Espero que te guste este pequeño relato.
Caminaba aburrida entre mares de letras intentando encontrar algo que llamara mi atención, cuando de pronto tropecé con ella. Parecía un ángel pero estaba incompleta, sólo tenía un ala.
Estaba sentada a un lado del camino, me acerqué a ella en un acto de curiosidad pero al llegar a su lado me sorprendió la tristeza de su mirada, la ausencia de brillo en sus ojos, la falta de luz en su piel. Parecía que se estaba apagando, que había algo que la estaba consumiendo y que ella no se molestaba en luchar.
Me quedé en silencio observándola pero ni siquiera me dedicó una mirada, no era capaz de ver más allá de su dolor.
Intenté imaginar que era aquello que estaba consumiendo a "mi ángel", ¿qué podía ser aquello que con su ausencia ya no mereciera la pena vivir?, ¿qué era tan doloraoso que conseguía extinguir por completo la luz de su alma?
Quizás sería su única ala, con una sola no podía volar pero eso no era motivo suficietne para tanto dolor.
De repente recordé una pequeña historia en la que decía que los ángeles sólo tenían un ala porque de esa manera estaban destinados a encontrar a otro ángel que les completase y estrían juntos eternamente.
Estaba segura de que era eso, mi pequeño ángel había encontrado su pareja pero después de haber volado juntos algún tiempo esta se había marchado, dejándola sóla en la tierra. Por eso "mi ángel" se consumía, por eso su luz se apagaba creía que ya nunca encontraría a otro ángel que la complementase, tenía miedo a encontrar otro ángel que no fuese el adecuado.
Que equivocada estaba, sólo tenía que volver a irradiar su luz, volver a sonreir, volver a disfrutar cada día y ese ángel aparecería en el momento más inesperado.
Voví a mirarla y al verla sumida en su oscuridad recordé cuando yo también me sentí así, sabía cual era la solución a su mal pero era ella quien debía encontrarla.
Yo sólo podía hacer una cosa, así que me senté a su lado, cogí una de sus manos entre las mías y le dije:
- No importa cuánto tiempo pase o cuantas lágrimas broten de tus ojos, yo siempre estaré aquí iluminando el final de ese oscuro camino esperando a que estés preparada para volver a brillar.
Y allí nos quedamos las dos, sentadas a un lado del camino....
Comentarios
Gracias y mi primera sonrisa del día para ti
Un besito y cuidate!! k no estás sola
Ojalá ese ángel sin alma pueda volver a soneir muy pronto y volar muy alto.
Felicidades por el relato
Mientras leía mas me gustaba, se nota sentimiento.
No me extraña que te guste angel sin alma , es un regalo muy bonito de alguien que parece no conocerte...
Valoralo, un beso a ambas!
es el mejor regalo que han podido hacerme, y no, realmente no nos conocemos de nada, pero como dicen "por mis hechos me conoceras", y lo que he conocido de ella por este detalle me ha encantado
un saludo
¿Cómo que no te lo mereces? ¿Quién nos regala lecturas y comentarios diarios y no falta nunca a ninguna cita?
Besos a todos
un besito