Comentarios
Saludos
Totalmente de acuerdo. Incluso insistiría un poco más. Exceptuando contados casos, todas las novelas que venden tanto en tan poco tiempo por la fuerza tienen que ser malas; y Zafón es un claro ejemplo.
Así que lo dejé sin ningún remordimiento: siempre tengo mucho por leer (rematar En busca del tiempo perdido, entre otras cosas, ya que está Swann por aquí: ¡gran nick!).
Un saludo,
Crayencour
Y la segunda reflexión es que yo quiero ser igual de "mediocre" que un señor que vendió diez millones de libros sin apenas publicidad, mis doctos compañeros.
Lo del Juego del Angel ya es otra historia. Como no lo he leído no puedo opinar, y el lanzamiento ha sido demasiado fastuoso para mi gusto. Habrá que ver si el libro merece semejante despliegue aunque lo cierto es que ayudará a que se venda. Pero sobretodo, lo que más ayudará es que a mucha gente La Sombra del Viento le enganchó y eso les empujará a comprar éste nuevo título, más que cualquier campaña publicitaria. También será, para su desgracia, lo que más influya en una posible desilusión. Casi nunca el segundo pega tan fuerte como el primer bombazo.
El juego del ángel es un libro muy ameno, de fácil lectura, con pequeñas perlas aquí y allá que no se desmerecen.
Esta clase de libros (en mi caso) me ayudan a desconectar de otras lecturas mas, digamos, pesadas; aunque sean mis preferidas.
Creo que no deberíamos criticar tanto este tipo de novelas. En cuanto al negocio mercantil que las rodea sólo puedo decir: Bienvenidos al mundo real. Un saludo
Swann, tu comentario me parece un poco exagerado.
¿Qué hace que una novela pueda ser calificada de "buena" o "mala"? No creo que debamos generalizar hasta ese punto. A ver si ahora va a resultar que las novelas buenas son únicamente las de culto... La calidad no tiene por qué estar reñida con el gusto popular.
Me encantó La Sombra del Viento, me hizo pasar ratos entrañables.
Es que cuando decía en mi círculo de amigos que para mi " la sombra del viento" era un libro infumable no por la trama en si misma sino que además me costaba mucho leerlo, no se por el tipo de redacción yo que se... que no me entraba y de hecho no me lo he terminado.
Como leo mucho y no puedo comprarme todos los libros que quisiera, intercambio con amigos lecturas, el otro día una amiga me deja “Un mundo sin fin” y un tocho que me dice llévate este que es muy bueno a mi me gusto mucho, bueno y ni miré el libro que era “La trilogía de la niebla· y cuando ya voy por la Pág. 117, digo esto es un rollo de libro y claro miro y señor Zafón.
Puede que no entienda mucho de literatura, pero si cuando un libro me gusta y cuando no, y con Zafón lo siento no me va, el nuevo libro no me lo voy a comprar pero en cuanto sepa que lo tiene algún amigo pues se lo pediré para probar de leerlo y aya os contaré.
Saludos.
A medida que leía la obra,comprendí que no era tan "magistral" como aseguran muchos de los anuncios que la promocionan y como en verdad creí que era. Como detesto dejar las cosas inconclusas, acudí a la técnica que utilizo para este tipo de casos: cambié el objetivo de mi lectura, en vez de intentar disfrutar de una obra de excelente calidad literaria, me enfoqué en disfrutar de una lectura fluída, amena, entretenida. Así fue como evité desilucionarme y terminar por completo la obra.
Ahora bien lo que resulta de risa es que se le compare -como he leído- a Borges, a Eco y a García Márquez. Esto es risible. Sobre todo, porque Zafón intenta parecerse a los tres, es verdad, de forma manierista, escolar, fallida. Yo me preocuparía de verdad si alguien se cree la comparación...
Un día, en un acceso de modernidad, decidí empezar a leerlo, argumentando para mí que algo bueno debía encerrar la obra cuando todo el mundo aseguraba haberlo leído. Así que me puse manos a la obra. Bueno, ¡menudo tostón!. Jamás un libro, descontando los de matemáticas de la primaria, me había parecido tan soporífero. De hecho, estuve arrastrando el libro durante semanas. Lo llevé al trabajo, para leerlo en esos ratos muertos, vino conmigo de vacaciones con el objetivo por mí establecido de amenizar las puestas de sol, me peleé con él ya de vuelta en casa empecinado en que yo, Lurema de la Ciudad del PP, terminaría por leerlo.
Finalmente, una tarde después de adormecerme sosteniendo tamaño peso, hice aplaudir sonoramente las tapas de "La sombra del viento"; ni siquiera llegué a la mitad. Aburrido, tedioso, monotono, previsible, insoportablemente grisáceo, enmarañado, ... imposible de leer.
Lógicamente, no pienso perder un sólo minuto más con las letras de Ruiz Zafión a razón de su novedad literaria. ¡Me niego!. Lamentablemente para mí, anda cerca mi cumpleaños...
El príncipe de la niebla y Las luces de septiembre son básicamente una misma cosa. Y El palacio de la medianoche tampoco me pareció para tirar cohetes, ni cuando tenía 14 años y lo leía.
El juego del ángel, yo lo siento, pero me ha parecido bastante peor que La sombra del viento, como dijo Malube, el segundo éxito casi nunca es "tan éxito" como el primero. Me parece que en El juego del ángel la trama es mucho más simple, y aunque aparecen elementos q nunca habían aparecido en las obras (como la enfermedad del prota) tampoco veo que haya trabajado demasiado en ellos. El final es hollywoodense, parece una peli de James Bond y no se lo cree nadie.
No digo que La sombra del viento fuera muy realista, pero tenía un encanto que yo no he encontrado en este nuevo título...claro, con razón han tenido q darle tanto bombo...para q la gente fuera a comprarlo despistada jua jua.
Y en concreto, La sombra del viento, no es q sea una de esas novelas q te marcan para toda la vida, pero la considero correcta y bien pensada, con un argumento currado y q mantiene bien la intriga, a mí no me pareció soporífera. Los diálogos están bien, y me gustaba mucho el personaje de Nuria Monfort.
En fin, parece que Zafón está de capa caída, y aunq está bien para leérselo in the summertime cuando el calor impide procesar cosas más serias a las neuronas de una, es una herejía compararlo con grandes como Borges o García Márquez. Y Umberto Eco...evidentemente le supera con mucho también.
R. Z. no disimula sus orígenes de escritor de guiones de Hollywood y literatura infanto-juvenil, y aunque el libro se estire hasta las 667 páginas eso no lo aleja de sus géneros precursores. El argumento es muy básico: un joven escritor habita una mansión maldita, escribe un libro por encargo del mismísimo demonio y se enamora de una mujer imposible. Cada sesenta páginas hay un asesinato, de truculencia inverosímil. Y las descripciones del cielo de Barcelona que hacen de apertura a muchos capítulos son barroquísimas, además de obrar de innecesario presagio, como en esas películas donde la música se torna repentinamente lúgubre y evapora todo suspenso.
PERO he de confesar que me gustaron algunos personajes, y las historias que se tejen en torno a ellos. Isabella, Cristina, Sempere Viejo, Pedro Vidal, me caen simpáticos. No diría que son entrañables, pero me hicieron pasar un buen rato y me arrancaron más de una sonrisa. Una mención aparte para el manejo de los diálogos: son ingeniosos, vivaces, tienen gracia.
Si uno viene tomando demasiada sopa de literatura nihilista viene bien una copa de este vino: no llega a embriagar, pero descontractura. Y a veces es lo que se necesita.